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De incompetente a Presidente

Por la noche, Bella se encontraba en una cafetería del pueblo junto a Edward, Emmett, Alice, Jasper, Alice, Emmet, Jasper y Rosalie… (¿no me dejo a ninguno verdad?) Ninguno daba crédito a lo que Bella les acababa de contar.

—Espera, espera, para el carro… ¿Dices que te han contratado para trabajar en una revista de moda y branch? Pero si no tienes ni idea de lo que es un branch —comentaba Emmett.

—Por lo menos ella ha conseguido un trabajo, tarado —decía Rosalie —¿Qué has hecho tú?

Eso ofendió al buenorro de Emmet —Perdona, pero yo… yo… me voy a hacer político. Y voy ha llegar a la Casa Blanca.

Todos se rieron a carcajadas.

—¡Es cierto! Me presentaré al Senado y luego a las elecciones a la Casa Blanca.

Algunos se cayeron al suelo de tanto reír. Entonces habló Edward.

—¡LOL! Si ni siquiera sabes quién es el presidente actual.

—Sí que lo sé… es Arnold Schwarzenegger.

Todos seguían riéndose, cada vez más fuerte. Al instante se acercó la camarera.

—Eh vosotros, la cuenta ¿Quién paga?

De repente ocurrió la desbandada general, y todos salieron pitando de allí, quedándose la camarera sola.

—¡Serán cabrones!

Al rato, los seis caminaban por la calle, que estaba a oscuras porque era de noche (no es tan difícil de entender ¿no? Si es de noche está oscuro) Todavía se oían algunas risitas por las ocurrencias de Emmett.

—Tíos, necesitamos encontrar un trabajo —decía Alice mientras bailaba, que siempre estaba haciéndolo.

—Pues ya por esas hazte bailarina profesional ¿no? —decía Jasper.

Alice iba a protestar, pero fue interrumpida por Bella —Yo no creo que con mi sueldo pueda pagaros todos los cafés. O encontráis todos curro, o nos tendremos que tomar el café soluble.

Todos pusieron cara de asco.

—¡No, no, no y no! Yo siempre voy a querer mi capuccino descremado —se quejaba Rosalie.

Todos rodaron los ojos al estilo roll eyes y volvieron a casa.

A la mañana siguiente, Bella llegó a su puesto de trabajo. Nada más entrar en su oficina, se topó con una visión horrenda, alguien cubierto enteramente de vendas, pero con un vestido de Stella McCartney muy, muy chic.

—¡Joder, es la Momia!

—Tranquila, tranquila, soy yo, Emilia.

Bella se estaba recuperando del soponcio —Vaya, y... ¿qué te ha pasado?

—Miranda me ha tirado a la cara el vaso de ácido que le llevé esta mañana.

—¿Miranda toma ácido? ¿Y cómo le permites que te lo tire a la cara?

Emilia se rió —No es nada. Deberías ver cuando me tiró el bulldozer de sustitución que le llevé porque su porsche se estropeó.

—Emilia —llamaban desde el despacho —¡Emilia! —se oyó un vozarrón tremendo.

—Te está llamando a ti —decía Emilia.

Bella corrió al despacho, con bloc de notas y bolígrafo en mano.

—Toma nota, quiero que llames a redacción y te asegures que el artículo de Hello Kitty esté listo para mañana, así como el de las camisetas de I Love my Boy. Asegúrate de que traigan las fotos de la sesión fotográfica de la semana pasada sobre Pocoyó. Y dile a Frank que me traiga una modelo nueva para Pucca, la que me trajo la semana pasada era horrible. Y que los fotógrafos vayan a la pasarela de moda de Barrio Sésamo. Por cierto, llama al despacho de Emmett Cullen y confirma la cita para el jueves.

Bella abrió los ojos como de huevo frito (cortesía de Roger Flower, Todos los derechos reservados/All Rights Reserved) —¿Ha dicho Emmett Cullen?

—¿Es que te has tropezado y te has golpeado la cabeza contra el suelo?

Lo cierto era que sí. De camino al trabajo se tropezó en plena calle y se estampó los piños contra la acera.

—Emmett Cullen se presenta a las elecciones para senador por Washington. Y quiere que yo lleve personalmente la imagen que lucirá en la campaña. Es todo.

Bella se retiró. Al final del día llegó a la cafetería donde se reunían todos.

—Emmett, ¿te has presentado a las elecciones para senador?

El rubio asintió contento.

—¡Emmett! ¿Es que eres idiota? Las elecciones a senador son muy difíciles, y tú no tienes ni idea de política. Además, ¿quién te iba a votar a ti?

—No hay problema Bella. Además, ¿cómo te has enterado?

—¡Mi jefa va ha llevar tu campaña de imagen, tarado! Se supone que sabes que trabajo en Branchway.

Emmett simplemente agitó la mano, como si desestimase sus ideas —No pasa nada, mira, han llegado los nuevos planfetos.

—Se dice panfletos —dijo Bella mientras lo cogía —¿Botar Cullen, botar progreso?

—¿Te gusta?

Bella y los demás no daban crédito —Emmett... votar es con ¡V! ¿Y no sería mejor Votar a Cullen es votar al progreso?

—Pues quizás tengas razón, pero nos hemos quedado sin dinero para la campaña.

Todos se cayeron al suelo con aquella estupidez. Habría que ver que curso tomaban los acontecimientos.