Capullo.
Se creía el súper-hombre o algo así, por haber ganado el premio nacional de arquería. Todas las mujeres de todas formas y tamaños lo acosaban y él ponía cara de "yo-no-estoy-interesado" y todas, al contrario del racionamiento común, se enamoraban más.
¿Cuántas veces tenía que explicárselo?
No, no y no.
No había hecho chocolates para Doumeki Shizuka. Había hecho para Yuuko-san, Mokona, las gemelas y Himawari. Que el burro haya comido no significaba nada. No servía poca más para eso.
Bueno, para eso y para flirtear.
Idiota.
Unas manos muy grandes rodearon el cuello del perceptor de espíritus, lo acercó a otro cuerpo, y alzando la cabeza para saber quién era (aunque tenía una rara sospecha) hicieron perfecta coordinación en un beso mordaz, que quitaba cualquier duda.
Paleto.
Esas mismas manos bajaron a su cintura masculina, y lo guiaron por el pasillo de su departamento a su habitación.
Estúpido
Odiaba admitirlo, pero se sentía ocmo esas mujeres, pero tenía algo que ellas no sabían: los pocas sentimientos del arquero.
Lo que el cuatro-ojos callaría hasta la muerte era que había estado toda la semana, mendigando en todas las tiendas chocolate inglés, muy caro y raro, sólo para él.
Total, nadie se daría cuenta.
Excepto por Doumeki, que lo miró fijamente y mientras que el ayudante de la bruja de las dimensiones se hacía el desentendido mientras hacían ciertas cosas.
El amor no siempre es rosa y cariñoso.
Para Doumeki era algo mejor, algo flaco, alto, con corazón grande y manos resposteras.
Feliz San Valentín.
Éste es mi regalo.
Mini-drabble (252 palabras)
Muchas gracias por todos los reviews.
Los quiero mucho ^^
Cuídensen, y no se empachen.
