Capitulo 4: Amor…
Una sombra se escurría entre las salas de la mansión, apresuradamente, tan fuertes eran los latidos de su corazón que se podrían escuchar claramente a través de las paredes, la angustia que sentía se reflejaba en su cara como un mortal veneno que le recorría la piel, era uno de esos pequeños instantes que llegan a cambiar tu vida, esos momentos de profunda desesperación por confirmar la respuesta que ya esta escrita en tu mente: solo quieres oír esas palabras para grabarlas en tu corazón, como una herida con la mas fina aguja, a pesar de parecer un pequeño rasguño quedan para siempre cicatrices, aquellas que cuando las recuerdas duelen cada vez más - ¿por que? - son para perpetuar el fracaso de la felicidad que nunca pudiste alcanzar…. Y aun así queremos escucharlo de otros labios, pues tal vez por un sólo momento nos mientan diciendo palabras para calmar nuestro sufrimiento, una esperanza realmente tonta, por que necesitamos la verdad, la realidad, lo hechos como pasaron, queremos morir infinidad de veces al escuchar esas palabras, esos sonidos que yacen dentro los más profundos temores de nuestra alma.
La puerta se abrió estrepitosamente, dejando entrar un aire de muerte, de desolación, de desesperación a su rededor, entre esos extraños sabores a incienso mezclados con el olor de la lluvia se dejo ver a un chico visiblemente alterado, con un semblante que contadas veces en su vida había puesto, su respiración era entrecortada, como si le costase muchísimo respirar ahogándose con su propia saliva……..
¿Es verdad?... Dígame……- apenas si pudo sacar las fuerzas para medio alzar la voz, mientras pequeñas gotitas de sudor frío recorrían su pálida frente.
La Hokage miro por unos instantes hacia el suelo, su cara era totalmente distinta a la de costumbre, aquellas facciones que expresaban cierta felicidad y despreocupación mezclada con un carácter explosivo que era gracioso para todos, esa dulce sonrisa desapareció….se convirtió en un extremo gesto de tristeza, de impotencia era un sentimiento bien conocido por ella... No sabía como responder, como hacer la noticia lo menos dolorosa y fácil de asimilar sin buscar culpables…. Pero eso era mucho más sencillo pensarlo que decirlo, la realidad de una ninja siempre es estar entre los dos mundos, hasta el fin de sus días, hasta su asesinato…
Completamente fuera de si el kazekage grito pesadamente - ¡¡ Maldita sea!! Responda de una jodida vez- era la primera vez desde que cambio su forma de ver la vida que perdía el control sobre si mismo.
Dándose cuenta de que más rodeos serian inútiles la Goindame respondió- Si… se que refieres a la ninja de tu aldea que vino de practicas… si, murió ayer en la madrugada en las cercanías de la aldea de la Lluvia, no se pudo recuperar el cuerpo.
- No puede ser…. Ella no puede…no debió morir… - otra vez ese dolor en el pecho era cada vez mas fuerte, mas intenso, incontrolable, demasiadas emociones reprimidas, pero no podía ser cierto debía existir algún error en el informe…. No lo aceptaría, haría algo……. Antes de replicar, de sacar las pocas fuerzas que le quedaban la habitación le empezó a dar vueltas, el vértigo era formidable, no podía mantenerse en pie trato de sostenerse pero un profundo vació, algo negro y ya no supo más de él.
Pobre muchacho la impresión fue demasiado grande, aunque no puedo culparlo… es increíble que en esa misión haya perdido la vida– pensaba Tsunade mientras llamaba a Shizune, para llevarlo a hospital dada su extraña condición, se encontraba muy débil como si su corazón hubiera dejado de latir por unos momentos. Ni ella misma entendía que sucedió en esa misión que parecía tan sencilla, además su nueva aprendiz era extremadamente buena en combate cuerpo así como en Ninjutsu, alguien demasiado poderoso la había atacado…. Pero…. ¿por que??
La oscuridad dejaba de rodearlo, empezando a despertar en la cama del hospital, no entendía que hacia allí, no recordaba con claridad donde estaba antes…. Sentía que había tenido una terrible pesadilla, lo sabía por que tenia una sensación rara en su cuerpo esperaba, No deseaba que se tratara de un mal sueño, que la viera entrar en la puerta con su dulce sonrisa, esperaba a que un milagro lo salvara una vez más.
Por fin has despertado…. Has dormido mucho…. – con la carita cabizbaja Temari trataba de ocultar su mirada ya que podría delatarla sobre los acontecimientos que para ese entonces en toda la Konoha se sabían. A pesar de que él ya era un hombre, siempre seria su hermano pequeño, desde que termino ese examen chunnin decidió cuidarlo para recompensar un poco los años que no lo había querido hacer, en ese momento sintió que tenia que protegerle de la realidad, del sufrimiento que pasaría si los escuchaba otra vez.
Confundido, no entendía cual era la razón de su estancia en el hospital -Oye…..¿ Que hago aquí?... – dirigiéndose a su hermana mayor
- te desmayaste. Estabas muy débil…. Por exceso de trabajo – decía intentando mentir, ocultando el dolor que le ocasionaría lastimar una vez a su pequeño hermanito.
Al punto recordó lo que oprimía su pecho -¿Donde esta? – pregunto apresuradamente, sin recibir ni una mirada, como si le hablase a la pared, lo cual lo exaspero en sobre manera – Responde, ¿Donde esta?- decía visiblemente molesto– demonios….¡¡CONTESTA!! con un grito que fue escuchado por los hospitalizados vecinos.
Con astucia contesto -salio un momento a tomar aire, pero pronto volverá- dijo tratando de esquivar la pregunta, como si de verdad pensara que hablaba de una persona diferente a la que alojaba en su mente – Ya sabes como es… kankuro…
"¿por que pensaba que se refería a su hermano?¿por que? Mascomprendia que no deseaba contestar la pregunta-Sabes que no me refería a él……. Dímelo…… -esta vez a manera de suplica, apretando sus puños cada vez mas fuerte contra las sabanas de la cama – por favor…..Necesito saberlo.
Descubierta trato de hacer la noticia menos dura -yo… no se como decírtelo – su organismo se veía entristecido por tener que decirlo una vez más, la delataba al igual que sus ojos – Ella murió, en esa misión…. – termino con la voz apunto de quebrarse.
Con la cabeza baja dijo suavemente- déjame solo – dijo primero como si susurrase, pero su hermana apenas se movió -¡vete! ¡Quiero estar solo!- esta vez con un tono más firme que el anterior – lárgate de una maldita vez- la rabia que tenia contenido exploto, por la impotente que se sentía ante tales palabras, al cruel realidad.
Temari salio rápidamente, conocía el dolor de ese chico a la perfección ella misma lo percibía dentro de su cuerpo, en los mas profundo de su espíritu, lo reconocía bien… como tanta veces en el pasado que perdió a algún ser querido… ese día fue al chiquilla que lego a considerar parte de la familia.
Mientras tanto en la habitación Gaara, solo, pensaba en todos los momentos juntos que habían pasado, los duros entrenamientos, todas las veces que le exigía que se esforzara más, que fuera más fuerte; a pesar de su estricta manera de entrenarle nunca parecía molestarse de verdad, siempre sonreía al final dulcemente – por fin lo he dominado sensei – cada vez que lograba alguna meta que él le imponía. Cada lapso que compartieron fue pasando por su cabeza como una película. Una que ya nunca tendría un final….juntos, entonces empezó a recordar ciertos instantes que sentía cierta felicidad cuando se llegaba al entrenamiento, cuando sonreía, incluso en sus momentos de torpeza extrema, cuando se sonrojaba por ninguna razón aparente, cuando le acompañaba en la interminables noches de luna llena (aunque siempre se terminara durmiendo), cuando lo felicito por ser kage hasta que llego el día en que despido de él; si no se hubiera quedado estático mirado como se fue, la ultima vez que la vería con vida…. Si hubiera sabido que era la última. Le molestaba, la impotencia de saber que se había equivocado, que golpeo fuertemente contra la mesita aledaña haciéndola añicos, apretó los labios, a lo mejor para evitar que algún sonido escapara, tanto fue la presión que ejerció que un hilo rojo brotaba de la comisura de sus labios.
La puerta se la habitación se abría lentamente, dejando ver una mano muy blanca asomarse por la pequeña abertura que se empezaba a hacer.
- ¡¡ YA TE DIJE QUE ME DEJES SOLO!! – maldita sea parece que no entiende, pensaba con cólera, una cólera que atribuía a el resto del mundo…. Quería desquitarse con quien fuera, no estaba pensando, por primera vez en muchos años se había dejado llevar por sus emociones.
Una rubia conocida por su grandes pechos apareció delante de el -vaya que grosero… no debes tratar así al agente que se preocupa por ti……………– decía bastante calmada, como si nada pasara – Recuerda que los ninjas no deben dejar al descubierto sus sentimientos - aunque en ese momento no estaba convencida de las palabras que acaba de pronunciar.
No dijo nada, solo intento adoptar la compostura seria que lo caracterizaba, que no dejaba ver a través de sus emociones, como un gran muro que impedía que las personas lo traspasaran.
Tsunade miraba preocupada al kazekage, en su interior le comprendía perfectamente, ese dolor era único y solo alguien que anteriormente lo hubiera experimentado podría entenderle
- Jiraya todavía se encuentra inconsciente, el es el único que sabe que fue lo que sucedió…. Llego en estado de debilidad impresionante, lo único que alcanzo a decir cuando llego fue que ella había muerto – añadió un poco afligida.
- ya veo…. Tendremos que esperar para saber que paso…… es decepcionante- decir cosas por decirlas no es sabio, sin embargo todavía le quedaban fuerzas para seguir fingiendo.
-No del todo…. mandamos un aviso a la villa de las nubes para que investiguen la zona del percance – mientras se dirigía hacia la puerta termino diciendo – los informes llegaran al anochecer.
En la noche…… faltaban varias horas para que esto sucediera, pero no quería saber nada sobre los detalles sobre el incidente, no… no podría aguantar más cosas ese día, pero entonces caviló en hacer pagar al maldito que había hecho eso…… destruir cada uno de sus huesos, hacerlo sufrir hasta suplicara misericordia, el instinto asesino que pensó se había marchado con shukaku aparecía nuevamente con esa jugosa oferta.
La puerta de su habitaciones abría otra vez, dejándole ver a kankuro con una cara de enfado-vaya por fin has despertado…. Has dormido un día completo…. – dijo con cierto desprecio, con una mirada acusadora – veo que lo has tomado muy bien….. Pareciera que no te importa – Esta vez lo exponía sin esconder su enojo hacia el kazekage.
Como sus pensamientos fueron interrumpidos por aquellas palabras, que no comprendía, mas bien no sabia por que le decía eso - ¿de que hablas?...- le pregunto extrañado al marionetista.
-de que va ser… de lo que le paso a Matsuri.. y tu aquí tan tranquilo – dijo cada vez más encolerizado – tu eres el kazekage , haz algo demonios……- casi en ese instante recapacito añadiendo – disculpa, es que… yo….. He estado muy estresado.
Todavía extrañado por esa reacción tan fuera de lugar de su hermano, el ex poseedor de shukaku no acertó a decir ninguna palabra………
-será mejor que descanses, mañana a primera hora partimos a la arena…. El consejo lo ha pedido explícitamente -salía apresurado de ese lugar, como si con respirara el aire de ahí le enfermaba, al igual que ese olor…… estaba harto necesitaba salir a tomar un viento que no estuviera enviciado.
¿Pero como podría descansar? , sabiendo que los detalles llegarían ese mismo día, por un lado como su sensei quería saberlo, necesitaba saber si el enemigo era lo suficientemente poderoso como para derrotarla; pero como humano no quería conocer hasta que punto había sido terrible….. Necesitaba saber sus últimas palabras…….Esas que nunca se olvidan por que te marcan para siempre, se incrustan en tu ser como polvo…ese polvo que a simple vista es imperceptible ese que solo sentimos nosotros, que pasan como mil dagas en nuestros corazones una y otra vez, destruyéndolo, debilitándolo, enfermándolo, matándolo, pero aun sigue latiendo esperando la próxima vez , el último ataque aquel que acabe por completo con el dolor que penetra más adentro hasta convertirse en parte de nuestro espíritu….rasgándolo, torciéndolo, hiriéndolo un poco cada vez, hasta que nos reducimos a la nada. Atándonos a las cosas que nunca dijimos, no hicimos, no queríamos, a los deseos que se quedaron a medias entre nuestros labios apunto de pronunciarse, extraviándose en un mundo lleno de odio y desesperanza, abandonados en nuestras entrañas, secándose en nuestra piel , cobijados por los recuerdos que necesitan ser olvidados.
Gaara llego a un punto de resignación, por que ya nada podría hacer que le devolvería a su querida alumna, no podría mostrar ningún tipo de sentimiento al consejo eso lo sabia muy bien, no se podía esperar menos de kazakage , manejaría sus emociones como siempre y en ese momento decidió mantenerse al margen de esa situación entre más se involucrara más difícil seria salir de esta.
Por lo que se decido levantarse a dar una vuelta por los pasillos del hospital, sólo por que si ya no quería seguir sentado en su habitación necesitaba estirar las piernas para despabilarse un poco, así que fue por un café negro sin azúcar salio al patio y se sentó bajo un árbol, simplemente se quedo frió, distante como siempre; por mucho rato hasta que llego el momento de escuchar el reporte de la villa de las nubes por lo que decidió volver a su habitación sin mucha prisa, más bien arrastrándose.
Entre los oscuros rincones del hospital ser espiraba una calma inusual, esa que aparece en el mar antes de una tormenta, ni una sola alma por ninguna lado hasta cierto punto era extraño, pero la verdad al pelirrojo no le importaba mucho pues se sumió en un abismo sin tiempo ni espacio…. Un escapé al mundo terrenal. Mientras continuaba caminado, escucho un par de voces que apenas perceptibles, su curiosidad le pudo y quiso averiguar de quienes se trataban, de que trataba esa plática al parecer secreta:
No es necesario que vayas hasta allá, entiéndelo…..
Pero… no puedo aceptarlo, no quiero……
Lo se, pero esa fue su decisión….. Su corazón siempre estuvo lleno de bondad…- se entristecía a lo lejos esa voz
Parece ser…..
Por el momento no me parece prudente que se lo digas, ya me contaron de su reacción anterior…..debes esperar- la voz hizo una pausa- toma esto es para ustedes.
Esto es…….
Con esto se comprueba todo lo que te he dicho, es hora de que te vayas - término diciendo a manera de orden.
Una mano toco el hombro del joven Kazekage, era la Hokage que ya traía el pergamino con el informe de la villa de las nubes en la otra mano – bueno este es…creo que debemos revisarlo juntos – dijo mientras señalaba una banca del pasillo.
Si - contesto sin una pizca de ánimo.
"Lamentamos informar la baja de la Chunnin Matsuri mientras cumplía sus deberes, al aparecer fue en busca de ciertos documentos ocultos en al villa de lluvia ultima guarida de Akatsuki, ahí se le unió como refuerzo a Jiraya, pero era una trampa, fueron acorralados por varios jounins contratados por esa organización, al parecer la chica de la arena era su objetivo ( probablemente por que al querían para destruir al actual kaze), al final de la batalla la chica desangrada completamente , agonizante vio su fin en el acantilado "desolación", no se recupero el cuerpo, ya que las bestias y la destrucción del mismo en la caída lo impedían, lo único que se encontró fue un brazalete……."
Al parecer el informe es confiable y ya no hay nada que se pueda hacer al respecto…- dijo la rubia sin mucho afán de continuar la platica – El consejo de tu villa ha pedido que vuelvas de inmediato…. Pero eso ya lo sabias, recuerda que aunque el dolor es parte de la vida y que los shinobis debemos aprender a controlarlo- esas ultimas palabras sonaban en la cabeza del joven, mientras una despreocupada Tsunade se alejaba entre las sombras del hospital.
Continuar… vivir…pero ¿por que? ¿Acaso alguien podría morir en vida por aquello? Podría alguien…mientras el vació que se traga nuestros ánimos se hace más grande, más destructivo, para él comprender de que querían decir esas palabras le envenenaba el alma al igual que ese reporte en el que aparentemente no se decía todo, no había respuestas que contestaran tantas preguntas que se revolvían en su cabeza desapareciendo el espacio que lo consumía cada vez mas , hasta asfixiarlo. Ya no pudo formular ninguna pregunta más, ya no quería saber que le había sucedido, sólo se hacia cuestiones que tenían respuesta desde hace muchos meses, que estaban más que contestadas y esas eran las difíciles, las que dejaban ver el culpable de todo aquel caos, las palabras que nunca pudo decir, esa palabras que jamás saldrán pues ya no hay oportunidad, entonces se volvieron mas fuertes en su cerebro retumbaban una y otra vez las cosas no se atrevieron a escapar de su mente.
Se encamino hacia su habitación para encontrar a sus dos hermanos, visiblemente afectados por la noticia, pero tratando de animarse un poco (o al menos eso le pareció a Gaara), sonriendo fingidamente con dulzura, una que perdieron hace algunas horas.
-No se donde has estado, pero faltan pocas horas para el amanecer- Decía mirando hacia la ventana de la habitación, no quería verle directamente a los ojos - Debemos ir por nuestras cosas a la mansión de la Hokage- termino secamente.
El pelirrojo no dio señal de que les hubiera escuchado, no tenia ninguna expresión en el rostro, estaba completamente en otro lugar, aun así se metió al baño para cambiarse a sus ropajes habituales y les empezó a seguir en rumbo hacia la que fue sus casa por algunos días. "Pero no dice nada, si, Él era serio pero ese cambio tan repentino, bueno era lógico esta afectado por perder a su alumna: su amiga… yo le ayudare a superar esto" pensaba un angustiada Temari mientras salían con todas las cosas de la villa. Aun no amanecía cuando ellos decidieron partir hacia su país natal, sin despedirse de nadie por el simple hecho de que no querían hacerlo y eso le pareció lo mejor a la hermana mayor, no pretendía que algún comentario fuera de lugar incomodara más a su hermano menor.
El regreso fue incomodo para todos, triste, lleno de deseos que no se realizaron, no fue absolutamente lo que ellos esperaron, fue como una pesadilla horrible de la que querían despertar, algo que anhelaban con todas sus fuerzas desapareciera de sus mentes… como un suspiro en las noches de nostalgia que a partir de ese momento serian interminables para esa persona que sufría en silencio, que no daba señales de todo el dolor que cargaba en su interior, de todo lo que se callo tanto tiempo, no deseaba que nadie entrase en su mente ni en su alma para ver que ya no quedaba nada dentro de "él" , sólo era un recipiente vació.
Pos supuesto que la noticia de la muerte de la ex-alumna de Gaara era bien conocida por todo el consejo y la mayoría de los aldeanos, que en verdad sentían mucho la perdida de esa excelente ninja medico, pues pensaban que cuando regresara a la villa ayudaría a convertirla en una mas poderosa, la mayor parte de estos concebían la perdida, como algo monetario o de intereses social antes que cualquier otro cosa, no anteponían ningún sentimiento a la que consideraban una desconocida desde hacia algún tiempo; esto era algo que los tres hermanos estaban concientes, no esperaban pésames sinceros de las personas que no la conocieron cara a cara. Pero alguien de ellos al final no esperaba ya nada, de verdad ya no le importaba por que había perdido a la persona más importante en su vida, una vez más….
Como siempre el consejo esperaba los informes de parte del Kazekage y al igual él pretendía saber por que era tan urgente su presencia en la villa, ya que desde hacia bastante tiempo se estaba de acuerdo con estancia fuera del país quince días completos para estrechar los lazos con la hoja; por esto era interesante conocer las razones de los ancianos de la arena. Prefirió quedarse solo a charlar con el consejo, por lo que el pelirrojo pido con cierta amabilidad a sus hermanos y demás acompañantes, que se retiraran a descansar por que él se encargaría de los asuntos políticos, como siempre, del país.
Sus hermanos lo miraron con bastante desgano tanto emocional como físico, por lo que accedieron a dar su informe personal al día siguiente, en es momento necesitaban dormir una cuantas horas antes de su funeral. Observaron como su hermano menor se cambiaba a las ropas de kaze perdiéndose detrás de las enormes puertas de la oficina principal, en aquel lugar donde cada sonido era guardado con mucho recelo, impidiendo así que los secretos atravesaran esas paredes.
El silencio era algo que empezaba a molestar a todos, por que siempre es preludio de lo inevitable; ese mismo sintieron Kankuro y temari al ver al joven de cabellos de fuego que no tenia ninguna intención de cambiarse su túnica por la ropa de duelo, otro de esos dolores que perduran incrustados en el alma, pero ¿Qué mas le podían hacerle a su corazón? Sólo esperaba impaciente esos vocablos que lo asesinarían una vez más…imperceptible a la vista de los demás, el mundo se aparto de él sólo para redimir sus pecados en contra de un inocente.
Hasta que una ligera voz hizo que retumbara la sala entera –Bueno cámbiate de ropa o se nos va ser tarde para el funeral – mando, como era su costumbre la rubia " madre".
-No se realizara el funeral, por sospecha de tracción hacia el país del viento- dijo el pelirrojo con una voz fría, como si no le interesa en los más mínimo – el consejo me lo ha informado también se cree que trabaja para alguien que posiblemente quiere atacar la villa – termino diciendo con una cara inexpresiva, Sin más decidió dejar a sus estupefactos hermanos mientras se dirigía hasta su recamara con su paso habitual, con esa mirada helada, como si nada hubiera acontecido en esos días
La kuinochi no podía creer que la actitud de su hermano cambiara tanto en unas cuantas horas, decepcionada dijo -¿pero, por que creen eso? ¿Tienen pruebas?- al no recibir respuesta del kazekage grito en forma demandante - pero que demonios…. ¿tu crees que ella lo hizo?.. ¿Lo crees?
Les ordeno que no se metan en los asuntos del estado, esto es desde ahora es confidencial, por favor no se entrometan- dijo Gaara antes de perderse en su inmensa habitación. Los dos sabían que esa orden la dio como jefe de la aldea por lo que cualquier reclamo seria ignorado de la manera más cortante y distante posible, para que tomaran su lugar en ese asunto: ninguno.
Temari ya no tenia ganas de comenzar una discusión con el mas voluble de la familia, no pretendía hacerlo por que tal vez él solo se encontraba confundido con todo ese proyecto que escondía más de lo que aparentaba a simple vista, tal vez el sufrimiento revolvía sus pensamientos de modo tal que olvido por completo quien era esa persona y lo que significo,"¿todavía significaba?" , para su existencia ( la de Gaara). Podría ser cierto que esa dulce y torpe niña había traicionado a su nación, amigos, a su nueva familia… ¿siquiera era coherente pensarlo? Entonces fue recordando lo que Jiraya le comento a cerca de esa misión, deteniendo en cierta cosa que parecía molestarle al Sannin – venia huyendo de ahí con un pergamino, ahora que lo medito no se si la emboscada era para nosotros o para ella – se difumaba ese recuerdo dentro de su razón, quedándole una cosa por contestar ¿por que la perseguían? ¿Para quién era esa información? Tal vez…. Si tenían pruebas contra su pequeña amiga, aun así su corazón le indicaba que ellos se equivocaban.
Volteo a mirar de reojo a kankuro, desde el día que le anunciaron su muerte, se encontraba muy malhumorado, sus reacciones eran hasta cierto punto impredecibles, por lo que temió que esa ultima orden de su súper jefe acabara con la poca paciencia del marionetista. Sin embargo nada sucedió, simplemente salio de la casa sin decir que rumbo tomaría, de todas formas su hermana no pensaba detenerlo pues cada quien debía aclarar sus ideas de manera autónoma. La rubia decidió irse a dormir silenciosamente, sin saber nada más.
Pasaba de la medianoche cuando escucho un estruendo muy fuerte en la casa, fue un golpe seco como si se tratase de una tormenta de arena, pero todavía no era tiempo de ese clima, apresuradamente salio de su habitación para ver que es lo que estaba sucediendo.
La escena era sorprendente: ¿sus dos hermanos entrenando? No, realmente era una lucha aparentemente a muerte en la habitación de Gaara, ambos chicos parecían demasiado concentrados en sus repetidos ataques para percatarse de la presencia de Temari en la puerta, desde ahí la chica alcanzo a oír.
Eres un maldito bastardo- decía un encolerizado Kankuro, mientras escapaba de la arena buscando un claro para golpear a Gaara, su combate cuerpo a cuerpo era muy superior al que recordaba la rubia, los tres eran muy buenos en combate a larga distancia, sin embargo esos movimientos eran de Taijutsu avanzado.
Te tengo estupido- dijo el marionetista mientras su puño chocaba en contra la mandíbula del pelirrojo haciéndolo rebotar contra la pared por un instante. Se encontraban cara a cara dispuestos continuar, uno con su arena y el otro con sus marionetas, en el momento que empezaban de nuevo una gran ráfaga de viento los separo.
¿Que les sucede bakas? ¿Por qué hacen esto? No les importa……- grito Temari
-Cállate, ese imbecil debía pagar – grito con odio el marionetista, mientras dirigía una mirada de repulsión a su hermano menor – Fue tu culpa que se fuera – finalizo, perdiéndose en el pasillo.
La maternal chica se acerco a su hermano menor, para saber que había sucedido -¿que fue lo que paso? ¿Por que estaban peleando?
- por alguien que no vale la pena mencionar- Gaara se limito a decirlo con cierta nostalgia.
-¿Qué le dijiste a kankuro para que se enojara tanto? Nunca lo había visto así.
El pelirrojo no contesto, no sabia si por vergüenza o por que realmente era su culpa – sólo le dije que Matsuri…… la verdad - dijo tratando de tragar un poco de saliva que se mezclaba con la sangre de su boca -creo que debo ir a hablarle.
Instintivamente el brazo de temari se interpuso - No, mejor lo haré yo. En este momento volverían a pelear, vete a lavar y espérame aquí-Dándole un beso en la frente para tranquilizar a su hermanito. Caminado con paso firme a la habitación del kankuro, por que ella pensaba que como siempre, él había iniciado la pelea, miro de reojo dentro.
Un pequeño suspiro inundaba la habitación de el castaño, uno que nunca podría oír de nuevo, la rabia invadía de nuevo su cuerpo a la vez que aventaba hacia cualquier lado las cosas en su escritorio, golpeando contra la pared hasta que saco toda esa furia, cayendo de rodillas sobre un par de guantes que se empezaron a llenar de lagrimas mezcladas de impotencia…. De ¿amor?
Esa escena impacto a la Temari bastante, ¿que es lo que sucedió en esa habitación? Eso la agobiaba al igual que conocer la razón de la extrema tristeza de su hermano, saber que le afectaba tanto.
¿Por que? ¿Porque me dejaste solo…….?- decía el chico abrazando ese par de guantes.
Ya mirando con más atención Temari pudo ver que tenía entre las manos, eran unos guantes negros, ella los conocía bien por que se los regalo al día siguiente de que se convirtiera en la alumna de él actual kazekage, se los obsequio a su querida amiga Matsuri. En ese momento se dio cuenta de todo, los recuerdos empezaron a golpearla como una ventisca, siempre la había amado en silencio, desinteresadamente, atrás del escenario de su hermano menor; esperando, solo eso esperando que le diera una oportunidad de sanar el corazón de esa perturbada niña que hacia que su existencia valiera la pena: Gracias al verdadero amor.
Unos pequeños que observaban todo lo que acontecía esos tres chicos, veían que su plan empezaba a funcionar… ¿otra vez? Querían saber a quienes les tocaría esta vez realizar la tarea prometida, aunque si eran descuidados podrían escucharlos en uno que otro sueño, esperaban, aguardaban que despertara quien tanto tiempo huyo de sus deber.
-Recuerdas... como era el amor?
-mmm... si. Cuando él estaba junto a mí esa sensación calida... quiero volver a sentirla
- ¿Cuando será el momento?
- ya muy pronto, cuando despierte de ese largo sueño, nos ayudara
-Pero... ¿querrá hacerlo?
- ese siempre ha sido su destino aunque no lo recuerde... sólo hay que aguardar un poco más
