Capitulo 7: Deja vu

Capitulo 7: Deja vu

"Terminar… simplemente es eso, romper los lazos que aun nos unen… pero no puedo, no quiero hacerlo… desearía verte una vez más y callar mis temores con tu voz y olvidarlo todo… olvidar mi fastidiosa tarea…. Mí querido….

Esperando el segundo donde nuestras almas se encuentren en este fatal mundo de adversidades, de sueños sin cumplir y ahora mismo hablo "como mi antiguo yo"… se me parte el corazón entre mi deber, entre querer aceptar las cosas que quise olvidar hace ya tanto tiempo, pero no se que me sucede posiblemente ya me has dejado de lado, y tontamente mi otra mitad espera ansiosa saber la verdad. Si a veces quisiera saber… pero las cosas no deben ser así, el destino tiene caminos misteriosos para cada ser humano aunque querido tú… no importa me pregunto tantas cosas, si estas bien, si encontraste lo que tanto anhelabas; ¡demonios! Yo se que ya tienes todo lo que deseas, te has salvado de manera sorprendente, has redimido tus pecados y alcanzado la gloria para convertirte en una persona amada…. Te extraño es la primera vez que lo admito, es la primera vez puedo decirlo con claridad, sin embargo no se nada de ti, ya no se quien eres… Dime mi amor ¿en que te has convertido? ¿Que soy yo ahora? a veces ni yo misma lo se , me pierdo en las exigencias de mi otro yo y en las amarguras de mis sueños…

Quiero oír su voz una vez más, necesito ver tu rostro, necesito…. Simplemente te necesito a pesar de todo, de todos los problemas que me has causado y que te causare hasta hacerte desear mi muerte una vez más."

-por fin se acerca el día de la redención de estos pobres – decía entre dientes el kaze de las nubes, alzando la voz para que pudiera ser audible para los que se encontraban con él- espero que estén listos para irnos, va a ver mucha gente en el templo y…-como siempre una voz interrumpía su palabras, esa alegre voz.

-si se nos hace tarde es por ese que se tarda eternidades arreglándose….- gritando enojada y desesperada- ¡apúrate Teruki! Pareces una mujercita de sociedad.

-Demonios uno no puede preocuparse de su aspecto ni un poco por que ya es una "señorita" – mirando a su compañera – no quiero verme tan sucio como tú.

-Estupido hoy me he arreglado- decía tratando de disimular su nerviosismo, nunca se había puesto un kimono… a pesar de todas las enseñanzas de Nihongi, el templo, los sacerdotes siempre había tratado de escapar de la tradición de su familia. Aunque no tuvo éxito, la desconfianza la dominaba no sabia que pensar….

El raikage miro enfadado al frió Teruki, para concluir la discusión de forma elegante

-vamos, vamos hay que apresurarnos; por cierto Kodoku estas preciosa y fresca…- decía la mismo tiempo que se acercaba al puerta principal de la mansión kazakage, se mantendrían en silencio hasta que hicieran contacto.

- Los festivales son un tiempo de paz, redención espiritual, representan la fuerza del espíritu en contra de los males del mundo, también son especialmente divertidos un lugar para visitar con los seres queridos y dar gracias a los Kamis por la bendiciones del año que paso; para la mayoría de las personas eran realmente fantásticos las fiestas de cada época especialmente esta en la que se pedía nueva protección de los dioses… pero siempre hay una personita que es algo amarguetas- señalaba a un pelirrojo – que esta en contra de las tradiciones milenarias…. – al parecer el comentario molesto mucho al joven Kazekage, le fastidiaba tener que asistir a esos eventos especialmente a este, la razón era simple y a pesar de ser visible para los demás él sencillamente lo ocultaba con su característica frialdad.

-No me molestes Temari, sabes que voy por que es mi deber. No se por que les encanta esto solo son un montón de personas hablándole a esos dioses muertos… le hablan al viento….- termino de manera melancólica.

-No sabes nada de eso… los dioses son misericordiosos cuando reciben las plegarias adecuadas, el pago por todos los favores- decía una animado kankuro, desde hacia un tiempo se había interesado mucho por las tradiciones del shintoismo, le daba cierta paz interior que le hacia tanta falta "desde aquello". A pesar de todo el dolor que le causaba el recuerdo de su muerte… Pero el lo aliviaba con la enseñanzas del pasado. – por favor Gaara no se as amargado, si tan siquiera lo intentaras, te aseguro que te divertirías con las actividades del templo.- trataba de animarlo con una afable sonrisa.

En la sala principal los tres estaban listos para salir, por supuesto con el tradicional kimono de las fiesta primaverales, los colores eran iguales azul con blanco con diferentes grabados, con dos caritas alegres y como siempre una dura , fría que caía en la raya de lo fastidiado, se apuraban por que a esa hora ya debería estar casi lleno el templo lo que como siempre dificultaría las cosas; la mayor busco en su bolso las monedas que daría de ofrenda mirando de reojo a sus dos hermanos como una niña pequeña que guarda un chismecito de la escuela. Ya a mitad del camino no pudo seguir guardando ese cosquilleo que le picaba cada vez más en la garganta:

- oye Gaara ¿Qué te parece la Kunochi de las nubes…? Eh como se llama, eto.. … -fue interrumpida por la fría mirada de de Gaara y después por el marionestista.

- la de cabello verdes... se llama Kodoku. A mi me parece rara… tiene algo extra…

- Si hermanito, deberías tener una novia en un plan serio… bueno no... Quiero incomodarte, pero es que por que no lo intentas... ya se - temblaba cada vez mas su voz.

Gaara la miro con cierta dulzura que había aprendido con esos años, una leve sonrisa se dibujo en su rostro- deberías preocuparte por tus cosas Temari , ¿Qué no ves que esos dos son como tú y shikamaru? – termino diciendo un tanto divertido por la similitud.

La rubia se quedo perpleja por unos minutos, empezando a entender por que su hermano menor les había comparado de sabia manera con esos dos, que con sus discusiones, con su indiferencia no podían mantenerse alejados; manteniendo la apariencia para esconder sus sentimientos entre palabras sarcásticas, rondaba en su cabeza todo... todo y se daba cuenta de lo impertinente que había sido al molestar a sus hermanos, con cosas tan desagradables. Mientras tanto Kankuro se mantuvo en silencio algo que recientemente aprendió para evitar roces con los demás, dejaba sus deducciones para después cuando pudiera hablar a "solas" con el kazekage, algo le preocupaba y sabía que tenía que ver con su pelirrojo hermano. Como cada quien se perdió en sus pensamientos el silencio el resto del camino fue lógico nadie hablaba, y eso a Gaara le era indiferente nunca había sido un hombre ( si ya un hombre, es mi papi jaja ja) de mucha palabras, sólo necesitaba decir lo necesario no más , pero algunas veces se le iba la mano y decía mucho menos.

El camino se hizo más tedioso para Temari después de lo que dijo, sentía que en cualquier momento Gaara explotaría, fueron unos quince minutos que le parecieron horas, interminables, hasta que por fin se pudo ver a la muchedumbre debajo del tori visiblemente animados; inhalo profundamente, para sacar el aire con un toque victorioso.

Kankuro la miro simpáticamente para decir- Ummm parece que tendremos que esperar para decir nuestras oraciones. - señalo una enorme fila de feligreses que se extendía hasta el final de la gran escalinata que llevaba al templo.

-si es algo fastidioso tendremos que estar parados bajo el sol durante hora.. Me voy a arrugar- dijo la rubia preocupándose extremadamente por su bello rostro.

-no es justo para los demás que si llegaron temprano- lanzo una miradita a la chica rubia que se retocaba con el espejo – por que no se tardaron dos horas en el baño arreglándose…- terminaba el pelirrojo.

- te pasas Temari , hasta la tal Kodoku se tardo menos que Gaara en arreglarse..- dijo para darle un giro cómico a la conversación y termino con una carcajada que pronto fue contagiada a los otros que esperaba su turno.

A lo lejos los tres hermanos de la arena veían como bajaban tres figuritas perfectamente vestidas a lo antiguo, sus kimonos perfectos, los dos hombres serios como siempre y la simpatía con patas bajando apresuradamente tanto que se tropezó con la tela del kimono .. Tumbando al kazekage de espaldas, lo que en otra situación seria romántico en esta era doloroso y vergonzoso , cayendo de lleno sobre piedrecillas del suelo.

Era algo extraño el Kaze no la vio venir apresuradamente, y ahora ambos estaban tirados en el suelo en una pose algo comprometedora, la chica se levanto disculpándose, roja como un tomate, por lo torpe que había sido. – lo siento Kazekage... yo es que... y ... Perdone- se cubrir a la cara de vergüenza la mayoría de los presentes se reían estrepitosamente hasta los hermanos de Gaara.

Teruki la levanto completamente y dijo tiernamente – Pero que torpe eres, déjame ver si no te has torcido el tobillo…..

Lo bellos ojos aguamarina del pelirrojo que aun se encontraba medio tirado, se clavaron en esa escena por que sentía que ya le había pasado hace tiempo, el lugar, el olor de las flores, lo pájaros trinando, el templo… eso… una ternecita voz retumbaba en sus oídos "Sensei, debe tener más cuidado"….

Kodoku se avergonzó más aun, de la extraña preocupación de su compañero – Por favor Teruki, estoy bien... Es que no estoy acostumbrado a vestirme así….- decía tratando de serenarse. Por unos minutos el pelirrojo paso desapercibido, se había quedado pasmado en su sitio, observando algo, ese algo que no podría describir la sensación de que eso ya lo había vivido, ¿acaso eso era un deja vu? Su mente jugaba con él nuevamente, pero aun no era suficiente como él lo descubriría en unos instantes….

Una voz femenina lo interrumpió - ¿se encuentra usted bien? Esa caída fue muy dura…- tomo la mano del pelirrojo ayudándolo a levantarse – esta sangrado….- dijo semi alterada la mujer, el kazekage se toco cerca del oído y su mano se lleno de sangre, se encontraba algo confundido, la mano pálida, tibia de la mujer toco tiernamente la cabeza del chico – esto no es grave sólo tardare un momento – a la vez que un chakra de color azuloso se desprendía de sus extremidades – eso fue todo, debería tener mas cuidado…- decía la chica pero Gaara apenas la había visto, por que sus hermanos la apartaron preocupados por el incidente

- ¿te encuentras bien Gaara?, no entiendo como caíste así – decía la rubia mientras kankuro asentía. El chico se limito a un ligero movimiento con la cabeza mientras se levantaba y se sacudía el polvo de su kimono, volteo dirigiendo su mirada a la mujer que le ayudo. Pero las palabras se quedaron en su garganta, se quedo pasmado al ver bien a esa chica, no pudo moverse, sus piernas temblaban y la boca se le seco completamente impidiéndole tragar saliva; sus ojos se llenaron de asombro, sorpresa, ilusión…. Al igual que Kankuro y Temari que quedaron mucho más estupefactos con la apariencia de esa mujer, sus observaciones fueron interrumpidas por la voz de aquella extraña mujer o mejor dicho demasiado conocida - disculpen ¿pero por que me ven tan raro? Ya se que la gente a veces es cerrada con los extranjeros pero pensé – dijo algo apenada- que en las grandes países ninja eran un poco mas normales – termino con una picara sonrisa.

Aun así los otros no respondieron a la pregunta, sus ojos negros, profundos, grandes y el cabello castaño oscuro cortado en dos capas: la primera hasta el mentón y segunda hasta los tobillos, unos labios pequeños y sonrosados con un toque de glos transparente, una cara de felicidad, los ojos maquillados en exceso con lápiz carbón…. Y aun así el parecido era sorprendentes si no fuera por…. Que la única alumna del kazekage esta muerta, pero ellos podrían jurar… pero no era posible por las diferencias, que en un principio ellos no lograron ver, se encontraban confundidos….

El raikage con cara muy seria se acerco a esa extraña conversación que no llevaba sonidos

-disculpen ella es prima de Kodoku y Teruki, vino ah alcanzarnos por que será entrenada como ninja de ahora en adelante- trataba de sonreír al decir esas palabras como si quisiera en su corazón fueran verdaderas.

Kanashī…- por fin el pelirrojo pronuncio con poco acierto - ¿disculpa?... -ese es mi nombre Kanashi, mucho gusto ¿y usted quien es? – la mujer parecía tan sincera, tan inocente al decir eso, de verdad no les conocía pero en su mirada se ocultaba algo extraño que el kazekage no sabia describir que era. Las presentaciones se hicieron sin pompa entre todos los presentes, acordando que como acompañante del Kage de las nubes se hospedaría en el mismo lugar que ellos. Nadie se atrevió a preguntarle nada en lo que resto del día, lo que los chicos de la arena veían en esa chica de aproximadamente veinte años, sólo era un espejismo de lo que en sus sueños buscaban.

A pesar de eso, la increíble apariencia y esa belleza que se emanaba en cada milímetro de su cuerpo, a pesar de realmente no ser tan agraciada físicamente, era cautivantes… por toda la ciudad los hombres la miraban con muy pocas buenas intenciones y algunas mujeres envidaban , más aun por que acompañaba a los bien parecidos ( y solteros aun) hermanos Sabaku no, que hasta el momento se había escabullido del compromiso del matrimonio.

A pesar de los extraños sucesos del la mañana, el resto de la tarde se divirtieron en gran manera en las actividades del templo, comieron las delicias que se ofrecían, trataban de ganar en los juegos , hasta Gaara se rió ( bueno mas bien sonrió) un par de veces, ahora el aguafiestas era el raikage se encontraba molesto por algo, y kankuro se daba cuenta perfectamente que le molestaba que estuvieran emparejados sus dos guardaespaldas. "Además quien trae dos inútiles gennin para protección, no son más que unos niños" pensaba molesto el experto en marionetas.

Ya avanzaba la noche, haciendo que el viento refrescara las calurosas calles, cuando regresaron todos los acompañantes de los dos Kages, desde ese momento no hubo una gran interacción entre los dos grupos (arena y nubes) una calma extraña invadió por completo la estancia, volviéndolo un lugar incomodo para los que no estuvieran involucrados directamente; por lo que respetuosamente cada quien se fue a dormir, el raikage debía resolver cosas con sus discípulos.

Con un ademán mando a los tres chicos a la habitación de honor de huéspedes, donde el se quedaba, para que la conversación no fuera oído por quien no debería; el miedo de la chica de los cabellos verdes era fuerte, se tambaleaba, apenas podía respirar de la ansiedad, Teruki la levaba casi arrastrando... Evitando que cayera, por fin su destino los había alcanzado y ya no podrían hacer nada más. A penas se cerro la puerta el raikage se lanzo en contra de kodoku propinándole una fuerte cachetada que la deja medio tirada en el piso -no puedo creerlo, no se te puede confiar nada… lo perdimos y fue por tu culpa- grito desesperadamente preparado para descargarse con la chica, pero antes de que hiciera nada Teruki se puso en medio - No la culpes, yo fui quien lo perdí… perdí al kami de la brisa y yo……. Nosotros……

Por fin la mujer llamada Kanashí hablo autoritariamente – No permito ese comportamiento enfrente de mi ¿comprendes Nihongi?- se dirigió a los enamorados, ofreciéndoles ayuda, los tomo fuertemente entre sus brazos - Déjalos disfrutar de su amor, no tengo problemas con ello…. Sabes perfectamente que deberías castigarme a mí… no a mis hijos…. – término diciendo cada vez más fuerte, haciendo valer su voz. El raikage sólo se limito a asentir en modo de aprobación, ¿Cómo podría él un simple mortal castigarla? eso condenaría no sólo su alma si no a los demás, todos esos años buscando y entrenando a los elegidos ¿para que? No importaba ya nada, ya no tenia nada más que perder… nada.

- veo que los ha preparado adecuadamente, pero no quiero tener a Tsuchi ni a midori….- volteo a verlos con una sonrisa que reflejaba profunda tristeza – ese es mi regalo de compromiso y mi bendición…. Ahora les ofrezco la libertad, si ustedes quieren tómenla… - miro fijamente a esos dos que tan bien conocía, desde hace siglos, pensó en tentarlos pero sabia perfectamente cual seria la respuesta de ambos.

El moreno ( Teruki) miro de reojo a su compañera, y decidió responder por ambos- Nos quedaremos contigo "seibo" y agradecemos tu dadiva, nuestro deber esta antes de nuestros deseos carnales- y se inclino en forma de respeto ante la mujer de largos cabellos castaños.

-bueno ahora salgan, tenemos que conversar en privado….- decía mas como una sugerencia que como orden, por que sabia perfectamente que su tiempo de maestro se termino.

Los dos gennis salieron de forma apresurada, por primera vez en lo que tenían de memoria de esta vida, tendrían la oportunidad de estar juntos, sintiendo la piel del otro y juntado sus almas, un primer beso… un beso que una vez más trastornaría el mundo, el hecho de pensar en ello emocionaba mucho al chico de negros ojos que no quiso esperar más para abrazar y besar al amor de todas sus vidas; tomándola fuertemente de los brazos la arrojándolo contra la pared susurrando : por fin, tocare esta nueva piel, y ese olor que perdura desde siempre quedara impregnado en mi cuerpo…somos libres….. Los ojos de la chica lo miraron fijamente y juntaron sus labios en un tierno y apasionado beso que duro varios minutos, minutos que los drogaban de una felicidad eterna, por fin la suerte les había sonreído mientras sus corazones latían cada vez más rápido, llenándolos vida.

Para desgracia del Kazekage ese día le dio un ataque de insomnio, no sabía si no podía o no quería conciliar el sueño, algo le perturbaba, más bien alguien: Esa mujer , rondaba por su cabeza, no… no era su apariencia lo que le preocupaba si no ella, en si, todo; tenia mucho tiempo sin atraerle alguien... pero ella, ese algo, tal vez su sonrisa, su gentileza, sus movimientos, esos ojos profundos, todo; tenia que sacársela de la cabeza y pronto. Caminaba confundido por los pasillos de la mansión, aun no decidía si salir de ella o mirar la luna en el techo, cuando escucho unos susurros que parecían entrecortarse y por mera curiosidad decidió acercarse, no se sorprendió en los más mínimo de la escena, pensaba que se habían tardado en sorprenderlos así. No quiso interrumpir el momento, por lo que decidió tomar otra ruta, tal vez a la cocina, ahora estaba celoso ¿celos? Si... Sentía mucha envidia de no poder ser él que compartiera momento así con alguien, la pasión y amor mezcladas, supuso que tenían mucha suerte; y la de él se estaba acabando, cada día el consejo lo presionaba más y más para que se casara con alguien importante o con quien fuera "por que ya no era un niño". "que molestos esos ancianos, pero creo que tienen razón... en estos momentos me gustaría casarme para ver si…" pensaba algo triste el pelirrojo, la idea de amar algo más que un recuerdo, un espejismo, le era difícil de aceptar, aceptar que seguía pensando en ella, que esperaba que volviera… que guardaba aun la esperanza. – Es igual a ella por fuera pero no es ella- se repetía constantemente para ver si de esta manera lo creía, al final decidió subir al techo y contemplar la noche.

Pero aquel lugar no era solamente su refugio, otra personita más se encontraba allí admirando el cielo de manera extraña como si intentara alcanzar algo, y al no lograrlo le causara un gran dolor que hacia brotar más las lagrimas que escurrían por sus mejillas; una daga entre sus manos, se acercaba más y más al cuello…. ¿¿Suicidio??

No. Simplemente corto un mechón de sus largos cabellos, lanzándolo al viento mientras formaba unos sellos que enmarcaron su rostro, término ese brillo que duro apenas dos segundos mientras sus sollozos se volvían más audibles; el pelirrojo sabia que eso era familiar y lo doloroso del asunto a si que se dirigió hacia ella, unas palabras de aliento nunca están de más…

Se acercaba lentamente para no asustar la chica, apenas la conocía más sabia que la soledad es mas fuerte que la razón… perfectamente apenas toco el hombro de esa mujer volteo un poco asustada mirándolo con infinita ternura, tristeza , su cara parecía la de una niña aterrorizada.. Esos ojos negros se perdieron en su aguamarina mirada por unos minutos. Él instintivamente la abrazo fuertemente, sin saber la razón, fuertemente como si no quisiera que se le escapara…. ¿Otra vez?... Abruptamente la mujer aparta los brazos del joven kazekage, besa su mejilla – Adiós…no puedo…. No….- dice entre cortadamente la pelicastaña mientras se acercaba al borde del techo, junto dos dedos tocando suavemente sus labios y se lanzo al vació, Gaara sólo puedo observar ya que su cuerpo se quedo inmóvil… otra vez… -no… No- grito desesperadamente, sudado, volteo a ver los alrededores por unos breves instantes confundido….- Sólo un sueño…. Pesadillas…-restregó sus manos contra su cabellos, dormir no seria una opción el resto de la noche...le preocupaba en gran manera esa brechas entre la realidad y sus sueños, por que cada vez era mas delgada como si perdiera la conciencia….Daría un paso por la mansión así tal vez podría calmarse un poco, aunque sentía que ese recorrido ya lo había vivido….

"Allí, allí estaba, estuve mucho tiempo esperándote, buscándote, rezando por tu bien y ahora lo hago por tu alma. Me obsesiono contigo... pensé que era amor o tal vez no lo es. Aguardo pacientemente mi turno aunque sea en tus sueños…. ¿Por qué me sigues? ¿Por qué nos sigues humano? Deberías volver tus pasos y dejarla de buscar… dejar de escudriñar algo que no existe, que de ningún modo existió, sin embargo lo sabes desde ese día ¿verdad? Y aun así sigues empeñado en esperar sin saber que esperar…. Tal vez un milagro o ¿recuerdas? Por fin recuerdas, vuelves atrás con los errores que le costaron a ella… No, que nos arrastraron a la desgracia e infortunio. Espero que recuerdes cual será su castigó si te sigue buscando….."