9: lazos perdidos
Bueno, se que me atrasado muchísimo en actualizar pero es que la verdad no he tenido tiempo y además me ha faltado inspiración, comentarios de cualquier tipo ya saben son bien recibidos, Además este capitulo esta cortito ya que considero que si voy con capítulos mas cortos podre actualizar mas rápido. Bye , espero que les guste aunque como siempre me salió muy romántico…
Por el momento es todo, por favor júzguenlo ustedes
"preguntas... Sólo si haces las preguntas correctas obtendrás la respuesta correcta aunque no sea la que esperas, cuestiones simples que no invaden tus pensamientos más profundos ni aquellas que al pronunciarlas te provocan calosfríos. Que pasaría si respondieras la verdad, lo que realmente quieres… pero no es posible por que no hay verdad absoluta; simplemente hay fragmentos que al juntarse dan realidad o utopías, estas ultimas hermosas que nos dan alivio, esperanza y deseos…. Tontas ilusiones que mientras están con nosotros nos dan libertad. Pero en el instante que se formula una pregunta que hiela el corazón, aquella que realmente importa, en la que tu cuerpo tiembla profusamente sin controlar el pulso de tus manos e intentas que salgan algún sonido de tus labios.
Sin embargo te quedas callado, mudo a pesar de todo, hay cosas de ti que no han cambiado"
El sereno que entraba por el ventanal despertó a la somnolienta muchacha que al principio confundida, no comprendía bien que hacia allí, aun tenía la sensación de un sueño: uno suave, pavoroso, parecía que volaba y una felicidad conocida rodeaba su ser. Cuando se despabilo un poco más vio a su "amante" profundamente dormido, algo que muchas veces deseo; era una escena inolvidable ver su rostro angelical enmarcado por sus revueltos cabellos rojos que rozaban la frente de ella, pues aun la abrazaba. Recordar lo que paso la hizo sonrojarse a morir, tenía vergüenza, una que tiempo atrás no practicaba, temerosa toco el rostro de su compañero suavemente, recorriendo cada parte minuciosamente como si necesitara saber de quien se trataba o quizá quería memorizar cada rasgo. Mas sus dedos tropezaron con una cicatriz que Gaara no había podido remover, en esta, se podía sentir todo aquel sufrimiento, angustia, tristeza de un niño solo, la aldea donde se crio le hizo daño, no estaba segura de que podría hacer para sanar lo que implicaba ese tatuaje. Simplemente lo tomo en sus delicados brazos apoyando su pelirroja cabeza en el pecho de
esta, protegiéndolo, tratando de contener las miles de emociones que evocaba, no quería llorar por que no deseaba que él la viera destruirse otra vez; se limito a besarle la frente en el lugar de esa cicatriz.
Sabia que por más que lo intentara no despertaría, así que lo dejo allí durmiendo plácidamente, quizás soñando, apacible y hermoso, tranquilo e inalcanzable… tomo sus ropas para después salir sigilosamente de esa habitación pues prefería irse sin mucho alboroto, además ¿Cómo se supone que podría justificar ese comportamiento? Una parte de ella y su otra yo, compartiendo labios que parecían iguales, amando diferente pero la misma pesada carga, caminado por los pasillos no pudo aguantar, no ya no pudo, pequeñas gotas rozaban sus mejillas que intentaba ahogar con sus pálidas manos.
Por su perturbación no se dio cuenta que realmente no paso desapercibida como deseaba, unos ojos castaños se posaron en ella, mas estos no eran para juzgarla, en cambio una infinita ternura y felicidad se asomaba de estos, aquella que desprende protectoramente la familia.
- Yo…. No podía dormir... y salí a dar una vuelta… Gomen Kankuro- titubeo, no tenia por que dar explicaciones, anteriormente le habían dicho que recorriera la mansión como mejor le placiera.
Mas el otro no respondió nada por unos segundos pues podía percibir la inmensa angustia de su aura, un dolor que parecía estremecer los cielos, esa ligera torpeza, disculpando se de todo aunque no haya hecho nada malo; al marionetista no le pareció la misma chica confiada de la tarde que se paseaba graciosamente entre los cerezos del templo, parecía que otra había tomado su lugar. La familiaridad con la que dijo Gomen, con inocencia conocida, era como si se disculpara de los pecados de otros, tan parecida a…
- no te preocupes, eres nuestra invitada...- la situación se tornaba incomoda pues el no quería parecer entrometido preguntándole que le sucedía, así que se limito a desearle buenas noches. " parece ser que ocuparas el lugar de otra" se dijo a si mismo por que sabia perfectamente lo que sucedió en la habitación del kazekage, no lo pensó con malicia u odio, era felicidad de que su hermano menor se dejara querer otra vez.
A pesar de de que las cosas parecían ir bien, por lo que escucho, bueno realmente era culpa del kaze por no cerrar bien su puerta y también era culpa del marionetista por detenerse a indagar quien estaba en esa habitación. Rio para si mismo, pensando lo que habría hecho temari si ella los hubiera sorprendido, tal vez no seria algo malo, un poco de felicidad… aunque no fuera con un ser realmente amado.
Cuando desapareció kankuro de la vista de la pelicastaña, esta se toco un costado, nuevamente le sangraba esa herida que jamás podría sanar completamente, sintió como sus actos arrastrarían a todos los que amaba a una desgracia mayor que la de los primeros tiempos. Había lazos a que no podía romper por más que quisiera y otros que a pesar de hacerle daño no deseaba que se esfumaran… como los lazos que la unían a Gabriel que eran exactamente los que la separaban, él era quien rompía los lazos creados por dos almas que se amaron; en cambio a ellos dos (a Gabriel y Kanashi) solos los conectaban los lazos de muerte y soledad auto impuestos por los antiguos dioses.
Todos están conectados de alguna manera a las demás personas de su rededor, a veces de una manera hermosa: como la amistad y el amor, otras llenas de odio y venganza, pero todos estamos unidos con lazos invisibles que mantienen nuestras vidas en pie.
Dormido plácidamente se entraba el pelirrojo kazekage, envuelto en una droga extraña que tenia bastante tiempo de no consumir: felicidad completa, soñaba con una linda mujer que siempre estuvo a su lado, que lo amo a pesar de ser llamado "monstruo"; soñaba con su voz, con sus caricias, con el olor de su cuerpo y una pregunta le hizo intentar despertar ¿me extrañaste Gaara sensei? No podía hablar, quería hacerlo mas no pudo y se quedaron como pensamientos ahogados en su garganta.
"me pregunto si te conocía, si sabia quien eras en realidad y no se si pueda decírtelo, no se si quiero decírtelo… si no fueras un espejismo me pregunto si alguna vez me hubiera atrevido a… Esa pregunta me sigue, estoy soñando, por que te siento junto a mí, pues escucho tu voz a lo lejos ¿me extrañaste? ¿Por que lo preguntas? Decir que te extrañe es poco, cada día sentía que moriría, que la oscuridad me invadía y la soledad de nuevo me persiguió; estaba rodeado de personas y únicamente te buscaba a ti.
