Hola a todos!!! Gracias por vuestra paciencia, en este capítulo os hablo de la razón por la que Hibari aceptó ir cogido de la mano con I-Pin, cosa rara en él pero creo que lo encontraréis bastante aceptable :D No lo he puesto cómo flash back porque ya dentro del propio capítulo hay un flash back y era como muy repetitivo y confuso así que en el siguiente capítulo continuaré co lo que sucedió en el capitulo siete!!
Kuchiki Yamiko: jajaja no te preocupes que en este capi hay unas pequeñitas mordidas hasta la muerte, no te reprimas por eso mujer :D a mi me encantaría recibir alguna de Hibari.
Keremi: hehe aquí esta la explicación, es convincente no???? espero q si XD y no sufras por Lambo que su oportunidad la irá tener jajaja eso lo puedo jurar.
Yui-3000: SIII!! QUE HIBARI ACEPTARA SEMEJANTE DEMOSTRACIÓN DE AFECTO!! QUÉ MAL!! NOS LO CAMBIARON POR UN ALIEN!! XD, porque obsesión no creo que sea, yo creo q es más el calentón del momento que tanto acumular hormonas para no demostrar sentimientos tiene q dejar secuela!!
Capitulo 8 Posesión
Antes de que I-Pin se diera cuenta se encontraba nuevamente acorralada por Hibari en el pasillo del instituto, buscó con la mirada a alguien que la ayudara pero los demás estudiantes salieron en apenas medio segundo al ver a Hibari, ni Tsuna ni los otros guardianes estaba cerca y ella se encontraba paralizada.
Había sido entrenada por Fon, el arcobaleno rojo experto en artes marciales, y aún así estaba completamente quieta frente al hombre que había amado durante los últimos diez años de su existencia y sus recuerdos cambiaban a cada cinco minutos debido a que su yo actual se encontraba con el Hibari futuro que, por alguna razón, no la dejaba no a sol ni a sombra.
I-Pin tenía la sospecha de que ese repentino interés de Hibari futuro tenía que ver con el acoso obsesivo del Hibari actual. Pondría la mano en el fuego a que tenía razón, escuchando la conversación con Tsuna de seguro había maquinado con su retorcida mente que Lambo no estuviera ni un poco cerca de ella.
Futuro 10 años después……
Todos estaban callados, en completo silencio apenas roto por el frenético latido de sus corazones, tampoco es que se atrevieran a decirle nada, pero claro, ¿quién se esperaba que el guardián de la nube, Hibari Kyouya, entrara con la pequeña I-Pin? Y la niña no podía estar más colorada murmurando por lo bajito lo rápido que le latía el corazón.
Tsuna agradeció que el arcobaleno Fon estuviera allí para sellar de manera temporal la bomba Pinzu de I-Pin o de lo contrario a estas alturas la base Vongola habría volado por los aires. Por supuesto, todos tenían recuerdos de lo que sucedía en el pasado pero que el Hibari de su época tuviera la misma fijación enfermiza era pasarse de vuelta de tuerca, peroestaban aliviados de que la pequeña I-Pin pareciera estar bien e incomprensiblemente feliz sentada en el regazo del frío y serio Hibari.
-Kyouya-llamó la niña-¿Después podemos ir a comer yakisoba?
Hibari asintió con la cabeza dejando que la menor se acomodara bien sobre su regazo, los demás que se encontraban en la reunión cayeron de sus sillas.
"!¿Le ha permitido llamarle por su nombre?!" Pensó Lambo rojo de rabia "¡Sin llamarle de san o sama o cualquiera de esos! Está jugando con todas sus cartas. Maldito golfo"
Lambo sacó el caramelo favorito de I-Pin.
-¿Quieres, I-Pin-chan?-preguntó el Bovino sonriéndole.
-¡Gracias, Lambo-san!-dijo la pequeña, tomando el caramelo entre sus manitas.
Hibari y Lambo se clavaron la mirada mutuamente, no hacía falta ni mencionar las chispas que salían de sus ojos y colisionaban como tratando de aplastar al otro.
"Y eso que la vaca estúpida nunca se había atrevido contra Hibari" pensó Gokudera viendo, igual que los demás, que la tensión podía cortarse con un cuchillo.
"Me estás buscando y me vas a encontrar, sanguijuela" pensó el bovino sin apartar la mirada.
Todos sabían que la más mínima chispa desencadenaría una lucha peor que la de hace diez años años atrás entre ese Hibari y el Lambo de veinticinco años.
Diez años atrás……..actual.
I-Pin había estado tan absorta con el nuevo recuerdo del futuro que lo que acababa de suceder la tenía en shock.
Hibari la estaba besando. El beso con el que soñó durante años se había hecho tan real que casi la asfixiaba. Pestañeó hasta ser consciente de la situación, no se había preparado para eso, simplemente porque nunca contó que pasara en otro ámbito que no fueran sus fantasías, tampoco había contado con la mordedura en el cuello y por eso ahora era incapaz de tener control sobre sus impulsos, claro que…..también había pasado tanto tiempo desde que tenía los impulsos de lanzarse sobre Hibari y besarlo hasta quedarse sin aire.
Antes de que su cerebro le impidiera actuar, rodeó el cuello de Hibari intentando profundizar el beso, una de sus manos se deslizó hasta alcanzar el abundante cabello negro del guardián de la nube. Hibari por su parte disfrutaba del contacto con I-Pin, mordía sus labios, abria su boca, le dejaba coger pequeñas bocanadas de aire. Si le hubiera dicho alguien que iba a tener esa clase de contacto con otro herbívoro y que además lo iba iniciar él, sin duda, lo hubiera golpeado hasta la muerte, pero ahí estaba, teniendo ese contacto con la persona que lo atraía porque no había nada que lo hiciera reconocer en este mundo que amaba.
Él no admitiría esa cosa de herbívoros nunca, era más fácil admitir que sentía atracción física por I-Pin ¡Después de todo era un hombre! 'También tenía esa clase de necesidades!
"Tengo que asegurarme que nadie más la toque" pensó Hibari, bajando sus labios por la garganta de I-Pin arrancando suspiros de la joven, mordiéndola, dejándole más marcas rojizas que delataban a quién pertenecía.
"Tomarla de la mano" pensó nuevamente " Todos verían que tiene dueño y serán golpeados hasta la muerte si se atreven a mirarla"
El corazón de I-Pin latía provocándole un placentero dolor en el pecho, una parte del latido venía de la pena por Lambo, pues su mejor amigo había hecho lo imposible por arrancar la espina venenosa en que se había convertido Hibari, sin embargo, sus otros latidos eran exclusivamente para el hombre que amara, aún si todo aquello era un sueño de ella o un espejismo tenía que aprovechar lo que durara a pesar de lo que doliera después, sabía que tenía que arriesgar el todo por el todo o de lo contrario pasaría el resto de su vida preguntándose que pudo haber sido y no fue.
El caso es que también quería imponerse un poco, es decir, no era completamente justo que él la dominara de esa manera, si la quería para él tendría que hacer ciertas cosas.
-Hi-Hibari-san-balbuceó antes de que los labios de Hibari la volvieran a silenciar.
-Kyouya-suspiró sobre la boca de I-Pin, diciéndolo lentamente y con voz grave-Ese es mi nombre. Quiero que vuelvas a decirlo……cómo en la pelea contra Lambo.
I-Pin tragó saliva al borde del colapso.
-Y-Yo…….q-quiero..-trató de decir, con los nervios a flor de piel e Hibari no ayudaba mordiéndola de esa forma por el cuello y el hombro-…..q-que…….v-v-vayamos……cogidos d-de la m-mano, K-Kyouya.
Era una petición minúscula, prácticamente invisible, Lambo se hubiera reído de ella y con razón, claro que a él nunca le había importado ir de la mano con ella.
Hibari era otro caso.
Atreverse a pedirle algo así tenía una negación absoluta por parte del mayor. De todas formas, valía la pena intentarlo.
-Me parece bien-susurró contra su oído y mordió el lóbulo de su oreja para después salir andando cómo si nada de aquello hubiera pasado-Volveré a morderte hasta la muerte.
Y desapareció por el pasillo.
Las piernas de I-Pin temblaron y ella cayó al suelo con el corazón al borde del paro cardíaco, con el cuerpo tembloroso y a punto de desmayarse. Ese hombre iba a acabar con ella.
De eso pasaron ya hace días e Hibari cumplió con lo prometido, días tras día la esperó en la puerta de clase, agarrándola posesivamente de la mano y mirando al resto de los herbívoros que allí había. I-Pin recordó con remordimiento el rostro horrorizado de Tsuna y los demás, ninguno de ellos se había acostumbrado a ver a Hibari tomarla de la mano, mucho menos a esas marcas de mordisco en su cuello que Kyoko, Haru y Hana habían clasificado cómo obra de algún pervertido. Era mejor no contárselo a ellas todavía, Bianchi por lo contrario sostuvo que eso había sido cosa de un novio muy apasionado.
Día tra día Hibari siempre encontraba una manera de aparecer de manera súbita, rodeándola con sus tonfas, besándola con ahínco, acariciando las piernas de I-Pin, intentando subir hasta su falda, afortunadamente al menos ahí ella podía pararle los pies.
El problema es que ella empezaba a tener serios problemas para resistirse a las caricias propinadas por el guardián de la nube.
Continuará......
Dejen Reviews por fa o Hibari les morderá hasta la muerte, Lambo les atacará con su elécttrico cornata e I-Pin les dejará caos con sus golpes marciales o peor....ME GOLPEARÁN A MI!! iiih! entonces cómo haré para seguir el fic??
Reviews por fa!!!
Nos vemos!!
