Hola!!! Ya nos acercamos al final :D sólo quedan más o menos tres capítulos, yo diría que menos así que ánimo!!!
Keremi: GRACIAS!!! OBVIAMENTE HIBARI SE LO TOMA EN SERIO XD Y claro que habrá al menos un poco más del futuro :D
Kuchiki Yamiko: jajaja ya ves que si lleva lemon, jajaja espero que Hibari-san no me golpeé aunque me gustaría mucho que usara esas esposas conmigo OwO
Capítulo 9 Muy cerca del final.
Hibari estaba concentrado en tres cosas: la primera era por supuesto en proteger a I-Pin, la segunda era matar a Lambo y la tercera destruir el bazooka para que no pudiera volver nunca más y se quedara a su lado.
Hibari rodeó a I-Pin de la cintura saltando en el aire para esquivar los disparos del arcobaleno rubio, lanzó una de sus tonfas a Lambo esperando golpearlo en la frente.
-¡Electrico set!-gritó el bovino poniendo sus cuernos en la cabeza
Cargó electricidad golpeando con ella la tonfa lanzándola lejos de él y miró a Hibari mordiéndose el labio. Tenía que salvar a I-Pin.
-¡I-Pin!-la llamó-¡Tú le conoces! ¡Él sólo sabe hacer daño!
I-Pin bajó la vista. Si tan sólo Lambo supiera…….
FLASH BACK
I-Pin recorría los pasillos del instituto Namimori con una banda en su brazo izquierdo en la que se podía leer "comité disciplinario", caminaba silenciosa al lado de Hibari patrullando por el instituto.
I-Pin sonrió.
-¿Qué sucede?-preguntó Hibari contemplando la sonrisa en los labios de I-Pin.
La joven se atrevió a tomar la mano del guardián.
-Es que en el futuro soy la líder del comité disciplinario de este instituto-rió tímidamente-Esto se parece mucho a mis noches en el futuro, sólo que suele venir conmigo Lambo.
Hibari frunció los labios mirando para adelante. Esa estúpida vaca.
I-Pin lo miró unos segundos y se puso de puntillas besando la mejilla del guardián de la nube. Este se quedó un poco impresionado volviendo a mirar a su novia.
-Estás celoso, es adorable-comentó I-Pin continuando la caminata por delante de él.
Hibari se puso rojo, más no se sabía bien si de rabia o por el comentario. Aceleró el paso poniéndose rápidamente al lado de I-Pin.
-Nunca tendría una emoción tan herbívora-replicó serio.
-Pero lo estás-insistió ella haciendo lo que podía para retener las carcajadas.
Entonces Hibari acorraló a I-Pin contra la pared, poniendo una de sus tonfas en el mentón de I-Pin para que ella levantara la cabeza.
-Esa vaca nunca tocará mi propiedad-dijo fieramente el guardián.
I-Pin clavó sus ojos negros en los azules de Hibari, el guardián bajó su cabeza besando a la joven china, cómo de costumbre, ella fue incapaz de reprimirse rodeando con sus brazos el cuello de Hibari sujetando su cabello negro entre sus dedos. ¿Cuánto más duraría aquello? ¿Cómo sería cuándo regresara al futuro?
¿Por qué se preguntaba si ahora podía disfrutar de la compañía de su amado?
Hibari metió las manos debajo del jersey azul del uniforme de instituto de I-Pin empezando a desabrochar su camisa, deslizó los labios tomando el lazo rojo con su boca y deshaciéndolo con suma facilidad.
I-Pin trató de tener algo de control sobre si misma, más que nada porque tenían quince años y estaban en un instituto. Esas cosas no se hacían. Parece que Hibari tenía un problema hormonal bastante serio.
-K-Kyouya…..-llamó I-pin agarrando con sus manos los brazos del guardián-…..a-aquí……..n-no de-debemos……
Sólo recibió un "hmm" de Hibari, es decir, ya había tenido mucha suerte deteniéndolo las otras veces, esta vez no iba a poder ser. El guardián comenzó a morder con fuerza el cuello de I-Pin tocando con sus manos el sostén de la china. Tenía que reconocer que era bastante mañoso debido a que la joven aún tenía puesto su jersey y su camisa, aunque desabrochada.
-¿Kyou-san?
Hibari se separó de I-Pin lanzando un gruñido. Kusakabe iba a morir.
Fin del FLASH BACK
-L-L-Lambo…….yo……….-I-Pin usó el puño gyoza contra Dino, que había aparecido detrás de unos arbustos.
El joven Cavallone se aturdió un poco perdiendo el control sobre si mismo cosa que Lambo aprovechó para golpear con su electtrico cornata. Lambo tomó el anillo del dedo del fulminado Cavallone.
-¡Ja! ¡TENEMOS EL ANILLO DE DINO!-gritó Lambo al bosque-¡Con esto I-Pin está a salvo!
Hibari de pronto sin previo aviso se puso delante de I-Pin, una sombra azul rasgó una parte del brazo de Hibari haciéndolo sangrar. A pesar de que el guardián no dio ni un solo grito de dolor se podía ver que la herida era grave y que podía haber hecho verdadero daño a I-Pin si le acertaba.
-¡Kyouya!-gritó I-Pin abrazándolo.
Hibari la empujó haciéndola caer del árbol, Lambo la cogió al vuelo evitando que se lastimara.
-¡¿Qué demonios haces?!-preguntó el bovino enfurecido-¿Estás bien, I-Pin?
I-Pin no entendió y miró al guardián en busca de alguna explicación pues no se explicaba ese comportamiento después de lo sucedido.
FLASH BACK
Ahí estaba……con él…….en su apartamento……..su habitación. La cosa había empezado de forma inocente, simplemente había acompañado a Hibari cómo era ya costumbre, le ayudó a rellenar los informes, hicieron los deberes y poco más que eso. Entonces empezaron los besos.
Y cuándo quiso darse cuenta estaba en la cama de Hibari, el cuál tenía su sostén en la boca. I-Pin se puso colorada.
Suerte de que la bomba Pinzu estuviera desactivada o de lo contrario la inminente cuenta atrás se hubiera visto en su cabeza.
-N-Nosotros…..yo……….esto……..-titubeó.
-Estamos preparados-dijo Hibari quitándose su camisa.
I-Pin se quedó de piedra, ¿preparados?, es que….todo era tan complicado…….porque ……vamos a ver……él era el Hibari del pasado, ¿qué diría el del futuro si ella ya no era…..virgen? Bueno ,¿qué iba decir si teóricamente iba a ser él el primero? Pero es que era…complicado
-N-No, Kyouya-murmuró I-Pin desviando la vista del cuerpo de Hibari-N-No……n-no es-taré aquí p-para siempre…y-yo…….r-r-regresaré al f-futuro…
-Estaré esperando por ti.
Hibari bajó la cabeza e I-Pin se mordió el labio. Venga, a ver ahora quién le detenía.
El guardián de la nube parecía estar probándose más así mismo, una mezcla de curiosidad y seguridad. Tocaba, besaba y sobretodo mordía. ¡Cómo le gustaba morder!
-Te voy a morder hasta la muerte-dijo respirando sobre el oído de I-Pin.
Y en verdad esa frase estaba cobrando un nuevo sentido en la cabeza de I-Pin.
Para Hibari todo esto era nuevo, es decir, lógicamente con apenas quince años nunca había hecho este tipo de cosas, pero vamos a ver, él era un carnívoro, por instinto tenía claro dónde le gustaría a I-Pin que la tocara, no era un estúpido y débil herbívoro que no sabía qué hacer, de la misma manera él consideraba a I-Pin una carnívora cómo él.
Hibari lo sabía, ella era fuerte, no era una gritona como las mujeres que él conocía, era inteligente, había tenido agallas para enfrentarse a él, Hibird quería a I-Pin. No podía haber ningún error.
Era una carnívora.
Su carnívora.
Hibari deslizó las manos tocando el cuerpo de I-Pin, era suave, de color blanco y cálido, se sentía bien al tocarlo, su piel sabía bien, le gustaba y verdaderamente había pocas cosas que le gustaban. Hibari mordió la cintura de I-Pin, la china se estremeció alzando un poco la cintura, el guardián de la nube saboreó la piel desplazándose al poco para el ombligo, resopló sobre él escuchando un quejido placentero de I-Pin, señal de que lo estaba haciendo bien.
Continuó subiendo y sus manos bajaron la falda y la ropa interior de I-Pin, Hibari miró nuevamente el pequeño pecho de la china antes de besarlo, primero suaves besos y cuándo ella menos se lo espera lo mordía pero sin hacerle daño. Se trataba de que a los dos le gustara lo que sucedía.
Entonces sintió las manos de I-Pin, le permitió que ella le tocara. Permitía libremente un contacto humano sin violencia.
I-Pin tocaba, sentía, el cuerpo de Hibari era fuerte a pesar de su temprana edad, inició el contacto lentamente viendo si el guardián se lo permitía, una vez que se sintió segura tocó los músculos de sus brazos, acarició la espalda sintiendo un pequeño escalofrío ir por ella. Parecía que a Hibari le gustaba y se atrevió a deslizar sus labios por el torso de él.
De pronto escuchó algo cómo un quejido proveniente del guardián, I-Pin tragó saliva teniendo una remota idea de lo que pudo ser y tomó el botón de los pantalones de Hibari, lo abrió y los deslizó con suavidad, tomó los bóxers repitiendo la acción.
El guardián de la nube enterró la cabeza en el cuello de I-Pin, sus manos sujetaron las muñecas de ella.
Dejaron de respirar.
E Hibari entró.
I-Pin soltó un gemido de dolor, mordiéndose el labio intentando retener las lágrimas. Repitiéndose mentalmente que eso sólo sería pasajero.
Hibari no se movió. Había visto el dolor en el rostro de I-Pin y le había bastado para detenerse.
-T-Todo….e-estará…..b-bien-balbuceó I-Pin adivinando los pensamientos del pelinegro.
El guardián asintió y movió las caderas.
I-Pin se mordió con más fuerza el labio.
-Mírame…….a……mí-ordenó Hibari con la voz enronquecida.
Ella obedeció buscando la distracción al dolor. Y funcionaba, se concentraba en el rostro de Hibari mientras él se movía, veía cómo se intentaba mantener sereno pero cómo le fallaba, en su rostro se reflejaba bien el placer que sentía y no podía negarlo. Por muy carnívoro que fuera tenía su condición cómo humano y lo estaba demostrando en ese instante.
La joven dio un respingo y un gemido escapó de su boca. El dolor se había ido. Ahora le tocaba también a ella.
Hibari liberó una de sus muñecas para poner su mano en la cadera de I-Pin, ayudándola a marcar su ritmo. El guardián había iniciado un ritmo lento que causaba estragos placenteros para I-Pin pero no había hecho más que comenzar.
Hibari comenzó a empujar con más fuerza, a cada poco la fuerza subía acorde con los gemidos de I-Pin, la joven clavó sus uñas en los hombros del guardián gimiendo su nombre, enlazó las piernas sobre la cintura de Hibari para que fuera más profundo mientras él había empezado a embestirla de una manera violenta.
Le iban a quedar muchas marcas. Marcas que seguramente el futuro Hibari se encargaría de marcar aún más.
I-Pin sintió el calor, mucho calor y un cosquilleo apoderarse de ella, cerró los ojos.
-K-Kyouya…..ah………-gimió.
Y sintió algo cálido dentro de ella unido al suspiro de satisfacción que soltó el guardián.
Hibari se quedó acostado de lado atrayendo a I-Pin hacia él.
I-Pin sonrió medio adormilada abrazándose a él.
Hibari Bostezó.
-Si me despiertas………-la avisó-Volverás a ser mordida hasta la muerte.
I-Pin cerró los ojos sin borrar la sonrisa. Tendría que despertarle.
Fin del Flash Back
¿Cómo le explicaría a Lambo eso? Tenía que ser sincera, eso estaba claro. El problema era decírselo. La odiaría.
No quería perder a su amigo Lambo pero ella ya sólo tenía ojos para Hibari.
Tanto Lambo cómo I-Pin contemplaron como el árbol dónde la joven había estado segundos antes con Hibari se derrumbaba, el guardián dio un salto a tiempo librándose de la caída.
Le dirigió una mirada asesina a Lambo.
-Cuídala mientras yo me encargo del bebé-le ordenó-Espérame I-Pin.
I-Pin asintió. Pero no permitiría que Hibari luchara él sólo.
Iba a demostrarle ya mismo que no tendría que luchar así nunca más.
El bosque entero se transformó en un infierno literalmente, Lambo saltó al ver cómo el suelo se hundía, a ninguno de ellos les hizo falta preguntarse qué había pasado. Obviamente Mukuro había salido para proteger a Chrome, por el cielo se vió el destello azul del disparo de Colonello y la llamarada roja de Tsuna desviarla.
La lucha se estaba complicando cada vez más.
Continuará.......
Capitulo 10: Todos contra todos. El desenlace de la lucha.
Nos vemos!!!! Déjenme reviews anda si *-*
