UNIDOS POR ABSURDO

UA. Espero y les guste…

Naruto no es mío, solo esta historia…

NOTAS:

Pensamientos

Flash back

CAP. 2: SE AVECINA UNA TORMENTA


Estaba sentado en una oscura habitación pensando en cómo rayos pudo haberle pasado todo eso: "Si tan sólo Hinata", se sacudió la cabeza cortando ese pensamiento, ella lo había traicionado, ¿Pero por qué reaccionaría así? No entiendoTal vez, no quería a ese tipo con el que estaba… y cambiando el gesto a uno de rabia, o tal vez le sorprendió que me le adelantara, con ella nunca se sabía… parecía un ángel, pero podía llegar a ser muy malvada…esperen un momento… ¿Malvada? ¿Hinata? ¿Su Hinata? ¿En qué rayos estaba pensando?, aunque también cabía en la infinidad de posibilidades, pero, tal vez, y sólo tal vez ella estuviera pensando casarse con ese "rojito" antes, o tal vez ya lo haya hecho en Suna…,y con gesto de burla descartó esta última deducción, "¡No que va!", luego, un pánico inmenso lo embargó, "¿y si quizá sí lo hizo?"

Sí, Naruto "ahora" estaba confundido.


"Qué día tan extenuante, y eso que son las 2 pm", al ingresar a su departamento, la chica se frotó los ojos, por fin en casa, no había pasado ni un solo día después de esa locura que planeó Ino por la culpa de Naruto (debido a que ella se consideraba una víctima más), y, pues estaba simplemente, ¿cómo decirlo en palabras suaves? Ah sí… desfallecida… el bullicio, la hostilidad que había en el hospital, las incontables llamadas que le hizo su amigo, digo "prometido", la chica sonrió cansinamente al corregirse mientras miraba el reluciente anillo que adornaba su dedo anular izquierdo, y como un presagio de lo que venía pensó: "Y esto apenas es el comienzo"

...

Sakura saltó del escenario sin nada de delicadeza al escuchar un llamado pidiendo un médico y su prometido la siguió, al llegar al lugar de donde provenían los gritos, vio a una joven de cabellos azulados inconsciente, y antes de que pudiera procesar su identidad, Naruto soltó un grito ahogado.

"¡Hinata!"

La pelirosa se volvió a donde su rubio amigo, diciéndole quedamente que se controlara, que no fuera a hacer ninguna escena, con lo que había pasado era suficiente, al parecer él la escuchó, de nuevo, y se limitó a mirarla y decirle cual novela cursi: "Cuídala bien, por favor", a lo que ella respondió con un movimiento de cabeza y dirigiéndose al lugar donde se encontraba la inconsciente joven.

"Permiso, sé de primeros auxilios y puedo ayudar" – dijo a los acompañantes de la muchacha sin verlos.

"Sería el colmo si no." – le contestó una voz conocida. Sakura se volvió y casi se sintió desfallecer de la impresión, aunque lo disimuló muy bien, debido a que la persona que le contestó era nada más y nada menos que Neji, su Neji-kun, "¿Sakura que estás pensando?, Naruto es tu prioridad". ¡Dios!, ¿por qué tenían que existir los malditos amigos?

"Mejor, así me facilitan el trabajo" – respondió sin emoción. –"Permiso" - y adelantándose hacia donde se encontraba la joven, se agachó a su lado, inmediatamente hizo esto un escalofrío recorrió su cuerpo, sabía que Neji la estaba observando fijamente, la pelirosa intentó ignorar esto y torpemente verificó que la joven Hyuuga estaba realmente inconsciente, y dirigiéndose a Neji le dijo: "¡Tú! Llama al 911 y pide una ambulancia para una persona inconsciente a esta dirección, ¿me entendiste?" – ella sabía que en una situación como esa no se debían enviar a los familiares a llamar a la ambulancia, pero la presencia del joven la estaba desconcentrando, y de qué manera.

Al llegar la ambulancia los paramédicos subieron a bordo a Hinata, y solicitaron un acompañante, Sakura se disponía a subir cuando alguien la tomó del brazo, de manera firme pero suave, volteó y vio a Neji, quien le dijo de manera algo cortante: "Aquí termina tu actuación, vete con tu prometido, yo me encargo de mi prima". Sakura no supo por qué, pero eso la hizo sentirse mal, así que se soltó del agarre del castaño y se dispuso a buscar a Naruto entre la multitud, quien se encontraba al borde del colapso en el bar del salón y al verla se abalanzó sobre la chica con los ojos llorosos.

"¿Qué pasó con Hinata, Sakurita?" – La joven lo miró con cariño, Naruto no supo por qué pero esto le dio una sensación de alivio, supo de inmediato que todo estaba bien, aunque no dijo nada.

"Sólo llévame a casa, ¿quieres?" – el rubio notó que su amiga estaba algo rarita pero no le preguntó nada, así que sólo asintió y la condujo a casa.

El sonido del buscapersonas despertó a la joven, "¿Qué pasa? hoy es mi día libre", se quejó mientras se revolvía con pereza entre las sábanas, dispuesta a volver a dormir, pero el insistente pitido la obligó a verificar que ocurría. Era un mensaje de Tsunade, su mentora, pidiéndole que fuera al hospital. Se levantó inmediatamente, Tsunade era como una segunda madre y si la llamaba debía de ser algo IMPORTANTE, así que la joven se arregló y salió. Cuando llegó al lugar donde se encontraba la oficina de Tsunade, quien era la directora del hospital, la secretaria la hizo pasar enseguida y al ingresar a la oficina encontró a su tutora, hablando con el ceño fruncido por el teléfono, gesto que cambió como por arte de magia al ver a la muchacha ingresar al recinto.

"Gracias a Dios, ya llegaste" – dijo la mujer con alivio.

"¿Qué pasó Tsunade-sama?" – se adelantó la chica con algo de preocupación, cosa que su maestra notó.

"No es nada de lo que tengas que preocuparte, pero necesito tu ayuda" – dijo la rubia con suavidad.

"Dígame de que se trata, por favor"

"Bueno, hay una persona internada en el hospital, su situación no es grave" – Tsunade hizo una pausa - " la cuestión es que me encomendaron encarecidamente por su salud, pero, ayer me informaron que Jiraiya iba a venir a Konoha, y me ofrecí a acompañarlo, sólo será por hoy" – Sakura la miró, su maestra evitaba el contacto visual, parecía que esa salida significaba mucho para ella – "… y pues, tú eres la pieza más valiosa en este hospital, Sakura, ¿podrías encargarte de eso, hasta que yo regrese o envíe a otra persona a relevarte?."

"Muy bien. Yo me haré cargo" – la chica nunca se podría negar a las peticiones de su más querida maestra.

Al escuchar la respuesta de la joven, la mujer le tendió un papel mientras le decía, "Aquí están los datos de la persona que tienes que atender, y no es por asustarte pero su familia es una de las más influyentes del país, así que ten cuidado".

Mientras iba caminando hacia el lugar que le indicó Tsunade, Sakura decidió darle un vistazo al dichoso papel, "Me parece perfecto" – pensó con ironía al ver el nombre de la antigua novia de su mejor amigo, Hyuuga Hinata, "creo que todavía estoy a tiempo de negarme". Sakura se disponía a devolverse a la oficina de Tsunade cuando vio a un joven pellirrojo esperando en la sala que estaba contigua a la habitación donde debía estar la Hyuuga.

"Hola." – dijo Sakura al acercarse al joven.

"Hola…" – contestó aquel sin mucha emoción – "tú eres la joven prometida del hijo del presidente, ¿no?" – agregó el joven tomando por sorpresa a la chica.

"Pues… si" – la estaba poniendo nerviosa puesto que la miraba fijamente – "No me mires… eh, digo no estoy acostumbrada a que me miren tan fijamente" – se corrigió.

"Lo siento" –dijo instantáneamente Gaara, volviéndose a otro lado.

"No, no" – se apresuró a decir Sakura – "Comenzamos mal, siempre arruino todo, comienzo a hablar como lora y pues... ya ves…" – no sabía que decir, y se disponía a marcharse cuando él la detuvo.

"Estoy esperando…"

"jajaja, que vergüenza. Mira mi nombre es…"

"Sakura Haruno, lo escuché anoche"

"¿Si? Bueno eso no importa, todavía no sé el tuyo."

"Gaara" – dijo cruzándose de brazos "vaya que chico tan cortante", pensó la joven.

"Bueno Gaara, no creas que vine a hacer vida social…" – Sakura soltó una risita nerviosa cuando el muchacho arqueó una ceja – "… quiero informarte que soy la médico encargada del cuidado de Hinata, y que cualquier duda que tengas me la hagas saber de inmediato" – la chica le sonrió al muchacho y al no obtener respuesta prosiguió. – "Bueno, siendo todo me voy a…".

"Namikaze era el novio de Hinata, ¿no?" – ese comentario la dejó fría.

"Pues… la verdad sí, pero hubieron problemas…". Le contestó con franqueza, la pelirosa decidió irse de ahí, pues sentía que no podía mentirle al chico de la mirada penetrante y terminaría cometiendo alguna imprudencia. – "Bueno, te dejo, voy a ver a Hinata". – se marchó sin darle chance al chico de reaccionar.

Su ingreso a la habitación de Hinata fue realizado con mucha cautela. La Haruno miraba a todos lados, y al entrar agradeció a Dios porque no hubiera nadie, y realizó su trabajo, la chica parecía haber sufrido una fuerte impresión, "¿Y cómo no? Hasta yo con mis nervios de acero hubiera tenido una gran sorpresa". En su salida fugaz de la habitación se tropezó con alguien y casi se da de bruces contra el suelo, pero por fortuna unos brazos la sostuvieron por la cintura.

"Muchas gracias. Disculpe. No me fijé por donde iba." – las palabras se le desvanecieron en la garganta al darse cuenta que se había tropezado con nada más y nada menos que Neji Hyuuga. "Me parece perfecto. Ahora falta que me caiga un rayo", pero para sorpresa de la joven el día pareció brillar más y las pocas nubes que vio cuando llegó al hospital habían desaparecido.

"Parece que tu celular está sonando" – la voz divertida del castaño la sacó de sus pensamientos.

"Ah sí, gracias." – El timbre de la versión rápida de Bananaphone sonaba a todo volumen, Sakura estaba avergonzada, maldijo el momento que decidió cambiarlo, pero para disimular, le sonrió mientras contestaba – "¿Aló?, ¿Naruto?" – Notó que inmediatamente la expresión semi-divertida del Hyuuga cambió a una de frialdad al escuchar ese nombre, a la chica le pareció interesante y decidió explotarlo un poco.

"Dime mi amor. " – dijo cambiando drásticamente el tono a uno realmente dulzón, por el otro lado del auricular Naruto estaba realmente extrañado.

"¿Mi amor?, Sakura no me digas que te lo estas tomando a pecho" – dijo el rubio alarmado.

"No seas tontito, bebé".- con un tono realmente meloso, a Neji le comenzó a salir una vena en la frente, se le notaba algo, ¿fúrico tal vez?

"Ah bueno. Te creo. Saku, ¿Y cómo está Hinatita?" – él no podía contenerse, ella lo sabía muy bien.

"Pues muy bien, te cuento que hoy sólo me ha tocado una paciente y acabo de hacerle la ronda y gracias a Dios se encuentra en perfectas condiciones". – Sakura se dirigió a la ventana de la habitación, dándole la espalda a Neji y al escuchar a Naruto respirar tranquilo, prosiguió –"Mi vida, ¿te gustó el regalo que te di anoche?"

"Si te refieres al favor de simular el compromiso, si, te lo agradezco mucho. Nena me tengo que ir, me está entrando otra llamada, nos vemos, chao".

"Adiós, mi vida, recuerda que te amo" – colgó y sonrió con suficiencia al notar que Neji no estaba ahí.

La doctora salió de la habitación y entró a la salita de espera, y sólo vio a Gaara sentado en el mismo lugar donde lo había dejado, así que se dirigió a donde él se encontraba,

"Hinata está en perfectas condiciones" – Sakura lo observó bien y se dio cuenta de que el joven llevaba puesto el mismo atuendo del día anterior, así que agregó – "Puedes ir un momento a cambiarte a tu casa, si quieres"

"Lo tendré en cuenta." – al escucharlo Sakura le esbozó una sonrisa y se dispuso a marcharse, justo antes de salir de la habitación le pidió al joven que le informara a la familia sobre el estado de la chica y que ella volvería en 2 horas.

Al regresar a la sala de espera que se encontraba cerca a la habitación de Hinata, Sakura advirtió que Gaara ya no se encontraba allí, y en su lugar estaba toda la familia Hyuuga, ante los cuales se presentó luego de hacer la ronda, y les informó del estado de la chica.

"Ella está bien, despertará en cualquier momento, calculo que será pronto, y en cuanto lo haga, podrá irse inmediatamente a casa." – comentó la Haruno, a los familiares, ignorando la mirada de Neji.

"Muchas gracias doctora, es usted un ángel, Tsunade tenía razón" – le expresó una mujer bastante joven, Sakura intuyó que debía ser la madre de Hinata.

"De nada, este es mi deber" - la chica le sonrió - "Bueno, voy a… "

"Doctora Haruno" – una voz varonil que ella conocía perfectamente la interrumpió - "Necesito hablar con usted." – Sakura hizo ademán de dejarlo para después, en lo que el castaño demandó - "Ahora"

"Está bien, pero sígame, tengo otros asuntos pendientes" – Lo condujo al estar de médicos, y al llegar le preguntó. - "¿Qué desea, Sr. Hyuuga?"

"Usted sabe perfectamente lo que deseo" – contestó en tono seductor, mientras la miraba descaradamente de arriba a abajo, a pesar de que estaba muy cubierta, Sakura sintió que el calor invadía sus mejillas

"No creo que esa sea la verdadera razón por la que solicitó hablar conmigo" – expuso ella manteniendo la compostura.

"Tienes razón, la verdadera razón es más… digamos, incomoda"

"¿A qué te refieres?" – la chica sintió que se perdió en algún momento.

"Al hecho de robarle el novio o cuasi marido de mi primita, claro" – Le explicó él como si fuera la cosa más natural del mundo.

"¿Y?" – La chica no había dormido casi, y el mal genio había comenzado a aflorar.

"Producirle un shock, mandarla al hospital, asustar a la familia, y finalmente, hacerte pasar como la angelical doctora que le brinda el mejor de los cuidados."

La chica abrió los ojos de par en par, horrorizada - "¡La familia!, no había pensado en eso" – la joven rememoró los momentos en que Naruto la hacía llamar a ella a la casa, haciéndose pasar como una amiga de Hinata, para que él pudiera hablar con ella, puesto que el padre, Hiashi, no apoyaba del todo esa relación, y pues, cuando él se enterara de los motivos por los cuales a su hija la enviaron al hospital, no quería ni imaginarlo – Veo – exclamó quedamente, Neji bufó.

"Debería preocuparte" – la chica lo miró fijamente

"No lo creo. Por ahora no pasaré de ser la médico que atendió a su hijita preciosa, y Naruto, será el bastardo que le rompió el corazón, pero créeme, al final tu tío estará muy agradecido con esto, puesto que no le tenía demasiado afecto a mi prometido, ¿O me equivoco?" – El joven Hyuuga sonrió con orgullo.

"Eres muy lista"

"Lo sé" – en ese momento comenzó a sonar nuevamente su celular, el cual contestó inmediatamente.

"¿Aló?, Naruto que sorpresa" – dijo en tono muy cariñoso, que sorprendió al Namikaze, pues parecía que no la hubiera llamado 15 minutos antes, es decir, normalmente le contestaría con un grito o, en el mejor de los casos, no, no había mejor de los casos - "Pues sí, todo está bien por aquí".

Al acabar la llamada, Neji de mal humor dijo: "Me parece que este no es el lugar para estar atendiendo llamadas amorosas" – a lo que la chica le contestó de inmediato.

"Tienes razón, le informaré a Naruto-kun, que me venga a ver a la próxima" – De inmediato, como mandato del cielo, su buscapersonas comenzó a sonar, era Tsunade que había mandado a alguien a reemplazarla, "Gracias a Dios fue rápido" y dirigiéndose al chico de los ojos opalinos- "Si no es más, doy por terminada esta conversación, junto con mi turno en el Hospital" – y recogiendo rápidamente sus cosas, agregó - "Adiós, Neji-kun, saludos a la familia, mis mejores deseos para Hinata"- dicho esto, se marchó lo más velozmente posible del lugar.

Ahora estaba en casa, agotada y estresada, sólo pensaba en una cosa…

"CAMA" – y se dirigió a su habitación, despojándose de su ropa mientras entraba en ella, gracias a Dios tenía las cortinas cerradas, así la oscuridad contribuiría a la labor de Morfeo, buscó a tientas el lugar donde debía estar su cama, tropezándose con la sillita del tocador en el intento, aunque esto fue doloroso, la chica no iba a dejar que este percance interfiriera en su camino, así que pateó la silla con todas las fuerzas que tenía, y esta chocó ruidosamente contra la pared.

"¿Qué pasa aquí?" – surgió una voz tenebrosa proveniente de una silueta oscura y alta.

"¡!"

Dos golpes y medio más adelante…

"Naruto, ¿cuántas veces te he dicho que no entres a mi casa sin mi permiso?" – le espetó la chica de cabello rosa al rubio, mientras se cubría con una sábana.

"¿Con esta?" – preguntó el aludido a la vez que se ponía una bolsa con hielo en la cabeza al tiempo que se acomodaba en la cama de la muchacha, luego, reflexionando agregó – bueno, van exactamente 37 veces. – Sakura puso los ojos en blanco, él era imposible.

"¿A todas cuentas qué haces aquí?" – le interrogó la joven, al tiempo que se tiraba perezosamente en su cama.

"Vengo a invitarte a cenar" – y al ver que su amiga levantaba una ceja, incrédula, repuso - "Bueno, no soy yo propiamente el que te invita… verás, mamá, es decir, mis padres, son los que te invitan"

"¿Tus padres?"

"Si, yo tampoco lo creía, pero al parecer alguien les fue con el chisme de lo del supuesto compromiso". – dijo haciendo unas comillas con sus dedos al decir la última palabra.

"No es necesario que hagas eso cuando digas la palabra compromiso, recuerda que yo también estoy implicada en eso".

"Lo sé, pero es divertido, ¿No lo crees?" – el chico de ojos azules sonrió infantilmente, Sakura puso nuevamente los ojos en blanco.

"Todavía no sé cómo te volviste su mejor amigo" – Sakura se refería al Uchiha menor, y Naruto lo sabía.

"Se le llama SEX APPEAL amiga, si quieres te enseño a usarlo" – su sonrisa se tornó burlona.

"Se llaman puños, amigo" -le explicó mientras levantaba los brazos- "y si no te callas, los usaré en ti" – dijo mientras se acercaba peligrosamente al lugar en el que se encontraba Naruto en su cama.

"¿Por qué tan agresiva?, mi futura esposa tiene que ser tierna y dulce"

"CALLATE" – Naruto rió al escuchar esto, y luego su gesto se tornó serio.

"En fin, debemos ir a donde mis padres hoy" – expuso mientras se levantaba de la cama.

"Defíneme hoy" – ella sabía perfectamente que los datos de su amigo, siempre eran inexactos y/o inespecíficos.

"Comprende el lapso de tiempo que va desde que yo digo la noticia, hasta que regresemos de la casa de mis padres"

"Pensé que solo era una cena"

"Ir a cenar, ir a pasarse el día, qué más da…" – nuevamente Sakura lo miró feo.

"Está bien, está bien, sí hay diferencia… ves a arreglarte… por favor"- y comenzó a tirar de la chica, hasta que la sacó de la cama.

"¡No sé cómo te soporto!" – le espetó cuando se dirigía al baño.

"Es porque me amas"

"Si, si… te voy a amar de la golpiza que te vas a llevar" – Sakura escuchó otra carcajada por parte de su amigo.


Sentía que lo observaban, así que abrió los ojos automáticamente, y se encontró con las miradas divertidas de sus hermanos mayores, por supuesto, ¿Cómo se le iba a ocurrir otra cosa?

"¿Qué hacen aquí?, ¿Qué hora es?" – preguntó de mala gana.

"Viéndote dormir. – contestó su hermana, quien volviéndose hacia donde se encontraba Kankurou, dijo - ¿A qué no es lindo?"

"Son las 4 de la tarde, hermanito" – le contestó su hermano mayor, ignorando a Temari. Gaara lo miró feo, odiaba que se refirieran a él con diminutivos, a excepción de Temari, a la cual le tenía un afecto especial.

Y se hizo un silencio sepulcral…

"Escupan pues…" -espetó Gaara, harto de ser el centro de atención.

"¿Aquí?, no creo que sea correcto, recuerda que no estamos en casa" – respondió automáticamente el castaño.

"Kankurou… " – Tono amenazador por parte de Gaara.

"¿Dónde estuviste toda la mañana?" – le soltó sin más Temari.

"Y la madrugada, no te olvides de la madrugada" – Agregó Kankurou.

"¿Con quién estuviste?" – prosiguió su hermana.

"Olvida eso Temari – expuso Kankurou – ya lo sabemos bien, vayámonos a los hechos, eso es lo importante…" – Agregó con picardía.

"Tienes razón Kankurou – asintió la rubia y volviendo a mirar a Gaara, le dijo - ¿Qué hiciste todo este tiempo?"

"Parecen un par de viejas chismosas". – murmuró de mala gana el menor de los Sabaku No.

"¡Gaara!" – exclamó Temari a manera de regaño.

"Déjalo que hable Temari… que se descargue…Sabía que este día llegaría… ¡Ven hermanito!, píntamela que yo te la coloreo…" – dijo Kankurou, poniéndose en pos de pelea.

El pelirrojo cerró los ojos, a veces sus hermanos lo exasperaban, especialmente Kankurou.

"Solamente nos preocupamos por ti, Gaarita" – dijo su hermana en un puchero.

"¿Sí?, con lo ocupados que estaban, me imagino la preocupación que debían tener" – agregó el menor con un toque de sarcasmo.

"¿Vas a decirnos donde estuviste o no?" – le espetó su hermana, algo malgeniada.

"En el hospital" – el joven notó una metamorfosis en los rostros de sus hermanos, quienes se abalanzaron sobre él.

"¿Te sientes bien hermanito?" – Le preguntó realmente preocupada Temari, mientras que Kankurou le revisaba la temperatura y los signos vitales.

"No. La verdad no – dijo el menor de los Sabaku No apesadumbrado, sus hermanos se miraron preocupados -… Tal vez, si me dejaran dormir." – e hizo ademán de quedarse dormido, a ver si con eso los convencía pero para su desgracia, no fue así.

"Entonces, ¿Qué hacías allá?" – Lo interrogó su hermana.

"Acompañaba a Hinata"

"¿Hinata?" – inquirieron sus hermanos mayores al unísono.

"Sí. Perdió el conocimiento al enterarse que su novio se había comprometido para casarse con otra, pero no se preocupen, ya estaba bien cuando vine acá." – Gaara dijo todo lo que consideró necesario para que se largaran de una buena vez.

"Pobrecilla, yo no sé qué haría si estuviera en su lugar" – dijo Temari mortificada.

"Yo si se que haría – expuso Kankurou con gesto serio – Le haría una misa al pobre diablo que osase hacerte esa canallada". - Él sabía que con el geniecito que tenía su hermana, la persona que le hiciera algo de ese tipo no iba a tener precisamente un final feliz y no sería precisamente por los hombres Sabaku No.

"Y el abogado… recuerda al abogado" – intervino Gaara, ¿divertido?

Kankurou no pudo más y empezó a reír estrepitosamente.

"Ah sí, siempre lo olvido".

Temari les dirigió una mirada de odio.

"Son unos tontos… pobrecita Hinata, tal vez la vaya a ver luego – y cambiando bruscamente el gesto a uno divertido, se dirigió al Sabaku No de cabellos castaños - ¿Y cómo te fue con la chica de rosa? – preguntó mientras se sentaba en la cama de Gaara.

"No lo sé, apenas estaba tanteando el terreno… tu sabes…" - dijo Kankurou con voz sensual. Temari empezó a reír. Gaara puso los ojos en blanco, ahí iban de nuevo…

"Claro, claro, ¿Y qué intuiste de la parcela tanteada? – preguntó la chica con algo de burla en la voz.

"Esa polluela cae porque cae…" – dijo el castaño con determinación.

Se escuchó otra carcajada por parte de Temari, luego añadió - "Wow, dame razones".

"Verás…"

Luego de despedirse de su anfitriona y Gaara, Kankurou se dirigió a la mesa, en donde estaba servido el buffet, más exactamente al lugar donde se hallaba una linda chica de cabello castaño y ojos almendrados…

"Yo pensé que los cerezos no florecían en esta época…" – expresó haciendo alusión al conjunto de color rosa que vestía la chica.

"¿Disculpa?"

"Perdona mi interrupción, es que al verte no pude contenerme…" – a la joven se le saltó una vena en la sien, ya conocía a esta clase de tipos – "… Por eso me dije: Kankurou, tienes que hacerle ver cómo te hace sentir, y que mejor forma de hacerlo que en un soneto y…".

"Detente ahí amigo, a mí no me gusta que den tantas vueltas, porque me mareo, lo que vayas a decir, dilo de una vez" – dijo risueñamente la joven.

Kankurou se quedó frío, nunca su táctica había provocado ese efecto…

"Este… pues"

"Lo sabía" – dijo la chica con una sonrisa, mientras se daba la vuelta, dejándolo solo al instante.

Kankurou sonrió, después de todo no iba a ser tan fácil… ¿y qué podía hacer?

LOS RETOS LE ENCANTABAN.

"¿Eso fue todo?" – preguntó Temari estupefacta.

"Es un idiota" – señaló Gaara quien, se preguntó al instante, porque diablos había dicho algo así.

Temari y Kankurou sólo lo miraron, su hermano menor seguía con los ojos cerrados, ¿Acaso tenía el descaro de seguir fingiendo que dormía luego de aquel comentario?

"Ante el ojo inexperto fue un fracaso, pero yo sé que ella siguió y sigue pensando en mí" – Su hermana lo miró con pena, mientras él seguía hablando con esa confianza tan suya.

"¿Quieres decir que no sólo tanteaste el terreno, sino que te dio tiempo de labrarlo?" – expuso Temari con una gota en la cabeza.

"No lo pude haber dicho mejor, sabia hermana, y, ¿sabes qué?"

"¿Qué?" – De nuevo Gaara irrumpía, muy a su pesar, en el curso de la conversación, pero la curiosidad por averiguar hasta donde llegaban los alcances de la imaginación de su hermano pudieron más.

"Algún día brotará una hermosa flor, se los puedo asegurar" – exclamó el Sabaku No de cabello castaño con un brillo especial en sus ojos.


Escuchó cómo se abrían las puertas de su estudio -"Que tipo más idiota me intentó abordar ayer, Neji"

"No me digas" – el chico estaba trabajando, mientras escuchaba a su recién llegada mejor amiga. La verdad, él ya estaba acostumbrado a esos saludos.

"Claro que te digo" – Le expuso la joven mientras se sentaba en el escritorio en el que estaba trabajando su amigo - "Imagínate que hasta un soneto me iba a declamar y todo"

"Ummm"

"Sí, en serio. Pensé que habían cosas que eran imposibles de ver en este mundo, pero ya ves que no es así"

"¿Y?"

"¿Cómo que "Y"?, te estoy contando que alguien intentó conquistarme con estupideces ayer y tú sólo dices ¿Y?, ¿Qué clase de comentario es "Y"?"

Neji suspiró. - "A ver Tenten, ¿Qué fue lo que te molestó?, ¿Qué quisiera conquistarte o que lo hiciera con estupideces?"

Esta fue la gota que derramó el vaso, la chica de ojos de color almendra se levantó y se ubicó al frente del joven - "Ese no es el asunto, Neji, ¡el asunto es que te estoy hablando y ni siquiera me miras!"

"Para escucharte no es necesario verte, Tenten" – repuso él con tranquilidad, al notar con qué facilidad y descaro ella podía tergiversar las cosas a su favor.

La joven hizo mala cara y le espetó. "¿Sabes qué?, Ya no quiero hablar más del tema"

Neji suspiró, con ella no había caso, así que apagó su portátil, en el que estaba haciendo un importante informe, de hecho, para mirarla con rostro impasible…

"Soy todo tuyo"

"Ya es tarde. Me voy a ver a Hinata"

"Tenten" – sonaba a amenaza.

"Adiós. No, no te levantes, no sea que te vayas a retrasar en tu copada agenda, por dedicarle unos minutos a "ésta"" – exclamó gesticulando exageradamente en el proceso.

"Vuelve" – un fuerte dolor de cabeza comenzaba a aflorarle al Hyuuga, quien la miró algo molesto – "¿Así que este es uno de esos berrinches de los que tanto habla Lee?"

""Ésta" se va, señor Hyuuga" – y mientras cerraba la puerta tras de sí, agregó – "Y no se preocupe, conozco la salida".

"¿Y "ésa" no iba a ver a Hinata?" – se preguntó él mientras volvía a su trabajo.


Se encontraba recostada en su cama, feliz. ¡Sí señor!, la fiesta fue todo un éxito, y tenía la plena seguridad de que esa edición se iba vender como pan caliente, Ino se levantó, colocó un Cd de yoga y comenzó a hacer sus ejercicios de relajación, sabía perfectamente que tenía el ascenso en la mano, y con él, libertad para sus escritos. Mientras comenzaba la segunda sesión, sonó el timbre de su apartamento. La chica fue a atender inmediatamente.

"Hola Shika, ¿cómo vas?"

"¿Puedo pasar?"

"Claro. Estás en tu casa" – no había terminado de decir la frase cuando él ya estaba tirado en el sofá en L de la joven.

"Siempre tan flojo, ven, levántate y vamos a hacer yoga juntos" – le convidó la rubia mientras retomaba su ciclo de relajación.

"Sabes perfectamente cuál ha sido, es y será mi respuesta a eso." – la joven sólo sonrió.

"Pero no se pierde nada con intentarlo, ¿no lo crees?" – le dijo con cortesía.

"¡Mujeres!" – y se volvió hacia el ventanal de la sala de Ino, algo que siempre hacía, para realizar su pasatiempo favorito: ver las nubes.

"Esta no es una visita social, ¿o me equivoco?" – le inquirió Ino después de un rato.

"¿A qué se debe todo ese rollo de Naruto y Haruno?" – soltó sin más el castaño.

"No lo sé, tal vez debas preguntarle a ellos"

"Pensé que tú me facilitarías las cosas"

"Ay, por Dios Shikamaru, ¿Qué es lo que intentas averiguar?"

"Razones, sólo eso" – Ino se levantó, apagó el minicomponente, y se sentó con calma frente a Shikamaru.

"¿Qué otra mejor que el amor puro y verdadero?" – expuso con una sonrisa.

"Me parece muy extraño, debido a que Hinata estuvo rondando por la vida de Naruto hace apenas dos semanas" – le repuso el joven con tranquilidad.

"Mira quien lo dice" – dijo la rubia mirando al joven con malicia. Shikamaru hacía unos años tuvo un pequeño percance romántico, para ser más exactos, tuvo un noviazgo con dos chicas al tiempo, según su amiga, debido a que no tenía dos días de haber terminado con una, cuando formalizó una relación con la otra.

"Eso fue diferente" – él chico de cabellos castaño supo inmediatamente a que se refería su amiga.

"Si si" – comentó con sarcasmo la muchacha

"Era más joven" – indicó por toda defensa el Nara.

"¿Cuánto?, ¿Dos años?, por favor Shika, ese pequeño lapso de tiempo no ha podido alterar tu perspectiva del mundo. Sólo admite que tienes curiosidad." – ahí estaba de nuevo esa sonrisa.

El joven la miró, pero no contestó nada, lo que alivió a su amiga. Shikamaru era muy perspicaz, cualquier inconsistencia que tuviera la historia, habría derrumbado toda la infraestructura de la mentira. Suspiró aliviada.

"En fin. ¿Ayer no encontraste nada que te gustara?" – Sí, Sakura no era el único objetivo de las labores de casamentera de Ino.

"Nada. Sólo tuve un encuentro bastante desagradable"

Shikamaru se dirigía al bar. Acababa de llegar como representante del Sr. Minato Namikaze, presidente de Konoha, a esa fiesta, y no pudo más que sentirse atosigado con tanta gente, así que decidió ir a tomar un trago. Al llegar a su destino, descubrió algo que robó toda su atención, una joven, rubia, toda una sirena, fue lo primero que se le vino a la cabeza al ver su silueta, atiborrándose de alcohol hasta la última neurona, pero así como va, morirá ahogada. El muchacho de ojos castaños no pudo soportar más ese cuadro tan patético, así que decidió actuar.

"Si sigues así, te vas a acabar el bar" – Temari lo miró perpleja, era su segundo trago de la noche, ¿qué se creía ese tipo?

"Pregúntame si me importa" – le señaló sin más y tomó deliberadamente un gran sorbo, acabándose su bebida en el acto, y añadió mientras sonreía al barman – "¿Me da otro?".

"Muy bonito. No es el hecho de que le importe o no, señorita, sólo declaro lo obvio, una dama no debe dar esta clase de espectáculo, tan… bochornoso" – terminó de decir, mirándola con reprobación.

"Pues lo que usted piense, me tiene sin cuidado señor…" – respondió Temari

"Nara…"- la interrumpió el joven. La Sabaku No lo ignoró y prosiguió.

"… Una de las cosas que más detesto en este mundo son los hombres machistas, que sienten que pueden ir pregonando "sus buenas costumbres", pues fíjese, no me interesan, así que puede guardárselas".

"Problemática…" – declaró él.

"Tal vez, -admitió ella – pero quisiera que le quedara clara una cosa… - tomó otro gran trago y lo miró con desdén, mientras agregaba - …caballero: Esta princesa no necesita que la rescaten" – y diciendo esto pidió otro trago, y se marchó, dejándolo solo.

"Por eso no me voy a casar" – y pidió su trago.

"Pues, lo tienes bien merecido, por atrevido" – fue lo único que dijo Ino.

"Yo sólo le dije lo que pensé, no hay nada malo en ello"

Ino le hizo un mal gesto, "Si hubiera estado en su lugar, te juro que te abofeteo" – a veces no podía creer lo machista y poco delicado que podía ser su amigo.

"Ay Ino, tu no vengas a hacer un drama de esto también" – y diciendo esto se acomodó en el sofá, quedándose dormido. La joven puso los ojos en blanco cuando lo escuchó decir entre sueños – "problemáticas…".

"Hombres" – fue su única respuesta


"Llegamos" – la voz de su prometido la despertó de un sueño muy bonito, soñaba que era la princesa de una tribu caníbal y que habían tomado como ofrendas a Ino y a Naruto…

"¿Tan pronto?" – se quejó Sakura. Así que decidió que era mentira y se acomodó nuevamente en el asiento trasero del auto del joven, para dormir nuevamente.

El joven aparcó el auto cerca al garaje, dándose cuenta de la tranquilidad que había en el lugar, "¿dónde estarán todos?". Naruto salió del auto y empezó a tocar una de las ventanas de la parte trasera del auto.

"Sakura" – el joven le llamó y ella lo ignoró por completo.

"Por favor, no te pongas pesada" – le imploró el chico de ojos azules, pero Sakura no lo escuchaba, pues se había quedado dormida nuevamente.

Naruto respiró hondo, en situaciones desesperadas Sakura sabía cómo lucirse. Así que abrió la puerta trasera de su auto y sacó a su prometida en brazos, despertándola al instante…

"¿Pero qué crees que estás haciendo?" – Manifestó indignada.

"Ya que no querías despertarte para entrar a la casa, decidí llevarte yo" – explicó con una sonrisa, él sabía que eso la iba a molestar, cosa que él sinceramente disfrutaba.

"Bueno, pero ya me desperté, así que eres libre, puedes bajarme" – La chica vio un destello de diversión pasar por los ojos del idiota de su amigo, y enseguida supo que algo estaba planeando.

"No, ahora yo te llevaré, no puedo fiarme de que andes caminando por ahí, tan cansadita como debes estar, pobrecilla" – repuso con voz melosa el Namikaze.

"Deja la estupidez, puedo caminar perfectamente" – le dijo mientras forcejeaba con él para soltarse.

"Nah… no lo creo, eres muy delicada, por no decir, débil" – Y con un gesto de burla apretó el abrazo, inmovilizando a la chica, dándole crédito a sus palabras.

"Eres… un… idiota." – La furia le entrecortaba las palabras a la pelirosa, quien agregó - "Sabes perfectamente que puedo soltarme, sólo te aprovechas porque el sueño me tiene débil" - Naruto sólo se limitó a reír lo que la enojó aun más, pero recobró rápidamente la compostura y le dijo – "Ya aprendí mi lección, ¿podrías bajarme ahora?"

"No, pero me alegra que se te bajara el mal humor, no se te ve nada bonito" – La miró triunfante y la joven comenzó a respirar profundo para que la ira no se apoderara de ella nuevamente.

Sakura pensaba en qué contestarle, pero cuando vio la casa, de golpe, todos los recuerdos de su infancia se apoderaron de ella, infancia junto con Sasuke y Naruto, recuerdos inolvidables… Naruto la miró, sabía que estaba pensando, debido a que a él le había sucedido algo similar.

Al ir acercándose Naruto a la casa, lo primero que se divisaba era un gran muro en forma de arco que daba acceso a un jardín y un pequeño bosque de coníferos. Sakura aspiró el aire, de verdad se sentía como en casa; al llegar a la puerta principal, Naruto tocó el timbre sin soltar a su prometida…

"Buenas…" – saludó con tranquilidad Minato, al salir a su encuentro.

"¿Papá?, ¿Dónde está Yui-san?" – preguntó Naruto extrañado por el ama de llaves, pues los guardias que se encontraban a la entrada tampoco estaban.

"Pues… tu madre decidió darle el día libre, a todos, dijo que el ambiente de hoy debía ser lo más hogareño posible, tu sabes…" – sonrió y volvió la vista hacia la muchacha que traía su hijo en brazos – "Hola Sakura-chan, tiempos sin verte"

"¿Cómo se encuentra, Namikaze-sama?" – inquirió formalmente la chica.

"¿Namikaze-sama?, por favor sólo dime Minato, me haces sentir viejo, además de que somos de la familia" – sonrió nuevamente. La Haruno se ruborizó, Minato lo notó y dirigiéndose a su hijo le dijo – "Siempre he pensado que Sakura se ve muy linda cuando se sonroja, ¿Tú qué opinas?" – Lo que la hizo ponerse como un tomate y murmurar algunas maldiciones en contra de Naruto, quien al percatarse de aquello sonrió con orgullo.

¿Y ese sonrojo Sakurita? – le preguntó Naruto por lo bajo.

¡Cállate! – le espetó quedamente.

"Chicos, vamos, los conduciré a la terraza" – les invitó Minato amablemente, Naruto lo siguió.

En el salón se encontraban gran cantidad de objetos y muebles antiguos, pasión de Kushina, madre de Naruto. Las paredes eran de piedra, puesto que la casa era antigua, y contenía diversos cuadros con retratos de la familia y algunas obras de arte, obtenidas también por la mujer, cosa que demostraba el buen gusto que tenía esta. Cruzaron el salón y llegaron a la terraza, debido a que éste daba a ella, como se podía contemplar a través de los grandes ventanales que poseía el recinto.

¿Y por qué la traes de esa manera, hijo? – se aventuró a cuestionar el padre de Naruto, mientras avanzaban.

"Es que Sakurita se sentía muy exhausta debido a que ha estado trabajando y no ha tenido un minuto de descanso en todo este tiempo, así que no le quise dar más molestias, ¿verdad amor?" – Y diciendo esto le mostró los dientes a Sakura de forma burlona.

Al llegar a la terraza, Minato se volvió hacia los muchachos - "Ya vuelvo. Voy a buscar a Kushina. Si me permiten" – y diciendo esto, se dirigió a la cocina, cosa que Sakura aprovechó para quejarse.

"Naruto, ya debes estar satisfecho con la vergüenza que me has hecho pasar. Ya puedes bajarme" – Sakura estaba roja, y Naruto no sabía si era ira o sencillamente pena, aunque cualquiera de las dos opciones era muy buena para pasar un rato divertido.

"Ummm, No lo sé. Déjame pensarlo. - Naruto simuló meditar un rato, y cuando decidió bajarla, vio a su madre salir a la terraza, cosa que lo desconcentró, soltando de un golpe a Sakura, quien cayó estrepitosamente al suelo.

"Auch, fíjate en lo que haces, tonto" – Le espetó quedamente, pero el chico ya no estaba ahí.

"¡Mamá!" – el joven gritó al tiempo que corría hacia los brazos de su madre.

"¡Mi amor!" – Kushina abrazó a su hijo como si no lo hubiera visto en años. La mujer llenó de besos el rostro de su hijo como si fuera un niño pequeño, y el reía, complacido con aquello. Minato carraspeó, recordándoles la presencia de Sakura, por lo cual Kushina soltó el abrazo y corrió emocionada hacia donde estaba la chica.

"Sakura, cariño, estás más hermosa cada vez que te veo" – le declaró cuando la estrechaba en sus brazos.

"Muchas gracias señora" – expresó avergonzada la chica.

"Deja los formalismos cariño, acá estamos entre familia, ¿No es así, amor?" – manifestó Kushina dirigiéndose a su marido.

"Claro que sí." – dijo aquel, posando una mano en el hombro de Sakura, quien sintió un escalofrío ante el contacto. "Ahora, por favor toma asiento Sakura-chan" – dijo mientras señalaba un juego de jardín de color blanco marfil que se encontraba en la terraza y miraba hacia el patio donde jugaba Naruto cuando era pequeño. Así que la chica pelirrosa se dirigió al mueble tipo columpio que allí había, Naruto tomó asiento a su lado. Se hizo un silencio sepulcral.

"Entonces, ¿cómo van las cosas en el país, señor?" – fue la misma Sakura quien rompió el silencio, debido a que no lo soportaba.

"Ehhh… Pues bien en general, sólo hay una eventualidad" – comentó el aludido con seriedad.

Todos lo observaron curiosos.

¿Qué pasó papá? – preguntó Naruto extrañado.

"Solamente que el hijo del presidente se casa" – exclamó feliz. El chico suspiró.

"Me asustaste papá. Pensé que era algo importante" – se escuchó un golpe seco.

"¿Cómo te atreves a decir que esto no es importante?, es la decisión más trascendental de tu vida" – expresó Kushina indignada, después de darle un zape a su hijo y volviéndose donde estaba Sakura, le dijo de forma maternal – "Disculpa las tonterías que dice mi hijo, linda"

"No se preocupe señora, ya estoy acostumbrada" – contestó la muchacha con una gran gota en la cabeza, mirando con pena al rubio menor, quien se sobaba la cabeza.

"¿No es un primor?" – le preguntó emocionada a su esposo la mujer pelirroja. Al parecer, Kushina tenía cambios bruscos de humor similares a los de su hijo.

"La verdad sí, Naruto hizo una excelente elección". – contestó Minato, y como recordando algo preguntó a los jóvenes – "¿Y cómo comenzó esta relación?"

"Sí, yo iba a hacer la misma pregunta. ¿Cómo surgió el amor después de tantos años?" – expresó la mujer con total sinceridad.

Naruto tragó en seco y miró nerviosamente a Sakura quien le murmuró: "Ahora me las vas a pagar", así que tomó aire y contestó:- "Pues verán, nosotros tampoco tenemos una respuesta exacta. Lo nuestro no fue el típico amor a primera vista…" – comenzó ella, quien fue repentinamente interrumpida por el joven.

"Exacto, ese día yo estaba destrozado por lo sucedido con Hinata y pues…". – Sakura miró feo a Naruto.

"Decidió ahogar sus penas con alcohol, debido a que había visto eso en una película…" – dijo, interrumpiéndolo.

"Pero sabía que no iba a dar resultado, así que cambié de opinión…" – Ahora Naruto estaba ofendido, ¿cómo se le ocurría a ella decirle a sus padres que él se iba a emborrachar?, tenía que arreglar esa situación y pronto…

"Tengo millones de amigos que me pueden dar una mano en esta situación, así que…" – Ahí estaba de nuevo Sakura, interrumpiéndolo, Naruto la quería ahorcar, ¿Con que quieres jugar sucio?, ahora veras y pues, como respuesta, él evitó que ella continuara hablando.

"Como la más alcohólica de todas es Sakura, decidí que era la indicada para brindarme su respaldo…" – Los ojos de la chica se querían salir de sus órbitas al escuchar esto, pero la va a pagar…

"Sí, pero al llegar vi el estado tan deplorable en el que se encontraba y decidí prestarle mi ayuda…" – La Haruno sonrió maliciosamente.

"Eso fue después de coquetear con el cantinero…" – El chico la miró de mala manera e intervino otra vez…

"Y de que formaras una pelea con unos matones que había en el bar…" – Touché, Sakura sonreía al verle al chico.

"Porque acosaban a una joven…" – El joven se supo defender.

"¡Era un travesti, Naruto!, y si mal no recuerdo, tú fuiste el que le faltaste el respeto…" – La voz de la pelirrosa estaba un poco subida de tono.

"¡Que no. Y no era un travesti. Punto!" – Naruto se cruzó de brazos, como quien termina una discusión, la verdad, ya estaba comenzando a cabrearse. Minato y Kushina tenían una gota en la cabeza.

"En fin, - Sakura suspiró - después de sacarle de esa situación tan bochornosa, ocurrió el suceso del carro…"

"¿Cuál suceso del carro?" – preguntó Naruto alarmado, esto no se lo esperaba.

"Pobrecillo, ni se acuerda... – expuso la joven con pena a los padres del chico - Así que para no aburrirlos obviaré ese detalle. "

"Gracias a Dios" – suspiró Naruto, ahora más relajado, aunque la paz que sentía se esfumó al escucharla hablar nuevamente.

"Él quería manejar, que falta de responsabilidad, pero yo lo evité" – explicó mientras gesticulaba exageradamente.

"Si…" – se aventuró a defenderse nuevamente.

El timbre de la puerta sonó, y Kushina se levantó corriendo a contestar.

"Yo abro, ya regreso"

Minato quedó mirando a la pareja con una sonrisa – "Que historia tan interesante, chicos, y como contin…"

"¡Minato, ven a ver quien llegó!" – un grito emocionado de su mujer, le cortó.

"Ya vuelvo, discúlpenme un momento" – Y se dirigió a la puerta.

"¡¿Qué se supone que estabas haciendo Sakura?!" – le espetó un Naruto algo contrariado, parecía que la chica estaba empecinada en hacerlo quedar mal.

"¿Cómo se te ocurre llamarme borracha y coqueta?" –Rugió Sakura, defendiéndose.

"De la misma forma como a ti se te ocurrió decirme gay, borracho irresponsable y peleador sin ley" –le reclamó el joven, más calmado.

"¿Peleador sin ley?, ¿ves que es cierto lo de las películas?" – La joven rió, el chico suspiró tratando de serenarse.

"Debemos ponernos de acuerdo, en esto de la historia" – señaló él, al darse cuenta del show que formaron frente a sus padres, la chica lo miró y asintió.

"Sí, tienes razón, pero, ¿borracha?"

"Sakura" – su tono fue de regaño, la muchacha sonrió

"Ok. Ok. Asunto superado." – Sakura quedó pensando un momento – "Tengo una idea"

"¿De qué se trata?, no me digas que llamar a Ino, porque…"

"¡Exacto!, ella es muy inteligente y sabrá sacarnos de este apuro rápidamente"

"Ummm" – Naruto no estaba muy convencido.

"Ven, dame tu cel"

"¿Para qué quieres mi celular?" – preguntó temeroso, mientras ocultó el móvil tras su espalda, llevándolo fuera del alcance de su prometida.

"Para llamarla… daaah!" – Indicó la joven.

"¿Y el tuyo?"

"Está en el auto, por tu culpa"

"Ummm"

"¿Me lo vas a pasar o no?" – Naruto miraba su celular como considerando seriamente el hacerlo, y Sakura aprovechó y se lo arrebató de las manos, marcando inmediatamente el número de su amiga.

"¿Aló?, Ino necesito tu ayuda…"

"Es que estamos en la casa de los papás de Naruto…" – se escuchó un gritito, Naruto puso los ojos en blanco.

"Por favor, focus… el punto es que nos han pedido la historia de cómo surgió todo, y pues…"- se hizo un silencio -"¿Qué que hemos dicho?, Verás – risilla nerviosa – Naruto estaba melancólico por lo de Hinata…" – otro grito- "Ha sido él quien lo ha dicho… y pues me ha tocado intentar arreglar eso…"- al parecer Ino tenía una capacidad sorprendente de interrumpir a las personas -"¿Cómo?, pues como te dije estaba deprimido y me invitó a tomarnos unos tragos… No Ino, no hubo sexo… ¿Me vas a dejar continuar?... en fin, y se formó una pelea con unos matones porque irrespetaron a un travesti, y pues, evité que fuera a manejar ebrio y lo conduje a casa… eso es todo"

Naruto observaba a Sakura, intrigado pues apenas terminó de contar empezó a recibir indicaciones, esa Ino en realidad tenía una gran inventiva…

"Ajá, ajá, listo. Ok, muchas gracias, te llamo después para contarte como acabó todo. Bye". – la chica cerró el aparato y se volvió hacia donde se encontraba su amigo, quien la miró asustado.

"Bueno Naruto, esto es lo que vamos a decir: Tu me invitaste a tomar unas copas para ayudarte a sobrellevar tu desgracia personal, y cuando llegué, los matones de los que hablé antes, me faltaron el respeto…" – y Naruto se la quedó viendo, divertido.

"¿Qué?" – Preguntó la chica sin comprender el porqué de su diversión.

"Eres un travesti." – Sakura le miró de la manera más horrible que pudo.

"Por favor, continua" – le manifestó el chico haciendo un ademán con la mano para que continuara.

"Como decía, me faltaron el respeto y tú como gran caballero, me defendiste. Aunque ganaste, no saliste muy bien librado, así que me ofrecí a llevarte a casa, y tú aceptaste, cuando llegamos, te cuidé y me quedé contigo toda la noche, y allí…"

"¿Qué?, ¿Qué pasó?" – preguntó un Naruto bastante asustado.

"Conversamos y conversamos… y pues no nos dimos cuenta en qué momento terminamos besándonos… y pues, de allí surgió todo". – el joven suspiró aliviado.

"Esa mujer me sorprende"

"Eso no es nada… Ah sí… Se me olvidaba lo más importante".

"¿Qué?"

"Debemos actuar como dos personas perdidamente enamoradas, nada que ver con lo que hemos estado haciendo hasta ahora… "- y murmuró para sí - Si me viera mi madre, se revolcaría en su tumba.

"¿Cómo así que enamorados?" – inquirió el rubio con cara angustiada.

"Lo normal: caricias, abrazos, tu sabes…" - Observó el rostro expectante de su amigo, cosa que interpretó inmediatamente, agregando rápidamente – pero nada de besos…

Naruto se puso de rodillas - "Gracias Dios, no podría soportarlo"

"Si serás…" -estuvo a punto de lanzarle un zapato, cuando sintió unos pasos que se acercaban, por lo tanto corrió a levantar y abrazar rápidamente a su prometido…

"Disculpen la demora chicos". – Fue Minato quien habló – "Naruto. Te tenemos una sorpresa. Adivina quien llegó"

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MUCHAS GRACIAS POR LEER…

EN ESPECIAL A DARLA ASAKURA Y A CYNTHIA.