Navidad: Tiempo de Milagros y Amor

Nota aclaratoria: Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen son de Naoko Takeuchi se usan sin fines de lucro

Summary: Un accidente destruye la felicidad de Darién, llevándose lo que más amaba a su esposa Serena, sin embargo en las Navidades hay milagros de Amor, en ella encuentra a Usagui, una linda mujer que no tiene pasado y a una niña huérfana llamada Rini, la cual tiene un lunar único, el cual es la clave para descubrir que los milagros navideños existen

Capitulo 8. Unidos en Navidad.

Darién y Serena se estaban dando un beso, un beso que al principio fue tierno, pero después se fue intensificando, al separarse la rubia lo mira extrañada, no supo en qué momento ella empezó a corresponderle, se quedaron en silencio un rato, mirándose a los ojos sin soltar el abrazo

- lo sabía, tú eres mi Serena – dice Darién, rompiendo el silencio, y apoyando su frente en la de ella

- No lo sé Darién, tengo mis dudas, ¿Por qué no te recuerdo? Con todo lo que me has dicho es para que recuerde y nada se me hace familiar – decía confundida, pues a pesar de que no recordaba nada su cuerpo estaba respondiendo a las leves caricias que él le daba en la espalda

- ¿Qué dices Serena? Si correspondiste a mi beso, además no tengo dudas – la cuestiona el pelinegro, tal parecía que él cuerpo de ella si lo reconocía, pero su mente estaba bloqueada

-Puede ser una reacción Darién, no lo sé, pero mejor me voy, quiero estar sola – y sin que pudiera evitarlo la chica rompe el abrazo y se va de su lado, dejando al pelinegro confundido por la reacción de ella, pero de algo si estaba seguro, ella era su Serena, pero también sabía que la rubia tenía que asimilar lo que estaba pasando, así que decidió darle su tiempo y espacio.

Después de unos momentos, Serena estaba entrando al orfanato, venía llorando, en eso la hermana Rose la ve

- Usagi ¿Qué te pasa? – le pregunta al verla llorando

- Darién, me dijo que yo soy su esposa, que soy Serena Tsukino – respondía la rubia, las lágrimas no dejaban de correrle

- ¿Por qué diría eso el señor Chiba? – cuestiona la religiosa

- Es que, según él hay pruebas, el anillo de matrimonio, el lunar que tengo, una canción que le cante a Rini – explica rápidamente Serena, tratando de asimilar lo que le había dicho Darién

- Por favor Usagi, ¡explícate! – la rubia le cuenta todo lo que pasó esa noche, incluyendo el beso

- Pero dime, ¿recordaste algo? – pregunta la hermana Rose emocionada, pues en realidad deseaba que la rubia recuperará sus recuerdos, y si lo que decía Darién era verdad, no sólo la "Usagi" iba estar alegre, sino también la pequeña Rini a la que todas las religiosas querían

- No hermana, eso es lo que me tiene confundida, no recordé nada, no sé qué hacer – decía Serena, en realidad se veía confundida, por lo que la hermana le recomienda – por lo pronto descansa, cuando despiertes, pensarás mejor las cosas

Amanecía Yllen estaba llegando al hospital, tenía que hablar con Darién, convencerlo de que ella no tenía nada que ver, él se encontraba con Rini, la cual había despertado y estaba abriendo los regalos que le habían dejado por Santa Claus, ahí también se encontraban haciéndole compañía familia Furuhata.

- Darién – dice la mujer al entrar al cuarto de la pequeña

- ¿Qué haces aquí Yllen? – contesta el pelinegro en un tono extremadamente molesto

- vine a desearte feliz Navidad – quiere abrazarlo pero él no se deja

- ¿cómo puedes ser tan hipócrita? – la cuestiona un poco alterado, acercándola de manera un poco brusca a la puerta

- Ayer descubrí que me engañaste – dice mientras la saca del cuarto de Rini, por supuesto Rini se sorprende, pero Reika la calma y distrae con los regalos, al igual que Jeremy y Helios

- No sé a qué te refieres Darién - dijo fingiendo demencia la malvada mujer

- Serena está viva y es Usagi – le responde muy seriamente el pelinegro

- ¿En serio? – dice la chica

- No fijas Yllen, por mi parte no quiero verte nunca más estás despedida – dice esto en un tono muy seco, que sorprende a Yllen

- No Darién, no puedes despedirme, además tú vas a ser mío, por las buenas o por las malas – le grita ella – de eso puedes estar seguro

- Estás loca Yllen, entiéndelo, yo sólo amé, amo y amaré a Serena, así que lárgate y déjame en paz – se regresa al cuarto de su hija dejándola sola pero ella tenía una idea en la cabeza

- No Darién está vez si me aseguraré que Serena se muera – dice en voz muy baja, sale del hospital para dirigirse al orfanato

Serena estaba saliendo del orfanato, por más intentos que hacía no venía ningún recuerdo a su mente, empezó a caminar sin darse cuenta a donde iba recordando lo acontecido el día de ayer, tan sumida estaba en esos pensamientos que no se fijó en el auto que la venía siguiendo, era Yllen, afortunadamente la hermana Rose, se dio cuenta de la situación y fue al hospital donde estaba Darién, porque la mujer se le hacía muy parecida, ya que la hermana Rose era excelente fisónoma y esa mujer se parecía a la persona que había ido a dejar a Rini al orfanato, a pesar de que esa vez iba con lentes, mascada y peluca.

Al llegar al hospital se va directo al cuarto de Rini

- Señor Chiba, que bueno que lo encuentro – dice un poco agitada al verlo en los pasillos, pues iba corriendo, después de lo que le había contado Serena, estaba segura que Yllen era una mala persona y le haría daño a la rubia

- ¿Qué pasa hermana Rose? – cuestiona el pelinegro al verla agitada

- Se trata de Usagi, mejor dicho de Serena – dice un poco más calmada

- ¿Qué le pasa a mi Serena? ¿Recuperó la memoria? – preguntó preocupado

- Ella está en peligro, cuando venía un auto la estaba siguiendo, y estoy casi segura que es la misma persona que dejó a Rini en el orfanato, tengo miedo de que le quiera hacer algo, Usagi, tomó rumbo del mirador, ahí le gusta ir cuando se siente confundida, tiene que ir rápido, no me gusto la manera en como la miraba esa señorita – le dice la hermana a Darién, por supuesto él avisó inmediatamente a la policía y se enseguida a buscar a su amada

Serena llegaba al mirador, necesitaba despejarse, si Darién decía la verdad, entonces ¡Rini era su hija! Ese pensamiento la llenó de felicidad, porque entonces tanto el sueño de la pequeña como el de ella se harían realidad, ambas soñaban con ser madre e hija

- Veo que estás disfrutándolo, y espero que lo hagas, pues llegó tu final – escucha una voz que se le hace sumamente conocida, sobre todo por el tono tan cruel que utiliza

- Yllen ¿Qué pasa? – le dice algo sorprendida al verla, su rostro era algo frío y en su mirada se notaba maldad, y se le hizo extremadamente conocido, de tiempo atrás, pero no recordaba dónde

- ¿Eres o te haces a la tonta Serena?, debí matarte cuando tuve la oportunidad, en el momento en que te comunique que Darién y tu hija habían muerto – en ese momento la rubia tuvo un leve mareo y sus recuerdos llegaron de golpe, era como si necesitara pasar por el momento en que ella quiso alejarse del mundo para que su cerebro hiciera la conexión con su pasado.

- ¿cómo te atreviste Yllen? ¿Cómo te atreviste a hacernos tanto daño? ¿Qué te hicimos? – la empieza interrogar, con una especie de furia y confusión

- Tú quitarme a Darién y él a despreciarme, pero ahora vas a morir, si yo no soy feliz, ni tú ni él lo serán – entonces se acerca para empujar a la rubia, pero Serena forcejeaba, cuando la rubia creyó que todo estaba perdido, sintió que unos fuertes brazos la agarraban mientras veían como unos policía le quitaban a Yllen la cual estaba trastornada – Yo soy Serena Tsukino, he perdido a Darién – decía la desdichada

- Creo que se volvió loca – dijo uno de los guardias

Serena se voltea y ve a Darién abrazándola – Darién mi amor, estás vivo – le dice mientras lo besa

- Mi amor, - le dice devolviéndole el beso – recobraste la memoria – ella asiente, la recordé cuando Yllen mencionó el momento en que quise escaparme del mundo cuando me dijo que tú y nuestra niña habían muerto – le dijo mientras lo volvía a besar – nuestra niña, ¡Rini! Darién nuestra hija es Rini, mi pequeña, es mi hija – decía emocionada, mi corazón me lo decía, con razón la quería como mi hija, porque es mi hija, ella también lo sentía, Darién no pude tener mejor regalo de Navidad, que volverte a tener a ti y Rini, juntos de nuevo – por supuesto se volvieron a besar, en eso se escucha un leve carraspeo

- disculpe señor Chiba, ¿Qué hacemos con la loca? – dice el oficial

- ¿Loca? – pregunta extrañado el pelinegro

- sí señor, no reacciona, creo que no lograr su cometido, la trastornó – decía el oficial mientras hacía una cara de trastornado

- Porque no la llevan a la clínica para que la examinen – dice Darién en tono serio

- tiene razón, pero de antemano le digo que se volvió loca – expresó nuevamente el oficial

Serena y Darién iban abrazados de regreso al hospital donde se encontraba Rini, tenían que darle la noticia, en el camino se encontraron a Andrew y a Reika que también se alegraron con la noticia, realmente era un milagro Navideño

- Usagi – dice Rini al ver entrar a su mamá – feliz Navidad – ambas se abrazan en eso llega Darién – papá – dice la niña y él se acerca y las abraza a las dos

- Usagi, ¿Por qué me miras así? – dice la pequeña al ver que la rubia la miraba con mucho amor y le abrazaba tiernamente el rostro

- Rini, tú papá y yo tenemos que darte una noticia – le dice suavemente la rubia a la pequeña

- ¿Se van a casar? – pregunta la niña emocionada

- No, nos vamos a casar – dice Serena, y la niña puso su cara de tristeza – no podemos casarnos Rini, porque ya estamos casados – al escuchar esto último la niña los mira con extrañeza y empieza a preguntarle – Darién ¿es tu esposo? ¿Cuándo se casaron?

- hace mucho tiempo, la verdad Rini, es que mi esposa no murió, Usagi es mi Esposa Serena Tsukino – le dice Darién

- ¿Serena Tsukino? ¡Cómo mi mamá! – La niña se quedó pensando un rato - entonces Usagi es mi mamá – dice la niña mientras la mira sorprendida, como si nunca antes la hubiera visto

- Así es Rini, yo soy tu mamá – le dice Serena con lágrimas en los ojos, mientras la acariciaba

- Mamá, mamita – se tira la niña a sus brazos – lo sabía, el niño Dios me concedió mi deseo, le pedí que tú fueras mi mamá

- Rini, te quiero, te quiero muchísimo – decía Serena, todos los que contemplaban la escena estaban llorando de felicidad, si bien era cierto que ambas se querían como madre e hija, saber que era verdad, las llenaba de un gozo indescriptible

- Entonces ¿ya recuperaste tus recuerdos? – le pregunta la pequeña

- Si Rini, Recordé que Darién es mi esposo, que tuve una hija, que eres tú, mi pequeña Rini

- ya tengo una familia – decía la pequeña emocionada y por supuesto todos los presentes se unieron a ese festejo.

Pasaron los días y antes de la celebración de Año Nuevo dieron de alta a Rini, todos regresaron a Milenio de Plata, por supuesto arreglaron los papeles necesarios para que no hubiera ningun problema por llevarse a Rini, Reika y Andrew decidieron adoptar al pequeño Helio, pues hizo buenas migas con Jeremy, al llegar a su casa Serena se quedó sorprendida, pues estaba como ella la había dejado – era la única manera de no volverme loco, el tener tus cosas era como si tú no te hubieras ido, pero creo que tenemos que arreglar el cuarto de Rini – le dijo al ver la sorpresa de la rubia, momentos después salieron a comprar algunas cosas, en especial para la pequeña Rini, Darién disfrutaba como nunca las compras sobre todo porque tenía a sus dos grandes amores: su esposa y su hija a las cuales presumía, pues era tanta la dicha que ambos expresaban que todos los miraban envidiando la felicidad que los embargaba.

Por supuesto todos sus amigos estaban felices con la noticia, en especial los padres de Darién, por fin conocieron a su nieta y a su nuera, pues ellos habían llegado después del accidente, estaban fascinados con ambas – Hijo te felicito, en realidad tu esposa es maravillosa, ahora comprendo porque sufriste tanto al perderla. Sólo he conocido otra mujer tan maravillosa como ella: Tu madre – decía el papá de Darién mientras besaba a su esposa al igual que el pelinegro besaba a Serena.

Rini estaba feliz con sus abuelos, y qué decir de ellos adoraron a la pequeña en cuanto la vieron, no querían separarse de ella, así que decidieron mudarse a Milenio de Plata para vivir junto a su hijo, su esposa y su nieta.

Llegó el 31 de diciembre y al momento en que el reloj dio sus doce campanadas, todos comieron sus uvas y brindaron por un nuevo año lleno de dicha y felicidad, en especial para Darién, Serena y Rini.

Era cinco de enero, Rini estaba durmiendo profundamente, mientras Darién y Serena acomodaban los juguetes que le habían comprado por motivo de día de Reyes, al terminar se sentaron en el sofá junto a la chimenea.

- Serena, soy muy feliz – decía el pelinegro mientras la abrazaba

- igual yo Darién, el haberte recuperado y también a nuestra hija fue realmente un milagro, un milagro Navideño – decía la rubia mientras lo abrazaba y le daba tiernos besos.

- Amor, te tengo un noticia: mis padres piensan poner una clínica, quieren que la atienda – le decía al mismo tiempo que respondía a los mimos de su esposa

- esa es una noticia maravillosa, me alegro que tus padres hayan aceptado tu profesión – exclamaba emocionada la rubia

- gracias a ti, ellos me contaron que le dijiste como atendí a Rini, y lo feliz que era cuando trabajaba en el hospital, cuando nos casamos, ellos te adoran a ti y a la pequeña – le dice y se le queda mirando tiernamente

- Te amo Darién – dijo la linda rubia mientras lo acariciaba

- Igual yo a ti Serena y doy gracias al cielo, porque esta Navidad tuve la dicha de recuperarlas, bien decías que los milagros navideños existen – decía recordando una de las veces en que ella le decía que los milagros navideños existían

- Por supuesto amor, la Navidad es una época de amor y el amor obra milagros – ambos se vuelven a besar, para después Darién la caga para llevarla a su recámara, tenían que recuperar el tiempo perdido.

Fin


amigas, aqui está el último capitulo, como se los prometí antes del día 6 de enero, lo pensaba subir ese día, pero debido a la cantidad de reviews que recibí, se los adelanto, espero que lo disfruten, realmente este fic lo hice con mucho cariño y agradezco en el alma que lo hayan acogido tan bien, imaginense, llegamos a los 100 reviews en 7 capítulos, en realidad deseo que este año 2010 sea de lo mejor para ustedes, a pesar de que se anuncia un año de crisis, esperemos en Dios que todo este bien, tanto para ustedes como para nuestros seres queridos.

Por supuesto que habrá mas sorpresas, pues en estos días estuve de paseo y muchas ideas se vinieron a la mente, pronto subiré una nueva historia y espero les agrada tanto como esta, por supuesto que será nuevamente un Serena - Darien o Darien - Serena, como quieran, es que realmente me agrada esta pareja, tiene tanta magia, claro que en mis proyectos está continuar con mis fics, seguir el de Candy, Candy y posiblemente escriba uno en la Twiligth, aunque claro no niego la posbilidad de tambien escribir uno de harry potter, jeje. al igual que estos nuevos proyectos en este año se hagan realidad algunos, asimismo deseo que sus proyectos tambien se hagan realidad

lo mejor para este 2010, besos y abrazos, son los deseos

Cherrie SA

3 de enero de 2010