"Fingiendo"
Más tarde, Sharpay estaba en su casa, su habitación, su cama. Tumbada boca abajo. Parecía dormir.
¿Puedes decirme si algo no anda bien? – preguntó Ryan sabiendo muy bien que ella no dormía.
Sharpay se incorporó rápidamente y lo miró.
Todo anda perfecto. Yo soy perfecta ¿no? – le dedicó una mirada llena de firmeza y seguridad pero que a la vez ocultaba sus verdaderos sentimientos.
Atrás había quedado la vieja Sharpay. La que alguna vez se había permitido ser dulce con los demás.
Sharp. No tienes que hacer esto – se quejó Ryan suavemente, y sentándose en una silla agregó: - ¿Vale la pena?
¿De qué hablas? – preguntó Sharpay con advertencia.
De Troy – dijo Ryan mirándola con calma.
Sharpay lo miró con confusión.
No finjas que lo olvidaste cuando sabes bien que no es cierto – se levantó – vuelve a permitirte sentir…
Pero él…- comenzó a decir débilmente pero luego se aclaró la voz y continuó – él ya no significa nada para mí. Solo es un recuerdo que prefiero no recordar pero ni siquiera puedo olvidar.
ay, Sharp – se compadeció Ryan. Iba a hacerle alguna que otra broma, pero lo olvidó por completo al verla llorar.
-¿Qué tiene ella que yo no? – dijo antes de abrazar a su hermano.
-Nada. Ella no tiene nada tuyo ni tú de ella. Eres única, hermanita. Única y especial – se separó y la miró -Deja que yo cuide de ti…- Ryan le secó una lágrima que rodaba de su mejilla.
-¿sí? – preguntó secándose las lágrimas – Protégeme de él, Ry. Te lo suplico.
-Lo haré, Sharp – la miró a los ojos, descubriendo la necesidad que ella tenía de estar protegida.
Él le daría la protección. Sería, desde ese momento, su guardián.
-Cuenta conmigo, hermana – la abrazó nuevamente despabilando las dudas que ella podría tener.
En tanto, Troy, caminaba junto con Gabriella, tomados de la mano.
-¿Cuántos novios antes de mí? – preguntó Troy, iban de camino hasta sus casas y acortaban el tiempo haciéndose preguntas.
-mmm… uno – sonrió - ¿Novias antes de mí?
Troy sonrió. Pero la sonrisa fue desapareciendo de su rostro.
La imagen de Sharpay rondaba en su cabeza. La traición que había cometido. La falta de consideración que había tenido con ella.
Pero eran muy jóvenes, era como un juego de niños. Ninguno de los dos lo era. Aún así, Troy no se había dado cuenta del daño hasta entonces.
Debía remediarlo de algún modo. La recompensaría por los daños y así, como un extra, el obtendría su conciencia libre de culpabilidad.
Demasiado sencillo ¿verdad?
-eh, Troy. Tu manera de pensar me hace creer que hubo tantas que ni recuerdas – bromeó Gabriella con una sonrisa divertida en el rostro – Y que no se te ocurra fingir que no me oíste – rió.
Troy volvió en sí.
Sonrió.
-Lo siento, no pensaba en eso. Me distraje con…el baskett – rió – pero, ahora sí. Déjame pensar…creo que una también. Sin contar preescolar.
Ambos rieron, ya se acercaban al final de la larga caminata.
Troy seguía pensando, aunque esta vez menos perdido, en como debía de recompensar a Sharpay.
Bueno...espero que les haya gustado. djen reviews.
XXX
V!cky
