"El dolor de un amor no correspondido"

En el colegio, al día siguiente, Troy se acercó a Sharpay, aprovechando que ésta estaba distraída mirándose al espejo.

-Sharpay – dijo con calma.

Ella se volvió rápidamente, mirándolo como si no le importara. Pero Troy vio algo más en sus ojos, en ese color tan común pero con un brillo que los hacía únicos. Troy vio en los ojos de Sharpay un dolor que tal vez sería culpa suya.

-Dime, Troy – lo decía como si fuera común, como si nada del pasado hubiese existido.

-Yo quiero pedirte perdón – dijo con calma, pero por dentro nervioso. Sabía que no tenía motivos pero algo le alarmaba y no sabía que.

-Esta bien – respondió ella alejándose.

Troy pensó que había sido fácil, demasiado fácil.


Sharpay se refugió en el baño. No sabía como había podido aguantar las lágrimas allá en los pasillos. Pero ni bien entró en el baño se lanzó a llorar.

¿Por qué Troy pensaba que iba a aceptar unas simples disculpas? ¡Le debía más que eso!

Sharpay lanzó las cosas que traía sobre el suelo, con total desesperación.

Taylor apareció.

-Oh, lo siento – dijo viendo que ella rápidamente se secaba las lágrimas y se ponía a juntar sus cosas – déjame ayudarte – se ofreció.

Sharpay se sintió sorprendida. Taylor McKessie siempre la había ignorado como persona.

-Gracias – pudo simplemente decir.

Terminaron de juntar y Taylor la miró extrañada.

-Permíteme que me meta, Sharpay. Pero… ¿a qué se debe todo esto?

Sharpay se corrió un mechón de cabello rubio y suspiró.

-No sé – respondió.

Taylor asintió con la cabeza.

-Se que nunca fuimos muy cercanas, pero creo que necesitas hablar con alguien – se levantó y extendió su mano – Y si necesitas a alguien. Puedes confiar en mí.

Sharpay tomó su mano.

-Gracias, Taylor – volvió a arreglarse un mechón de cabello – la verdad, necesito alguien para hablar. No quiero que Ryan, bueno, se preocupe.

Taylor asintió.

-Está bien – la miró comprensivamente – háblame cuando te sientas mejor y estés segura.

Sharpay sonrió y asintió con la cabeza.

-De verdad te lo agradezco – sonó la campana.

-Oh, debemos ir a clases – anunció Taylor que parecía aterrada al solo pensar en perderse un minuto de clases.


Ya luego de la primera clase, en el receso, Troy hablaba con Gabriella.

Ryan se acercó a Sharpay, que parecía observarlos.

- Ya basta, hermana – dijo apoyando con fuerza la bandeja del almuerzo sobre la mesa.

El ruido llamó la atención de Sharpay, quién se volvió instintivamente hacia su hermano.

-No me gusta que te rebajes de ese modo. Ya supéralo – se sentó pesadamente sobre la silla, frente a su hermana.

Sharpay lo miró y frunció el ceño.

- Ya lo superé – se levantó.

-¿A dónde vas? – le preguntó preocupado.

-A demostrarte que a Sharpay Evans nada la supera más que el propio talento – sonrió y se alejó en dirección a la mesa de Troy.

-Troy – dijo justo frente a ellos.

Gabriella miró a Troy confundida y con una sonrisa extraña, la cual molestó a Sharpay. ¿Se estarían burlando de ella?

-¿Qué pasa, Sharpay? – preguntó Troy sin ganas. Como si ella fuese un estorbo, lo cual enfadó a Sharpay.

Sharpay se sintió mal nuevamente, quería gritar, llorar, contarle la verdad a toda la secundaria y así limpiar su imagen de villana.

-Nada. Solo quería avisarte que…- no se le ocurría nada, sabía que tendría que controlarse más.

-Haremos una reunión de teatro – dijo Ryan tras ella.

Sharpay volvió la cabeza hacia su hermano que sonreía, y como pudo continuó:

-Si, este viernes, luego del colegio – sonrió de manera autosuficiente.

Todos se miraron confundidos, a excepción de Taylor que miraba a Sharpay cautelosamente.

-Vamonos, Ryan – ordenó con potencia, alejándose de aquel grupo.

Ryan sonrió antes de irse tras su hermana.


Ayy no me da una pena Sharp :( espero q les haya gustado, si les gusto dejen reviews acepto sugerencias de todo tipo ;)BYee!