Chapter 3
Se levanto y lo tomo de la mano, adentrándose en la espesura del bosque, luego se quito la capa y la coloco sobre la hierba para después recostarse sobre ella. Esperando que el otro respondiera.
Sin mostrar expresión alguna, el moreno se coloco sobre el y comenzó a darse placer con el cuerpo debajo suyo.
Comenzó con caricias y leves besos, ya conocía bastante bien aquel cuerpo pero cada vez era mejor que la anterior… llevo una mano a jugar con la rubia cabellera y la otra a recorrer su pecho, Deidara por su parte solo se mantenía callado y mirando a un lado, sintiendo aquel toque pero sin sentir nada… simplemente se quedaba quieto y esperaba que el más grande terminara.
Suspiro con un tanto de fastidio y tiro la cabeza hacia atrás, mirando el cielo y concentrándose solo en ello. Una pequeña irritación llego a su cabeza haciendo que se sentara de golpe y empujando al moreno lejos de si, este de inmediato protesto.
- ¿Por qué hiciste eso? –serio y mirándole fijamente, con el seño levemente fruncido
- Porque no tengo ganas –levantándose- Luego –colocándose la bata y caminando de regreso
- Oye, hice lo que me dijiste… no estas cumpliendo tu parte del trato –
- Ay ya cállate –le fulmino con la mirada- No quiero discutir contigo… además te dije que seria bajo mis condiciones y si ahora no quiero hacerlo ¡no lo hare! –afilando los ojos- Piérdete –camino
Tuvo impulso de tumbarlo al piso y poseerlo pero no lo hizo, tampoco el tenia ganas de que esto fuera por las malas… suspiro hondo y miro al rubio marcharse.
Estaba molesto puesto que en parte el había aceptado que fuera así, suspiro de nuevo y se sentó en el suelo, de todos modos, no tenia nada más que hacer.
- ¿Terminaste? –desde la cama contraria
- No, no tenia ganas de hacerlo –sonrió
- No me refería a eso… inútil –serio, Deidara le miro- ¿Terminaste tu jueguito? –
- Jum, no… aun me faltan cinco pero descuide no tardare –acomodándose en la cama
- Estas loco –
- Mire Danna, le dije a Itachi que no le tocara ni un pelo pero no me colme la paciencia –frunció levemente el seño
- No te tengo miedo… ni a ti ni a el… y simplemente te digo lo que veo –se levanto- Ya se que somos asesinos criminales pero todo tiene un limite, lo que haces esta mal y cuando quieras rectificar te será tarde… terminaras mal, tu y el –camino hacia la puerta- No existe el compañerismo entre nosotros pero tampoco quiere decir que no podemos hacer una excepción… como tu maestro tengo que ver por ti pero también lo hago porque eres lo más cercano que tengo a un amigo… hazme caso o te arrepentirás… -giro la perilla y salió
- Si claro, lo que usted diga –bufo y se dio la vuelta- Nadie me dice que hacer, mucho menos usted… -susurro y cerro los ojos enojado
Otro día paso y el pagano no despertaba, seguía ahí recostado e inconsciente… paso y miro dentro del cuarto, ahí le vio y sonrió… emitió una leve carcajada y siguió el camino…
Asomo hacia la sala y observo a su siguiente victima.
Si, ahí estaba el… sentado como un idiota y leyendo el periódico, con una sonrisa que mostraba sus afilados y puntiagudos dientes… nada más y nada menos que el hombre tiburón, Kisame.
Fijo su azulada mirada en el y sonrió levemente luego miro con detalle el lugar, demonios, el tipo no estaba solo… la única chica del grupo también estaba ahí… Konan…
Chasqueo la lengua y se dio la vuelta.
No tenia nada en contra de la peliazul, nada en lo absoluto… a pesar de todo, no se metía con los que no le debían nada… y ella era uno de ellos, ella siempre había sido gentil con el y respetuosa así que no había necesidad de hacerla sufrir.
Dio unos pasos más y trono los dedos, automáticamente el Uchiha apareció detrás de el.
- ¿Qué desea ahora… goshugin-sama? –un tanto enojado
Tal vez había tomado muy a la ligera esto de hacer su voluntad, estaba siendo el vil esclavo del rubio y pareciera que este no estaba dispuesto a darle ninguna remuneración por el trabajo.
Deidara sonrió al notar el tono de su voz, sabía que estaba molesto, y se giro para verle.
- Ya decidí quien es el siguiente pero antes de eso… -lo tomo de la mano- Creo que te daré tu pago por adelantado –sonrió y lo jalo hasta meterlo a un cuarto
El moreno no puso oposición alguna y se dejo llevar. Una vez a dentro el rubio lo empujo hasta la cama y se coloco sobre el.
Unió ambos labios en un beso, el Uchiha respondió… Deidara comenzó a desnudarle pero sin cambiar de posiciones.
- Ya no estés enojado… te dije que teníamos un trato y lo cumpliré… -
Susurro a su oído y dejo que las manos del azabache tomaran vida sobre su cuerpo.
-Continue-
