Seasons of Beautiful Wolfram
Estaciones de Hermoso Wolfram
--oOoOoOo--
Autora: HARPGO
Traductoras: Kotorichan y Petula Petunia
Traductora de este capítulo: Kotorichan
Parejas: Yuuram, y otras que irán apareciendo.
Advertencias: Yaoi, más adelante un poco de escenas fuertes.
Capítulo 2
-Cuesta creer que estamos pasando por esto de nuevo -dijo Anissina, atando su roja cabellera en una cola de caballo con un lazo blanco y mirando a la cara pálida de Wolfram.
-Bien, estamos pasando por ello de nuevo. No es que sea desagradecido…pero…-dijo Yuuri, volteando la cara hacia ella, -congelarle otra vez… así…. -Su voz iba perdiendo intensidad.
El laboratorio tenía simples paredes de piedra, techos altos, y ventanas largas que dejaban pasar una corriente de luz. Había una larga mesa de roble que tenía dos mecanismos de bombeo sobre esta, a lo largo otro contenedor que goteaba un líquido azul brillante por un tubo hasta una máquina en el suelo. Las luces pulsaban y una serie botones se movían en la pared al unísono.
Yuuri se sentó en el suelo, al lado de la máquina de Anissina que parecía estar formada solo por un ataúd negro con el forro coloreado con arándanos. Dentro, el cuerpo de Wolfram era cubierto por una pálida y blanca niebla. Con su cabello rubio y piel de marfil, lucía como un ángel dormido. Solo para llegar a este punto, se tomó más de una hora de esfuerzo y magia curativa de Gisela, remover la punta de la flecha y, de ahí, rápidamente detener el sangrado. Pero, sus habilidades no eran suficientes y la peliverde pronto llegó al punto de agotamiento. Entonces, Anissina sugirió poner a Wolfram dentro de su máquina que, ahora, tenía vapor nacarado desbordándose por los lados y sobre el piso. El rubio estaba en estado suspendido y luciendo tan desvalido, como Yuuri nunca antes lo había visto.
Por un tiempo, el pelinegro se sumergió en el recuerdo de otro momento doloroso, al tiempo donde su amigo perdió su corazón, literalmente. Donde el corazón de Wolfram fue una llave. La llave para una de las cuatro cajas mágicas. Todas ellas, combinadas, tenían el potencial para destruir el mundo. Pero, gracias a la unión y la perseverancia, habían logrado la victoria. Resurgieron desde atrás y ganaron el juego. Todo resultó bien.
Pero, ahora…
Yuuri miró a la cara de porcelana otra vez, reteniendo las súbitas ganas de tocarlo. La última vez estuvieron en la misma situación, era como si casi pudiera oír los comentarios sardónicos de Wolfram animándolo de manera burlona, como era habitual, a rescatar a su "preciado prometido." Pero, esta vez, Yuuri no lo pudo escuchar. Se sintió solo.
-Odio admitirlo, pero… te extraño -susurró Yuuri al rubio durmiente, sosteniéndose a un lado de la máquina con una mano. -Sabes, eres el único aquí que me dice lo de verdad piensa. Me desafías y, cuando es realmente importante, me apoyas, a pesar de que discrepas conmigo… solo acerca de…todo. -Rió un poco pensando eso. -Te necesito de vuelta, Wolfram. Este castillo es muy silencioso sin ti. -Y yo me siento un poco…solitario.
La puerta detrás de Yuuri se abrió y Günter entró alborotado con un libro de gran tamaño de la biblioteca, su capa blanca desafiaba la gravedad flotando a su espalda. -Cuando me dijiste que la flecha quemó la mano de Wolfram, sabía que había campanas sonando en algún lado. -Murmuraba para él mismo.
-Ummm… Günter? -dijo Yuuri, sintiéndose confuso. -No entiendo. No debería Wolfram estar bien? Quiero decir, una vez que Gisela descanse lo suficiente, puede intentar sanarlo de nuevo. Entonces, lo ves…?. -El pelinegro se sentó a lo indio en el suelo.
Anissina se acercó a Günter para ver sobre su hombro los papeles, lo cual molestó enormemente a Günter. Sin embargo, decidió aceptarlo con gracia ya que el Maou estaba observándolos.
-Bien, sinceramente deseo poder decirlo de otra manera. Pero, de ningún modo puedo confirmar eso totalmente. Bien, para ponerlo simple, toda esta situación es ciertamente preocupante, Heika. Dudo que deba dormir, incluso un pestañeo esta noche por esto. -Recorrió con su dedo el borde del libro, encontró una cinta de satén púrpura que usaba como marcador y lo abrió en la página señalada, sacudió su cabeza con tristeza mientras iba leyendo.
-Cuando mencionaste que la flecha quemó la mano de Wolfram cuando intentó -Günter arrugó los ojos al simple pensamiento de lo que venía -extraerla… Bien, eso me tuvo pensando sobre una historia que un tutor me contó cuando era niño. -Deslizó un delgado dedo un poco más abajo en la página. -¡Ah! ¡Aquí está!
Anissina miró la página y, distraídamente, empujó un mechón pelirrojo detrás de su oreja. -Oh, veo tu punto.
-Seguramente.
-Seguramente… ¿que? -respondió Yuuri, poniéndose de pie ahora. Su corazón comenzaba a latir fuertemente en su pecho.
-Bueno, Heika, en este registro, escrito en tiempos de la Esperada Venida del Gran Sabio…
-¿Y? -interrumpió Yuuri.
-Oh…oh, bien… aquí dice -señaló abajo -que los humanos han desarrollado una variedad de nuevos armamentos para ser usados contra Mazokus. Una formidable arma en particular era llamada 'la flecha pintada'. -Se detuvo brevemente y preguntó: -¿Alguien tiene la cabeza de la flecha?
Anissina asintió, fue a su escritorio y lo abrió. -Iba a intentar algunos experimentos sobre ella -insinuó la pelirroja. Sacó una pequeña caja y se la entregó un Günter. Dentro, la cabeza de la flecha brilló. Estaba hecha de un arco iris de piedras multicolores con hilos de colores unidos.
-Heika -dijo de forma sabionda. -Esta piedra es llamada Obsidiana Arco Iris. Está relacionada con las piedras Houseki con las que te atravesaste durante tus viajes. En nuestro mundo, la Obsidiana Arco Iris es extremadamente rara. Solo puede ser extraída de las tierras de los humanos y puede ser muy perjudicial para cualquier Mazoku que entre en contacto con ella. Para ser franco, hace mucho más que agotar nuestra fuerza. Nos quema.
Yuuri parpadeó ante las nuevas noticias.
-Pero, la flecha pintada, como una arma de guerra, es más que eso. La cabeza de la flecha es bañada en veneno.
-Ya veo. Entonces, es por eso que fue tan difícil para Gisela cerrar la herida y mantener a Wolfram estable -dijo Anissina oscuramente, cruzando los brazos en frustración.
-Y la flecha tiene un capa larga y fina de pintura metálica mágica a lo largo de su astil que quema a cualquier Mazoku que trate de removerla. Esta pintura, por supuesto, está hecha por tierra sobre las piedras Houseki y gel de fuego.
-Causando que la mano de Wolfram se queme -dijo Yuuri, pensando en voz alta.
-También hay agujeros en el astil, taladrado en un ángulo, esto hace que la flecha haga un sonido silbante cuando es disparada.
-¿Por qué hacen eso, Günter? -dijo Yuuri rascándose la cabeza.
Ah, nuestro Maou es tan inocente! Tan puro de corazón acerca del cruel mundo del combate. Sonrió un poco a eso, sin darse cuenta que había verbalizado lo que tendría que haber sido un diálogo interior. -Bueno, Heika, cuando una flecha así es disparada, el sonido silbante sería una advertencia para el enemigo de que su fin está cerca.
El pelinegro lo miró, sintiéndose enfermo de corazón. Repentinamente, podía visualizar el momento del impacto, casi viendo en su cabeza, lo que Wolfram vio. Y, ¿Qué estaba haciendo mientras Wolfram era disparado con una flecha? Estaba sentado sano y salvo detrás de un escritorio, sintiendo lástima de mi mismo porque estaba aburrido. En eso, un pensamiento vino a él. -Entonces, si esto pasó tanto tiempo atrás, seguramente el Mazoku averiguó un modo de tratar con esto. ¿Cierto?
Yuuri miró a Günter esperanzado.
-Bueno, si… lo hicieron. -Entrecerró los ojos al mirar al libro. -Aquí se menciona el antídoto para el veneno y la lista de ingredientes para hacerla. Con solo esa parte ya se puede contener el envenenamiento que…-Se abstuvo de hacer una metedura de pata al llamar al rubio 'haragán egoísta' como usualmente lo hacía y continuó con un: -Lord von Bielefeld está sufriendo.
-¿Cuánto tiempo? -preguntó Anissina.
-Bien, se que Heika quiere tener de vuelta a Wolfram de inmediato. Sin embargo, eso no es posible.
-¿Por qué? -preguntó Anissina.
Günter elevó un poco la nariz a su tono mandón y dijo con un ligero puchero: -Tenemos que hacer el antídoto y rezar para que funcione. En el mejor de los casos, tomará tres días… si comenzamos ahora. Después de eso, la herida en su costado tendría que sanar. Hasta entonces, tiene que estar así o de otro modo…-Gesticuló hacia el pálido cuerpo de Wolfram.
-Eso es realmente bueno -dijo Yuuri aliviado. Se arrodillo y miró fijamente a su mejor amigo, sus ojos brillaban. Lo tendré de vuelta. Me volverá loco, siguiéndome todo el día, ¡pero lo tendré de vuelta!
-Pero, guardé la mejor parte para lo último -dijo Günter con una ancha sonrisa.
-¿Oh? -dijeron los otros dos a la vez.
-Hay una planta mencionada en la lista de ingredientes que no tenemos aquí.
-¿Cómo puede eso ser bueno? -dijo Yuuri con incredulidad. De repente, se vio a sí mismo en otro viaje alrededor de lo desconocido tratando de encontrar alguna planta que crece en un lugar oscuro.
-Pero, hay una variedad de ella -dijo Günter con aire de suficiencia, claramente disfrutando la exclusiva atención del Maou, -que nosotros tenemos y debería funcionar bastante bien. Creo que es llamada 'Hermoso Wolfram'. Tengo entendido que es una bastante encantadora, pero altamente invasiva, pequeña flor amarilla.
Yuuri sonrió ampliamente a la durmiente forma de Wolfram. -¡Voy a recoger la mayor cantidad de flores que jamás has visto, Wolf! Y más te vale aceptar este ramo. ¿Me escuchas?
Günter levantó una ceja , divertido. -Bueno, exactamente no lo olerá -dijo el hombre y cerró el polvoriento libro. -La verdad es que la manera en que se le administrará el antídoto puede ser bastante interesante…
-¿De verdad? -preguntó Anissina, queriendo saber más.
-No se lo tragará -dijo Günter con suficiencia, -porque el veneno ya está en su sistema causando nauseas y vómitos.
-Oh, no quieres decir que lo tendrá que tener por…
-No quiero saber -interrumpió Yuuri repentinamente, estirando incómodamente el cuello. -Y, ahora que pienso más acerca de eso, es hora de irnos, Günter. -Agarró al hombre por el antebrazo y lo llevó, Anissina de pie en la puerta gritaba: -¡Si necesitan ayuda administrando el antídoto, probablemente pueda idear un máquina para eso!"
En la cena, Greta notó que los adultos estaba tranquilos, demasiado tranquilos. Comían sus comidas sin notar realmente al otro. Había una muy pequeña charla, también, además de la ocasional petición de sal por parte de alguien. Greta miró a Yuuri y vio la silla próxima a él vacía.
-¿Cuando Wolfram se pondrá mejor? -preguntó, mirando a Yuuri por una respuesta.
En ese momento trataba de obtener una probadita de algo que parecía una fruta morada con forma de estrella con un utensilio, se detuvo a media mordida.
-Oh, bien… Estamos trabajando en eso -dijo tranquilizadoramente. Yuuri hizo contacto de ojo con todos los demás en la habitación, diciéndoles silenciosamente que apoyen lo que acababa de decir con el mismo entusiasmo porque no quería que su hija de diez años se molestara.
Con falsas sonrisas, todos alrededor de la mesa de repente brillaron. Incluso Gwendal hizo un esfuerzo de parecer cautelosamente optimista. Forzó una pequeña sonrisa en la cara y se dio cuenta que Greta se relajaba en su silla por eso.
-Y, sabes, hoy incluso recogí algunas flores para Wolfram -dijo Yuuri, poniendo la comida cortada en su boca, atragantándose porque sabía muy ácida, bebió de un trago el agua de su copa.
Greta se rió. -Si… lo amamos,¿cierto? -dijo ella con una sonrisa.
Todos en la mesa miraron a Yuuri, lo cual hizo que se quisiera meter debajo de la roca más próxima. La sonrisa de Cecile se oscureció ligeramente, para después rápidamente volver a su lugar. Como la antigua veinteava Maou de Shin Makoku, aprendió a hacerlo en incómodas situaciones como esta. Los ojos de Gwendal se ensancharon un poco pero pronto estuvo de nuevo en su estoica naturaleza. Se encontró a si mismo utilizando todas sus habilidades como administrador y negociados para retener y no revelar lo que en verdad sentía. Conrad tenía su sonrisa delgada y misteriosa la que rápidamente se desvaneció cuando sus pensamientos lo llevaron a otro lugar. Y Günter luchó con su rostro para mantener la cara de pánico fuera. No funcionó.
-Sabes -dijo Yuuri suspirando con desaliento sobre su pato de comida. -Creo que iré a ver a Wolfram ahora mismo. -Agarró un panecillo de la mesa mientras que de una zancada salía de la habitación. Se sintió un poco culpable por usar a su mejor amigo como una excusa para dejar su horrible comida y las igualmente horribles miradas que estaba recibiendo, pero bien valía la pena. Mordió su panecillo y pensó, pronto, todo esto terminará. Pero quiero saber quien hizo esto a Wolfram y porque.
Dando la vuelta el resto del panecillo en su boca infantilmente, Yuuri disminuyó el vuelo de sus pasos y tomó la izquierda hacia el mohoso laboratorio de Anissina. Wolfram todavía estaba recostado en la suave y fresca niebla con los ojos cerrados.
-Hola de nuevo.
Yuuri se inclinó e hizo volar un poco de niebla flotante fuera de la cara de Wolfram. Ahora, notó las espesas pestañas rubias. -Puedo verte mejor -dijo. -Solo volví para ver que tal ibas. -Una parte de Yuuri extrañaba los ojos esmeraldas que parecían quemar con un fuego verde.
-Oi, bishōnen -dijo Yuuri suavemente, arrodillándose. -Espero que te pongas mejor pronto. Greta y los demás te extrañaron en la comida. -Y, la verdad es que yo también...
Anissina, casualmente, regresó de la lejana esquina de su laboratorio con una cálida taza de té en sus manos. -Hola -dijo con una débil sonrisa -¿Puedo hacer algo por ti?
Los ojos de Yuuri se ensancharon. -Oh, no es nada. -Rió de manera poco convincente, con una mano detrás de la cabeza.
Anissina elevó una ceja. -Por supuesto -dijo justo antes de tomar un sorbo -pero si no te conociera mejor, diría que viniste a verlo de nuevo porque… estabas pensando en él. -Dijo las tres últimas palabras dulcemente, demasiado dulcemente.
Yuuri le hizo muecas y se puso de pie. -Todos estamos preocupados -se encontró a si mismo refunfuñando.
-Estoy de acuerdo. Eso es el porque me salté una cena.
Gee, deseo haber hecho lo mismo… esa fruta con forma de estrella estaba empezando a revolverle un poco el estómago. Al menos, eso era lo que él creía.
-Entonces, no hay nada que implicar -dijo rotundamente, tratando poner una cara decidida. Pero alguna parte de él estaba tentado de darle la clase de mirada que le daría a su hermano mayor por atravesar la línea. Afortunadamente, Yuuri tenía más control de lo que imaginaba.
-Estoy de acuerdo -dijo suavemente otra vez.
Con eso, Yuuri salió de la habitación con una susceptible actitud, subiendo torpemente las escaleras como un soldado de lata oxidado.
Ya arriba, una pelota roja le cayó encima.
-¿Eh? ¿Greta? -dijo, tomando el juguete redondo en sus manos y dándole una rápida vuelta.
¿Si? -llamó desde el final opuesto al lugar donde estaba parado.
-Se está haciendo tarde. Si quieres una historia, mejor vete alistándote para la cama ahora.
-¿Una historia? ¡Genial! -gritó mientras corría hacia él y agarraba el balón de vuelta con sus pequeñas y rechonchas manos. -Y también sé la que quiero. La tomé de nuestra biblioteca! Se llama La liberación de Anissina de los pájaros de mal agüero de la tierra de las parrillas de barbacoa. -La pequeña princesa se rió a sabiendas cuando su cara cayó al simple pensamiento de tener que leer otra rara historia escrita por Anissina.
Una hora después, Yuuri entró a su habitación, cerró la puerta detrás de él, y comenzó a prepararse para la cama. -¿Qué fue lo que acabé de leer a Greta? -murmuró distraídamente mientras iba a por sus cosas. Ya los detalles del argumento se escabullían de su memoria.
-He tenido bastante -murmuró a la nada. -Lo dejo por la paz. Solo quiero dormir.
Encontró su pijama y con un suspiro desanimado comenzó a abotonarlo hasta arriba. Vestido en su pijama, caminó sobre la ridículamente larga cama de cuatro postes. Colapsó en el medio de ella, desparramado, y quedó mirando hacia arriba.
-Este día fue horrible. -Terminó con otro suspiro. -Estoy tan agradecido de que no haya forma que volver a vivir esto. -Tenía una imagen mental de Wolfram sangrando en sus brazos. No había nada que pudiera hacer y ninguna manera de confortarlo. Al final, el dolor era tan fuerte que Wolfram trataba de usar su propio poder de curación para bloquear la agonía que lo estaba torturando.
-Magia de curación para bloquear el dolor… ¿Por qué no pensé en eso? -preguntó a la nada.
Entonces, la imagen en su cabeza cambió. Un ángel en las nubes. Wolfram estaba recibiendo la ayuda necesaria. No esta en dolor. Wolfram no murió en sus brazos, el peor miedo de Yuuri. Ahora, para su alivio, tenían un plan para ayudarlo. Todos parecían pensar que Wolfram se recobraría completamente si las cosas iban bien. Si, todo iría bien.
Y todo irá bien. Seguiré diciéndome eso hasta que se haga realidad.
Yuuri suspiró antes de trepar bajo las sábanas. Usando una de las técnicas mágicas que Günter le había enseñado, Yuuri hizo un amplio movimiento y todas las luces de la habitación parpadearon intensamente y se apagaron. Sonrió un poco a lo que había hecho. Ahora, no tenía que estar en modo "full Maou" para usar sus habilidades. Se sentía bien.
Lo que no se sentía bien, era el silencio de la habitación. La luz de la luna entraba a través las ventanas con su neblina gris azulada. Las sombras se movían por la habitación cuando Yuuri no las miraba. Se sentía como si pudiera rodar en el colchón y nunca encontrar el otro lado. De repente, cayó en la cuenta de que estaba acostumbrado a que cierto rubio entrara vistiendo un camisón rosa, quejándose de lo que hizo (o no hizo), y luego caer dormido, pateándole una y otra vez a lo largo de la noche.
Pero, ahora, Yuuri rió ante el pensamiento, si trataba de abrazar a Wolfram en su sueño… Esa sería una realmente mala noticia. Probablemente amanecería con moretones peores que los normales.
¡Espera! ¿Qué? ¡No puedo abrazar a Wolfram! Los dos somos hombres. Eso es tan incorrecto…
Yuuri frunció el ceño en él mismo. No había posibilidad alguna de que un chico le atrajera, incluso uno con suave cabellos rubios y ojos verdes. Cierto, Wolfram tenía un cuerpo delgado como el de una chica. Y, ambos, hombres y mujeres en el castillo lo miraban. Yuuri frunció el ceño ante el pensamiento. Si, ellos lo miraban de una manera más que "amistosa". Sacudió la cabeza ante el pensamiento. Pero, definitivamente, ¡no era uno de ellos! pensó dandose una bofetada mental.
Somos amigos! Somos los mejores amigos! Y puedo confiar en él las cosas realmente importantes. Pero, no puedo enamorarme de una persona así… quien es… un hombre… incluso si sé… que profundamente… se preocupa por mi. Me ama.
El adolescente sacudió su cabeza con fuerza. Solo estoy preocupado por él ahora mismo. Eso es todo.
Yuuri se preocupó por él mismo, su repentina "preocupación," y sus "no-sentimientos" por la próxima hora, revolviéndose y dando vueltas en la cama. Miró hacia arriba, poniendo uno de sus brazos doblados atrás de su cabeza. Entonces, sus ojos cayeron sobre la almohada vacante a lado de él.
Yuuri admitió, reticente, que también extrañaba sentir el cuerpo que usualmente estaba a su lado. Había un sutil calor que lo tranquilizaba. Wolfram, en meses recientes, había dejado muy claro que nunca tuvo la intención de estar lejos del lado de Yuuri. Si, juntos. Y esta era la manera en la que sus vidas serían… hasta el fin de sus días. Yuuri sacudió, también, esa imagen de la cabeza. Realmente se imaginaba a ellos juntos ese tiempo. ¿Era, de verdad, Wolfram su cadena? No, era un parásito. Tal vez. Algo así. Te hace pensar, ¿era realmente el rubio un problema después de todo…? Una parte orgullosa de él respondió inmediatamente "si", pero su alma no sabía, y su corazón se rehusaba a decirle.
Yuuri se sacudió y dio la vuelta otra vez.
-¡Ugh! No puedo dormir. Pasaron demasiadas cosas hoy.
No, eso no era enteramente cierto, se dijo Yuuri. Esta cama no está bien. No está nada bien.
Sabía lo que tenía que hacer. Trató de retrazarlo. Se levantó con las piernas inclinadas y sus brazos rodearon sus piernas. Bajó la cabeza. No, solamente lo estoy retrazando, pensó el pelinegro, solo por que estoy incómodo con eso. Pero, sé lo que quiero.
Con un profundo suspiro, Yuuri se levantó y caminó al closet. No puedo creer que esté haciendo esto. Agarró el camisón rosa de Wolfram y con él caminó trabajosamente de nuevo a la cama. Doblando el camisón con volantes en un apretado cuadrado, lo puso debajo de su cabeza en lugar de la almohada de pluma de ganso. Inmediatamente, Yuuri olió lo que solo podía describir como "verano". Era la suave esencia de flores del sol y jazmín. Era tibio y familiar.
Era Wolfram.
No estoy del todo segura con el resultado, pero quería actualizar, a parte de que ya me dolía la cabeza de tanto leer y releer y releer U.U
Espero que les guste. No dice algo del todo importante pero sabemos que paso, más o menos, con Wolf, el proximo cap es más corto, así que no creo tardar ;)
Gracias a tods por los rw, así dan ganas de trabajar
Bye bye!!
