Seasons of Beautiful Wolfram
Estaciones de Hermoso Wolfram
--oOoOoOo--
Autora: HARPGO
Traductoras: Kotorichan y Petula Petunia
Traductora de este capítulo: Kotorichan
Beta de este capítulo: Petula Petunia
Parejas: Yuuram, y otras que irán apareciendo.
Advertencias: Yaoi, más adelante un poco de escenas fuertes.
Capítulo 11
Wolfram agarró a Yuuri de la mano y lo llevó de ahí. Sabía dónde ir a continuación y qué hacer, pero también necesitaba la cooperación del nuevo Maou. Esto será bastante fácil, pensó. También notó, con hinchado orgullo, que Yuuri no estaba sosteniendo su mano lánguidamente, sino que la presionaba de vuelta.
Se dirigieron al arriate de flores y se detuvieron.
-¿Aquí es donde me querías llevar?
-Este plan normalmente funciona –dijo Wolfram con una diabólica sonrisa. –Obviamente, no sabes nada acerca de cortejar a alguien. Esta mañana, Gwedal me dijo que no sabías mucho sobre nuestras costumbres y, puedo creer eso. Eres pésimo, es vergonzoso, por lo que tendré que ser tu tutor–. El rubio le sonrió, pero Yuuri no estaba exactamente emocionado sobre esta conversación. Y este asunto del "cortejo" comenzaba a hacerle sentir, de nuevo, algo que no le gustaba. Frunció el ceño.
El rubio alisó su uniforme de cadete y peinó su cabello hacia atrás. –No tienes que ser así. Solo escúchame, ¿está bien?
Una voz flotó desde la distancia. –¡Wolfy! Oh, ¡Wolfy!
El rubio dejó caer la cabeza. –Madre –suspiró bajo su aliento. Se enderezó y rodó los ojos. Yuuri no pudo evitar sonreír burlonamente.
Cecile, llevando un vestido rojo y sombrero a juego, venía caminando del brazo de Gwendal. Yuuri notó, con algo de sorpresa, que el comportamiento de Wolfram cambió totalmente. Estaba ensimismado, conteniéndose rígidamente y tenía una mirada en blanco. Parpadeó apaciblemente a la pareja que se acercaba a ellos.
-¡Es bueno verte salir al aire libre, Wolfy! –sus ojos parecían buscar algún signo de enfermedad en su hijo. No viendo ninguno, su expresión resplandeció. Sus ojos verdes se volvieron hacia el pelinegro. –¡Heika! Es muy amable de tu parte pasar tiempo con tu prometido–. Su sonrisa brilló. –Ambos son tan guapos. Podría comerlos.
Wolfram frunció el ceño y observó el suelo incómodo. –Madre –dijo bajo su aliento de nuevo. Pateó la tierra un poco.
-Oh, ¡Qué lindo! Estás avergonzado. Recuerda que necesitas sonreír más a menudo o tendrás otra arruga como Gwendal.
Tanto Gwendal como Wolfram se dieron unas miradas que decían: "desearía que por una vez se callara". Entonces, viendo la expresión del otro, los hermanos compartieron una sonrisa privada. Yuuri notó que Gwendal parecía aliviado. Siendo honesto consigo mismo, Yuuri admitió que se sentía de la misma forma. Sus ojos se voltearon hacia Wolfram otra vez, mucho más feliz que antes. Este es el Wolfram que conozco. Esta es la persona estricta y casi tímida con la que acostumbro acostarme. Sus ojos se ensancharon al pensar esa parte. No, quiero decir…siempre dormimos juntos. Nosotros no DORMIMOS JUNTOS. Se imaginó a un Wolfram vestido con su camisón rosa en sus brazos y entonces bloqueó la imagen en su cabeza. Y, no estoy seguro del porqué estoy pensando en esto en primer lugar.
-Bien, debemos continuar –dijo Gewndal con su habitual tono aburrido –porque tengo una montaña de papeles administrativos que hacer–. Levantó la ceja hacia Yuuri, quien solo se encogió de hombros en respuesta, con una desvergonzada sonrisa burlona de oreja a oreja.
Una vez que se fueron, la postura de Wolfram se relajó un poco. Sus ojos verdes tomaron una inclinación traviesa y agarró a Yuuri por los hombros. -¡Cierto! Regresemos a lo que hacíamos.
¡Espera! No, tenía de regreso al viejo Wolfram. No…no quiero que cambie de nuevo.
Por un segundo, Yuuri necesitó desesperadamente golpear su cabeza contra algo.
-Aquí vamos –dijo Wolfram y escudriñó el arriate. –Normalmente prefiero las flores que tienen mi nombre, pero, como no hay ninguna…-lanzó una sonrisa casi sexy a Yuuri, quien visiblemente se sobresaltó por la atención. Esto fue seguido por una sonrisita maliciosa. –Tendremos que ir con Conrad–. El rubio señaló a las flores azules llamada "Conrad Stands Upon the Earth". –Necesitarás cinco de estas.
-Me sentiré estúpido caminando en los alrededores con flores en las manos.
-Solo hazlo –dijo el rubio con los brazos cruzados. –Y, como tu prometido, guarda la última de estas para mí.
-¿Y, por qué estoy haciendo esto? –preguntó el pelinegro con suspicacia.
-Porque me amas con todo tu corazón –vino la respuesta goteando sarcasmo. Le siguió una astuta sonrisa burlona. Estaba disfrutando demasiado.
¿Amor? Brevemente, Yuuri consideró alejarse con el ceño fruncido. Su orgullo le decía que hiciera eso.
-¡Bien! Bien! –accedió Wolfram con un puchero. –Me lo debes porque te hice reír. Así que presta atención. Te voy a enseñar algo de importancia cultural–. Se inclinó más cerca de Yuuri, buscando en esos ojos oscuros la chispa del acuerdo, y dijo gentilmente: -Estás interesado en nuestra cultura. ¿Verdad?
El pelinegro sintió un tirón dentro de él cuando Wolfram se inclinó hacia él. Trató de ignorarlo. Pero, olvidarlo o desentenderse de eso, casi dolía. Aún así, eso no quería decir que estuviera feliz con el rubio para nada.
Yuuri se arrodilló y escogió cinco flores que le parecieron bastantes convenientes. Pero, todo el tiempo, seguía viendo sobre el hombro a Wolfram con una expresión amarga en su cara.
-Ahora, el siguiente paso en el cortejo es la parte del saludo –dijo Wolfram traviesamente. Caminó hacia Yuuri de forma casual con las manos en los bolsillos. –Como el de mayor rango y por el hecho de que ya los conoces, debes hacer las introducciones.
-Sé cómo hacer eso –respondió seguido de un impaciente suspiro.
-Bien –contestó Wolfram pero le dio una afilada mirada por la esquina de sus ojos igualmente. –Recuerda presentar de la persona con mayor rango a la de menor, o, en este caso, personas.
¿Mayor? ¿Menor? Yuuri dibujó una sonrisa diabólica al pensar en eso. Volteó la cabeza y dijo: – ¿No tiene el Gran Sabio un rango mayor al tuyo? –le gustó remarcar ese punto porque, en la mente de Yuuri al menos, Murata era su amigo de la escuela primero y el Gran Sabio después. Pero, si Wolfram comenzaba a ser selectivo…
-Cierto. Pero, él me recuerda pero yo no. Por lo tanto, no sería extraño. Además, está con las chicas, y nunca las conocí. Así que, preséntame a ellos.
-De acuerdo, de acuerdo –dijo Yuuri con otro encogimiento de hombros. –Pero, aún me siento tonto con las flores.
Caminaron un poco más y pudieron ver a Murata Ken con tres chicas sentadas en una manta. Estaban disfrutando sus bebidas y un plato de sándwiches. Por el ángulo en que estaban cortados y arreglados en el plato, Yuuri supuso que Sangria hizo esos sándwiches hoy. Sus sándwiches eran especialmente buenos.
Yuuri notó, también, que Wolfram estaba caminando cerca de él, muchos más cerca que lo normal. Comenzó a sudar.
-Cuando estás interesado en alguien, puedes apoyarte un poco contra ellos –dijo Wolfram suavemente. –Si ellos no se alejan, están bien con el contacto. Eso significa que puedes intentar, un poco más tarde, poner una mano sobre la de ella o él.
-¿Él? –dijo Yuuri huecamente. Ahora no estaba disfrutando su lección para nada.
-Oh, perdón –se disculpó Wolfram con algo de impaciencia. –Lo olvidé.
Esa no es la única cosa que olvidaste, pensó Yuuri secamente.
-Aborda solo con conversaciones ligeras –continuó Wolfram –y mantente alejado de temas de dinero, religión y cualquier cosa de índole sexual.
Decidiendo azuzar a Wolfram poco más, Yuuri dijo: –¿No es acaso "índole sexual" todo el asunto?
El rubio se detuvo. Yuuri se detuvo también, preguntándose cual era el problema. Wolfram se sonrojó y se encogió visiblemente. – ¿Qué clase de pregunta inmoral es esa? ¿Estás implicando algo?
Los ojos esmeraldas tenían fuego en ellos que Yuuri reconoció fácilmente.
-Ah, ¡no! –dijo Yuuri, sorprendido de que Wolfram se transforme de repente en un remilgado. –No te estoy llamando…fácil.
La mandíbula de Wolfram cayó a la última palabra. No podía creer lo que sus orejas le decían claramente. –Solo los conoceremos–. Suspiró el rubio con impaciencia. ¡Que idiota! –Te voy a enseñar a conseguir una concubina en otro momento–. Retomaron su caminata, que parecía más una marcha ahora que el rubio se sentía insultado.
-Oi, ¡Wolfram! ¿Tú sabes como hacer eso? –respondió Yuuri, asombrado. Estaba luchando para continuar.
Wolfram miró de reojo mientras caminaba. Notó el torpe caminar, marchando trabajosamente a través de la hierba, Yuuri estaba tratando de continuar y decidió dejar ir a su rabia (no "irritación") después de todo. –No tengo una propia. Pero, estarías sorprendido de lo que puedes aprender en la biblioteca cuando tus tutores no están mirando –dijo el rubio, dándole un codazo en las costillas –El cuarto Maou dejó algunas instrucciones explícitas de cómo encontrar una del rango apropiado–. Guiñó un ojo y Yuuri sintió bilis subiendo a su garganta.
El rubio vio su expresión y se rió solo un poco. Era difícil para él seguir molesto con el nuevo Maou mucho tiempo por alguna extraña razón que no podía explicar. Wolfram enredó sus brazos con los de Yuuri mientras caminaban.
-No te preocupes, Yuuri Heika, cuidaré de ti.
-Eso me temo.
-Estoy de-vuelta –dijo la chica cansadamente. Acababa de meter a su caballo en el establo y rodeó el frente. Llevó su mano a la cabeza, con el puño tomó la peluca rosa, se la sacó cuando entraba por la puerta del frente del muro hastial de la casa de dos pisos con el taller y la herrería separadas hacia el sudoeste.
Yozak, todavía en su disfraz, miró la casa por el camino. Su caballo estaba mirando con ansias un pedazo de deliciosa y gruesa hierva verde, rápidamente, mordisqueó camino a esa dirección.
Yozak solo logró vislumbrar una figura que se retiraba. Pero, pudo ver una cabellera castaño ratón que había sido peinada hacia atrás y aplanada para que quepa bajo la peluca. Cerró brevemente los ojos para recordar la cara. Después de todo, él coqueteó con ella y a esta pareció gustarle. El color de sus ojos podía ser falso también. Pero, no la forma de ellos. Ojos redondos que se inclinaban ligeramente cuando sonreía. Cejas finas. Tenía la cara con forma de corazón y una pequeña nariz, fina, también. De estatura media y con enormes, amplios…tosió en su puño ligeramente en un modo muy Gwendal cuando recordó sus pechos. Pero, había algo más. Sí, tenía un pequeño tatuaje que sobresalía de la manga de su hombro izquierdo. Eso era de lo que ellos se estaban riendo. Era la forma del escudo de un soldado con una "X" verde en él. Su cara se sonrojó cuando él lo señaló. Y, entonces, ella dijo que había estado bebiendo y perdió una apuesta con un cliente.
Lentamente, Yozak giró su caballo. Esperó poder encontrar su camino de regreso a la ruta principal de antes…
Hubo un trueno en la lejanía.
Alzó la mirada, mirando las largas nubes colgando del cielo. Espesas nubes negras se movieron y taparon el sol.
Yozak se rascó la cabeza pensativamente mientras su caballo se dirigía al camino principal. Ahora, sabía dónde vivía la chica y que no estaba sola en la casa. Pero, había otra cosa que necesitaba descubrir, y pronto. Hubo otro trueno. Con la lluvia próxima, supongo, que es mejor que me vaya. Quedándome en la lluvia me haré notar, eso por descontado. Lo que también necesitaba hacer, ahora, era reportar a los cinco con el "regalo" dado a ellos por el encargado del bar. Cierta parte de él realmente quería saber qué era lo que decía, exactamente, la nota. De lo que estaba seguro, aún sin haberlo visto, era que el paquete envuelto, dado como un regalo a los asesinos, era otro carcaj de flechas pintadas.
Otro Trueno vino de arriba y Yozak impulsó a su caballo hacia delante.
Un caballo de trabajo y un carro conducido por un pelirrojo pecoso adolescente estaban dirigiéndose a su dirección. Su cabello no parecía hacer juego con sus pecas, sino chocar con ellas. Los embotados ojos avellanas mostraban exactamente cuanta diversión estaba teniendo con su tarea (traer una bolsa de estiércol a los campos). Un trabajo de mierda.
-Perdona –el granjero Yozak dijo con una onda amistosa.
-¿Huh? –el conductor adolescente tiró bruscamente de las riendas. No veía extraños en este cuello del bosque. Por lo que, naturalmente, estaba un poco desconfiado.
-Ummm…!Hola! –dijo a la cara arrugada. –Vendo manzanas y me estaba preguntando si tú o alguien en los alrededores estarían interesados en comprar unas fanegas el mes que viene.
-Oh, un vendedor –dijo el adolescente, luciendo aburrido de nuevo. –Mira, hay un huerto de melocotón solo al bajar por el camino. Entonces, creo que, probablemente, tengamos frutas de ellos. Aunque, supongo que la gente querrá comer manzanas también–. Pensó en voz alta.
La sonrisa de Yozak se estrechó ligeramente. Oh, este chico obtuvo una babosa como cerebro. ¡Sheesh! –Sí, bien –dijo el granjero Yozak, apretando los dientes para sonreír ampliamente -¿Estaría tu familia interesada?
-Nah, la mayoría de mi familia ni siquiera está en esta parte. Estoy haciendo un trabajo para el mercader local, un primo mío, en el pueblo hasta que su brazo roto sane. Y, hoy, mi trabajo es… –Hizo señas a las bolsas de olor pútrido en el carro detrás de él.
-Oh, ya veo… –dijo Yozak, debilitando intencionalmente su sonrisa. –Entonces, ¿Qué me dices de la gente de los alrededores? Aquella casa, por ejemplo–. Señaló la casa con el logotipo de herrero. Era una vista fácil desde el camino.
-Oh, ¿ellos? ¿Los Meigers? –el adolescente miró de izquierda a derecha como cerciorándose que nadie los veía hablando. No había nada (ni nadie) en el camino o los campos. Por lo que se sintió relativamente a salvo. –Ellos son de la clase alta, realmente alta en la corte real alrededor de cuarenta o cincuenta años atrás. Entonces, algo pasó. No estoy seguro porque nadie de por aquí quiere decirme–. El chico rió y tiró de las riendas cuando el caballo quiso comenzar lentamente a ir hacia enfrente. Se detuvo abruptamente de nuevo. –Sabes, es uno de esos secretos que todos en la ciudad saben pero no lo dirán.
El granjero Yozak le dio una curiosa sonrisa. – ¿De verdad? –inclinó su cabeza hacia un lado. –Me pregunto qué es lo que detiene a las personas de hablar.
-Sí, bueno. Tú mantendrías la boca cerrada también, si supieras qué es lo que hacen. Cual es el negocio familiar…
-Parecen poseer tierras, muchas de ellas. Una casa grande y agradable. Yo digo que parecen amables granjeros con –viró su cuello hacia los campos –tal vez una herrería y un poco de cría de animales pequeños.
El adolescente rió como un idiota. –Eso es lo que aparentan ser, ¿huh? –Sus hombros cayeron hacia delante con el próximo sonido molesto que escapó de él.
-Bien –dijo Yozak – ¿Entonces todos les temen a causa de la herrería? –. Sus ojos brillaron con travesura.
-Armas –dijo el adolescente en un rasgado susurro. –Ellos hacen las mejores…de las mejores. Si sabes a lo que me refiero. –Entonces, miró alrededor otra vez. –No puedo decir que conozco a todos personalmente. No quiero hacerlo y todos tienen el mismo sentimiento. Solo a los comerciantes les gusta el color de su oro. Pero, ellos no quieren que anden por sus tiendas ni nada. Por lo que, muchas veces, tienen que hacer entregas a domicilio.
-Oh, bien…parece una familia grande. Así, la entrega a domicilio sería conveniente –dijo Yozak, pescando por información.
-Nop, de nuevo. Es solo un montón de manos contratadas en otoño, quienes hacen de todo en los campos. Está el hermano, a quien no he visto en semanas y semanas. Y está la hermana, es muy linda, pero, también es una viuda negra. Probablemente atacó el cuello de su esposo en la noche de bodas solo para quedarse con su billetera.
-Oh, de ese tipo, eh?
-Fácilmente. El padre de ambos murió hace aproximadamente seis meses atrás. Sus huesos están en el cementerio ahora. Así que es solo el hermano, la hermana, y un montón de sirvientes, ahora mismo. Pero el que parece ser su herrero es especialmente duro. Evítelo.
Yozak maldijo los cielos cuando se dejó oír otro trueno. Realmente quería hacer más preguntas.
-Bueno, mejor me voy –tragó el adolescente, examinando el cielo. Entonces, miró a Yozak de forma sincera y dijo: –Y te agradecería si mantienes todo esto para ti mismo. Los chismosos, especialmente en lo que se refiere a la familia Meiger, tienden a tener problemas–. Guiñó el ojo a Yozak –pero, como me voy a casa dentro de dos semanas, siento que puedo decir perfectamente lo que siento.
-Buena suerte –dijo Yozak mientras la primera gota de lluvia caía en su nariz, limpiando algo de la suciedad. Ahora era, inequívocamente, tiempo de irse. –Mejor me dirijo a aquella posada en la ciudad.
El adolescente cabeceó. –Si conduces rápido, llegarás ahí en algunos minutos. Que tengas buenos días.
Yozak dio un pequeño y político cabeceo, y comenzó a andar. La lluvia parecía caer en cualquier momento. Y eso definitivamente atrasaría cualquier paloma que pudiera enviar. Tendría que esperar hasta que la lluvia amainara. Y eso no era bueno.
Las tres señoritas y Murata estaban sentados y hablando suavemente sobre el mantel a cuadros rojo y negro. Había un plato de sándwiches entre ellos.
Las tres hermanas eran Adelade, su gemela Adelina, y su hermana menor, Gracelynn.
Murata se inclinó hacia atrás y dirigió a las chicas su sonrisa marca registrada. ¡Gemelas! Idénticas, rubias, lindas, y ligeramente juguetonas. Era la fantasía de todo hombre. La hermana menor, morena y de naturaleza dulce, no le atrajo en lo más mínimo. Era demasiado joven para él. Entonces de nuevo, cuando Murata pensó profundamente sobre eso, todos eran demasiado jóvenes para él. Pero el Gran Sabio se hizo recordar que en este cuerpo, Murata era relativamente joven y necesitaba disfrutar de la vida ocasionalmente. Necesitaba hacer muchas memorias para rememorar porque, sabía por experiencia, que él haría exactamente eso una vez que se asentara y se casara por unos cincuenta años…de nuevo.
¡Gemelas! Ambas son tan lindas reflexionó de forma pervertida que parecía asentarle demasiado bien.
-Discúlpenos –dijo Yuuri, sintiendo que se estaba entrometiendo (cosa que estaba haciendo). –Alguien –lanzó una mirada a Wolfram –me estaba diciendo que venga y salude.
-¡Maou! –exclamaron las tres chicas a la vez.
Murata dio a ambos chicos una sonrisa torcida y cruzó los brazos. Esto era inesperado, pero también estaba ampliamente divertido al ver a un totalmente presumido joven Wolfram y a un ligeramente sonrojado Yuuri ahí parado con flores azules. Sí, era gracioso. Subió un poco las gafas sobre el puente de su nariz y dijo: –Lindo ramo, Shibuya.
Yuuri casi se estremeció a eso. Bien, entonces no fue su idea, reflexionó Murata, volteando su cabeza hacia el otro. Así que, tiene que ser la idea de…Wolfram. Hmmm…miró fijamente a Wolfram quien le estaba dando una muy directa mirada.
Y por qué, pensó Murata, ¿parecía que lo estaba desvistiendo con la mirada?
Para probar su teoría, guiñó al rubio y Wolfram volteó con torpeza.
Esto podría ser…un poco…divertido.
Hola!! ejem cofcof... antes que me sigan mirando así tengo que decir que...Lo siento!! no quisimos tardar tanto en actualizar, a ver, primero me tardo dos semanas en la traducción todo por culpa de mis practicas (que ya no las tengo gracias a dios) y después fue el turno de petula para estar ocupada, lo simpático (las cosas hay que tomarlas con gracia) es que petu tenía el cap el domingo o lunes, pensó que me lo envio pero no ...XDDDD así que hoy por fin pudimos actualizar ;)
Sobre la pregunta que hice en el cap...a la mitad le gusta el murawolf y a la otra mitad no XD yo soy de Yuuram, eso definitivo, pero no me molesta ver a wolf con otra persona (como a draco) mientras que a yuuri NO lo quiero ver con otra persona (como a harry) no tengo idea por qué, será que tengo un fetiche con los morenos/rubios XDD. No se preocupen este fic es Yuuram, solo hay estos pequeños fanservice murawolf porque wolf todavía no es nuestro wolf, no que me queje...claro o
Miren, como regalito les dejaré una pagina donde hay MUCHOS DJ yuuram, todo RAW excepto uno (el último) que está en ingles.
http : (/ /)community(.)livejournal(.)com(/)yuuramdjspleez
(ya saben quitar las barras y espacios (si los hay))
Muchas gracias por los rw, sé que a veces no dan ganas de dejarlo por lo que aprecio muchícimo a las personas que se toman un tiempito en hacerlo muack
