El capuccino feliz.
Hecho para misión_insana
By:GretZilla//pocket_rebelion
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-Ya conseguí trabajo – fue lo primero que dijo al entrar.
-Me alegro muchísimo ¿Y de qué? –pregunto con la característica curiosidad de la rubia.
-E n una cafetería, claro solo es temporal
-Mmm… que bien ¿Me traerás café de vez en cuando verdad?
-Claro
-¿Y que tal tu día?
Iniciando la conversación que introducía la cena.
Al terminarla las chicas se fueron a la habitación dispuestas a dormir, apagando la luz y acurrucándose una a la otra.
-¿Y empiezas mañana?-terminado la oración con un bostezo.
-Si
-Me despiertas cuando te vayas al mismo tiempo que se acomodaba
-Buenas noches
-Buenas noches
La habitación se quedo en silencio, Kouya estaba muy inquieta le había mentido a su compañera, la verdad no era una mentira completa, pero no le dijo que el trabajo implicaba estar promocionando el local en el centro comercial con un seguramente traje ridículo, no era mucho la paga pero si era lo suficiente para comprarle algo lindo, pues en una semana era su aniversario y sabia bien lo que la rubia quería. Con esta motivación en su mente, cerro los ojos dejando que la ausencia del ruido la arrullara.
El despertador comenzó a molestar en la habitación, entre sueños la mano de la morena encontró el reloj del buro, apago la alarma y obligándose a abandonar tan tibio lugar para cambiarlo por agua templada en la regadera. El baño fue tranquilo y mientras las gotas chocaban con la cortina seguía pensando en lo mucho que merecía Yamato y que haría lo que fuera por darle lo mejor … aún si eso requería que se paseara con alguna vestimenta bochornosa.
Sabia que le había dicho a la zero que la despertaría, pero se veía tan calmada que decidió despedirse con un beso en la mejilla abandonando el lugar.
-Eres la de la entrevista... ¿Verdad?- la recibió un señor bajo y robusto
-Si, Kouya para servirle
-Llámame Sam, en el armario de ahí esta tu traje, tienes derecho a dos cafés en el día y solo media hora para comer ¿de acuerdo?
Ella obedeciendo las instrucciones, atravesó el elegante local , abrió la puerta encontrándose con la cereza del pastel … su traje , no sabia que hacer sus ojos lucían como platos.
El vestuario era una botarga grande con una simpática forma de taza y a juzgar por el sombrero era un capuccino, trago saliva mientras sostenía el traje, segundos después era la nueva "taza feliz". Sin otro remedio salió de aquel cuarto a caminar y a hacer conocer la oferta del día.
Solo podía sentir las miradas que la seguían sintiéndose incomoda, lo mejor de ese traje era que tenía impregnado un olor a cocoa y por alguna razón le ayudaba a seguir adelante. El fin del día resulto ser reconfortante ya que le dieron una paga parcial y reclamaría uno de sus cafés gratis para disculparse con la bella durmiente.
A pesar de todo el ajetreo en el transporte público el olor se había quedado pegado en toda su ropa, al llegar a casa la rubia dormía enfrente del televisor.
Kouya se junto a ella mientras la tapaba
-Mañana te traigo otro café, dándole un beso en la mejilla
Al otro día se repitió la misma rutina con la diferencia de que Yamato estaba despierta y la clara evidencia de eso era la taza vacía.
-Te hice de desayunar
-Gracias, disculpa no haberte despertado ayer.
-No te preocupes… ese café fue una disculpa muy linda, pero anda , ya esta servido.
-No se que haría sin ti
-Te aseguro que no mucho jaja… cierto, ¿Qué tal el trabajo?
-Bien, gracias, ¿que hora es?
-Las 8
-Ah! Ya se me hizo tarde!!!! -aun seguía con el bocado en la boca
-Que te vaya muy bien, te amo
-Yo también.
El local esperaba que ella volviera a transformarse en aquel personaje tan aparentemente popular. ya ligeramente más convencida y motivada decidió seguir con su empleo.
Yamato por su parte había encontrado el regalo perfecto , por lo que decidió ir al centro comercial por él , buscaba una libreta , pero quería que fuera tan especial como lo que sentía , en eso a lo lejos figuro una botarga muy graciosa a la cual no le dio mucha importancia… hasta que vio su promoción.
-Disculpa –toco Yamato en el hombro
-Mande
En ese momento amabas se quedaron sin habla.
-Kouya!
-Yamato
-Este... ¿Este es tu empleo?
-Si, dijo un poco avergonzada
-¿Por qué no me lo dijiste?
-Por que... Llevo un traje ridículo
-Y por eso apestas a cocoa jajaja
-¿No estas enojada?
-¿Por qué habría de estarlo? Tengo a la chica más honrada del mundo.
Terminando con un beso tan sincera frase.
FIN
