Porque siempre esta tu angel mirandote desde el cielo...
Capitulo 10
Maddie
Edward se fue a dar una ducha mientras preparaba el desayuno, hice jugo de naranja natural, huevos y panques.
Tenia todo listo cuando Edward apareció en la cocina. Llevaba una camisa gris con las mangas dobladas hasta los codos y unos jeans oscuros, su cabello estaba mojado por haber salido recién de la ducha. Parecía un modelo de pasarela y me sentí mal, yo no era tan bonita, a su lado debía desentonar.
El tenia una sonrisa picara –Creo que elegí bien mi ropa –Dijo al notar que no quitaba la vista de el.
-Creo que el hombre que lleva la ropa es bastante sexy. -De donde salio eso?
Su musical risa lleno la habitación. Se acerco a mi y abrazo acorralándome en la encimera –El hombre sexy te lo agradece –Y me beso de nuevo, con mas ternura.
Nos separamos luego de unos segundos en busca de aire –El desayuno esta listo –Cante y me aleje de sus brazos para sentarme a comer. Edward se sentó a mi lado y desayuno alabando a la cocinera.
Después de desayunar me duche en la casa de Edward, le pedí que luego pasáramos a mi apartamento para cambiarme de ropa y arreglarme un poco, luego iríamos donde Madeline.
EL acepto y salimos rumbo a mi casa, mi Audi "Milagrosamente" funciono bien esa mañana y me sonroje al recordar mi "Charla con el auto" de ayer.
En 5 minutos estábamos ya en mi apartamento, le pedí a Edward que me esperara y me cambie de ropa. Elegí unos pantalones Jeans pitillos con una blusa celeste, una chaqueta blanca, botas blancas y mi infaltable boina del material similar al Jeans. Agradecí que Alice hubiera puesto todos los conjuntos perfectos en mi maleta antes de venir a Londres. Me aplique un poco de mascara de pestañas y lip-gloss y listo.
Salí apurada de la habitación porque ya eran las 11:45.
Edward me quedo mirando embobado, me reí ante su cara –Wow, si que estas hermosa –Me tomo de una mano y me hizo girar sobre mi misma, me reí
-La chica hermosa te lo agradece, ahora es tarde, vamos.
Tome mi cartera y nos fuimos. Edward estaba nervioso, no sabia como se tomaría todo esto Madeline y la verdad es que yo tampoco. Luego debía ir a hacer los tramites para que el quedara como el responsable de la niña y yo la cuidaría en su ausencia. Alice ya sabia todo y dijo que fuéramos tranquilos, ella haría el funeral de Tanya y aconsejo que no fuéramos, para que la niña no se sintiera mal.
Llegamos al hospital, Edward me tomo de la mano y se notaba nervioso, pasaba frecuentemente su mano por su ya despeinado cabello –Que hago Bella? Que le digo? –Me dijo nervioso
-Explicarle todo, se fuerte Edward por ella. –Le di un apretón de mano –Yo estaré con tigo –Esas palabras lo tranquilizaron un poco y emprendimos camino a la consulta de Carlisle.
Una enfermera llamo a Carlise y en un segundo estaba a nuestro lado, noto el nerviosismo de Edward y lo tranquilizo con palabras de aliento, yo apretaba su mano en señal de fuerza, aunque yo estaba igual o mas nerviosa que el. Que le diría a Madeline? Le caería bien? Y Edward?
-Esta en la habitación 202 –Dijo carlisle –Síganme
Apreté la mano de Edward y lo mire a los ojos –Todo ira bien, estoy con tigo –repetí y luego seguimos a Carlisle.
Llegamos a la habitación 202, Carlisle abrió la puerta y quede sorprendida.
Una pequeña estaba sentada en la cama jugando con una muñequita de felpa pepona vieja. Levanto la mirada y la observe mejor. Su cabello caía largo y liso del mismo color que el cabello de Edward, sus ojos eran azules profundos como el mar pero con la misma forma de los ojos de Edward, su tez era pálida y con pecas que se le veían muy lindas. Llevaba ropa una calquita rosa y unos jeans, se notaba que la vestían bien. Sus ojos estaban rojos al igual que sus mejillas, supuse que había llorado.
El parecido con Edward era increíble, pero tenia el cabello como yo, ondulado en las puntas solo que en otro color, los labios y la nariz muy similares a los míos, sus facciones idénticas a las mías. Era impresionante que la niña se pareciera a ambos, pasaría por nuestra hija sin problemas.
Mi boca estaba entre abierta, hasta que la pequeña rompió el silencio.
-Hola –Dijo su voz infantil, un poco rota.
Ahí me di cuenta de que era ella, la niña con la que soñé un día era Maddie.
Por instinto propio me acerque a ella sin decir palabra, me sente a su lado en la cama y le sonrei –Hola-La salude –Soy Bella –Me presente
-Yo soy Madeline, pero mi Mami me dice Maddie –Pude sentir el corazón de Edward apretarse, el mío también se apretó. Quería llorara pero retuve las lagrimas, ¿Cómo decirle que su madre ya no estaba con ella? Acaricie su cabello y ella me miro, pude notar su tristeza –Tío Carlisle dice que mami esta en el cielo, ¿Es eso cierto Bella? –Pregunto la pequeña.
-Si –Respondí –Ella esta cuidándote del cielo Maddie, es un angelito –Le dije y una lagrima se escapo de mi ojo, Edward se acerco a paso silencioso y se sentó a mi lado.
-Hola Maddie –Saludo Edward, hablo casi en un susurro, tenia los ojos cristalizados pero evito llorar –Soy Edward, amigo de tu mami
-Hola Edward –Saludo Maddie –Te pareces mucho a mi –Dijo mientras se paraba sobre la cama y sus manitos recorrían el cabello de Edward, esa imagen me enterneció y emociono, me hizo derramar otras lagrimas.
-Si Maddie –Edward le sonrió y le sentó en la cama nuevamente –Veras Maddie… -comenzó, los nervios se apoderaban de el –como ya sabes mami esta en el cielo, ella me dijo a mi que podía cuidarte…
-Pero ella volverá? –Pregunto la pequeña con inocencia, Edward me miro suplicando ayuda
-No Maddie –Respondí lo mas dulce que pude mientras recorra su cabello con mi mano –Mami esta cuidándote del cielo, pero aquí en la tierra Edward tiene que hacerse cargo de ti.
-Y James? –Pregunto
-Acompaña a tu mami pequeña –respondió Edward –Ellos dos te vigilan desde arriba
-OH –La niña bajo la mirada triste –Mi mami ya no va a volver –Abrazo a su muñeca y comenzó a llorar despacito –Yo quiero que ella vuelva –dijo entre lagrimas.
Cogi a Maddie y la puse en mi regazo, la abrase, me rompía el corazón verla llorar, pero la entendía.
Que terrible debe ser perder a tu madre tan pequeña, no podía verla sufrir así, me partía el corazón en mil pedacitos. Maddie se abrazo a mi y sollozo en mis brazos, yo acariciaba su cabecita y lloraba en silencio ¿Por qué tenia que sufrir así?
Edward hundió la cara en sus manos, estaba angustiado, triste. No sabia que hacer con Maddie y lo entendía.
-Calma Maddie, todo estará bien… -Le dije a la pequeña quien ya se comenzaba a tranquilizar.
-Pero… -susurro -¿Ahora quien será mi mami? –Pregunto con inocencia ¿Qué podía decirle?
-Yo –Respondí casi inconcientemente, Edward levanto la mirada sorprendido y me miro primero con sorpresa, luego con ternura –Yo te cuidare como tu mami –dije, no quería que olvidara a su madre o creyera que yo la remplazaría. Le sonreí a la pequeña que rápidamente había agarrado confianza.
-Pero si James ya no esta –Sus ojitos armaban un puzzle en su cabeza -¿Ya no tendré un papi?
Mire a Edward, quien estaba nervioso debatiendo en que responderle a la pequeña, lo mire con ternura suplicándole que le digiera algo –Yo seré como tu papi Maddie –Dijo Edward y la pequeña se volteo y lo miro, le dedico una sonrisa.
-Entonces ¿Mi mami esta feliz en el cielo? –Pregunto luego de unos minutos de silencio, ahora ella estaba en el regazo de Edward
-Si Maddie, tu mami esta feliz mirándote ahora desde el cielo –Le dije con una sonrisa. Ella me miro y me dedico una sonrisa. Estaba mucho mejor.
Era impresionante el parecido con Edward, ella ya se había encariñado mucho con el, lo abrazaba y conversaba con el sin problemas, con migo era igual y me agradaba que confiara en nosotros. Sabia que no podía remplazar a su madre, pero podía ser como una y cuidarla como si fuera mi hija y lo haría.
-Maddie, ¿Tienes hambre? –Pregunto Edward. La pequeña se sonrojo –Igual que yo- y asintió con su cabecita. Me reí y Edward también, la cogio en brazos –Bien, vamos a comer y luego te quedaras con Bella, mientras yo haré algunas cosas.
La pequeña asintió y salimos de la habitación. Maddie caminaba entre Edward tomando a cada uno de una mano, parecíamos una verdadera familia y eso me hacia sonreír, me sentía bien y cómoda, Maddie era un encanto de niña.
Salimos del hospital y fuimos a un Mc Donals, la pequeña pidió una Cajita Feliz porque venia con un juguetito que le gustaba. Yo pedí una gaseosa y Edward también, ninguno tenia hambre.
Maddie se veía mejor, pero no estaba totalmente bien. Sabia que aun estaba triste y no entendía bien porque su mami estaba en el cielo, pero ya se había encariñado con nosotros y sabia que la queríamos.
Ella era una niña encantadora, conversaba como una adulta y jugaba con Edward y con migo. Mi ángel ahora estaba mas feliz, tenia una sonrisa en la cara y sus ojos brillaban, también adoraba a Maddie.
-Y donde viviré ahora? –Pregunto de pronto Maddie mientras comía una patata frita.
-Con migo –respondió Edward
-Y Bella? Ella no vivirá con migo? –Pregunto con su tono infantil y me miro suplicante,
-No, yo no viviré con tigo pero estaré muy cerquita para cuando me necesites
Hizo un puchero similar al de Alice –Porque no vives con nosotros? –Me dijo la pequeña.
Edward y yo reímos, el me miro feliz, como invitándome a decir que si.
-Porque Edward y yo vivimos separados…
-Pero ustedes se aman –aseguro la pequeña, me sorprendió que se notara tanto mi relación con Edward, el me miro igual de sorprendido –Porque no viven juntos si se aman? –La niña frunció el ceño y se veía muy tierna
-Porque ambos tenemos nuestros apartamentos –Respondí sonrojada.
-Y Bella puede ir cuando quiera –Dijo Edward.
Seguimos practicando hasta que se hizo tarde, estaba helado y la niña no tenia mas ropa… tampoco tenia una habitación en el departamento de Edward… ni juguetes… ¡Tenia que comprarle cosas urgentemente!
-Edward, Maddie no tiene ropa –Comente
-Tienes razón… -pensó un segundo –Tampoco he preparado la habitación para la niña, pero esta la de huéspedes, podrá dormir ahí mientras pido a Alice que me ayude a armar una habitación para ella. –Dijo. Conociendo a Alice ya tenia todo listo.
Edward miro el reloj –Hora de irse –Dijo y se levanto de la silla –Mierda, he olvidado ir a buscar el volvo… -Dijo mas para si mismo.
-Edward dijo una palabrota –Regaño Maddie, me reí.
-Disculpa Maddie, solo he olvidado algo importante. –dijo Edward divertido
-Puedes llevarte mi carro –Ofrecí
-No te preocupes, mi trabajo esta a una cuadra de aquí y esta estacionado ahí desde…. –Se callo, entendí a que se refería al día del accidente.
Nos levantamos del asiento y caminamos hasta mi coche, Maddie iba entretenida jugando con su muñeca
-Te llevo hasta ahí, luego iré al centro comercial con Maddie a comprar algunas cosas –Le dije con una sonrisa.
El se acerco a mi y paso sus brazos por mis caderas – Eres un ángel, Mon ange –Susurro y luego me beso, ese beso dulce y tierno que tanto necesitaba, el beso que tan solo el podía darme.
Y ahora estábamos completos, con esta pequeña alegría llamada Maddie, nada podía salir mejor. Gracias –me dije mentalmente
-Puaj, ¿no les da asco? Comparten saliva –Dijo Maddie interrumpiendo nuestro beso. Me sonroje y me separe de Edward quien también se veía avergonzado y divertido. Maddie tenía cara de asco y ambos nos reímos.
-Bueno Maddie, quieres ir a comprar unas muñecas nuevas –Dije y me agache a su altura
A Maddie se le iluminaron los ojitos –Puedo tener la Barbie Mariposa? –Pregunto esperanzada, me encantaba ver esos ojitos, me hacia sentir una ternura enorme y ya la quería como hija propia.
-Claro que si, vamos a comprar la barbie que tu quieras.
-Wiii! –La niña dio saltitos y me recordó a Alice. Parece que Edward pensó lo mismo ya que se río y luego la cogio en brazos.
Saco algo de su chaqueta y me lo paso, era una tarjeta bancaria –Toma –Me ofreció y yo le fruncí el ceño cruzándome de brazos, yo quería hacerle un regalo a Maddie y además el dinero me sobraba con mi nuevo trabajo –Bella….-Rodó los ojos sabiendo que no aceptaría la tarjeta –Porque lo haces tan difícil? Que la cuides por hoy es mucho, por favor acepta –Suplico
-Edward, yo quiero hacer esto, por favor déjame –Suplique con la mirada
-Igual aceptaras
-No
Edwar rodó los ojos –Cabezota –murmuro para si mismo
Nos dirigimos al trabajo de Edward y lo deje ahí para que fuera a buscar su volvo, luego de desearle suerte en los tramites fui camino al centro comercial, Maddie cantaba una canción infantil cuando mi móvil sonó.
-Diga?
-Bella! –Chillo Alice desde el otro lado del teléfono –Como les fue con Maddie?
-Muy bien, esta con migo. Ahora iremos al centro comercial por algún juguete y algo de ropa...
-No te preocupes por la ropa –interrumpió- ya le compre todo lo que necesitaba, solo falta juguetes y algo para decorar su habitación. Por cierto si estas con Edward dile que llevo pintura rosa para la habitación de Maddie, también la cama, los muebles ¡Hay Bella! ¡Me enamore de un oso de felpa de 3 metros! No pude resistir comprárselo –Dijo esto en menos de 10 segundos.
-Calma Alice –Me reí- Como no pensé que ya tenias todo preparado?
-Hay Bella, como si no me conocieras –Se río.
-Como fue el funeral? –Pregunte bajito para que Maddie no escuchara.
-Triste –dijo con un triste suspiro –Pero ya esta bien, no queremos llorar mas
-Arriba el ánimo duende. Te dejo que he llegado al centro comercial –Dije mientras estacionaba el carro
-Ok Bella, llámame en cuanto te desocupes, iremos pintar la habitación de Maddie
-Pero Edward no esta en su apartamento
-Pero yo tengo la copia de sus llaves –su risa era con malicia –Adios Bells! –corto la llamada y guarde el móvil.
-Quien era Bella? –Pregunto Maddie, la mire y estaba jugando con su vieja muñequita de trapo. Sonreí ante la tierna imagen
-Era Aice, la hermana de Edward y mi mejor amiga –Sonreí –Vamos.
Me baje del coche y ayuda a bajar a Maddie, la tome de la manito y caminamos juntas hasta el mall. Me sentía tan feliz de que aquella pequeña me tuviera confianza tan solo a unas horas de conocernos, seria como mi hijita y agradecía que Dios me la hubiera enviado, ella definitivamente alegraría mis días y claro, los de Edward.
-Mira mira! –Chillo emocionada mientras se subía a un carrito para niños color rosa –Tiene a Minnie! –Grito emocionada mientras hacia que el carrito avanzara.
-Te gusta? –Pregunte mientras la impulsaba para que pudiera andar mas rápido por la juguetería
-Si! Es muy lindo-Sonrió con dulzura, esa niña me robaba el corazón.
-Bueno, lo llevaremos. –Le dije mientras la sacaba del carrito y buscaba un vendedor para llevarlo
-Enserio? –Dijo emocionada, sus ojitos azules me miraron sorprendidos
-Claro que si Maddie, ahora ¿Quieres ver algunas barbies? –Ofrecí con una sonrisa
-Graciaaaaaaaas! –Me abrazo una pierna mientras daba saltitos como los de Alice, me reí ante el hecho y la cogi en brazos, ella me abrazo mas fuerte y hundió su carita en mi pecho –Mami también te lo agradece
Sus palabras me dejaron en shock, ¿Acaso oía a su madre? –Maddie, ¿Cómo sabes que mami también lo agradece? –Pregunte
-Ella me lo dijo –Respondió la pequeña como si nada. Me quede perpleja, ¿Ella podía oírla? ¿O solo era su mente de niñita? –Ahora dice que te de las gracias y que te de un besote por ser buena con migo. Ella también dice que gracias, que sabe que serás una muy buena mami para mi –Dicho eso la niña me beso la mejilla y me regalo una sonrisa. Se separo de mi abrazo y camino hacia donde estaban las barbies.
Yo estaba en shock, mis pies no se movían y mi mente estaba en blanco
¿Será que la pequeña oye a su madre? ¿Ella le habla? ¿Me conoce? ¿Me tiene confianza para ser la madre de su hija? Esto era extraño… Tanya le hablaba a la pequeña y ella me agradecía cuidarla y quererla. Una lagrima de emoción se escapo de mis ojos. La niña me quería y su madre agradecía ser yo quien la cuidara, esto era extraño, pero la palabra extraño en mi vocabulario no existía. Mi vida esta rodeada se sucesos extraños
Estuve unos minutos de trance y pensé en correr a contárselo a Edward, pero preferí hacerlo después cuando Maddie durmiera.
Después de comprar dos barbies y el carrito los llevamos al auto para no andar con bultos. Maddie tenía hambre así que la lleve a comer algo. Nos sentamos en el Mc Donals –por segunda vez en el día – y llame a Edward mientras Maddie comía su cajita feliz y se quejaba de que le había salido el mismo juguete dos veces
-Hola? –Dijo su musical voz
-Hola Ange –Salude- Como te fue?
-Bien, tengo todo listo. Soy el tutor de Maddie oficialmente –Dijo con alegría –Y a ti amor?
Era la primera vez que me llamaba amor, y me encantaba esa palabra –Bien, estamos en el centro comercial. Le compre algunos juguetes a Maddie y ahora esta comiendo –Le conté. Me sentí como una madre hablando de su hija con su esposo, me sentía como una verdadera familia. Sonreí –En un rato mas iremos a tu apartamento ¿Estarás ahí?
-Si, ahora estoy donde Esme pero me iré en unos segundos, tengo entendido que Alice me ha robado una copia de las llaves –Dijo algo molesto- no quiero saber que le hará a mi apartamento.
Me reí –Solo arreglara la habitación de Maddie, ahora mismo debe estar ahí arreglando todo
-Bueno, vete pronto a mi apartamento, ya te extraño –Confeso
-Yo también te extraño –suspire –nos vemos en un rato amor, te quiero.
-Yo también te quiero. Cuídense, Adiós ange –Y corto la llamada.
Me quede mirando la nada unos segundos pensando en las cosas que han pasado desde que llegue a Londres, esta era le mejor decisión que había tomado en mi vida y nunca me arrepentiría de estar aquí, con mi Maddie y mi Edward. Si, ya eran míos, porque eran parte de mi corazón. Sin ellos no estaría completo.
-Ustedes se quieren mucho –Comento Maddie mirándome con picardía -¿Por qué no se casan?
Me sonroje ante el hecho, tan pequeñita y directa como Alice –Porque… llevamos poco tiempo de novios –Conteste nerviosa.
-Pero si ustedes se aman, deberían casarse ya, están hecho el uno para el otro –La pequeña se hecho una papa frita a la boca. Esta niña hablaba como una adulta.
-Bueno Maddie, ahora vamos a comprar algunas cositas para ti y vamos a casa –Cambie rapido el tema de conversacion. La cogi de la manito y caminamos juntas al supermercado que estaba en el centro comercial
Compre algunas cosas para el apartamento de Edward –ya que cuando revise su cocina no tenia casi comida – y algunas cosas para Maddie, como shampoo para niños, cepillo de dientes, colonias, cremas etc.
La verdad me divertí mucho comprando esto, era exactamente como una madre de familia. Maddie se reía y elegía las cosas que le gustaban y corría de aquí para aya feliz, como si no se acordara de su madre. Agradecí el hecho de que la niña no este tan triste por ese motivo, pero sabia que cuando creciera le afectaría mas.
Llegamos a casa de Edward a eso de las 6, no sabía como subir tantas bolsas al apartamento. Me quede mirando el maletero abierto pensando como subir las bolsas juntas, se me hacia imposible, tendría que hacer 2 o 3 viajes para subir todo.
-Necesitas ayuda? –Pregunto una voz sexy y conocida a mis espaldas, sonreí y me voltee.
-Hola –Le di un suave beso en los labios conciente de que estaba Maddie –La verdad es que si –Apunte mirando el maletero del auto.
-Whoa, y dices que Alice es compradora compulsiva –se burlo –Y a que vienen tantas bolsas? –Pregunto
-Bueno… ya que cuando estuve aquí me fije que no tenías casi comida fui al supermercado a comprar para al menos un mes, ya que tienes que alimentar a Maddie
-Bella, no tenias por que hacerlo –Me dijo frunciendo el ceño
-Tómalo como un regalo –No cambio su expresión –Por favor? Por Maddie y por mi? –Le hice un puchero al que no se resistió y me beso tiernamente.
-Sabes que te lo pagare igualmente –Murmuro contra mis labios.
-Soy muy cabezota cuando me lo propongo –Le advertí aun contra sus labios
Maddie revoloteaba por ahí jugando con su nueva barbie.
Edward subio casi todas las bolsas el solo y cuando llegamos a su apartamento la puerta estaba abierta. Edward me miro confuso pues el acababa de llegar y no había subido, pero de pronto salio la pequeña Alice con Rose a su lado con la cara manchada de pintura rosa y lila.
-Hola chicos –Saludo Rose con una sonrisa.
-Hey! Que tal Rose? –Saludo m novio. Novio; que bella palabra
-Bien, Alice no me ha dejado descansar un minuto –Acuso
Me reí junto con Edward –Hey! Tenia que tener todo listo para esta pequeña-Dijo Alice quien ya se encontraba con Maddie en sus brazos, la pequeña le sonreía feliz- Hola Maddie, Soy Alice –se presento
-Hola Alice, ¿Tu eres a la que Edward llama Duendecillo diabólico? –Pregunto inocente.
Todos nos reímos ante el comentario de la pequeña, lo había oído de Edward cuando subíamos en el elevador. Alice miraba enojadísima a Edward y el solo reía.
Entramos a casa y Edward y yo guardamos todo en la cocina mientras Alice y Rose entretenían a Maddie, mi ángel estaba feliz y irradiaba felicidad por los poros, y yo estaba igual de feliz.
Alice nos mostró la habitación de Maddie que estaba realmente hermosa, era de color lila y dos muros color rosa, las cortinas eran de color blanco con florcitas rosas. La cama de Maddie era como la de una princesa, tenia un velo alrededor de ella y unas mesitas de noche blancas muy monas. Había una tv y una repisa para poner juguetes.
-Whoooow –Maddie entro a la habitación, les había quedado preciosa.-Aquí dormiré yo? –Pregunto la pequeña que estaba abrazada a mi pierna.
-Si Maddie, este será tu cuarto –Dijo Alice con una enorme sonrisa.
Los ojitos de Maddie se iluminaron –Graciaaaaaaas! –chillo y nos abrazo a todos uno por uno, me encantaba verla feliz y nos robo una sonrisa a todos con su ternura.
Luego de cenar Rose y Alice se fueron, Edward dijo que vería unos planos por su trabajo y yo bañe a Maddie con un shampoo con aroma a fresas para niños igual al mío. Luego de bañar a la pequeña se lavo sus pequeños dientecitos y le cepille su larga cabellera pelicobriza. Le puse su pijamita –obra de Alice- fucsia con blanco que tenia estampada una tierna muñequita y estaba lista para dormir.
La puse en su nueva camina y ella me sonrió.-Me lees un cuento? Mami lo hacia –pidió
En eso llego Edward y se puso detrás de mi en silencio. Lo mire y le di un suave beso –Claro que si te leeré un cuento Maddie. –Me dirigí a la repisa donde habían varios libros y cogi el primero que vi: La cenicienta
Me senté al lado de su cama y Edward me abrazo por la espalda apoyando su mentón en mi hombro y observando a nuestra Maddie. Era tan hermosa y se veía tan feliz y se parecía tanto a nosotros. Era extraño que se pareciera tanto.
Cuando había leído unas 5 hojas del libro Maddie se estaba quedando dormida de a poco. Deje de Leer y me quede contemplándola junto a Edward.
Mi ángel me beso el cuello y me susurro –No crees que se parece mucho a nosotros?
-Si, tiene tu cabello y tus ojos solo que en otro color, y tiene mis facciones –comente en un suave murmullo –Es hermosa
-Como tu –susurro y me beso la oreja suavemente, me estremecí ante el tacto. Antes de que pudiera llegar a sus labios Maddie hablo.
-Bella –susurro la pequeña Maddie, estaba medio dormida
-Dime Maddie? –Pregunte mientras me acercaba y acariciaba su largo cabello
-Te puedo decir mami? –Pregunto aun medio dormida.
Sus palabras me emocionaron. La conocía en tan solo un día y ya quería llamarme mami. Sentí como si ya hubiera vivido con ella, que ya la había visto y me hacia sentir ese amor de madre que no conocía. Unas lágrimas de emoción se me escaparon-llorar se me estaba asiendo una rutina- y una enorme sonrisa se formo en mis labios.
-Claro que si Maddie
-Mami dice que gracias, que sabe que me cuidaras bien y se va a ir tranquila –Murmuro y abrió mas sus ojitos. Edward me miro confundido
-Dile a mami que te cuidare bien junto con Edward –Le dije ya sabiendo que la pequeña oía a su madre.
-Me dijo que te diera las gracias y que a Eddie -Edward hizo una mueca de dolor- le dijera papi, que el me quería y me cuidaría con tigo por siempre. Ahora se va ¿Por qué se va? –Me pregunto Maddie con los ojitos cristalinos
Que podía responderle? No sabia bien lo que pasaba, la niña hablaba con su difunta madre y ella le decía cosas para que nos digiera a nosotros, ósea, como un teléfono, pero además se va. ¿Será verdad como en las películas que cuando los espíritus están tranquilos y cumplen su misión se van al cielo?
-Porque ahora va al cielo, estaba aquí para cuidarte pero sabe que te cuidaremos nosotros –respondió Edward por mi, también con lagrimas de emoción
-Pero me quedare solita –dijo la pequeña bajando su cabecita -¿Pueden ser ustedes mis papis? –Pregunto ilusionada con lágrimas.
-Claro que si Maddie, nosotros seremos como tus papis –Respondió Edward y abrazo a la pequeña. Ella enterró la cara en su pecho y lo abrazo con cariño.
Hubiera querido tener una cámara en este momento para fotografiar tan linda imagen. Maddie nos quería, y ella era mi nueva hija.
-Hora de dormir pequeña –Bese su frente –Buenas noches Maddie, que sueñes con los angelitos –Desee con una sonrisa
-Mami estará en mis sueños, ella es un ángel –aseguro
-Si, ella es un ángel –hablo Edward –Descansa pequeña –Beso su mejilla y la arropo como un verdadero padre, se veía tan tierno.
La niña a los minutos se quedo dormida y salimos de su habitación para sentarnos en el sofá y conversar.
-Como es eso de que escucha a Tanya? –Pregunto Edward mientras me abrazaba
-Ella me dijo que la oía, Tanya le habla y le dice cosas
-Crees que sea verdad? –Pregunto
-Edward, con nuestra historia ¿Crees que es mentira? –Pregunte mientras arqueaba una ceja.
-No –Dijo y luego me beso.
Les ha gustado el cap?
No lo he podido revisar bien porque no me queda tiempo, en el kolegio se ha puesto todo dificil y tengo que salir con vbuenas notas :S
Bueno, quiero aclarar que no he abandonado destinados, solo que la inspiracion para continuarla no me ha acompañado ultimamente, pido tiempo, tambien tengo que cargar con mis clases de canto y todo xd. Subo en Mon Ange mas seguido porque tengo hasta mas op menos la mitad de la historia ya escrita, solo las reviso y subo :)
Hay un review que me ha dejado perpleja: KarliitaCullen: Niña has acertado, es parte... bueno algo que nadie creeria pero yo si, por eso escribi esta historia, por eso me es tan facil hacerlo a diario. Tu entiedes, pero cuando el amor de tu vida esta tan lejos como en Londres todo se complica, aunque lo vea. Gracias por tu review :)
Bueno, espero que les haya gustado el cap, a mi me ha fascinado aunque quuisas los hechos de que Maddie ya quiera decirle Papi a Edward y Mami a Bella es un poco adelantado, lo he dejado asi porque su madre le habla y ella quiso que fuera asi -mis historias son asi de raras xd- asi que no quisse borrarlos.
Que les parecio el encuenrto?
Espero sus reviewsss
Besotes: Pk.-*
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