Capitulo 11

Mosca Mike

Estaba realmente sorprendida por la actitud de Maddie, que me pidiera permiso a mi y Edward para decirnos mami y papi era algo muy rápido, no pensé que fuera así, aunque estaba conciente de que de un día para otro no podía decirle mama y papa a otras personas que no son tus padres, pero cuando tuviera esa confianza en nosotros lo hará y me hace la mujer mas feliz del mundo.

Pasaron las horas y cuando vi el reloj ya eran las 12, tenía que irme a mi apartamento, no podía pasar todas las noches aquí, además no tenia ropa ni cepillo de dientes ni nada.

-Hora de irme –Bese a Edward y me puse de pie

-Tienes que irte? –Me hizo un pequeño puchero que definitivamente había aprendido de Alice

-Si, mañana iré a trabajar –Sabia que no era necesario ir, pero no me gustaba que me vieran como una irresponsable –Cualquier cosa me llamas si? –Lo bese suavemente.

-Gracias

-Deja ya de agradecerme amor –Sonreí –. Mañana ve con Maddie a mi apartamento.

Me dio un tierno beso en los labios –Te quiero –Dijimos al mismo tiempo. Sonreí y me fui a mi apartamento.

En 2 minutos ya estaba en mi apartamento, era una suerte de que estuviera a 2 cuadras del de Edward. Estacione mi audi y subí al apartamento. Abrí la puerta y no pareció tan agradable como antes. Me gustaría estar acompañada de Edward y Maddie, la soledad no era una buena bienvenida.

Me duche y puse mi pijama, comí algo y tome mi laptop. No sabia que hacer y no tenia sueño, me pregunte que estaba haciendo Edward, seguro estaba durmiendo ya. Sonreí y comencé a escribir.

No se de donde salio la idea ni las palabras, solo deje mis dedos recorrer el teclado y escribir, escribir y escribir cada parte de mi. Quería dejar mis recuerdos marcados, para que mis hijos y mis nietos pudieran leer lo que yo viví, lo que yo fui y como es que mi vida seguía. Seria como mi pequeño diario de vida computarizado, pero claro, como tal escritora lo escribí como libro inconcientemente.

Llevaba horas escribiendo hasta que el sueño me venció. Mire el reloj y eran las 4 de la mañana, ¿tanto tiempo estuve escribiendo?

Me levante del sofá y me fui a dormir, pensar que todo había cambiado en un solo día.

Parece que recién había apoyado la cabeza en la almohada cuando sonó mi despertador

-Maldito el que invento el despertador- murmure perezosamente. Me levante de mala gana, claro, solo había dormido 4 horas.

Me duche y vestí con unos sencillos jeans pitillos, unas converse negras y una blusa verde claro, muy informal para ir a trabajar, pero yo era joven no? Para dar el toque me puse una chaqueta negra y mi amiga boina del color de mi remera. Nota: Agradecer a Alice por sus conjuntos.

Me puse un poco de tapa-ojeras para tapar esas manchas moradas bajo mis ojos y mascara de pestañas. Desayune lo primero que pille y luego de lavar la vajilla tome mi bolso y salí de mi departamento.

You got it, you got it
Some kind of magic
Hypnotic, hypnotic
You're leaving me breathless
I hate this, I hate this
You're not the one I believe in
With God as my witness

Reconocí el sonido de inmediato, era la canción que había dejado para el móvil de Edward

-Hola? –Conteste alegre

-Bella? –Edward sonaba preocupado

-Que sucede ange? –Me estaba preocupando a mi

-Maddie –Me paralice –No es nada grave, tranquila –Respire- solo quiere verte. Ha tenido alguna pesadilla o algo y solo dice tu nombre. Sabia que tenias que trabajar hoy por eso no te llame antes, pero ella quiere verte –Sonaba algo triste.

-Tranquilo amor, voy para allá, puedo ir al trabajo mas tarde –tranquilice –Te veo en unos minutos.

Corte la llamada y corrí hasta mi auto. Llegue al apartamento de Edward en unos minutos. Me baje del coche y corrí hasta el elevador.

Llegue a la puerta y toque el timbre, salio Edward a recibirme, llevaba unos jeans y una sencilla camiseta.

-Amor –Dijo algo aliviado y me abrazo

-Como estas? –Pregunte

-Bien, Maddie esta en su dormitorio viendo caricaturas, se ha tranquilizado cuando le dije que venias

Le di un tierno beso en los labios –Que le sucedió? –Pregunte cuando nos separamos

-Dijo que tuvo una pesadilla, no me quiere decir nada solo llora… me preocupa, ha llorado y no me quiere decir que soñó. –Edward sornaba afligido

-Tranquilo amor, es normal que tenga pesadillas luego de unos dais de la muerte de su madre, además es solo una niña. A todos nos ha pasado

-Lo se –Suspiro –Solo no me gusta verla así. Pero bueno, es tan solo una pequeña. –Sonrió con cariño, se le notaba cuanto amaba a esa pequeña.

-Iré a verla –Bese su frente y me levante del sofa.

Me fui a la habitación de Maddie y abrí cuidadosamente la puerta de la pequeña. Estaba recostada abrazando un oso de felpa muy mono que yo le había regalado y veía la tv. Llevaba su pijamita y su cabello se parecía al mió cuando recién me levantaba.

Entre a la habitación y Maddie se volteo al escuchar mis pasos. En cuanto me vio corrió hacia mi

-Bella! –Grito con lágrimas en sus ojitos azules, la cogi en mis brazos y la abrase fuerte

-Estoy aquí pequeña –Bese su cabello y me senté en su cama con ella en mi regazo, lagrimitas salían de sus ojos. –Me quieres contar tu pesadilla cielo? –Pregunte mientras la miraba preocupada, quería saber todo. Seque sus lagrimas con mis pulgares y bese su frente

-Si, tu estabas mal. Estabas en la calle tirada y había mucha sangre –dijo casi en un susurro –tenias tus ojitos cerrados, y yo corría hacia ti y no me respondías. Después no se como yo estaba con Edward en un hospital, el lloraba y gritaba desesperado, luego llegaba tía Ali con lagrimitas también –suspiro con tristeza –ella lo abrazaba y me abrazaba a mi, pero yo no quería, quería verte. Luego veía a tío Carlisle correr detrás de una camilla donde estabas tu aun con sangre y tus ojitos cerrados, se ivan por una puerta y yo corría tras de ustedes, pero Edward me cogia y no me dejaba ir. No me acuerdo de mucho mas, pero era todo muy triste. Luego Edward me llevaba a una habitación y ahí estabas tu, con los ojitos cerradas y con unas cosas cuadradas conectadas a ti –dijo y me abrazo –yo tenia mucha pena. No quiero que te vallas Bella

No podía hacer nada mas que abrazarla, darle mi cariño a esa pequeña que me quería tanto como yo a ella. No me gustaba que tuviera pesadillas y menos con migo pero no podía hacer nada mas. Pensé que como había perdido a su mami quizás tuviera miedo de perderme a mi también.

-Mira, te prometo algo –Propuse y ella me miro curiosa –Prometo estar con tigo hoy cuando duermas para que no tengas pesadillas –Le sonreí –Y también prometo cuidarte y estar con tigo siempre.

La pequeña me sonrió y me estiro su manito –Las promesas no se rompen –Me recordó cuando tome su mano en señal de pacto.

Bese su cabecita –Promesas son promesas –Le dije y le sonreí con cariño -¡Pero mira que cabello! –Fingí estar sorprendida –Vamos a tener que cepillarlo horas y horas –Dije y comencé a hacerle cosquillas.

-Bella! Bella! –Decía entre risas la pequeña, intentaba hacerme cosquillas por lo que yo también me reí y terminamos ambas tendidas en la cama retorciéndonos de la risa.

Cuando nos calmamos me incorpore con Maddie que aun se reía, levante la cabeza y ahí estaba Edward, muy bien arreglado con el cabello mojado –por la ducha- tan terriblemente sexy como siempre y con el móvil en la mano con la cámara apuntando hacia nosotras.

-Hey! –Dije al notar de que nos estaba grabando con el móvil.

-Edward! –Chillo emocionada Maddie y corrió a lanzarse en sus brazos, saque mi móvil en un acto rápido y los fotografié mientras Edward la cogia con una sonrisa enorme en su rostro. Quería guardar todas estas memorias y en mi móvil al menos podría verlos cuando quisiera.

-Hey! –Me imito el con una enorme sonrisa al notar que los había fotografiado.

Me levante y Abrace a Edward –Te quiero –Susurre en su oído y el me beso suavemente el nos labios, con el móvil aun en la mano fotografié el momento y note que Edward también lo hacia y me reí contra sus labios.

-Desayunaron? –Pregunte luego de separarnos, Maddie abrazaba a Edward con una enorme sonrisa, como una hija abraza a su padre

-Yo si –Respondió Maddie.

Edward negó con la cabeza y beso a Maddie en la frete, luego la dejo en el suelo. –Iré a desayunar.

Camino hacia la cocina y yo lo seguí, Maddie se había quedado mirando televisión

Tenia cara de pensativo –Que pasa? Porque tan pensativo?

-Llamare a Ali –Me dijo mientras sacaba de la nevera alguna cosa –Me han llamado del trabajo urgente y no puedo faltar. Es un plano para un nuevo proyecto –suspiro – Tendré que contratar a alguien mientras yo no este, por ahora espero que Alice pueda cuidar a Maddie.

-Oh, había olvidado eso por completo –y lo había olvidado, no podíamos estar todo el día con la niña. –Pero no llames a Alice, yo puedo cuidarla hoy.

-No Bella –Sentencio Edward, fruncí el ceño y me cruce de brazos, siempre lo hacia cuando salía mi lado cabezota y Edward lo sabia, porque rodó los ojos –Esta vez no me ganaras Bella, ya es mucho lo que haces por nosotros.

-Yo la cuidare hoy –No fue una pregunta, mas bien una afirmación.

-Bella…-Edward me miraba cabreado –Sabes que no es tu responsabilidad, Alice puede…

-Yo la cuidare hoy –Repetí mirándolo a los ojos seria, diciéndole con la mirada "contradíceme y te corto el cuello" –Sabes que yo no tengo problema en hacerlo, no molestes a Alice –Mi expresión fue suave mas calmada –Sabes que la quiero y la cuidare como si fuera mi hija, y si no viviré con ella al menos déjame cuidarla ¿Por favor?

Edward me miro unos segundos –Cabezota –Murmuro –Esta bien, se que la quieres pero no quiero incomodarte, yo soy su tutor y siento que haces mucho por nosotros al conocernos en tan poco tiempo… -Le tape los labios con el dedo.

-Los amo, a ambos –Le dije y le sonreí –y no importa el poco tiempo, lo que importa es que ella este bien y yo la cuidare. ¿O tu no confías en mi? –Era una posibilidad, era tan poco tiempo, pero yo seria incapaz de hacerle daño a alguien. Me entristeció la posibilidad de que Edward pensara que yo era mala.

-No! –Negó indignado –Como crees que yo pensaría eso de ti ange? Si has hecho tanto por mi y por Maddie –Se acerco a mi y me rodeo con sus brazos –Eres lo mejor que me ha pasado Ange –Me beso, un beso dulce y tierno. Amaba a ese hombre con toda mi alma, como jamás pensé que amaría a alguien. Era mi todo, mi vida y si algo le pasaba a el o a Maddie yo no podría vivir.

-Puaj –No separamos bruscamente y vimos a Maddie con su osito en la puerta de la cocina con cara de asco. Edward y yo nos reímos y yo fui hasta Maddie.

-Hoy te quedaras con migo Maddie –La niña sonrió –Tendrás que acompañarme a mi trabajo, todos son muy amables.

Maddie ensancho su sonrisa –deberitas? Wow, ¿podré ver lo que tu haces? –pregunto emocionada

-Claro! -Sonreí ante su entusiasmo. –Ahora vamos a arreglarte para que me acompañes –Salí de la cocina detrás de Maddie y le guiñe un ojo a Edward, quien tenia una taza de café en la mano y una enorme sonrisa.

Arregle a Maddie y peine su desordenado cabello –muy parecido al mió cuando me levantaba- la vestí y estábamos lista para salir. Edward se despidió de nosotras antes y me dejo las copias de las llaves de su apartamento que tenia Alice.

Estaba poniéndole una boina a Maddie cuando sonó mi móvil.

-Hola? –Dije mientras con la otra mano tomaba las llaves de mi carro y las llaves del apartamento de Mi ange.

-Bella! –Chillo Alice –Te llamo para que vengas hoy a casa

-Bien, a que hora Ali? –Pregunte cuando ya cerraba con llave la puerta y Maddie llamaba al elevador

-Después de tu trabajo, Esme quiere hacer una cena para que todos conozcan a Maddie. Emmett esta muy emocionado –Se rió al otro lado de la línea y escuche a Emmett gritar –Hermanita! –En modo de saludo.

-Emmett! Como estas?

-Esperando a Maddie –Dijo alegre –Alice me ha torturado en "Día de compras para la cena de Maddie", me ha hecho comprarme un disfraz de payaso! –Chillo alegre, yo me reí, parecía un niño de 5 años en fiesta de cumpleaños –No te parece genial? –Definitivamente era un niño.

-Claro, pero con un payaso tan grande no asustaras a Maddie? –Ya estaba en el elevador.

-Oh, me ofendes Bells –Dijo con fingida pena –Alice da saltitos para que le pase el móvil, como ya ves no alcanza a quitármelo –Se escucho un golpe y un "Auch!" De Emmett. Seguro Alice lo había golpeado, era pequeña pero fuerte y mas cuando la molestaban con su 1,50.

Me reí y el elevador abrió las puertas –Bella, ven en cuanto te desocupes, mientras organizare todo ¡A Maddie le va a encantar! Esme esta muy feliz –Me contó emocionada

-Que bueno, Maddie va a estar feliz –Mire a la pequeña quien me miraba curiosa con sus ojos azules –Te dejo Alice, voy a mi trabajo. Adiós

-Adiós! –corte la llamada.

-A donde iremos Bella?- Pregunto Maddie mientras se ponía el cinturón de seguridad

-A la casa de Alice, conocerás a Esme, la mama de Edward, Alice y Emmett. A el no lo conoces pero es muy amable. –Le conté mientras andábamos por las calles de Londres con mi carro.

El resto del camino fue en silencio, Maddie jugo todo el camino con el osito que yo le regale y cada cierto tiempo sacaba juguetes de su mochilita.

Llegue a "Breaking Dawn" y estacione el carro en mi estacionamiento privado. Me puse a pensar... ¿Qué dirán cuando vean a Maddie? ¿Pensaran que es mi hija? ¿Será mal visto que una joven de 22 años legue con una niña de 4? ¿Qué comentarían los demás?. La verdad, no me importaba nada, yo era la jefa de aquí, así que no podrían despedirme. Y si me preguntan por Maddie diré que es mi hija? Bueno, no quise pensarlo mucho y me baje del carro. Entre al edificio con Maddie de la mano, todas las miradas estaban en mi, claro en la jefa de todos llegar con una pequeña de un día para otro debía ser objeto de habladurías no?. Le reste importancia y luego de saludar a algunas personas me subí al elevador, al llegar al décimo piso donde estaba mi oficina me baje del elevador con Maddie quien llevaba ahora en su manito la Barbie Mariposa que tanto le gustaba. Camine unos pasos y me encontré con el señor Patrow, el vicepresidente de la empresa. Me miro con alegría y cuando vio a Maddie sus ojos se abrieron con la sorpresa pero en su cara había una sonrisa.

-Josep –Salude, me había pedido que lo llamara por su nombre y no por Sr. Patrow. –Como esta? –Cogi a Maddie en mis brazos y me acerque a el quien aun tenia cara de sorprendido.

-Bella –Saludo y me dio un beso en la mejilla –y esta hermosura quien es? –Pregunto y miro a Maddie con ternura, ella le devolvió la sonrisa

-Soy Maddie –Hablo la pequeña

-Yo soy Josep –Se presento el y le dio una mano a Maddie, ella la acepto como una adulta y yo me reí, ella era capaz de hacer que todo el edificio cayera ante su ternura.

Luego de un rato de hablar con Josep me fui a mi oficina, estaba Angela todavía en la secretaria y la salude, me miro con los muy abiertos y me pregunto por la niña, la pequeña se presento y con su ternura Angela cayo a sus pies. Le conté que era lo que había sucedido, ella era muy confiable.

Luego de un rato de hablar con Angela mientras Maddie se entretenía en la computadora dibujando en Paint me fui a mi oficina.

-Whooow –Dijo Maddie al entrar a la espaciosa oficina

-Te gusta? –Pregunte mientras dejaba todas las cosas en el espacioso sofá.

-Es muy lindo –Se acerco a la ventana a mirar la ciudad.

-Bella –Dijo el teléfono, me acerque a la voz de angela

-Dime Angela –Respondí por el teléfono.

-Newton quiere entrar a verte –Dijo con fastidio

Genial –Nótese el sarcasmo- Newton, mi acosador privado. No entendía cual era su obsesión por mi, por mas veces que lo rechace e intente alejarlo de mi no se daba por vencido. El tenia un puesto importante en la empresa y las ganas de despedirlo me tentaban, pero era buen trabajador y no tenia excusas para hacerlo. Me había invitado a salir unas 25 veces en estas semanas que estado aquí en Londres, era un tipo desagradable. Ángela sabia todo y le puso "La mosca Newton" y hubiera adorado que fuera una mosca para aplastarla con mis propias manos.

Puse mi mejor cara de "Mierda" y mire a Maddie quien aun estaba mirando la ciudad y se me prendió la ampolleta.

-Dile que espere Ang –Le dije con una maliciosa sonrisa en la cara.

Fui hasta donde Maddie y me puse a su altura –Maddie, cariño –Me miro y sus ojitos me sonreían- Necesito tu ayuda…

-En que Bella? –Dijo su voz infantil

-Una muy desagradable mosca va a entrar a verme ahora –Le conté poniendo cara de fastidio.-Puedes ayudare a espantarla? Pregunte

La niña capto el doble sentido de mis palabras y puso una carita angelicalmente picara. Me reí –Hecho.

Me senté en mi escritorio y ella se escondió debajo de el. –Ang, que entre ya –Le dije al teléfono, Ang me respondió un "ok" y a los segundos Mike entraba en la habitación

-Que hermosa estas Bella –Me dijo apenas entrando, yo miraba la computadora ignorándolo, siempre era lo mismo. Pero luego venían los dobles sentidos que me hartaban y me daban ganas de dejarlo sin hijos.

-Buenos días Newton –Salude sin emoció.

-Estaba pensando… -Siempre lo mismo, suspire con cansancio –Si quisieras salir hoy a cenar…

-Mami! –se escucho de debajo del escritorio. Baje la cabeza para ver a Maddie saliendo de su escondite y me guiño un ojo –Mami, podemos ir al parque de diversiones esta noche con mi papi? –Valla que era buena actriz. Y Mami le salía tan natural, me emocione.

Le sonreí con agradecimiento –Claro que si cielo –Mire a Mike para fingir una disculpa la cual no sentía. Use todo lo que tenia a mi alcance para no ríeme de su cara. Tenia los ojos mas abiertos que los platos, la boca entreabierta y pasaba sus ojos de Maddie a mi rápidamente. Su expresión valía oro.

Maddie se giro y lo miro con el ceño fruncido –Hola- saludo aun con expresión enojada.

Mike no hablo, solo pasaba sus ojos de mi a Maddie de Maddie a mi.

Maddie se sentó en mi regazo y lo miro de frente –Hola –Saludo mike casi en un susurro, moría por reírme pero tenia que controlarme.

-Disculpa Mike, no te la había presentado. Ella es Madeline, Mi hija –Oh, que linda salía esa palabra de mis labios, "Mi hija". –Maddie, el es Mike… un amigo. –Los presente.

Mike se descompuso totalmente y Maddie solo le sonrió –Mami tienes un matamoscas? –Pregunto la niña.

Sabia para que quería el matamoscas y no pude aguantar mas la risa, ella entendía todas las cosas de adultos. Me carcajee en la cara de Mike y el estaba aun blanco y en shock. Cuando logre controlarme pude hablar –Querías algo Mike? –Pregunte con fingida inocencia.

-Eh… si… esto… yo… -Miro a Maddie quien le frunció el ceño, parece que no le cayo bien –Te venia a dejar esto –Dijo Mike dejando una carpeta en mi escritorio, asentí –Y lo de la cena de trabajo sigue en pie? –Pregunto y ahora si deseaba tener un matamoscas, o un Tanax para envenenarlo. ¿Qué acaso no entendía las indirectas?

-Lo siento Mike, tengo que estar con mi hija y no puedo dejarla sola. Creo que no podré ir a tu Cena sobre trabajo –Remarque trabajo. Maddie tomo un lápiz y se puso a jugar con el, algo tenia entre manos. –Gracias por los papeles.

-Claro, claro –Se volteo aun en shock y dio tres pasos cuando un lápiz reboto en su cabeza, mire a Maddie quien me miraba con fingida inocencia. Mike se giro y me miro a mi y luego a Maddie.

Sin decir nada Mike se fue con una expresión impagable. Como quería una cámara para molestarlo el resto de mi vida.

En cuanto la puerta se giro extendí mi mano hacia Maddie –Dame esos cinco –Me reí y chocamos los cinco.

Estuve cuatro horas en la oficina arreglando algunas cosas para los nuevos libros, no era mucho solo revisarlo y dar mi aceptación. Maddie se entretuvo jugando con sus muñecas y jugando con Angela. Se me pasaron muy rápido las horas con esa pequeña a mi lado divirtiéndome con sus ocurrencias.

Cuando ya era hora de irnos la cogi en brazos y me despedí de Angela, nos fuimos a la casa de los Cullen.

Al llegar a la casa de los Cullen me costo estacionar el auto de la risa que me dio. Emmett, un mastodonte estaba disfrazado de payaso pintado y todo. En otro momento ese payaso me hubiera asustado, pero ahora solo me causo gracia

Estaban todos esperándonos en la puerta, Esme estaba siendo abrazada por Carlisle, Jasper y Alice estaban muy juntitos, ya serian novios, lo aseguraba. Rose tenia una enorme sonrisa y miraba a Emmett con admiración, otra enamorada. Edward no estaba, seguro llegaría mas tarde.

En cuanto estacione el auto Emmett abrió la puerta de Maddeie y la saco del carro

-Hola Maddie –Dijo con voz de payaso, solo sirvió para que todos nos riéramos mas.

-Whoow, un payaso de verdad? –Dijo emocionada Maddie.

-Si Maddie, el es Emmett el payaso –Le dije a la niña

Emmett se puso a Maddie en los hombres y se puso a correr hasta la casa mientras yo sacaba las cosas que traía, podía escuchar la risa de Maddie a lo lejos, Emett le cayó bien.

Todos adoraban a Maddie, Esme la cuidaba como si fuera su abuela y ella se divertía mucho con ellos. Se me paso rápido el tiempo cuando ya era hora de almorzar. Esme tenia todo listo y Edward estaba apunto de llegar.

Maddie jugaba feliz con Emmett y Rose, se notaba que ellos dos se querrían pero aun no eran nada, Rose miraba a Maddie con admiración y Ememtt jugaba como un niño. El ya se había quitado el disfraz y ahora ya no era el payaso Emmett, no perdí oportunidad en molestarlo, como el me molestaba a mi con sus comentarios extraños y divertidos.

Alice y Jasper iban para todos lados juntos, en un minuto que estuvimos sola Alice me había dicho que lo amaba, y que en cuanto se vieron se quisieron. Aun no eran novios pero ella esperaba que esta noche que tenían una cita el se lo propusiera. También me contó que sabe que Rose y Emett se querian, pero ninguno era capaz de confesarlo. Tenia algunas ideas para ayudarlos y obviamente me metería a mi en el medio, pero eso era para después.

El día estaba nublado y unas gotitas de lluvia caían, quise salir a tomar un poco de aire y Maddie se quedo con Emmett jugando a los caballitos. Salí de casa y camine por el jardín de los Cullen. La casa era hermosa y muy grande. Camine por un caminito de flores que seguramente Esme había plantado y llegue a un columpio que estaba amarrado a un árbol. Era blanquito y me fascino. Me senté y comencé a balancearme, pensando en todo lo extraño que era mi vida. Dios, cuando agradecía haber venido a Londres, es cierto que extrañaba a Renee y Charlie, pero acá era mas feliz, el amor de mi vida, mi casi hija, mi trabajo, todo era perfecto. Pero lo mas perfecto era el, cada segundo que pasaba era por el, porque lo amaba mas que a nada. Y claro, ahora era por ellos, por Maddie y por el.

Cerré los ojos disfrutando del frió viento y las pequeñas gotitas de lluvia golpear mi cara, me balanceaba despacio meditando, pensando. ¿Cuánto duraría esto? Quizás era un sueño, era demasiado perfecto. Me piñisque pero no desperté. Era real. Se que era estupido pensar esto a esta altura de mi vida, pero no pude evitarlo. Sonreí al ver que todo seguía igual, que pronto llegaría mi amor y mi vida.

De pronto, unos suaves labios se posaron sobre los míos y unos suaves pero fuertes brazos me rodearon por la cintura, el.

Abrí los ojos despacio disfrutando del momento, y me encontré con mi ojiverde, tenia es extraño brillo en los ojos que me encantaba, iba vestido diferente, pero extremadamente sexy, su cabello un poco húmedo por las gotas de lluvia

-Hola Amor –Salude mientras pasaba mis dedos por su mojado y sedoso cabello

-Como te fue hoy Ange? –Pregunto con cariño

-Bien –Recordé lo de Mike y reí entre dientes –Maddie se porta muy bien, todos en mi trabajo la adoraron. Y a ti como te fue?

-Bien –suspiro con cansancio –Termine tres planos hoy, así adelante trabajo. –Me dijo –Gracias por cuidar a Maddie hoy

-Cuando quieras –Lo bese suavemente.

El beso se volvió mas apasionado, Edward me tomo de las caderas y yo puse mis manos en su cabello, enredando mis dedos en el. Ese beso que tanto me gustaba, entregándonos tanto amor y ternura al mismo tiempo, nuestras lenguas danzaron dándome miles de sensaciones, miles de esperanzas. Como amaba esos besos, como amaba estar entre esos fuertes brazos. Estaba tan fundida en el hormigueo de las mariposas que me incline mucho hacia delante y Edward callo de espaldas sobre la húmeda tierra y yo sobre el. Ambos nos reímos del hecho, ahí estaba yo sobre el, feliz de la vida con las mariposas intentando huir de mi. Luego nos volvimos a besar, ahí tirados en el suelo, diciéndoles miles de cosas con los labios y nuestros ojos cerrados. Edward comenzó a acariciar mi espalda bajo mi remera y yo recorrí su musculoso pecho sobre su camisa, sentí la necesidad de poder acariciarlo sin inconvenientes, demostrarle mi amor en cuerpo y alma…

-Ejem… no los interrumpiría en su momento "HOT" pero la cena se enfría-Dijo una voz masculina a nuestras espaldas –Claro que ustedes no tendrán hambre… además ustedes mismos pueden CALENTAR la cena! –Carcajeo Emmett.

Me separe de Edward mas roja que un tomate, Edward se sentó y le mando una mirada envenenada a Emmett.

-Yo… esto –tartamudee –Vamos a comer? –Pregunte sin mirar a nadie y camine regidamente a la casa sacando el rastro de ramitas y hojas secas en mi cabello. Pude oír las carcajadas de Emmett y los gruñidos de Edward a mis espaldas.


Oh, me ha costado inspirarme 77; espero qu les haya gustado el cap, i la pesadilla de Maddie :o? shanan

Bueno, me ha llamado la atencion el comentario de , la verdid si; pero no es algo muy... normal. La verdad lo veo aveces en mi cabeza, como si soñara despeirta entiendes? :S Por eso me e insipirado, se como se siente eso y mas cuando esta tan lejos, cuando es practicamente imposible verse cuando esta en tu cabeza. Lo primero que uno piensa esque es mentira, que esta loca. Pero luego puedes asumirlo, no te queda de otras mas cuadno ves que el tambien te reconoce y piensa que tambien esta loco. Pero creo, y tengo fe que es real y tengo que sperar años para verlo, pero tengo esperanzas :), Ahora puedes llamarme loca, Pero loco es el que cree en lo que los demas no queiren creer; Como amo ese dicho. xd

Bueno, me he ido en responder esee review xd; Espero que les haya gustado el cap :)

Besotees especiales a Eiipriil Hale, niñame has descubierto, es raro lo se, pero te agraesco, siento que me he desahogado. :)

Espero sus comentarioos

Pk.-*