Respirare por el amor de mañana
Porque no hay esperanzas para hoy
Respirare por el amor de mañana
Porque quizá ya no haya otra manera.

Escalo, me resbalo y caigo
Alcanzando tus manos
Pero termino aquí rescostada sola,
Sudando tu sangre
Si solo pudiera descubrir
Como hacerte escuchar
Porque estoy desesperada por ti aquí
Con mi amor interminable
Y yo …….yo

Capitulo 14


Pela y culpabilidad

*

Edward Pov.

La ambulancia llego a los minutos, Bella aun no reaccionaba, por más que intente reanimarla no abría sus hermosos ojos.

-¿Qué le ha sucedido? –pregunto un paramédico mientras la subía a la ambulancia, yo tenía a Maddie en mis brazos y ella escondía su cara en mi cuello, podía sentir sus lagrimas correr por mi cuello.

-No lo sé, creo que la han asaltado. No está su cartera –dije con rabia contenida. Tenía ganas de matar por pedacitos a la persona que había sido capaz de hacerle esto a mi Bella.

Vi como la subían a la ambulancia, se veía tan débil, tan vulnerable. -¿Qué es usted de ella? –pregunto el paramédico observando a Madeleine y luego a Bella y luego a mi.

-Mi novia –dije, era verdad.

-¿Y la pequeña es hija de ustedes? –pregunto

-Si -mentí

-Bien, ¿Cuál es el nombre de la mujer? –pregunto mientras escribía en unos papeles rápidamente y el chofer de la ambulancia se subía y dio la alarma.

-Isabella Swan

-Vamos, súbase a la ambulancia –ordeno.

Obedecí y me subí a la ambulancia, Bella llevaba cuello ortopédico y respiraba por una mascarilla de oxigeno. Verla así me hizo derrumbarme, Comencé a llorar en silencio, intentando no asustar a Maddie que iba en silencio en mis brazos. Tome la mano de Bella, estaba helada y hasta en sus brazos tenia moretones. Me odie en ese instante por no haberla obligado a quedarse con migo, por no haberle hecho caso a Maddie cuando dijo que se quedara. Mi corazón se apretó y junto con el las lagrimas caían en silencio. ¿Quién le pudo hacer esto a mi amada?

-Bella, cariño despierta –susurre sin voz, tenía la garganta apretada.

Nada, ni un solo sonido ni un movimiento.

Llegamos al hospital rápidamente, me sorprendí al ver a papa esperando con expresión de tristeza en su cara. Esme también estaba ahí, junto con Emmett, Rose, Alice y Jasper.

Bajaron a Bella de la ambulancia y yo baje tras ella. Rosalie corrió hacia mí y me quito a Maddie de los brazos, se lo agradecí con la mirada.

Comenzaron a correr con la camilla hacia urgencias y yo corrí tras ellos, veía como se llevaban a mi ángel y yo no podía hacer nada. Papa les daba indicaciones a los paramédicos de las cuales no escuche nada, tenía mi mente en Bella, quien lucia pálida y sus labios rosas ahora estaban pálidos, sin vida.

Llegamos hasta el límite, ya no podía seguir mas porque ahí entraban solo los doctores. Solté la camilla y me quede de pie mientras ellos llevaban la camilla por las malditas puertas de hospital.

-Hijo –llamo Carlisle, lo mire, su expresión era de tristeza, pero aun así era fuerte. El quería mucho a Bella, la consideraba su hija –Todo estará bien - me dijo y luego corrió detrás de la camilla.

Me apoye en un muro del hospital, totalmente desconectado. No entendía nada, como si hubiera caído en shock, nada rodeaba mi mente, me sentía culpable aunque sabía que no era mi culpa. Sin fuerzas me incorpore y pase una mano por mi cabello nervioso, angustiado. Camine hasta la sala de espera a paso lento, ausente.

No podía entender porque le había pasado esto a ella, me odie de nuevo por no mantenerla a mi lado cuando pude.

Llegue a la sala de espera, ahí estaban todos con expresión angustiada. Todos querían mucho a Bella, Emmett la quería como si fuera su hermanita menor, siempre la molestaba y se reía cuando ella se sonroja. Jasper es mas callado, pero ahora también se veia mal, y es que Alice y Bella son como hermanas y seguro que la tristeza de su novia lo afecta.

Me senté en silencio en las incomodas sillas de hospital y pase las manos por mi cabello. Ya no podía llorar, pero estaba muy angustiado.

Y pensar que en este mismo lugar, en este mismo hospital yo la conocí, aquí llego hasta mi con sus delicados brazos protegiéndome, cuidándome como a un niño solo.

-Edward –dijo Alice, quien se acuclillo a mi altura y pasó los brazos por mi alrededor. La abrace fuerte, intentado ahogar todo ese dolor que me causaba saber que no podía hacer nada por Bella. –Todo estará bien hermanito, te lo aseguro –me dijo Alice al oído.

Al rato salió Carlisle, camino hasta nosotros lentamente. Me estaba desesperando, quería correr hasta el pero no podía porque tenía a Maddie en los brazos y dormía plácidamente, cosa que me costó mucho hacer.

-Carlisle –dijo Emmett –¿Qué tiene? –pregunto.

Carlisle suspiro con cansancio –Ella está bien, estable. Tiene muchos hematomas de golpe, al parecer con un objeto contundente –frunció el ceño con enojo- la pierna izquierda y el brazo izquierdo rotos. El que hizo esto lo hizo sin compasión alguna, los golpes son muy fuertes. Gracias a Dios no le golpeo la cabeza, la sangre era de sus brazos, no quiero pensar que hubiese sido si le hubiera dado ahi –dijo serio

Un lado de mi agradeció que no fuera nada peor y el otro ardía en furia. ¡Maldito el que había hecho esto!. ¿Cómo había sido capaz de hacerle tanto daño? Costillas rotas, su pierna, su brazo. Mantener a Maddie en mis brazos no me permitió cometer alguna estupidez, hubiera golpeado la pared con los puños en el estado de rabia en el que me encontraba. Apreté los puños con rabia, y sentía como ese sentimiento de furia recorría cada fibra de mi ser. Al parecer los otros estaban igual que yo, Emmett miraba con furia la pared, Jasper apretaba los labios manteniendo un poco la compostura mientras que la pequeña duendecillo lloraba junto con Esme, ambas abrazadas.

-Maldito el que le hizo esto, las pagara –murmuro Emmett enojado. –juro que le partiré la cara con mis propias manos –choco sus puños con rabia, luego abrazo a Rosalie quien intentaba tranquilizarlo. El adoraba a Bella como su hermana, sabía que ni yo podía hacerle daño porque no le importaría que yo fuera su hermano, me golpearía de igual manera que si fuera un desconocido que se atreviera a dañar a Bella.

-Edward –hablo Carlisle, levante la mirada -¿Qué le sucedió?.

-no lo se… no llego a casa. La llamaron de la oficina para que fuera a arreglar un asunto con un tal Black. –Recordé- después no llamo ni llego a casa. Me preocupe y Salí con Maddie a buscarla, hasta que encontré su auto detenido en una calle oscura. Había un callejon, ella estaba tirada ahí, ensangrentada –dije con rabia, apretando mis puños, buscando una explicación del hecho.

-No… no entiendo–dijo Rosalie meditando con una mano en su mentón, la tristeza en su expresión –¿Por qué a ella?

-No lo sabemos, pero hay que mantener la calma. –Dijo Carlisle – Edward –llamo –puedes entrar a verla

Asentí en silencio, entregue a Maddie a Emmett y comencé a caminar en silencio al lado del Carlisle. El me guio en silencio hasta la habitación 302.

Carlisle puso una mano en mi hombro –Tranquilo hijo, créeme que tengo tanta rabia como tú, no entiendo como alguien puede golpear de esa forma a una chica tan buena como Bella. Hablaremos con la policía y harán la investigación correspondiente. –me dijo, intentando tranquilizarme.

Asentí con una leve sonrisa en mis labios y entre solo a la habitación. Bella estaba ahí, pálida y ojerosa, conectada a maquinas que emitían horribles sonidos. Me acerque a ella con cuidado, solo verla a así provocada un nudo en mi garganta. Acaricie su mejilla y una lagrima rebelde se escapo por mi ojo. Me mataba verla de esa manera, tan vulnerable, tan frágil, y más me mataba no haber podido hacer nada por ella, haber podido evitar esa horrible situación.

Me senté en la silla de plástico que estaba al lado de la camilla y tome la mano de Bella entre las mías. Bese su mano y apoye mi mejilla en ella cerrando los ojos para intentar contener las lágrimas y el nudo en mi garganta que me atormentaban.

Su pierna estaba con una gran escalona y su brazo derecho enyesado y tieso. La palidez de su rostro la hacían ver débil, pero no menos hermosa. Sus brazos morados con los golpes que ese hijo de puta le había propinado, su cabello despeinado. Parezco un espantapájaros, me había dicho ella una mañana en el que su cabello amaneció así, me había reído de ella y luego la había besado. Sonreí ante el recuerdo, ella jamás parecería un espantapájaros, ella es hermosa.

Sentí una presión en mis manos y rápidamente levante la mirada. Bella estaba despertándose. Se removió un poco incomoda y un quejido salió de sus labios. Acaricie su mejilla y ella abrió lentamente sus ojos. Observo el lugar un poco desconcertada y luego sus ojos se posaron en los míos. Sonreí con tranquilidad y ella me devolvió una débil sonrisa, para luego volver a soltar un quejido.

-Shh amor, tranquila –susurre acariciando su cabello, bese su frente y su nariz.

-¿Qué… -carraspeo – que sucedió? –pregunto, sus ojos un poco asustados.

-Tranquilas –susurre –estoy contigo, amor –intente tranquilizarla, aunque creo que necesitaba tranquilizarme más yo que ella.

-Dios, ¿Por qué estoy aquí? –Pregunto desconcertada, luego miro su pie -¿Por qué tengo esa fea escayola? –frunció los labios y soltó un leve quejido.

-Después de irte a tu trabajo no volviste –comencé a relatar, mi mirada en nuestras manos unidas –No entiendo porque te hicieron esto, porque mierda te golpearon de esa forma –dije con los dientes apretados, enfurecido. –¿recuerdas algo de la persona que hizo esto?

-Calma, Mi Ange –Bella acaricio mi cabello con su mano buena y me regalo una sonrisa tranquilizadora –No, no recuerdo nada. Solo que se pincho la rueda del auto y ese callejón, luego nada –suspiro-. Todo estará bien. Mira, yo estoy bien, no paso nada peor. Luego buscaremos a el que hizo esto –frunció su ceño –no entiendo porque… ¿Quién me odia tanto? –se pregunto, sus mejillas sonrojadas y sus ojos tristes.

-No lo se, pero no sabes la impotencia que siento al que un maldito te haya puesto las manos encima sin compasión alguna. Ese maldito…–dije con rabia. Ella acaricio mi mejilla y me relaje. Me acerque a sus labios y les di un casto beso –Ahora descansa –sonreí, se le cerraban los ojos

-Malditos sedantes –murmuro, media ida. Me reí, era adorable.

-Duerme ya cariño, yo estaré aquí –bese su frente y acaricie su largo cabello marrón enmarañado.

-Edward –susurro, sus ojos estaban cerrados, estaba casi dormida.

-¿Si, cielo? –pregunte.

-Te quiero –susurro.

-Yo también cariño, descansa –Luego se quedo dormida.

Luego de acompañarla un rato Salí de la habitación, en la sala de espera aun estaban todos, Alice dormía en el hombro de Jasper y él le acariciaba el hombro con ternura. Sabía que Jasper amaba a mi hermana como Emmett amaba a Rosalie, la amiga de Alice y Bella. Era impresionante como nuestros destinos se habían unido…

-¿Y Carlisle? –pregunte, Emmett apunto hacia el despacho.

Camine hacia el despacho y entre después de golpear, Carlisle leía unos papeles y mi madre estaba a su lado bebiendo café.

-Hijo, ¿Cómo estás? –pregunto mi madre preocupada.

-bien –respondí, me senté en la silla frente al escritorio –Ella no sabe quien fue, no lo recuerda –murmure.

-Es algo bastante habitual hijo, pero tranquilo, ya lo encontraremos –me tranquilizo mi padre.

-Y papa, ¿Cuándo la darán de alta? –pregunte.

-Bueno, son solo fracturas así que mañana mismo podríamos llevarla a casa, solo si se queda en cama y no mueve ni siquiera un pelo. La daré de alta porque sé que odia los hospitales, pero solo si promete no moverse y mantenerse en reposo. En fin –suspiro –Hijo, ve a casa a dormir, te ves muy cansado.

-No papa, me quedare aquí -dije con determinación –Dormiré en el sofá que esta en la habitación si es necesario, no te preocupes por mi –forcé mis labios para sonreír, de verdad estaba cansado.

-Está bien, dile a los chicos que se lleven a Maddie, creo que mañana en la noche Bella estará libre, primero hay que hacer unos últimos exámenes. –comento, abrazo a mi madre por la espalda y beso su cabeza.

-Bueno, iré a la habitación de Bella. Le diré a Emmett que se lleve a Maddie –me puse de pie.

Salí de la habitación y hable con Emmett para que se llevara a Maddie. Acepto sin problemas, el adoraba a Maddeline. Rose cargo a Maddie y se fueron, Jasper despertó a Alice con cariño y ambos se fueron con una adormilada Alice después de despedirse de mí.

Fui a la habitación donde estaba Bella y me acomode en el sofá. Me dormí viendo el angelical rostro de mi ángel dormido.

Desperté con los rayos del sol golpeando mi rostro. Me removí incomodo, me dolía el cuello. Al girarme casi caigo del sofá en el que dormía y oí una risilla angelical.

Me puse de pie a un medio grogui intentando asimilar el lugar en el que estaba. Me talle los ojos y sacudí la cabeza intentando quitarme el sueño de encima.

Bella me miraba divertida, una hermosa sonrisa bailaba en su cara, parecía que ni el pie ni el brazo era un impedimento para ella.

-Buenos días –susurro y estiro su brazo bueno hacia mí. Me acerque a ella con una sonrisa y le di un suave beso en los labios. Ella sonrió.

-Hola Ange, ¿Cómo amaneciste? –Pregunte, observando su escayola. Rayos, eso si que era incomodo.

-Bien –mintió. Era muy mala mentirosa.

Rodee los ojos y fingí que creía sus palabras, eso pareció ponerla contenta.

La tarde paso sin mayores inconvenientes, y como mi padre había dicho en la noche Bella estaba sobre una silla de ruedas y salía del hospital.

La cara de Bella era muy chistosa, estaba muy, muy enojada por estar sentada en esa silla de ruedas. Sus labios fruncidos y una mirada envenenada. Según ella podía caminar hasta la salida con muletas ¡claro que no podría, si tenía un brazo malo y una pierna rota! Se podría mover dentro de unos días.

-Yo podría haber venido saltando sin problemas –murmuro enojada –o con una muleta, arrastrando el pie, ¡o no sé! No en esta maldita silla de ruedas. No estoy parapléjica ni embarazada para esto –se sonrojo ante sus últimas palabras y yo solté una risilla.

-Oh, un embarazo se te vería hermoso –comente, divertido.

Bella se sonrojo más y bajo la mirada –Calla ya, Edward –murmuro.

Llegamos hasta mi carro –que Emmett había venido a dejar por mi -y la subí con mucho cuidado. Subí también la silla de ruedas en el maletero y Bella bufo con molestia.

-¿Un regalo del hospital? –murmuro molesta.

-No, un regalo mío. Ya sabes, la podríamos guardar para el embarazo… -dije divertido mientras ponía en marcha el auto.

Bella no dijo nada, se puso de mil colores de rojo y con su cara de enojo se veía adorable.

En unos minutos estábamos en mi apartamento, Bella me miro sorprendida -¿No pretendías que te llevara a tu casa para que estuvieras sola, cierto? –le dije alzando una ceja.

Ella se sonrojo y asintió con la cabeza. La saque del auto en mis brazos y la acomode en la "Maldita cosa con ruedas" Como la había llamado Bella.

-¿Y los chicos? –pregunto cuando entramos al ascensor, agradecí que mi edificio tuviera ramplas para carros del supermercado y asesores amplios.

-En mi apartamento, te esperan todos allá –respondí, me acuclille a su altura y la bese. Cuando el beso se acabo ella bufo

-¿Sabes lo molesto que es esto? –Apunto a su silla -¡te tienes que agachar errores solo para que me beses!.

Me reí y el elevador se abrió en ese instante. La saque del ascensor y ella iba murmurando incoherencias contra la pobre silla. Estaba seguro que cuando pudiera usar sus extremidades izquierdas la botaría a la basura con mucha felicidad.

-¡Bienvenida! –grito Alice cuando abrí la puerta. Bella se asusto ante el grito de entusiasmo de mi hermana. –¡Oh Bells! ¿Ahora, con quien iré de compras? –pregunto haciendo un puchero y mirando las escayolas.

Bella rodo los ojos y Rose carraspeo –Gracias por tomarme en cuenta, Alice –fingió enojo.

Todos saludaron a Bella con efusividad, Maddie se sentó con cuidado sobre su regazo y Bella la abrazo con su brazo bueno.

Era una imagen tan linda, Maddie se acoplaba tan bien a Bella, parecía que de verdad ella fuera su madre y Maddie su hija, se veían perfectas. Era una imagen que hacía que mi corazón saltara de felicidad. Una familia, eso éramos, una familia muy feliz.

-Ya traje toda tu ropa Bells, -dijo Alice- no te preocupes. Aunque creo que solo podrás usar pijama con esa escayola en tu pierna y en tu brazo. –se quejo.

--*

Cenamos todos con alegría, Bella aun sentada en la "Maldita cosa con ruedas", Dios, ella odiaba esa silla. Maddie estaba en mi regazo y yo le daba de comer mientras los demás conversaban y hacían bromas.

-Bueno, hora de irse –anuncio mi padre.

Todos se despidieron de nosotros con un caluroso abrazo y un beso en la mejilla. Mama, Rosalie y Alice dijeron que vendrían mañana a cuidar de Bella mientras yo iba al trabajo.

Cuando la casa estuvo desocupada Maddie comenzó a quedarse dormida sobre el sofá.

Bella se encontraba en un rincón frente a la tv, mirándola con rabia y con expresión totalmente enojada.

Me acerque a ella, preparado para que me tirara un zapato, pero al sentirme cerca ella me miro con ternura.

-Edward –murmuro -¿Hay muletas, verdad? –pregunto ilusionada.

Asentí, había comprado las muletas para cuando pudiera moverse por ella misma con el apoyo de dos barras de hierro.

Ella sonrió, me tomo desde la camisa y me jalo hacia sus labios. Reí contra su boca.

-Rayos, odio estar con esto –apunto a sus escayolas -¡Quiero moverme! –lloriqueo.

-Bueno, mientras estés en cama y te portes bien te las sacaran en tres semanas –dije, acuclillado al lado de la silla. –y eso incluye que te trate como una reina.

-¡no! –dijo –No quiero ser una carga para ustedes, Edward…

-Cariño, no eres una carga –la interrumpí –solo te cuidare más de lo necesario –rodé los ojos –no es algo del otro mundo.

Sus ojos me miraron con ternura y sentí como me iba cayendo en ese mar de café brillante, como mi corazón latió desesperado ante el embrujo de sus ojos. ¡Era impresionante lo que ella causaba en mi!.

-Gracias –susurro. Me beso suavemente y sonrió –Hora de llevar a Maddie a la cama –canturreo.

Me reí y tome entre mis brazos a Maddie del sofá, ella estaba totalmente dormida. La lleve a su habitación y le puse el pijama, luego la acomode en la cama.

Bella nos veía desde la puerta con una sonrisa angelical, mirándonos con ternura. Me acerque hasta ella y la bese en los labios.

-Maddie tenía razón –murmuro, después de que la acomodara en mi cama con su pijama ya puesto.

Deje de un lado el contra remoto y la mire de frente. –¿por lo que te dijo antes de que te fueras? –ella asintió.

-Ella… ella tiene un don especial. –Murmuro –es diferente a nosotros –sus ojos se posaron en sus manos.

-También lo creo. –Murmure, recordando –Cuando me empecé a desesperar por qué no llegabas ella me guio–Bella frunció el ceño, no entendiendo –Se subió al auto y sus ojos se oscurecieron… fue algo extraño –hice una pausa –luego ella me dijo las calles por la que debía ir y me dijo donde detenerme, y justo ahí estaba tu auto. –Fruncí el ceño.

Bella se quedo en silencio un tiempo. Luego suspiro y sonrió –esa niña es una maravilla. –Miro la ventana de mi habitación, soñadora. –Ella puede hablar con su madre. Siempre me dice cosas que su madre le comunica. Es…. Emocionante.

-¿Y no será la imaginación de una niña de 4 años? –pregunté, ni yo mismo creyéndolo. Desde que había tenido esas extrañas visiones y sueños con Bella ya creía abiertamente en todo lo extraño.

-No –negó Bella rotundamente, tomando una gomilla y amarrando su cabello en una coleta suelta, haciéndola ver adorable –No creo que mienta solo porque si.

Asentí, dándole la razón.

Bella se acomodo en la cama dejando su pie izquierdo afuera por la escayola y el brazo izquierdo sobre las cobijas, con una expresión enojada.

Recién ahí vi un gran chupón rojo y morado en el cuello de Bella. Me quede de piedra, no se lo había visto porque generalmente llevaba el cabello suelto, y yo obviamente no le había hecho ese chupete, lo recordaría.

¿Quién diablos le había hecho ese chupón? ¿Puede ser que Bella me hubiera engañado?. No… no ella no lo haría.

La furia comenzó a crecer dentro de mi mientras Bella miraba la tv desconcentrada, más bien pensando.

-Isabella –dije con voz fría, seca. Ella al notar que dije su nombre completo me miro inmediatamente, sorprendida –¿Porque tienes un chupón en tu cuello, que obviamente yo no hice? –pregunte molesto.

Bella me miro a los ojos sin entender -¿Chupón? –pregunto con inocencia. -¿Dónde? -Pregunto alterada.

Toque con mi dedo su chupete, ella busco un espejo de la mesita de noche y se lo miro. Abrió los ojos más de la cuenta y me miro, sorprendida.

-¿! Que demonios significa eso!? –grite, ya muy enojado. La idea de que Bella me hubiese sido infiel hacia que se me revolviera el estomago y mis mente no dejara de pensar estupideces.

-Yo… yo… -tartamudeo –No tengo idea- se miro el chupón y se lo toco confundida –no recuerdo que lo hayas hecho tu… -murmuro sonrojándose.

-No me mientas, Isabella. ¿Con quién estuviste? –dije poniéndome de pie en la cama pasándome las manos con rudeza por el cabello, acto que hacia cuando estaba confundido. Estaba demasiado furioso. ¿Qué diablos estaba pasando?-

-¿Qué? –pregunto Bella sorprendida abriendo sus ojos cafés mas de la cuenta. Se incorporo a duras penas para quedar sentada -¿Qué quieres decir, Edward? –sus ojos me desafiaron.

-Lo que oíste –sentía que mi cabeza ardía de los celos, mis manos picaban por golpear al idiota que estuvo con ella. Y yo, tan idiota amándola a morir y ella…

-¿Qué diablos estás diciendo Edward? –Bella estaba enfada -¿Qué te he sido infiel? ¿De verdad crees eso de mi? –parecía dolida.

Lo pensé. Claro que no pensaba eso de ella… o quizás solo era una máscara la que yo veía, quizás estaba tan estúpidamente enamorado que solo veía el lado lindo de las cosas. Pero Bella parecía dolida con mis palabras, enfadada, no sorprendida por ser descubierta. Pase las manos por mi cabello con desesperación mientras la miraba de pie al frente de la cama.

-Isabella –dije con voz fría, mi expresión era dura, de un chico sin sentimientos. Me dolía hacerlo, pero ahora no sabía que pensar. –Quiero saber con quien demonios te acostaste.

Bella abrió los ojos y de la sorpresa paso al enojo profundo –No te he sido infiel. –concluyo con voz firme, mirándome directamente a los ojos. -¿Con quien Edward? Si he pasado contigo los dos meses que he estado aquí. No me he acostado con nadie –su voz era firme y dura.

Me reí sarcásticamente –Entonces eso –apunte al chupete del cuello –es arte de magia, ¿Verdad? –ironice, mirándola con odio y caminando desesperado por la habitación, golpee la pared con odio. –Y yo, como un imbécil cuidando de ti mientras tu te metías en la cama de otro como una…

-¡Escucha Edward! –la voz de Bella me interrumpió. Y no era su voz, era como oír al demonio mismo saliendo de sus labios. La mire sorprendido, ella corrió las frazadas de su cuerpo con su brazo derecho -¡No te permitiré que me llames algo que no soy! –Sus ojos destilaban tristeza y odio, observándome casi negros –No se dé donde demonios salió esto y te puedo jurar por la vida que no tengo idea quien lo hizo. ¿Crees que a mí no me duele? –Dijo ahora con la voz rota- ¡Maldita sea, no sabes cómo me duele que no confíes en mi, menos después de lo que ha pasado- sus ojos se llenaron de lagrimas. Algo en mi decía que tenía razón, pero yo era demasiado orgulloso para reconocerlo. -¡Me asaltaron hace menos de 48 horas Edward y casualmente no tenia esta maldita cosa cuando Salí de la oficina! –las lagrimas se derramaron de sus ojos.

Mientras yo intentaba aclarar sus palabras en mi cabeza Bella se puso de pie a duras penas, se quejo cuando apoyo su pie izquierdo con la gran escayola en el suelo y se apoyo en la cama para darse un poco de equilibro. Vi como mordió su labio para no gritar cuando apoyo su pie izquierdo en el piso.

Mil ideas pasaban por mi cabeza y mi cuerpo no reaccionaba para correr a ayudarla. ¿Qué demonios quiso decirme?. Entonces me abofetee mentalmente y la culpa me invadió en el instante. Era demasiado idiota como para pensar que quizás el que la asalto le hizo el chupón… pero si le hizo un chupón, ¿Podria….? No, no quería pensar en eso.

La furia me invadió en el instante en que imagine al desgraciado que le había echo eso a mi Bella tocándola, recorriendo su delicado cuerpo con sus manos…

-¡mierda! –grito Bella, seguida de un ruido seco en el suelo

Asustado Salí de mis pensamientos y me di cuenta que Bella se encontraba tirada en el piso de estomago, no me costó darme cuenta que se había caído. Y yo como un imbécil no me percate de que se había levantado sin una pierna y un brazo bueno, era obvio que se iba a caer.

Corrí hacia –Dios mío, Bella. ¿Por qué te has levantado? ¿Quieres matarte? –dije molesto. Tome su brazo delicadamente para ayudarle pero ella se soltó de mi agarre bruscamente.

-¡Suéltame! –dijo con furia, sus ojos bañados en lagrimas. Me quede de piedra sin entender claramente. Ella jamás me habia hablado asi ni mirado con tanto odio. Ella no era mi Bella dulce y tierna.

Busco con la vista algo y cuando lo encontró se incorporo con una mueca de dolor que me dolió hasta a mí. Comenzó a arrastrarse hasta el sofá de mi habitación.

-Bella –dije tomándola del brazo, ella bruscamente se alejo de mi y siguió luchando para llegar. Me estaba desesperando. –Isabella, por favor, te vas a hacer daño –dije con dulzura y culpabilidad.

Ella me miro y sus ojos descargaban tristeza y furia. Me odie a mi mismo por idiota, por no haberme dado cuenta que ella estaba sufriendo –Ya me hiciste daño Edward –murmuro con la voz rota.

Me rompió el corazón oír sus palabras. Pero esta vez no la deja arrastrarse, la tome a la fuerza en mis brazos y la lleve de nuevo hasta la cama, mientras ella pataleaba, lloraba y me golpeaba. Y me lo merecía, por ser tan egoísta e idiota. ¿Cómo se sentirá ella pensando que si tenía ese chupón, era porque quizás habían abusado de ella?. Recordé que yo no lo había visto ese chupón el día que fuimos al acuario con Maddie. Lo vi aquí, después del asalto.

Las tripas se me revolvieron y los deseos de golpear a alguien volvieron, la culpa me invadió al mismo tiempo.

Bella intento ponerse de pie de nuevo, pero no la deje –Yo… yo te traigo lo que necesites. –ofrecí, dejando atrás mi orgullo y mi furia.

Ella no, me miraba con odio aun –Quiero mi bolso, por favor –su voz fría y ojos duros.

Asentí como estúpido y le traje el bolso. Ella revolvió todo con el brazo bueno y saco su móvil. Seco rápidamente sus lágrimas que no paraban de salir y marco un numero.

-¿A quién llamas? –pregunte, sentándome a su lado, esperando a que terminaran para disculparme.

No respondió, comenzó a incorporarse de nuevo para bajarse de la cama y se quejo al mover su brazo, nuevas lagrimas de dolor salieron de sus ojos –Alice –dijo con la voz apretada –Necesito que vengas, por favor. –Hizo una pausa –por favor… por favor solo ven. Y trae tu copia de la llave de mi apartamento –sollozo. Hizo una pausa y luego corto. Entendía porque llamaba a Alice, no la dejaría irse, no hasta que me disculpara, y si tenía que humillarme lo haría feliz, solo por ella,

-Bella… yo… -tartamudee, tomando sus manos con desesperación al borde de un colapso –Perdóname… yo no pensé y…

-¡Y un cuerno Edward! –grito enojada, las lagrimas no paraban de caer de sus ojos- ¿Cómo fuiste capas de casi llamarme puta? –me encogí al oír sus palabras, porque eran verdad -¡Como demonios crees que te perdone si has desconfiado de mi cuando he estado junto a ti y a mi pequeña durante estos meses, si te he demostrado con todo cuanto te quiero! –grito enojada, la furia destilada en sus palabras. Me limite a encogerme y avergonzarme, la culpa me recorría. Ella soltó su mano de la mía con brusquedad y me dijo –Tus palabras me han dolido más que el dolor de mi pie y mi brazo al caerme, mucho más. Porque ellos me hacen sentir dolor físico, tú has dañado mi corazón.

Sus palabras me destruyeron, literalmente, por dentro. Me sentí de lo peor, y no tardaron en picar mis ojos por lagrimas que no querían salir, pero ella provocaba tantas cosas en mi… y yo la había cagado.

-Bella, por favor, yo… yo se …. Soy un idiota, no pensé, perdóname –susurre abatido.

Bella atrajo la silla a su cuerpo ignorándome. Justo en ese instante entro Maddie asustada, abrazando su oso y expresión de tristeza.

-No peleen, por favor. Me hace daño –murmuro ella, con su mano en la puerta.

Bella inhalo aire y sus ojos se dulcificaron, sonrió a duras penas –No estamos peleando, mi amor. Ven –la llamo. Maddie vino mientras Bella la hacía sentarse a un lado en la cama. Beso su cabeza con ternura –Todo está bien cariño –me miro con ojos fríos, para que digiera alguna palabra.

-Si… esto… todo está bien –sonreí sin creérmelo ni yo mismo. En eso entro Alice a la habitación. Claro, se había quedado con la copia de las llaves de mi casa.

-Bella –susurro esta. Se acerco a nosotros y yo me removí incomodo, mirando el piso sentado al borde de la cama.

-Maddie, ¿quieres ir a dormir? –Bella sonrió con dulzura y acaricio la cabeza de Maddie, a quien se le cerraban los ojitos. Maddie la miro con preocupación –Tranquila cariño, todo está bien. Ahora tía Alice te llevara a tu cama, ya que yo no puedo –Maddie asintió.

-¿Estarás mañana cuando despierte? –pregunto la niña.

Bella suspiro. –No lo creo…

-¿Por qué? ¡Yo tenía razón! Ustedes peleaban… -a la pequeña se le llenaron los ojos de lagrimas. Me acerque hasta ella mientras Alice observaba atentamente nuestros movimientos, armando el rompecabezas en su cabeza.

-No cielo, todo está bien… ahora ve a dormir para que Bella pueda descansar –sonreí dándole confianza, aunque noto que era mentira.

Asintió –Bella… te quiero, –murmuro. Beso la mejilla de Bella y ella sonrió de verdad, beso la cabeza de Maddie. Yo sonreí en silencio, enternecido.

-Yo te amo, cariño. Ahora ve a descansar. –La pequeña asintió y miro a Alice. Esta la tomo de la mano y nos mando una mirada significativo a los dos para luego salir de la habitación.

Bella no me miro, miraba atentamente su escayola como si fuera lo más interesante del mundo. –Bella –ella no me miro. Suspire y me acuclillé en el suelo, frente a ella que estaba sentada al borde de mi cama y tome su mentón con mis manos, ella no se negó.

Las lagrimas caían por sus ojos y yo las seque con mis pulgares –Cielo… he sido un estúpido. Me deje llevar por los celos… yo… me imagine cualquier cosa. –admití, afligido –Perdóname, jamás quise decir lo que dije. Y me duele verte así por mi culpa, te quiero demasiado para verte así… y no sabes cómo me odio porque esas lágrimas son por mi culpa.

Ella me observó en silencio, las lagrimas aun caían –Eres un idiota –murmuro, antes de dejar caer su rostro en mi pecho, llorando débilmente. Supe que eso era un "estas perdonado" al estilo Bella.

Suspire aliviado y bese la punta de su cabeza, luego su nariz –Lo sé, soy un imbécil. Pero este imbécil está muy, muy arrepentido –dije sinceramente.

Bella levanto la mirada y sus ojos me traspasaron –creo que yo hubiera hecho lo mismo… -murmuro, apenada. -Solo… me dolió mucho que dudaras de mi. –susurro.

Suspire, con la culpabilidad de vuelta –Perdón –murmure de nuevo.

Ella se rio débilmente y asintió con la cabeza- No entiendo porque tu rompes todas mis barreras –susurro –Siempre fui orgullosa y terca, soy capaz de no hablar en años con alguien que me hizo daño –suspiro, cerrando sus ojos –No puedo enojarme contigo ni aunque quiera… es… extraño. Haces que mi orgullo se vaya al retrete. –murmuro, con una risilla.

Sonreí, feliz de oír su risa de nuevo. La mire directamente a los ojos para que viera en ellos que era completamente sincero –Prometo nunca más dudar de ti. –prometí sinceramente.

Bella se quedo en silencio unos segundos unos segundos –Y yo prometo no dudar de ti nunca –murmuro.

Sonreí, agradecido y la bese tiernamente en los labios. Bella me respondió el beso con una sonrisa adornando su cara.

-Siento la interrupción –oímos la voz de Alice. Ambos nos giramos al mismo tiempo para verla apoyada en el marco de la puerta cruzada de brazos con una sonrisa burlona -¿Me han llamado solo para meter a Maddie a la cama? –murmuro, alzando una ceja.

Bella hablo –Lo siento Ali, pero este idiota quería discutir y yo te llame para que me llevaras a casa. –murmuro.

-No tienes que irte, Bella –murmure –Esta es también tu casa.

Ella se sonrojo –No lo es. Y no me gusta incomodarte, además, yo tengo mi propio apartamento y puedo cuidarme perfectamente bien sola, odio depender de alguien más –dijo haciendo un mohín.

-Creo que esta vez apoyo a Edward, Bella. No puedes quedarte sola –Alice me apoyo. Sonreí con agradecimiento.

Bella gruño y Alice y yo nos reímos. –Bien. Ahora quiero saber porque demonios hiciste llorar a mi amiga –Alice me miro desafiante, totalmente seria. Se sentó a un lado de Bella en la cama y yo me senté en el suelo, frente a ellas.

-Solo tuvimos una discusión por….

-Porque yo estoy muy sensible y Edward dijo algo que me molesto –Bella me miro a los ojos diciéndome con la mirada que no hablara.

Alice alzo ambas cejas, divertida –Eso suena a mujer embarazada. ¿a caso te dijo que estabas gorda? –se burlo.

Bella y yo nos sonrojamos, sabiendo que era imposible que estuviera embarazada porque jamás habíamos hecho el amor -¡Alice! –regañe.

-¿Qué? –pregunto con inocencia.

Suspire y negué con la cabeza –Mira lo que tiene Bella en el cuello-Bella me dedico una mirada enojada -Lo siento amor, pero es necesario que sepa.

Alice miro a Bella en el cuello y le vio el chupón. Hizo cara de asco –No quería saber de la vida sexual de mi hermano y mi mejor amiga –se quejo.

Gruñí con frustración –No se lo he hecho yo –dije, algo avergonzado. Me puse de pie y abrase a Bella atrayéndola hasta mi, no queriendo pensar en que alguien más la había tocado y pasado su asquerosa lengua por su cuello.

Alice alzo sus depiladas cejas sorprendida. Luego frunció el ceño, sin entender –Lo tenia después de que me "Asaltaran" –Bella hiso las comillas en el aire, algo triste.

Alice abrió mucho sus ojos entendiendo al instante. -¡Oh Dios mío! –Exclamo llevando sus manos a la boca con expresión de susto –Díganme que no es lo que pienso…

-Alice, si lo que piensas es sobre alguna violación, no fue así –aseguro Bella. La mire sorprendido al igual que Alice –Si lo hubiera hecho mientras estaba inconsciente me dolería –dijo algo sonrojada- Y no es así. Simplemente me dejo este asqueroso recuerdo –suspiro con cansancio.

Apreté a Bella a mis brazos y bese sus cabellos. –Esto tiene que saberlo la policía. ¿Ya han denunciado el hecho? –pregunto a Alice.

Asentí –Rose hizo la denuncia y Bella firmo los papeles, ya que ella no podía ir por las lesiones. Tengo el número….

-Por favor, no –suspiro Bella –no quiero saber que paso para que me hiciera el chupón. Al menos no se aprovecho de mí, que es lo que más me importa. No quiero saber lo demás –murmuro ella con voz baja.

-Pero Bella…-comenzó Alice.

-No, Ali –interrumpió –Por favor, háganlo por mi –pidió.

Alice y yo suspiramos y asentimos, si era lo que ella quería ambos lo respetaríamos.

-Bueno, como veo que todo se soluciono debo irme con Jazzy –suspiro feliz.

Ambos asentimos y Alice se despidió alegremente de ambos -¡los quiero! –grito antes de salir de mi apartamento.

Bella suspiro en mi pecho y yo cerré los ojos con cansancio –Hora de dormir –murmure.

Bella asintió y se alejo de mis brazos, quejándose levemente al hacer un movimiento con el brazo malo –Maldita sea, me duele mas con el golpe –se quejo.

-Siento no haberte sujetado –dije culpable. Bella negó con la cabeza.

-No puedes sujetarme siempre Edward –Bella acaricio mi mejilla –Y si lo hubieras intentado en ese momento, me hubiera lanzado sola al piso antes de que llegaras a mi lado. Soy demasiado orgullosa cuando quiero –dijo con una leve sonrisa.

-Tonta Bella –dije rodando los ojos y bese levemente sus labios. –Ahora duerme

Ayude a Bella acomodarse en la cama y la cobije como a una niña, luego yo me acosté a su lado. Se sentía extraño, nunca había dormido en la misma cama con Bella, si había dormido con ella en el sofá y en la alfombra, pero no en mi cama. Cuando ella se quedaba aquí dormía en la habitación de invitados para que Maddie no lo encontrara… extraño.

A penas metí mi cuerpo a las cobijas sentí el calor de su cuerpo cerca del mío, yo me apegue a su lado derecho, sabiendo que era su mano y brazo bueno y bese su hombro.

Ella se rio y me miro –Te quiero –susurro, mirándome directamente a los ojos.

Sonreí como bobo, seguro la baba se me caería pronto –Yo mas –Bese sus labios lentamente y ella se quejo en mi boca. Al ver que no profundizaba el beso metió su lengua a mi boca sin pedir permiso. Jadee y abrí los ojos para ver que se sonrojaba y mantenía sus ojos cerrados, así que sonreí contra su boca y cerré mis ojos disfrutando el momento.

Apague la lámpara de la mesita de noche y pase mi brazo por la cintura de Bella, abrazándola y apoyando mi cabeza en el hueco de su cuello. Ella olía fenomenal, aun aroma natural de frezas profundizado por su Shampoo. Ella beso mi frente y acaricio mi cabello lentamente con su mano buena.

Poco a poco me iba relajando con sus caricias, disfrutando del calor de su cuerpo a mi lado. –Buenas noches, amor. –susurro Bella sin dejar de acariciar mi cabello, sus ojos cerrándose.

-Buenas noches, Mon Ange –susurre. Luego de besar sus labios me quede profundamente dormido.


Primero que todo:

PERDON PERDON PERDON! Siento mucho lo del atraso...

De verdad, lo siento. Pero he perdido tanto tiempo e inspiracion, !no saben cuanto me costo escribir esto!

La verdad esque sufro bloqueos, ademas la escuela me tenia colapsada y otras cosas, como la historia que escribo con personajes propios y bueno... muchas cosas que me obligaron a dejar de lado Fanfic. Para mi escribir es un Hobby, no algo a lo que este obliagada, por lo que no puedo escribir si mentalmente no tengo nada preparado ni imaginacion para crear algo. Pero tambien pienso en que yo odio cuando se retardan e las historias o las abandonan, me hace sentir muuy mal, y bueno, pues estoy haciendo lo mismo...

en fin, intentare escribir lo mas posible, buscando que sigue despues de esto, ya que yo soy una chica que escribe solo un capitulo y no sabe el siguiente xd. Lo siento, por eso no doy adelantos ni nada.

Agradesco a las chicas que enviaron sus revierw y le spido disculpa desde corazon.

Pero ahora que saldre de vacaciones el viernes tendre mucho tiempo para pensar y escribir! asi que tengo fe en que todo salga bien :D

Agradesco cada uno de sus review; y espero que no se desepcionen con el cap, qe no ha quedado de las maravillas... pero es todo lo que pude hacer.

Son 17 paginas word 6.594 palabras, asi que espero que sea como una recompenza, los otros cap son solo de 8 paginas word xd

ESPERO SUS REVIEW; SORRY Y GRACIAS! :D

ESpero que me lean pronto! Las quiero.

Pk.-*