Thomas, te amo.
Estoy atemorizada por lo que veo
Pero de alguna manera sé
que mucho más está por venir
Inmovilizada por mi miedo
Y pronto me cegarán las lágrimas
Puedo detener el dolor si lo deseo
Capitulo 16
¿Sophie?
*
Llegamos al departamento de Edward alrededor de las seis, pues después del supermercado pasamos a una librería y luego a comer fuera. Lo pase realmente bien.
Con Maddie veníamos caminando mientras Edward traía todas las bolsas, parecía cualquier cosa con tantas bolsas, daba risa. Yo quería ayudar, pero solo me dejo traer dos bolsas con un brazo, alegando que el otro estaba recién salido del peligro.
Abrí rápidamente la puerta del apartamento dejando que Edward y todas las bolsas de supermercado entraran. Edward las dejo en la cocina y Maddie se fue a jugar.
-Amor, podía ayudarte –dije rodando los ojos –eres tan terco.
Edward dejo de tomar agua de un vaso de vidrio y alzo una ceja -¿Me dice eso la "señorita-terquedad" –hizo las comillas en el aire.
Le saque la lengua infantilmente –Si tú lo dices… -y comencé a ordenar las bolsas en los estantes.
Edward me ayudo a guardar la comida en la nevera y los muebles, luego me dedique a hacer las camas y ordenar un poco, aunque no mucho, ya que Edward tenía todo impecable. Era extraño hacer limpieza en una casa que no era mía… temía que algo le molestara a Edward, pero cuando me miraba y sonreía sabia que no, que le encantaba. En un viaje rápido fuimos a buscar la poca ropa que quedaba en mi casa, porque casi toda mi ropa y mis útiles de aseo y cosas estaban aquí. Prácticamente ya me había mudado aquí.
A las siete sonó el timbre. -¡yo voy! –Grito Edward mientras yo preparaba un sándwich de queso y jamón y una leche para Maddeline, quien tenía hambre. Habíamos decidido no hacer la cena hoy y comer las pizzas que Alice dijo que traería, y comprar más por supuesto, ya que Emmett es capaz de comerse dos pizzas enteras el solo.
Estaba partiendo una manzana roja con un cuchillo para Maddie cuando el cuchillo atravesó la manzana y llego hasta mi dedo. Sisee de dolor.
-¡Bellita! –Grito Emmett haciendo que saltara del susto. Sus brazos me alzaron en un abrazo.
-¡Emmet-oso! –salude, besando su mejilla. Emmett me bajo de sus brazos y revolvió mi cabello mientras yo luchaba por quitar sus manos de mi cabello.
-Si no fueras mi amiga estaría celosa –Dijo Rosalie, mirándonos desde la puerta con una sonrisa a traviesa. A su lado Edward.
-En mi caso, si no fuera mi hermano, también estaría celoso –se burlo Edward.
Rodee los ojos y Emmett se rio –Seguro. Ven acá, loca –abrí mis brazos para Rose.
Ella me saludo con cariño y yo sonreí mientras charlábamos sobre cómo le había ido en su sesión, hizo mil caras e enojo y la sonrisa falsa que tuvo que poner para las fotos, según ella, demasiado falsas.
-¡Bella! ¿Por qué tiene esta manzana sangre? –pregunto Edward, mirando la manzana dudoso.
Entonces ahí recordé mi dedo. Lo alcé para verlo mejor y la estruendosa risa de Emmett lleno la habitación.
-Santo Dios, Bella, ¿Cómo no te habías dado cuenta? –dijo Rose negando con la cabeza mientras Edward se acercaba hasta mi y metía mi dedo bajo el agua.
-Sí que te trae loca Edward, ¿Verdad Bellita? Ya ni te das cuenta de nada… -se burlo Emmett con la boca llena.
-¡tú! –lo apunte con mi dedo bueno -¡Deja de comerte la comida de Maddie! –dije con una sonrisa.
Emmett puso cara de inocente con la boca llena -¿De Maddie? –pregunto. –Rayos, no sabía. Ahora hago otro.
-Vamos cariño, tenemos que desinfectar esto y poner una bendita –murmuro Edward arrastrándome hasta su baño.
-Amor, no es para tanto –suspire mientras Edward desinfectaba la herida.
Rodo los ojos –Se que si no hago esto en unos minutos mas tendrás un corte más profundo en todo el dedo –dijo. Fruncí el seño, tenía razón.
-Gracias –susurre luego que mi dedo estuviera protegido por un parche.
-De nada –Edward sonrió y beso mis labios.
Suspire en su boca, mis piernas tiritaban y el estomago me cosquilleaba. Era impresionante lo que ese chico producía en mi, algo que hacía que perdiera la noción del tiempo y espacio. Amor me dijo mi cabeza. Se llama amor.
Pero luego el dulce y casto beso se transformo en uno pasional y ardiente. O yo lo sentía así, pero la necesidad de sentir las caricias de Edward se estaban poniendo muy malas ahora.
Bella… estas en el baño de su casa, tus amigos están a afuera con una niña de 4 años que consideras tu hija… no es el momento, Bella, apártate…
¡Al diablo! –grite mentalmente.
Edward se separo de mi algo acalorado, sus mejillas sonrojadas y su pelo un poco mas alborotado por mis manos aferrados a ellos. -¿Al diablo con que? –pregunto bajito.
-Nada –me sonroje como tomate al decir mis pensamientos en voz alta. Tome a Edward de las solapas de la camisa y lo atraje hacia mí.
Sus manos recorrieron mis costados delicadamente y luego se posaron firmemente en mi cintura, de un momento a otro me encontraba acorralada en la pared con el cuerpo de Edward apretando el mío.
No me dio tiempo ni para tocarlo cuando un golpe en la puerta nos hizo alejarnos -¿Mami? ¿Papi? –llamo una musical voz al otro lado de la puerta.
Mi corazón se apretó del susto al que la pequeña nos encontrara en esa posición y de la emoción al oír que me digiera "Mami". Lo había hecho solo en algunas ocaciones.
Edward y yo nos miramos y yo baje mis piernas de su cadera, ni cuenta me había dado que lo había aprisionado así.
-Ya vamos, corazón –grite hacia la puerta, mi voz algo extraña.
-Dios…- susurro Edward alejándose de mí. Se mojo la cara y luego me miro a través del espejo –Me vuelves loco, Isabella. No sé cómo demonios haces esto en mi… -murmuro bajito.
-¿Bella? Ma, tengo hambre… -se quejo la pequeña.
-Voy cielo, dame un segundo –volví a gritar, mientras alisaba mi cabello con mis manos.
Me acerque a Edward y bese su mejilla mientras con mis brazos lo abrazaba por su espalda.
-Te amo, Edward –El cerro sus ojos y sonrió, luego se volteo y me beso con ternura.
Fui cortando el beso antes de que la combustión llegara y me aleje de el –Yo también te amo –sonrió.
Salimos del baño y Maddie nos miro extrañados –Tia Alice que no hay que ir al baño de a dos… -murmuro la pequeña.
Edward y yo nos miramos, algo sonrojado –Lo que pasa, cielo, es que Bella se ha hecho un corte en un dedo y yo le he puesto una bendita –explico Edward mientras le mostraba mi dedo.
Los ojos de la niña se abrieron –Oh, ¿Hay mas benditas? Yo quiero una –alzo su pequeño dedo.
Edward y yo nos reímos. –Claro –Edward desapareció y volvió con una bendita de conejitos y la coloco en su dedito, luego beso su frente. –Ve a la cocina, Emmett tiene tu comida.
La pequeña asintió y desapareció por el pasillo. Aproveche el momento y bese rápidamente los labios de Edward, luego tome su mano y caminamos hasta el salón.
Edward Pov.
Los meses habían pasado fantásticamente. Bella ya no tenía las escayolas y eso la hacía más feliz. Me reí internamente cuando recordé que la silla aun estaba en el maletero y que Bella no la había quemado aun, seguro se le había olvidado o me haría caso y la guardaría para el embarazo.
Podía respirar tranquilo luego del resultado de los exámenes que Carlisle le había hecho a Bella sin que ella supiera. No había rastro de semen, quería decir que el maldito no había abusado de ella.
Los investigación no había avanzado pues no habían pruebas ni testigos y Bella no recordaba nada.
Recién en este instante, en el que caminaba hacia mi salón para ver películas con mis hermanos, amigos y novia me acorde del sueño de Maddeline. Me abofetee mentalmente por haberlo olvidado tantos meses. Debía contárselo a Bella. Maddie era un ser extraño, ella tenia algo distinto a los demás. Me sorprendía que en las situaciones complicadas se comportara como… si no fuera ella. El sueño que había tenido era demasiado subido de tono para una pequeña de 4 años. Pensé en la posibilidad de llevarla al psicólogo, pero como no había vuelto a tener pesadillas y ese sueño no parecía haberle dejado un trauma desistí de la posibilidad.
-¡Edward! –chillo Alice desde la puerta.
Salí de mis pensamientos dándome cuenta que Bella ya no estaba a mi lado, estaba dándole de comer a Maddie mientras esta veía la tele. –Alice –salude sonriente y mi pequeña hermana se lanzo a mis brazos casi votándome al piso. Sonreí.
-Tengo un extraño presentimiento, Edward –susurro en mi oído, sin cambiar su expresión de alegría, pero su tono era cuidadoso –Algo va a pasar… algo va a aparecer… lo presiento.
Sabía perfectamente bien que Alice nunca fallaba en sus presentimientos. ¿Pero que podía pasar? –Tranquila, hermanita. Nada malo pasara- intente calmarla.
Yo era el único que creía en Alice o al menos lo asumía. Siempre que la pequeña duende decía algo sucedía, mi familia solía llamarlo "coincidencia", pero yo sabía perfectamente que las coincidencias no existen, solo hay que aprender a leer su lenguaje.
Alice se separo de mis brazos y asintió con agradecimiento -¡Trajimos pizzas y películas de terror! –chillo contenta y luego se fue a saludar a Bella.
-¿Qué tal, hombre? –saludo Jasper.
Converse un rato con Jasper de sus proyectos mientras todos comíamos pizza y al rato Bella fue a acostar a Maddie mientras nosotros preparábamos las palomitas y películas. Bella llego unos minutos después cuando todo estaba listo.
Mi sofá estaba ocupado por el gran cuerpo de Emmett y Rosalie, así que cabía solo uno a su lado, Jazz y Alice estaban sentados en un sillón individual, Alice sobre el regazo de Jasper con un cuenco de palomitas en sus piernas, así que me senté en el piso sobre algunos cojines y Bella se acomodo entre mis piernas, apegando su espalda a mi pecho, bese su cuello y ella sonrió, atrayendo el cuenco de palomitas hasta nosotros.
"La bruja de Blair" comenzó. Yo ya había visto esta película junto con Jasper, pero los demás no la habían visto. Debía asumir que daba miedo, pero no tanto, al menos a mí.
No podía decir lo mismo de los demás, Bella tiritaba en mis brazos y se aferraba fuertemente a mi cuerpo a medida que las imágenes iban pasando. Se tapo los ojos más de una vez mientras yo me dedicaba a observar sus reacciones que encontraba realmente adorables.
Mire a Jasper que abrazaba a Alice y esta veía con un ojo a través de sus dedos, asustada. Era gracioso ver a la pequeña duendecillo asustada, y qué decir de Emmett, era muy gracioso ver a Emmett con cara de miedo y a Rosalie abrazada a él, sin expresión en su rostro, como si la película le aburriera.
Termino la peli y la pantalla comenzó a dar los créditos. No habían palomitas en los cuencos y nadie se movió.
-Whoa –murmuro Emmett –estaba buena.
-¡Horrible, horrible! Oh Dios, tendré pesadillas –murmuro Alice escondiéndose en el pecho de Jasper.
Bella tenía su cara en mi pecho –Bella, amor, ¿no le puedes tener miedo a eso, o si? –me burle.
Sus adorables ojos chocolate me atravesaron –Búrlate, Cullen –me reí y bese sus labios.
Justo en ese instante golpearon la puerta.
Todos nos miramos entre todos, yo no esperaba a nadie y no creía que los chicos ubieran invitado a alguien. Carlisle y Esme no eran, pues estaban en una "segunda luna de miel" en Miami.
-¿Esperas a alguien? –pregunto Bella mientras se ponía de pie.
Negue con la cabeza y los chicos también.
Algo me decía que lo que me dijo Alice tenía que ver con esto, y al mirar a la duende me di cuenta que ella pensaba exactamente lo mismo, me lo decía su mirada.
Bella Pov.
La película realmente era escalofriante, jure internamente nunca más volver a recorrer un bosque.
Al oír la puerta mire a Edward ceñuda, no creía que esperáramos a nadie.
Me puse de pie y camine hasta la puerta.
Algo temerosa la abrí, como si me fuera a encontrar con el mismo chuqui frente a mí.
Y lo que estaba frente a mí, definitivamente no era chuqui.
Una rubia despampanante esta frente a mí, me superaba en altura y su cabello caía lacio y brillante por sus hombros, grandes gafas oscuras como cintillo. Sus ojos de un azul profundo y su rostro perfecto, cubierto de maquillaje. Cuerpo estupendo y maletas a su lado.
Un momento, ¿Maletas?.
Ella me miro de arriba para abajo, casi como si fuera un microbio. ¿Pero quién demonios era ella, porque diablos me miraba así?. Si yo no era la gran cosa no tenia porque mirarme como si fuera parte de los sirvientes.
-Hola, ¿Buscas a alguien? –salude.
Ella iba a abrir la boca cuando a mis espaldas una voz que reconocía muy bien hablo antes que ella.
-¡Sophie! –saludo Edward emocionado.
Ahora sí que no entendía nada.
Siento lo corto del cap, pero prometo subir pronto. Tengo el siguiente cap listo, solo espero recibir muchso review para subirlo n.n
Como ven, una sorpresa llega a la casa de Edward, y esto le traera muchos problemas a Bella... shan shan.
Sii! asi que esa mujer le hara un poco la vida imposible, asi que creo que se pondra bueno.
Espero recibir muchos review, ya que me tienen un poco abandonada, bueno, no me quejo porque lo meresco. Pero agradesco a las chicas que me escriben , de verdad se los agradesco, siento que valoran mi trabajo :D
Las qiero, y envienme un review! ÑEkdjsakdja; Besotes & subo pronto.
Pk.-*
