I miss you... But you can wait me, I love you too.


Pero, oh Dios, siento que me han mentido
Perdí toda fe en las cosas que logré
He despertado ahora
para encontrarme a mí mismo
En las sombras de todo lo que he creado,
Deseando estar perdida en ti.


Capitulo 18

No te perdono… pero a ti si.

2 horas después y yo aun estaba despierta. Me había aburrido de mirar el techo, así que pose la mirada en la pequeña que dormía a mi lado, me hacia sonreír sin proponérmelo. Amaba a esta niña.

Pero ya me estaba aburriendo y me dieron ganas de tomar un vaso de agua, tenía la boca seca y los ojos secos. Había llorado sin proponérmelo y en silencio, pero ya había parado hace una ¿media hora?.

Con un suspiro me puse de pie con cuidado de no despertar a Maddie. Salí de la habitación y me encamine hasta la cocina.

Me sorprendí un poco de ver a Edward y Sophie conversando en el sofá del salón, pero los ignore olímpicamente y camine hacia la cocina, tome el vaso de agua y me lo bebí de un trago.

-¿No puedes dormir? –pregunto Edward, desde mis espaldas.

Me voltee, el estaba apoyado en el marco de la puerta con su pijama puesto, debo admitir que esos pantalones de franela y esa polera musculosa lo hacían ver extremadamente sexy. Sus ceño se frunció cuando noto mis ojos un poco hinchados.

-Acabo de despertar –mentí, recordando que el me había ido a visitar mientras "dormía".

No espere ni que abriera la boca ni yo pensar, Salí de ahí y me fui nuevamente a la habitación de Maddie, sin mirar a nadie en el camino.

Me acosté en la cama y esta vez me abrace yo a la pequeña, necesitando yo un reconfortante abrazo.

Me desperté al otro día a las 8 de la mañana. Maddie estaba a mi lado, aun dormida y abrazada a mi cuerpecito. Sonreí y bese su cabecita, separándome de su abrazo para prepararme para juntarme con las chicas.

Estire mi cuerpo y vi que el día estaba soleado, seguro haría calor. Fui a la habitación de Edward y entre sin hacer ruido para sacar mi ropa. Edward estaba ahí en su cama, dormido profundamente y abrazando la almohada del lado en el que dormía yo. En ese momento, en el que él no estaba consciente y que abrazaba mi almohada no pensé mucho, simplemente lo extrañaba y sabía que él me extrañaba, aunque yo no daría a torcer mi brazo fácilmente. Bese sus labios suavemente, solo un besito que hizo que mi corazón saltara nuevamente. El sonrió, pero estaba dormido profundamente, lo supe por su respiración y su cara tan calmada.

Suspire y corrí hasta el armario, tome un vestido blanco y unas mayas negras para ponerme abajo, unos zapatos con poco taco y una chaqueta negra.

Salí de la habitación en silencio y me duche en el baño de invitados, no quería despertar a Edward duchándome en el baño de su habitación.

Cuando estaba lista me coloque la ropa y me observe en el espejo mientras cepillaba mi cabello. Lo deje suelto por ambos lados de mi cara con pequeñas ondas en las puntas.

Alice me hubiera felicitado, pensé. Puse un poco de mascaras de pestañas y nada más, no tenía ganas de maquillarme.

Salí del baño y fui a ver a Maddie, evitando cualquier pensamiento dirigido a Sophie o la rubia plástica, como la había apodado Rose.

Maddeline estaba despierta y sonrió cuando me vio. Me acerque a ella y me senté a un lado de su cama.

-Hola cariño –salude, besando su frente.

-Hola Bella –saludo ella –Ayer dormiste con migo, te vi en la noche –dijo con alegría.

Asentí, sonriente –Tenía ganas de dormir con mi pequeña –murmure.

Ella se sentó en la cama y me abrazo, sonreí con alegría olvidando todo-¿Quieres desayunar? –ella asintió con su cabecita. –Muy bien, vamos a ducharte y luego a desayunar, ¿está bien?.

Ella asintió contenta y la cargue en mis brazos, la lleve hasta el baño y la duche con su shampoo de vainilla. Edward se reía, diciendo que yo olía a fresas y Maddie a vainilla, una combinación exquisita, según sus palabras. Suspire al pensar en Edward, odiaba estar enojada con él, pero el debía haberme defendido y no callarse con su "Amiguita".

Deje a Maddie en su habitación y me dirigí a la cocina para preparar el desayuno mientras la pequeña se vestía.

Prepare panqueques, leche para Maddie y un café cargado para mí, justo cuando hacia las tostadas y el huevo entro Sophie a la habitación con su pequeño pijama y ya maquillada.

-¿Qué hay para desayunar? –pregunto, sentándose en el taburete de la cocina.

-Tienes huevos en la nevera y muchas cosas más para prepararte –dije, simplemente.

-¿Preparar, yo? –dijo como si hablara con una tonta.

Apreté mis manos alrededor de la cuchara con la que revolvía el huevo para no decir nada imprudente –Si. Hay de todo para comer. –murmure.

Coloque las tostadas en la panera y los huevos en un plato, justo cuando Sophie iba a decir algo mas entro mi pequeña ya vestida con una falda, mayas y una polerita verde a la cocina, se veía preciosa y a la moda.

Sophie la miro sorprendida y profirió un grito al verla en la cocina. Maddie se asusto y corrió hasta mí. La tome en brazos y la abrace mientras Sophie la apuntaba como si fuera un bicho raro.

¿A caso Edward no le había contado?.

-¿Por qué gritan? –pregunto un Edward adormilado a la entrada de la cocina, refregándose los ojos.

No respondí, pero Sophie si -¡Quien es ella! ¿Qué hace aquí? –Miro a Edward -¡Tienes una novia con una hija! –grito, sorprendida.

-¿No le habías hablado de Maddie? –grite yo, enojada y sorprendida. Maddie se apretó a mis brazos.

Edward nos miro a ambas sorprendido –Yo… no salió el tema…

-No puedo creerlo –susurre, completamente enojada –¿Por qué no lo habías hecho? La ha asustado. ¡Estaba a una habitación de distancia, Edward, como olvidarla! –dije colérica.

Edward se tapo la cara con las manos –Perdón, Bella. De verdad… tenía la cabeza en otro lado… y con tu enojo.

-Da igual, Edward. –murmure, controlándome. Coloque a Maddie en la silla –Mi amor, voy a salir. –le dije acariciando su cabello.

-Pero… ¿Por qué? –murmuro ella con tristeza. –No te vayas… -dijo con tristeza.

Suspire, mirando a Edward -¿Quieres acompañarme? –pregunte a Maddie.

Ella sonrió y asintió con su cabeza cobriza. Sophie, viendo el parecido entre los tres. Edward parecía arrepentido y triste, pero ya había metido la pata muchas veces.

Mire a Edward para ver si me autorizaba, más que mal él era el encargado de Maddie.

El asintió, derrotado, mirándome con la disculpa en sus ojos. Sophie ahora me miraba a mí con odio, como si yo hubiese hecho algo malo.

-Vamos a buscar tus cosas, cariño –Ella asintió y corrió hasta su habitación. Yo tome mi cartera que estaba en el mueble de la cocina con todo listo.

-¿No vas a desayunar? –pregunto la triste voz de Edward.

-No –dije cortante. Llego Maddie a mi lado con su mochila y su boina verde, sonreí –Despídete de Edward y Sophie –ordene.

Ella camino hacia Edward y lo abrazo, Edward parecía sentirse mejor con eso. Suspire con cansancio. Amaba tanto a ese hombre, pero era tan idiota a veces…

Maddie se acerco temerosa a Sophie y beso su mejilla, Sophie lucia enojada y no quitaba su mirada de odio hacia mí. ¿Pero qué demonios le había hecho yo a esa chica?.

Maddie corrió hasta mi y tomo mi mano, yo cogí mi cartera y me fui sin siquiera despedirme, seguro insultaría a algunos de los dos por idiota.

Suspire y me apoye contra el ascensor, mirando mi reflejo en las paredes. Maddie me miraba curiosa.

-¿Quién es ella? –pregunto.

-Una amiga de Edward –respondí, simplemente.

-Oh… ¿Y porque ella te mira feo? –pregunto, la pequeña.

Me sorprendí que lo notara –No lo se. Creo que no le caigo muy bien –me encogí de hombros.

-¿Te cuento un secreto? –me dijo la pequeña. Asentí y me agache a su altura. –A mi no me agrada, parece ser una bruja como la de mis cuentos –Me reí y la alce en mis brazos.

-Quizás es como la bruja de tus cuentos –murmure, risueña.

Esta niña sabía alegrarme el día. Solo esperaba que Sophie no arruinara mi felicidad.

Lleve a Maddie a desayunar en un local cerca del centro comercial. Ella estaba feliz comiendo tortitas y leche, y yo quede tranquila con un café cargado y una media luna.

Luego del desayuno fuimos al centro comercial donde había quedado en ir con Alice y Rosalie. Al llegar ellas ya estaban ahí y decidimos ir de inmediato de compras y luego sentarnos a conversar.

Estábamos en una tienda de zapatos, Alice le estaba probando unos a Maddie mientras Rose modelaba frente al espejo con unos con un taco infernal.

-¿Y qué paso con la rubia? –pregunto Rose, aun mirando sus pies.

Suspire, mirando los zapatos que estaban a mi lado con odio -¿Puedes creer que le dijo a Edward que creía que era de la limpieza cuando abrí la puerta? –dije con odio.

Rosalie se giro en ese instante y me miro con ojos sorprendidos -¿Qué dijo que?. –pregunto, sorprendida.

-lo que oíste. Yo la escuche, también le dijo a Edward que quizás quería su dinero. ¿Y sabes lo que hizo el idiota? –pregunte, enojada. Ella negó -¡Solo le decía "Sophie" interrumpiéndola, como si hablar con una niña! ¿Crees que me defendió? –bufe, molesta, cruzándome de brazos. -¡no!-

-Oh Dios mío –murmuro Rose, tapándose la boca. -¿supongo que la pusiste en su lugar, no? –pregunto esta. –Si no lo hiciste yo misma la golpeo.

-Claro que la puse en su lugar, ayer no dormí con Edward –murmure.

-Muy bien hecho, Bella –me felicito Rose –Es un idiota.

-A veces lo es. –murmure.

Rosalie bufo y siguió mirando sus pies –Lo peor es que vivirá con ustedes durante un tiempo… -murmuro esta.

Suspire con cansancio –eso es lo peor. No creo que lo soporte…

-Tu te quedaras ahí –dijo ella, apuntándome con su dedo -¿No le dejaras el camino libre para seduzca al idiota de Edward, cierto? –pregunto esta.

Fruncí el ceño -¿Seducir a Edward? –pregunte.

Rosalie rodo los ojos, oí como Alice chillaba con Maddie mirando sus zapatos rosas. Volví mi vista a Rose –No me digas que no te has dado cuenta aun, Bella –negué con la cabeza, confundida. -¡Esa arpía quiere a Edward! ¿Cómo no lo has pensado? –dijo esta como si fuera tonta.

-¿A Edward? –Pregunte, confundida -¿Tú crees?

-Bella, es obvio –murmuro esta. Se sentó a mi lado –Llego a su casa y dijo cosas malas de ti sin siquiera conocerte, intenta claramente que Edward se aparte de ti, y lo está logrando. ¿Para que querría eso, porque tiene celos de "amiga"? –hizo las comillas con sus dedos. –No. Ella quiere a Edward para ella. –sentencio.

-Pero… Dios. –Murmure –Quizás por eso casi se murió cuando vio a Maddie esta mañana. –murmure, perdida.

-¿Qué? ¿No la vio ayer? –pregunto Rose.

-No. A Edward se le había "Olvidado" decirle la existencia de Maddie –Rose abrió la boca –Esta mañana cuando fue a la cocina preguntando que había para desayunar-dije con rabia –entro Maddie, la rubia grito como si hubiera visto una araña peluda. Edward entro en ese instante y me entere que no le había contado sobre Maddie, y como ella llego cuando Maddeline dormía… -suspire, cansada, mire hacia el techo.

-No lo puedo creer… si que es un idiota tu novio –murmuro Rosalie.

-No lo es –defendí –se le tiene que haber olvidado con la emoción o que se yo… pero metió la pata. Yo Salí hecha una furia con Maddie de mi mano, ni siquiera desayunamos en casa aunque tenía todo listo, estaba demasiado enojada.

Rosalie iba a hablar pero Alice llego con una bolsa en una mano y Maddie de la otra. -¿se compraran algo?.

Rosalie asintió y se dirigió a la casa. Yo negué con la cabeza y tome la manito de Maddie -¿Te has comprado zapatitos lindos? –pregunte a Maddie.

Asintio feliz, saque el dinero de mi cartera para pagarle a Alice pero ella no me dejo –es un regalo para Maddie –se excuso. Sonreí agradecida.

Nos pasamos la tarde de compras, ropa para todas y para Maddie. Todas llevábamos como 10 bolsas llenas de ropa. Cuando nos cansamos fuimos a un Mcdonals para que Maddie se entretuviera en los juegos mientras nosotras hablábamos.

Comimos tranquilas y luego de que Maddie se comiera todo deje que fuera a jugar.

-Ahora –dijo Alice, bebiendo de su bebida -¿Qué sucede? –Pregunto, mirándome –Porque de que algo paso, es obvio por tu cara. –se metió una patata a la boca.

-Es… -me rasque la cabeza –es Sophie. Me está haciendo las cosas complicadas –murmure, dejando caer mi cara a mis manos.

Alice me miro con los ojos bien abiertos y luego sonreí -¿Sophie dándote problemas? –se rio a carcajadas. –Debes estar de broma –dijo entre risas.

Rose y yo la miramos serias –No es broma Alice. Ayer empezó decirle cosas malas de mi a Edward en mi propia cara. ¡Y no me conoce! –murmure molesta.

-¿Cosas malas? –pregunto Alice.

-Oí cuando le dijo que quería su dinero, que no lo quería y que cuando había entrado me confundió con el personal de limpieza –dije con furia. –Ali, no me conoce, ¿Por qué demonios le dijo eso a Edward?. ¡La sin vergüenza lo hizo mientras llevaba los platos a la cocina, la escuche claramente! –dije furiosa.

-Debe ser mentira –susurro Alice .

-¿Por qué mierda mentiría con esto, Ali? –dijo Rose –Y el idiota de Edward ni siquiera la defendió.

Asentí, dándole la razón –solo le decía "Sophie" como si le hablara una niña. Dios, nunca me había sentido tan enojada… el tenía que haberme defendido, mínimo que se callara. Pero si no la pongo yo en su lugar a Edward le daría igual –dije con tristeza –Amo a tu hermano, pero es un idiota. –dije, enterrando nuevamente la cara en mis manos.

-Sophie jamás ha sido así con nadie –murmuro Alice, confundida. –Menos con las novias de Edward… es decir, bueno, ella nunca conoció a Tanya, así que no se…

-No sé qué le pasa, Ali. Simplemente no tenia porque decir esas cosas como si yo no estuviera presente. Ella no me conoce, ¡si me empujo cuando llego a la casa como si no existiera! –murmure molesta, furiosa bebí de mi bebida –Y el idiota de Edward…. ¡Huh! –deje el refresco en la mesa con más fuerza de la necesaria.

-Bella, dale tiempo. Quizás aun no se acostumbre a la idea de que Edward tiene novia, y que además está muy enamorado –Dijo Alice. –No me mires así, es verdad. Ella es muy buena persona.

Asentí a regañadientes. Quizás si Sophie se comportaba podríamos tener una relación agradable… aunque lo dudaba seriamente.

-Y si no… ya sabes que tienes a alguien con quien golpearla –se ofreció Rosalie sonriente. Alice le golpeo el hombro y las tres nos reímos.

Era hora de volver a casa, así que cogí a Maddie de la mano y en la otra puse todas las bolsas de ropa de ambas, me debia ver chistosa. Me dirigí a mi amado audi, -que había estado mucho tiempo abandonado –y me despedí de las chicas.

Acomode a Maddie en el asiento trasero mientras veía como el BMW rojo de Rose y el Porshe amarillo de Alice se iban del estacionamiento.

Conduje a casa ajena al mundo, pensaba en que hacer mientras la rubiecita estuviera en el apartamento de Edward. No me iría, pero tampoco me agradaba quedarme.

Suspire con cansancio por enésima vez en el día.

Llegamos al apartamento alrededor de las tres de la tarde. Esperaba no encontrarme ni con Edward ni con Sophie, solo quería huir lejos, muy lejos y no ver a nadie por unas horas. Pero no podía.

Saque las bolsas del Baúl y camine de la mano de Maddie hasta el edificio.

Abrí la puerta de Edward con mi llave y mala fue mi suerte, pues Sophie se encontraba sentada en el sofá con una teñida que no cubría mucho su cuerpo, pero aun así se veía elegante. Se estaba pintando las uñas y nos miro al entrar.

-Isabella –saludo.

-Sophie –salude con el mismo tono y desaparecí para dejar las cosas en la habitación de Maddie.

Volví a la sala para acompañar a Maddeline, quien había cogido sus barbies y jugaba en la alfombra de la sala.

Me pregunte donde estaba Edward, quizás estaba trabajando o salió con los chicos. Mientras pensaba esto la puerta de la entrada se abrió y Sophie se levanto del sofá rápidamente y corrió hacia la puerta.

Edward apareció por ahí, lucia unos jeans azules y una camisa azul con los tres primeros botones desabrochados y arremangada hasta los codos. Se veía hermoso, como siempre.

Sophie se lanzo a sus brazos y los celos se adueñaron de mí. ¿no se supone que yo debería haberlo recibido así? ¿Lanzándome a sus brazos y diciéndole que lo extrañe?. A, cierto, yo estaba enojada con el.

Mire la escena desde el suelo, pues estaba sentada a un lado de Maddie, Edward poso sus ojos en mi y sonrió. Notaba la tristeza en sus ojos y algo se me revolvió en el estomago. Podía perdonarlo, solo si él me pedía perdón. Y aun no lo hacía.

-Bella-susurro, alejo a Sophie de sus brazos y se acerco a mi. Ella lo miro sorprendida y algo molesta, pero el lo ignoro. Se acerco hasta mi y se puso a mi altura. Saludo a Maddie de un beso en la frente y luego me miro directamente.

Correspondí su mirada unos minutos, hasta que el sonrió apenado –Siento lo que paso ayer… ¿Me perdonas? –su sinceridad salía por los ojos, estaba arrepentido.

Me quede en silencio, necesitaba que Sophie se disculpara con migo, no el. Ella tenía la mayor parte de la culpa.

Al no responder Edward suspiro y miro a Sophie, quien se cruzo de brazos y rodo los ojos.

-Muy bien –dijo esta –Isabella. Quiero pedirte disculpas por la situación de ayer –dijo ella, como si la obligaran a leer un papel invisible, cero arrepentimiento.

Sonreí satisfecha –No –dije simplemente. Dos cabezas me miraron sorprendidas –No te disculpo. –Edward me miro confundido. Lo tome de las solapas de la camisa y lo acerque hasta mi suavemente –Pero a ti si –sonreí y lo bese con ternura.

Dios, la cara que puso Sophie en ese instante me asusto, solo esperaba que esa cabeza no planeara alguna estupidez.


De vuelta ! xddd.

Oh, agradesco sus review demasiado :D me ha emocionado algunos comentarios... se los agradesco de verdad. :D

Weno, espero qe les guste el cap... dejenme decirle qe no todo se soliciona here. Yo creo qe desde el sig. Cap empiezan las "cosas raras"-

Pregunta para pensar: ¿Porque empezaran las visiones si se habian acabado? :o

Facil. xd

Las adoro & espero sus review!

pk.-*