This love is so beatiful...


Si quieres vivir, vive
Si quieres irte, vete
No estoy asustada para soñar-para dormir, dormir por siempre
No necesito tocar el cielo
solo deseo sentir esa altura
y tú te niegas a levantarme


Capitulo 19

Decepción.

Sophie era un caso perdido para mí. Simplemente no me podía caer bien, y jamás lo haría. Había descubierto que el odio era mutuo. Yo no la soportaba y ella no me soportaba, pero por el bien de Edward preferí ignorarla.

Ella hacía lo mismo con migo, no me miraba, no me hablaba y se encargaba de hacerme pensar que ella era la dueña de Edward, interrumpiendo nuestras conversaciones o pidiéndoles favores a los que Edward accedía enseguida cuando estaba con migo. Me molesto al principio, pero más de una vez le deje claro que Edward era mío, y que confiaba en él y no temía lo que ella intentara hacer.

Los chicos venían seguido a casa a ver a Sophie, nuestra relación estaba igual de buena que siempre, aunque todos estaban al tanto de que Sophie y yo simplemente no podíamos ni mirarnos. Ya se habían acostumbrado al hecho, aunque Edward aun parecía dolido con ello.

Solo esperaba que se largara pronto y que las cosas volvieran a la normalidad.

Dios sabe que yo intente hablar con ella y ser amigable, pero ella no quiso. Y los chicos lo sabían, pues habían estado presentes en todas las ocasiones que fui amable con ella y que ella me miraba casi con asco, dándome a entender que no quería ni verme.

¿Dos jugaban ese juego, no? Pues yo jugué con ella y después preferí ignorarla.

Este mes se me había hecho eterno y molesto con ella en casa. Demasiado molesto, tanto que ya no quería llegar al apartamento de Edward porque sabía que ella haría un comentario molesto o algo que me molestar adrede. Edward no era tonto, el lo notaba, pero al igual que yo lo intentaba ignorar.

Y lamentablemente esta chica si había logrado afectar en mi relación con Edward. Antes venia a la oficina algunos días, ahora todos los días pasaba aquí desde nueve de la mañana a siete de la tarde. Edward me invitaba a almorzar todos los días o a tomar café en las mañanas y prácticamente ese era el único momento en el que podíamos estar tranquilos, fuera de casa en un lugar con 20 personas alrededor.

Y eso nos estaba afectando a ambos, el poco tiempo que yo pasaba en casa y lo poco que veía a mis amigos. ¿Pero que podía hacer yo? Ella no se iría y yo no quería ni siquiera mirarla. No volvería a mi apartamento para no romperle el corazón a Edward, pero esto se estaba complicando cada vez mas.

-Hola amor –saludo Edward cuando abrí la puerta del apartamento. Sonreí al verlo darle de comer a Maddie.

Sophie, como siempre, estaba sentada en el sofá mirando la tele. Me pregunto como se mantiene tan bien si pasa todo el di ahechada sobre ese sofá, ni comida se prepara sola.

-Hola cariño-salude a Edward y bese sus labios. El sonrió contra mi boca y luego bese la cabecita de Maddie.

-¿Cómo va el trabajo? –pregunto Edward, metiendo una cucharada de comida a la boca de Maddie.

-Aburrido-respondí entre risas nerviosas. Era la rutina, todos los días era lo mismo. La misma pregunta y la misma respuesta, la misma chica tirada en el sofá.

El me sonrió sin alegría y yo fui a dejar las cosas en la habitación donde ambos dormíamos. Todo seria prefecto si la chica que estaba aquí no fuera tan inoportuna en sus comentarios ni en su forma de ser, pero Edward no iba a hacer nada, aunque nuestra relación se iba despedazando día a día. Estaba tentada en hacerlo elegir entre la rubia o yo. Si la elegía a ella, me iría para siempre, porque no soportaría saber que el amor de mi vida quisiera mas a esa chica que a mí, y si me elegía a mi ella tendría que irse. Mas que odio hacia ella sentía lastima. Por todo y por nada, simplemente me daba igual lo que pasara, simplemente la quería lejos de nosotros y volver a ser la familia feliz que éramos antes.

Me puse ropa mas cómoda mientras pensaba esto. ¿Una pareja superaba todo, no es cierto?. Y lo superaríamos porque nos amábamos y nada ni nadie interferiría en ese sentimiento.

Edward entro en la habitación cuando yo estaba sentada en medio de la cama con unos Jeans y una simple polera , pensando.

Edward se sentó a mi lado y beso mi hombro descubierto. Otra cosa que no había mencionado. Con esa chica en casa Edward y yo no habíamos llegado a la "intimidad". Porque cada vez que me daba un beso apasionado era como si ella tuviera un radar, entraba a la habitación o se la ingeniaba para arruinar el momento. Hasta se me habían quitado las ganas con la decepción.

-Te he extrañado –murmuro Edward, acariciando mi mejilla.

Me recargue en su mano –Yo también –respondí, mirando sus ojos y sonriendo a medias.

-Bella… ¿Por qué no pasas más tiempo aquí? Maddie también te extraña…

-Lo sé, amor. Pero tú sabes porque pasa esto. –Dije seriamente –Intento llegar sonriente cuando veo que día a día me alejo de ti. Te amo, mucho, a ti y a Maddie, pero entiéndeme… no quiero molestar aquí y no me quiero enojar tampoco, prefiero trabajar más duro y llegar a casa para pasar un ratito agradable contigo. –respondí, abrazándolo.

El me rodeo entre sus brazo –Es por Sophie. –dijo el.

Asentí, el lo sabía perfectamente –Mira, Edward… ella es tu amiga y a mi no me importa que este aquí, porque es tu casa. Pero yo no me siento cómoda con ella y por más que he intentado ser amigable ella no ha aceptado. Me he hartado de esto.

-Lo se –beso mi cabeza. –Hablare con ella –dijo sin muchas ganas.

-Gracias –susurre y nos besamos. Justo cuando su lengua iba a entrar en mi boca la rubia entro en la habitación. Ambos gemimos con molestia.

-Disculpa Edward, necesito que me ayudes a… -ahí va, lo mismo de siempre. "Edward aquí, Edward allá" Y el solidario de mi novio va.

No me di ni cuenta cuando Sophie se fue de la habitación, ya había arruinad un nuevo momento de forma magistral.

Edward intento besarme y yo corrí la cara, no tenía ganas – ¿Puedes ir con Maddie?-pregunto con mirada triste.

Asentí y bese su mejilla. Salimos juntos de la habitación y yo fui con Maddie.

-¿Qué haces cielo? –pregunte, mirándola como dibujaba.

-¡Mira Mami! –Maddie me estaba llamando Mami hace mucho tiempo, ya me había acostumbrado a la idea y cada vez que lo hacía me sentía mejor. –Estos somos nosotros.

En su dibujo había tres personas dibujadas por una manito de una niña de cuatro años. Ahí estábamos los tres, Edward, ella y yo, tomados de las manos. Era adorable.

-Qué hermoso dibujo –dije sonriente.

-Es para ti, para que nos recuerdes cuando estés en tu oficina –dijo la pequeña con inocencia.

Asentí, sintiéndome un poco culpable y recibiendo el papel. –Siempre te recuerdo, bebe. Tengo una foto de todos nosotros en mi escritorio. Ahora pondré este hermoso dibujo también –sonreí, era cierto. Tenía fotos de todos en el escritorio y una foto de los tres del fondo de pantalla. -¿Te parece si vemos la sirenita? –pregunte.

La niña asintió feliz. Puse la película en el DvD y traje palomitas recién hechas. En eso salió Edward de la habitación de Sophie sonriente y se sentó a nuestro lado, robándonos palomitas.

-¿La sirenita? –pregunto, sabiendo que Maddie amaba esa película.

Ambas asentimos, me abrace a Edward mientras Maddie colocaba su cabecita en mi regazo y yo acariciaba su cabello dulcemente mientras la película empezaba.

-¿Y? –pregunte en un susurro a Edward. Este me miro sonriente. -¿Cómo te fue?-

-No he hablado con ella... ya encontrare el momento. –se acomodo para ver la tele.

No respondí, estaba enojada. ¿Por qué no podía decirle que se fuera y ya? Yo ya no lo soportaría un minuto más. Edward no quería que se fuera, pero ¿se daba cuenta que arruinaba nuestra relación?. Estúpido.

La película paso rápido y cante junto con Maddie mientras Edward se reía de ambas, por alguna extraña razón Sophie no salió de su cuarto.

Cuando la peli termino Maddie se había quedado dormida, Edward la llevo a su cuarto y mi teléfono sonó.

-¿Hola? –pregunte, acomodándome en el sofá.

-¿Bella? ¿Cómo estás? –pregunto Alice al otro lado de la línea.

-¡Ali! –dije con alegría –Bien. ¿Qué sucede?-pregunte.

-No lo se… -murmuro esta, con voz afligida.

-¿Qué sucede, Ali? –pregunte preocupada.

-Mal presentimiento, algo… hay no se Bella. Tú sabes que me pasan estas cosas…. –suspiro con cansancio –Solo te aviso. Creo que algo pasara…

-Dios Ali, no me asustes –dije enterrando mi cara en mis manos. Pronto sentí los brazos de Edward rodeándome.

-Lo siento Bella, pero es algo… extraño. Cuídense, los tres –Alice sonaba preocupada.

-Adiós Ali, gracias –me despedí.

-Adios Bella –se despidió en un susurro.

Corte la llamada y mire a Edward quien me observaba curioso y cansado -¿Quién era? –pregunto.

-Alice, dice que presiente algo, tu sabes… -murmure, enojada.

Demonios, esto no estaba bien.

Me masajee las sienes con los dedos, estaba agotada física y sicológicamente y lo único que quería era dormir y no despertar hasta unos días.

-¿Qué sucede ahora, Bella? –pregunto Edward con cansancio.

No quería discutir. No hoy –Nada –respondí –voy a dormir –camine hasta su habitación y me tire en la cama sin siquiera sacarme la ropa.

No sé cómo me dormí.

El llanto de una niña me despertó en la mañana.

Me acomode mas en las almohadas y me di cuenta de que Edward me tenia abrazada por la cintura. Se veía tan tierno, tan dulce….

-¡¿Por qué demonios hiciste eso?! –grito la voz de Sophie y oí el llanto de Maddie.

Me levante de golpe despertando a Edward en el proceso. Me puse de pie rápidamente y el mundo me dio vueltas, mientras el triste llanto de Maddie llenaba la habitación.

-¿Qué sucede? –pregunto un adormilado Edward, quien también estaba vestido.

El llanto de Maddie se intensifico, y Edward pareció despertarse completamente.

Ambos salimos corriendo de la habitación, para encontrarnos con Maddie en pijama llorando en el pasillo y Sophie regañándola por algo.

-Corazón –corrí hacia Maddie y la abrace -¿Qué pasa, cariño? –pregunte preocupada.

Maddie se abrazo a mi cuerpo y lloro, mire a Sophie quien miraba a Maddie con odio.

-¿Qué paso, Sophie? –pregunto Edward dudoso, acercándose a Maddie.

Ella no hablo, pero Maddie si. –Ella…-llanto, apunto con su dedo a Sophie –me golpeo –apunto su mejillas.

Mis ojos casi se salen de sus orbitas al ver una mano marcada en la mejilla de Maddie. Me empezó a arder todo el cuerpo, estaba viendo todo rojo con la furia, ¿Cómo demonios se atrevía a golpear a mi hija?. No… esto era algo que no toleraría.

-¿Qué hiciste qué? –pregunto Edward, confuso, mirando a Sophie.

Ella se cruzo de brazos –Ella se metió en mis cosméticos y estaban esparcidos por el suelo y rotos –se defendió –Esa mocosa no tenia porque entrar a mi habitación –dijo mirando con furia a Maddie.

La pequeña asustada se apego más a mi pecho. ¿Ella la había golpeado por… por romper sus cosméticos? Oh dios, oh dios, por favor, no me dejes cometer un homicidio.

-¿La golpeaste? ¡Tu no tenias que golpearla! –grite con rabia, tanta que no reconocía mi voz. Le entregue a Maddie llorando a Edward, este se había quedado estático -¡Quien mierda eres tú para golpearla! ¡Quien te dio el derecho de eso! –me acerque peligrosamente a ella quien me miraba entre asustada y enojada.

-¡Ella se metió donde no le incumbía! ¡Y tengo el mismo derecho que tienes tu en ella! Tú no eres su madre… no puedes decirme que hacer o no con esa bastarda –oh, eso rompió mis barreras y podría jurar que jamás, jamás en mi vida había estado tan enojada como ahora.

-¡Sophia! –grito Edward enojado, mientras Maddie lloraba desesperadamente.

Juro que vi todo rojo, todo, y lo único que hice fue levantar mi mano y golpear directamente su mejilla con el puño cerrado. Ella se afirmo de la pared sorprendida.

-A ella nadie le hace daño mientras yo esté aquí , ¡¿Escuchaste, zorra?! –grite furiosa, mi voz era irreconocible. Sentía como mi cuerpo entero ardía de rabia. Golpee otra vez, pero esta vez su nariz, ella intento defenderse pero Edward me tomo de el estomago y me jalo hacia atrás, Mddie seguía llorando -¡Eres una maldita zorra! –grite y patalee, tan furiosa.

Mi instinto materno había salido a flote, Edward me detuvo de no romperle la cara a golpes, lo habría hecho feliz.

-¡Bella, puedes calmarte! –grito ahora Edward -¡Le hiciste daño, Isabella! –me soltó y corrió hasta Sophie. -¿Sophie, estas bien? –pregunto Edward, ayudando a levantarla.

Maddie aun lloraba, la tome entre mis brazos y la abrace, protegiéndola –Ya bebe, todo está bien- no, nada estaba bien. Si no tuviera a Maddie en mis brazos estaría haciendo cualquier otra estupidez relacionado con golpear a Sophie.

-¡mi nariz! –chillo Sophie. La mire y vi su nariz sangrar. No era que me gustara la violencia, pero me sentía orgullosa de eso.

-¡Mira lo que has hecho, Isabella! –me regaño Edward furioso. Estoy segura que mi cara era un completo shock. ¿El no haría nada? ¡Ella había insultado a su casi-hija y la había golpeado!. No esperaba que me felicitara, menos que me regañara, pero jamás espere esto.

-Y no me arrepiento –respondí, orgullosa –Nadie la hará daño a Maddeline mientras yo esté presente –sentencie, con voz amenazadora y fría.

-¡Pero no tenias que golpearla, bruta! –me grito Edward.

Bien, de un momento a otro también deseaba golpear a Edward.

Me puse de pie y acerque a Maddeline a Edward. Le mostré la mano bien marcada en la mejilla de la pequeña -¡¿Esto no te dice nada?! –Grite –¡Ha golpeado a Maddie por gusto, Edward! ¿Tú permitirías eso? ¿Eh? –si había algo que mis padres me habían enseñado era el respeto. Y que defendiera con uñas y garras a mi familia. Maddie era mi familia.

Edward se sorprendió al ver la mano de Sophie marcada en la mejilla de Maddie. -¿Por qué hiciste eso, Sophie? –le pregunto suavemente.

-¡Porque se metió donde no le incumbía!-dijo esta, enojada y haciéndose la víctima, sujetándose la nariz con la mano derecha.

Me acerque a ella peligrosamente, un dedo en alto -¡¿Qué acaso no tienes cerebro?!. ¡no ves que tiene cuatro años y tú con 21 no razonas! ¿Has comparado su inocencia con la tuya, idiota?. –Gruñí, literalmente gruñí como una mama osa.

No sé cual era mi expresión o si estaba muy fea, porque ella se asusto y se arrincono en la pared.

-¡Bella! ¡Ve a la habitación ahora mismo!–dijo Edward enojado, como si hablara con una niña mirando a Sophie con tristeza.

¿Qué? ¿Había oído bien? -¿Qué? –dije sin creérmelo.

-Desaparece de aquí, Bella –dijo mirándome frio –Ya has hecho suficiente. –murmuro.

Oh, esto si que me dolió. Fue como si me clavaran mil puñales en el pecho. Yo defendía a su niña, a mi pequeña, ¿Cómo no podía verlo? ¿Ahora era yo la mala?. No me arrepentía, nadie le diría bastarda a mi niña. Maddie lloraba tres veces peor que antes y golpeaba a Edward con sus bracitos.

-Bien –murmure. Camine hacia la habitación y cerré la puerta de un portazo.

No le obedecería. Soy la persona más terca y orgullosa que conozco, y por más que amara a Edward no lo perdonaría fácilmente.

Abrí mi maleta y metí algunas cosas que tenía en el armario. En 5 minutos y con lágrimas de pena y rabia tenia lista mi ropa. Habían cosas que quedaban, pero podía pedirle a Alice que las recogiera por mi. Yo no volvería.

Lo único que me dolía de mi decisión era Maddie. Me la llevaría, pero no puedo. Porque no soy su madre y no tengo permiso para eso. Y si yo llegaba a enterarme que esa idiota le tocaba un pelo cobrizo de su cabeza, me encargaría yo misma de quitarle la cabeza a Sophie.

Escuche como Maddie lloraba y Edward intentaba tranquilizar a Sophie, quien lloraba victimizándose.

Salí de la habitación arrastrando las maletas y me acerque a una llorosa Maddie en el pasillo. Me agache a su altura y la abrace fuertemente, ella me devolvió el abrazo entre sollozos.

-Te quiero, mi amor. Te amo más que a nada en el mundo –murmure en su cabello, llorando lagrimas silenciosas.

-Yo también, Bella. Tu eres mi mami –esas palabras ablandaron mi corazón. ¿Cómo soportaría vivir sin Maddie a mi lado? -¿Y esa maleta? –pregunto de pronto.

Se aparto de mi-Tengo que irme cielo –dije con una media sonrisa. Ignore lo que si Edward me hablaba o Sophie hacia algo, no escuche a nadie más –Pero siempre estaré contigo, cariño. Siempre –Ella sollozo, mirándome con tristeza.

-¡no! –Sollozo y se abrazo a mi –Por favor… -sollozo en mi oído.

Eso logro que yo llorara casi con desesperación con ella. Pero no me quedaría aquí, no viviría con esa arpía ni con Edward. El había decidido quedarse con Sophie, que lo hiciera. Por más que me doliera no soportaría un día mas aquí.

-Pequeña, mi numero esta en el teléfono. Cualquier cosa que necesites yo vendré corriendo a por ti. ¿Está bien? –Ella negó con la cabeza –mi amor, tengo que irme. –bese su cabeza por última vez y me puse de pie.

-Bella –oí un triste murmullo de la voz de Edward. Lo ignore.

-Cariño, te vendré a ver si Edward me deja, ¿Está bien? -

-Llévame contigo –pidió ella, sus ojitos triste. El corazón se me iba partiendo de a poco.

-Te llevaría con migo, bebe, pero no puedo –acaricie su mejilla con tristeza. Oí la voz de Edward y luego una mano tomar mi hombro. Aleje bruscamente la mano de Edward-Te amo, Maddie. Estaré aquí cada vez que me necesites y te llamare todos los días, ¿Está bien cariño? –las lagrimas caían como cascadas de mis ojos y mi voz se quebró en varias ocasiones.

Maddie se abrazo a mi cuello y la apreté a mí mientras nuestros ojos se hacían un mar de lagrimas –Te quiero, mami.

-Y… yo a … yo a ti, cariño –lo ultimo me costó decir debido a mis lagrimas.

Y así, sin mirar atrás me puse de pie. Arrastre la única maleta que llevaba y tome mi cartera. Vi por la ventana que llovía afuera y justo en ese instante un trueno sonó en el cielo.

Sentí como me tomaban del brazo y yo me aleje bruscamente, pero Edward tenia mas fuerzas y me obligo a ponerme frente a el. –Isabella –dijo con voz triste, sus ojos me decían que aun no entendía nada. -¿Dónde vas? –pregunto.

-No te importa Cullen –dije girándome para irme, lagrimas cayendo dolorosamente por mis ojos.

-Bella –Edward me detuvo de nuevo y me tomo de los hombros, mirándome directamente a los ojos con tristeza –No te vayas…

-¿A quién eliges Edward? –pregunte, directo al grano, mis ojos llorosos posados en los suyos tristes, desesperados.

-¿Co…Como? –pregunto él, tragando en seco.

-Es ella o yo en esta casa –seque las lágrimas con mi mano rápidamente.

Edward se quedo callado, sus labios entre abiertos, sus ojos idos. Lo amaba, lo amaba con toda el alma, pero no soportaría estar en la misma casa que ella sabiendo que nos hace daño a todos y Edward no hacía nada por ayudar.

-¡Eres un maldito estúpido! –Grite, furiosa. Edward dio un paso hacia atrás, encogiéndose -¡Esta perra logro hacer lo que quería! ¡Y tu, como un idiota, viendo como las cosas se caían a pedazos y no haces nada!. –me ahogue en un sollozo, Edward se acerco a mí, ahora también llorando, lo empuje alejándolo de mi –Solo te digo una cosa, Cullen –dije fríamente, Edward parecía ajeno a todo –si ella –apunte a Sophie –llega a tocarle un pelo a MI HIJA –remarque –Nadie me parara a que tenga que comprarse un rostro nuevo por los golpes que le daré. –afirme mi maleta. Di unos pasos a dura pena, abatida y débil. No podía creer que esto estuviera pasando, pero no era mi culpa, el se lo había ganado.

Sonreí con tristeza y me gire para mirar a Edward. El ahora estaba apoyado en la pared y sus ojos llenos de lágrimas desesperadas y sus labios entreabiertos, como en shock, como si no creyera lo que veía. –No… -murmuro débilmente –Por favor, Bella no me dejes –sollozo y apretó sus puños, pero no se movió.

Me rompió el alma y el corazón. Pero no me quedaría… no. –Has logrado decepcionarme de nuevo, Edward. –Fue lo último que dije antes de salir del apartamento con un gran portazo.


Oh, lo siento. Soy malvada, lo se.

Pero bueno... tenia que pasar. !TRanqui! se solucionaran las cosas pronto... y necesito su ayuda en eso.

bueno, Edward las cago, hay que decirlo. Asi que necesito ayuda para que pida perdon de una manera romantica y humillante xd. Lo se, soy mala, pero se lo merece, no? :X

Edward quiere mucho a Sophie, pero aclaro NO LA AMA. Simplemente es muy caballero para su propio bien, y demasiado idiota aveces. en fin, se dara cuenta que metio la pata y necesito que ustedes queridas lectoras me envien reviews con alguna forma... linda, romantica y humillante para pedir perdon, que no sea comun... si no algo que demuestre que la ama con todo su ser n.n

Tengo ideas, pero tambien me gustaria su opinion... para subir cap nuevo pronto, porque llevo parte del siguiente escrito, asi que espero que me ayuden n.n

Feliz navidad! & se que este cap no es lindo como regalo de navidad u.u,, perdonen, pero espero que les guste gente.

Disfruten con su familia & sean felices! & regalenme muchos rewiews :*

Pk.-*

Pd: Espero su ayuda! :D