Forever you :)
Estuve mirando en el espejo por tanto tiempo.
Que empiezo a creer
que mi alma está del otro lado.
Todas las pequeñas piezas cayendo,
haciéndose trizas:
Pedazos de mí
Capitulo 20.
¡Claro que no estoy bien!
Me rompió el alma y el corazón. Pero no me quedaría… no. –Has logrado decepcionarme de nuevo, Edward. –Fue lo último que dije antes de salir del apartamento con un gran portazo.
-¿Bella? –oí la voz de Emmett a mi lado. Emmett y Jasper se encontraban en la puerta del apartamento, ambos me miraban confusos.
Jasper me tomo de los hombros mientras rompía en sollozos –Bella, ¿Qué sucedió? –pregunto Jasper preocupado.
La puerta se abrió rápido y como pude me solté de los brazos de Jasper para tomar el elevador que estaba abierto aun por la llegada de los chicos.
-¿¡Que carajos hiciste, Edward!? –oí la molesta voz de Emmett.
Oí también unos pasos rápidos, alguien corriendo -¡Bella! –grito la rota voz de Edward justo en el instante en que se cerraron las puertas del elevador. Mi corazón lloraba, sentía como se me rompía todo por dentro, me sentía destruida.
¿Estaba bien lo que había hecho? ¿Era demasiado precipitado? ¿Estuvo mal dejarlos?. Mi cabeza me decía que no, que en cierto modo Edward se lo merecía. El veía como cada día esta relación se iba destruyendo por culpa de ella, el vio las veces que Sophie había hecho comentarios pesados o me miraba casi con asco, el lo vio y jamás hizo nada por esto. "Es mi amiga, Bella" Era su respuesta. Siempre la maldita respuesta a todo… "Es mi amiga". ¡Maldito el día en que ella llego hasta nuestras vidas!. Y también que idiota era Edward. Me perdió, me perdió por idiota, y yo no estaba dispuesta a perdonar. No ahora.
Me dolía dejarlo, porque lo amaba, pero más me dolía dejar a mi pequeña con ellos. Maddie no merecía sufrir, ella no lo merecía, pero no podía llevármela porque la custodia era de Edward no mía. Me dolía dejarla porque la quería con la vida, mi pequeña…. Solo con pensar eso rompí en llantos.
Baje del elevador abatida, no mire a quien pasaba por mi lado. Fui consciente que Salí del edificio cuando la lluvia empapo mi cuerpo y mi cara. No llevaba chaqueta, nada. Estaba vestida con el simple Sweater morado y Jeans oscuros que use ayer. Hacia frio, pero no me importo. Estaba tan enojada, tan dolida, tan hecha pedazos que no me importo.
Me dolía que Edward no me defendiera, quizás no defenderme, pero no dejarme como poca cosa ante su "amiga". Quizás el la quería más de lo debido…
Me dolió todo el cuerpo al pensar eso, 'más lagrimas de tristeza salían de mis ojos, me costaba un poco respirar con los sollozos. Camine unos pasos a penas.
No, algo me decía que el no la amaba. Simplemente era… un idiota. Esto debía ser distinto, ella tenía que haberse ido antes o Edward podía haber ayudado en vez de quedarse de brazos cruzados viendo como todo se derrumbaba.
Idiota.
Comencé a correr por la calle desesperada, la lluvia empapaba mi cuerpo y yo no iba tan abrigada, tenía la misma ropa con la que ayer me había quedado dormida.
Vi la salida del edificio de nuevo, el mismo lugar, el mismo árbol, la misma calle. Con desesperación miraba a los alrededores pensando rápidamente donde demonios tenia que correr.
Me sentía agotado, estúpido, agobiado, angustiado.
Corrí a donde creí que podía ir, al lugar mas obvio, pero desesperándome porque no lograba ver lo que buscaba en el camino, no encontraba la luz que ella emanaba en MI camino.
Y era mi culpa, mi maldita culpa.
Un sollozo ahogado me hizo detenerme dos segundos a inhalar la mayor cantidad de aire posible, hipar y correr era muy difícil. Y era extraño, jamás me había pasado, y es que quizás jamás me había desesperado de esa forma.
A lo lejos vi, vi lo que tanto buscaba. La pequeña figura de la chica corriendo con su largo y hermoso cabello mojado volando por el viento arrastrando su maleta por la calle, se detuvo un segundo y vi como su mano se dirigía a su corazón, volteo levemente y me vio, solo pude ver como apuraba el paso, huyendo de mi.
El corazón me volvió a latir al tiempo que sentía la desesperación tomarme por completo. La cortina de agua que las nubes hacían caer me impedía la visión, estaba empapado por el extraño clima Londinense.
No podía dejarla ir, no.
Oh, maldita sea. De nuevo no, no ahora.
Llore mientras apuraba el paso. ¿Por qué tenía que tener esas visiones ahora, justo ahora? ¿Por qué estaba sucediendo ahora y no todo el tiempo que estuve junto a el? Yo pensé que habían terminado… que nunca volvería a tenerlas.
Pero ahora venía a atormentarme.
Fui consiente que Edward corría detrás mío, quizás unas cuadras atrás según mi visión. Apure el paso, abatida, cansada. La maleta se tambaleaba en el arrastre, tenia frio y estaba empapada, solo no quería ver a Edward, no ahora.
Pero mi pie se cruzo con el otro y como estúpida me tropecé con mis propios pies, cayendo a la acera en un golpe seco y doloroso.
-¡ah! –me queje. Había amortiguado un poco el golpe con mis manos, pero mi rodilla y mis piernas no se habían salvado del dolor punzante.
-¡Bella! –grito la voz que menos quería escuchar en estos momentos.
Me veía borrosa, pero ahí estaba yo. Me veía desde atrás tirada en el piso. Pero esa no parecía ser yo, parecía ser otra Bella, una triste y muerta. Me empecé a desesperar, nunca me había odiado a mi mismo de esta forma, nunca me sentí tan mal. La miraba y corría mientras sus lagrimas se combinaban con la lluvia.
-¡No, no quiero verte ahora! –Grite y me vi desde los ojos de Edward y mi imagen era bastante desoladora. Eso parecio dolerle a Edward, sus pies temblaron y sus pasos fueron menos firmes que antes.
Edward corrió más rápido y mi respiración se comenzó a agitar.
Volvi en mi y me abrase las rodillas aun tirada en el suelo, la maldita sensación que antes amaba había vuelto y en instante menos deseado. -¡No quiero verte, no quiero las visiones, no! –grite al aire.
-Bella, oh Dios, que hice –Oí a Edward a lo lejos, aun no llegaba a mi lado. Corría desesperado hacia mí, pero yo no quería verlo, no quería que llegara a mi lado.
-¡No! –grite mientras intentaba ponerme de pie y correr lejos. No deseaba tener a Edward a mi lado, me sentía tan traicionada… me sentía humillada. Pero mis rodillas dolían -¡No te acerques, Edward! –Grite con los ojos bañados en lágrimas. Mis palabras hicieron para a Edward, quien se quedo de pie en su lugar con los ojos rojos a unos 20 pasos de mi. -¡No te quiero cerca mío, vete! –dije con la voz quebrada.
Eso pareció quebrar a Edward también, su mirada se opaco y su expresión paso a la completa tristeza.
Edward iba a dar un paso hacia mi cuando Emmett apareció por atrás y lo atrapo con sus grandes brazos, impidiéndole seguir, le dijo algunas palabras al oído a su hermano y este parecía no escuchar, la misma expresión que hace unos minutos.
Al no reaccionar, Emmett arrastro a Edward hacia atrás, mirándome una mirada de disculpa. Yo solo lloraba aovillada en el suelo, viendo como Emmett arrastraba a Edward camino a su apartamento.
Edward parpadeo y lagrimas salieron de sus ojos al mirarme, o quizas era la lluvia, pero sus ojos rojos lo delataban. Dio un paso hacia mí pero Emmett no se lo permitió.
-¡Bella! –grito, intentando luchar con los brazos de su hermano. En ese instante sentí los brazos delgados de alguien rodearme. Un destello rubio me hizo darme cuenta que era Rosalie. -¡Suéltame, maldita sea! –grito un Edward desesperado hacia Emmett. Emmett volvió a decirle algo en el oído que Edward pareció ignorar, ya que seguía luchando mientras era arrastrado -¡BELLA! ¡BELLA, TE AMO, PERDONAME! –grito mientras sus pies ya no se movían por la fuerza que Emmett ejercía para arrastrarlo. Se veía desesperado y triste, arrepentido -¡TE AMO ISABELLA, PERDONAME! –echa un mar de lagrimas vi como la gente comenzaba a asomarse por las ventanas de los edificios y casas de Hampstead por los gritos de Edward. Me acurruque a los brazos de Rosalie llorando desconsolada. -¡PERDONAME, BELLA, LO SIENTO TANTO...! –fue lo último que escuche cuando Emmett tironeaba a un lloroso Edward.
Rosalie me rodeo con sus brazos no dejándome mirar mientras Emmett se llevaba a rastras a Edward. Se lo agradeci internamente, no deseaba hablar en este momento, estaba muy dolida aun para hablar con él. Rosalie me abrazo maternalmente bajo la lluvia, ambas tiradas en el suelo y con mi maleta a un lado.
Y lloraba de rabia y de pena, porque lo amaba tanto que me dolía verlo así, pero también lo odie en ese instante por hacer lo que hiso. Solo no quería verlo, mirarlo, oírlo, no aun, no hasta que se me pasara todo el dolor que sentía en este instante.
Humillada, me sentía humillada por el hombre que amaba. Consiente o inconscientemente Edward me había puesto mal ante Sophie, dejándome en segundo plano. Para mí fue una humillación.
¡Maldita sea, porque tuvo que ser así!.
Rosalie tomo mi maleta y con la otra me abrazo por la cintura, caminamos juntas una cuadra hasta llegar a mi edificio.
Subimos el elevador en silencio, bueno, aparte de mis débiles sollozos. Ya no quería llorar e intente controlarme, pero la pena de Edward me hacía sentirme peor. ¿Porque debía sentir lo que el sentía? ¿Qué era esta extraña conexión que volvió? ¿El sentía lo mismo que yo?.
Rosalie abrió la puerta de mi apartamento y me guio hasta el baño. Ahí me duche sin ser muy consiente, el agua caliente me hizo bien. Rose llevo mi ropa y me vestí lentamente, casi como si fuera un zombi.
Minutos después me encontraba con los mocos colgando y una taza de té con limón y miel entre mis manos. Para peor me había resfriado.
Rose sentó a mi lado dejando su tasa de té en la mesa. Me miro de frente -¿Me contaras que sucedió?-pregunto
-Yo… yo pensé –tome aire, me había ahogado con mi propio aire al llorar tanto, un hipo infernal me hacia dificultoso respirar, una sensación muy desagradable. –Que Emmett… te había… te había llamado y … conta –respire, ahogada –contado todo. Es… Es decir, ¿Cómo sabias donde encontrarme?
Ella tomo mi mano y la acaricio con dulzura, como una madre. Negó con la cabeza –Emmett me llamo y me dijo que corriera entre el camino de tu apartamento y el de Edward, que las cosas estaban mal y luego corto. Alice va donde Edward. No entiendo que mierda paso para que todos estén tan desesperados como lo están –dijo Rosalie exasperada.
Le relate todo lo sucedido ahora. El llanto de Maddie, la mano de Sophie en su pequeña mejilla, mi enojo, los golpes que le había dado y las palabras de Edward.
Rosalie me escucho atentamente, iba viendo como sus facciones cambiaban de la confusión a la rabia.
-Yo… yo mato a esa arpía –murmuro, mirando la nada -¡Y Edward! Dios, pensé que sería un poco mas… inteligente. –murmuro. Tomo mis manos y seco mis lágrimas con un pañuelo –Bella. Sé que Edward es un idiota por lo que hizo. El debía haber echado a esa arpía a penas vio el daño que les estaba causando. Es un estúpido, lo sé. Pero si hay algo que te puedo asegurar es que Edward te ama con la vida –murmuro –No lo estoy defendiendo, porque ahora mismo estoy tentada en ir a su casa y cortarle la razón por la que se hace llamar hombre, no lo hago porque te afectaría a ti y tus futuros hijos –se rio y yo cerré los ojos con fuerza, sonrojada. Me había logrado sacar una pequeña, muy pequeña sonrisa –Pero si hay algo que es cien por ciento seguro es que el te ama. Simplemente ahora esta… nublado. Si la manera en que grito que te amaba y que lo perdonaras –frunció el ceño –hasta a mi me dolió el corazón. Realmente se veía desesperado. Pero esa… -Rosalie hablo con odio- le debe haber metido cosas en la cabeza, pero él te ama. Aunque eso no significa que metió la pata hasta el fondo –dijo Rose.
-No se Rose… ya no quiero pensar en eso. Solo extrañare a Maddeline, ¡Vieras como me rogo que la trajera! –solloce.
Rosalie suspiro –Lo sé, Bella. Pero tranquilízate, todo estará bien. Esto se va a solucionar. Pero tengo una cosa que decirte. –me miro directamente a los ojos y sonrió maléficamente. –Hazte de rogar, haz que se arrodille a tus pies, hazlo que se humille y se arrastre por el suelo. –Rosalie me apunto con su perfecto dedo - Te lo debe y tú lo mereces. Porque fue un idiota.
Y tenía razón.
Edward Pov.
-¿Puedes soltarme ya? –pregunte con la voz débil, cansado de ser arrastrado por el grandote de mi hermano.
No entendía porque no me dejaba ya, parecía un niño arrastrado por su padre.
Emmett no me soltó y yo solo suspire, abatido.
Lo único que quería era correr hacia Bella y rogarle que me perdonara, humillarme si era necesario, yo sabía que la había fregado, mi Bella no se merecía esto, pero yo era demasiado idiota como para darme cuenta. En este instante lo único que quería era echar a Sophie de mi casa y no saber de ella nunca más, aunque sabía que ella no era la culpable, era yo.
-Eres un idiota, hermano. –murmuro Emmett con tristeza. Chasqueo la lengua mientras negaba con la cabeza y me soltó justo debajo de mi edificio.
Me moví sin ganas hasta el elevador y me golpee la cabeza con el muro de este. ¿Qué podía hacer para que Bella me perdonara? Ella me quería lejos… ella me dijo que no me acercara a ella.
Y eso me dolió. Pero más dolió vera en el piso, abrazando sus rodillas y llorando desesperada. Esa no era mi Bella, esa era una Bella triste y destrozada. Y peor, era mi culpa.
Nuevas lagrimas abandonaron mis ojos, rabia de mi mismo por ser tan idiota y pena, dolor por ser tan estúpido. Golpee el muro del ascensor cuando este se cerraba y apreté la mandíbula con fuerza, ¿Por qué fui tan idiota?-
-Hermano, no sacaras nada pegándole a esto –dijo Emmett, alejando mis manos del muro del elevador.
-¿Por qué me arrastraste, Emmett? ¡Yo tenía que hablar con ella! –le reclame, llorando como una niña. Emmett se hubiera reído de mi si no fuera porque la situación era horrible.
-¡Porque ella no quería verte! –Emmett solto un suspiro casado –Se nota que no conoces a las mujeres, man. Cuando se enojan contigo de la forma en la que hiciste llorar y enojar a Bella, no te querrán ver por un rato hasta que se tranquilicen. Ley de la vida, hombre.
-Pero yo quería disculparme…
-Y Bella te hubiese mandado a la santísima mierda –interrumpió Emmett. Puso una mano en mi hombro –Edward, vas a tener rogar perdón, porque por como vi a Bella… -movió la cabeza a ambos lados mientras yo deseaba golpear nuevamente algo-no te perdonara fácilmente. ¿Y me puedes decir qué demonios hiciste para que saliera así de triste y enojada de tu apartamento? –la mirada de Emmett era amenazadora.
Derrotado iba a contarle, cuando de pronto me acorde de otra cosa -¿Dejaste a Maddeline con Sophie? –pregunte exaltado.
Emmett frunció el ceño y asintió –Con Sophie y Jasper. –murmuro.
Justo el elevador se abrió y corrí hasta la puerta. Al abrir vi a Jasper sentado en el sofá con Maddie en su regazo. La pequeña lloraba en su hombro y Jasper intentaba consolarla.
Me acerque hasta ellos y tome a Maddie en mis brazos, Jasper me lanzo una mirada bastante fea, significaba que estaba en problemas.
Maddie se aferro a mí y lloro en mi hombro, yo llore con ella. Me sentía horrible y el corazón me doria. Se me nublo la vista y mi cuerpo se sentía flácido. Me senté en el sofá con Maddie llorando junto con migo, en silencio.
-¿Por… porque la dejaste ir? –Maddie me pregunto, sus ojos celestes me miraron profundamente y su voz rota me hicieron sentir peor. Sus ojos cambiaron de un momento a otro por ese azul oscuro que asustaba y que eran iguales a los de Tanya. -¡Porque no fuiste un hombre y la defendiste como debía ser! –Grito ahora enojada. Me miro con odio y su cambio de humor me dejo estupefacto. Una niña no habla como me hablo ella.
Se separo a empujones de mis brazos y corrió hacia su habitación. Ambos chicos parecían igual de sorprendidos que yo y el portazo que Maddie pego hizo que todos saltáramos en nuestros lugares.
-¿Una niña de cuatro años te ha dicho eso? –Dijo Emmett con la boca abierta –No me lo creo…
-¿Qué demonios hiciste, Edward? –dijo Jasper enojado.
Baje la mirada y enterré la cara en mis manos, intentando que mi mente se tranquilizara y que las lagrimas pararan. Ahora Maddie también me odiaba -¿Esta Sophie? –pregunte débilmente.
-Sí, está encerrada en su habitación y no tiene intenciones de salir –dijo Jasper molesto -¿Me puedes decir porque mierda dejaste que Sophie hiciera lo que hizo? –Jasper estaba muy, muy enojado.
Emmett frunció el ceño sin entender -¿alguien me explica? –pregunto.
-Sophie golpeo a Maddie por romper sus cosméticos sin querer, le dejo la mano marcada en la mejilla, aun tiene algo rojo y la mano perfectamente marcada –Dijo enojado Jasper, mirándome a mí con una rabia que nunca había visto en el. Cada vez me sentía mas insignificante. Emmett abrió los ojos y la boca al oír esto –Bella se despertó junto con Edward por el llanto de la pequeña y al saber esto, Bella se enojo y enfrento a Sophie, esta se dirigió a Maddie como una bastarda –Jasper tomo aire y Emmett no se lo podía creer. Ahora que lo oía de la boca de Jasper sonaba muy feo –Menos mal que la pequeña no sabe el significado –murmuro Jasper –Bella se enfureció tanto que le dio un golpe a Sophie defendiendo a Maddie–Emmett parecía más sorprendido que antes, se tuvo que sentar en el sofá –Y Edward corrió hacia Sophie para ayudarla e insulto a Bella por "Bruta" –hizo las comillas en el aire. Emmett me miro a mi sin entender nada aun, yo solo me hundí mas en mi asiento -¡Como permitiste que Sophie golpeara a Maddie! ¡Bella tuvo que defenderla por ti y aun así, idiota, la trataste pésimo y consolaste a Sophie cuando no se lo merecía! –Jasper alzo los brazos exasperados.
-Dios, ahora entiendo –Emmett suspiro. El no me miro con odio como esperaba, simplemente se sentó a mi lado –Hermano. Metiste la pata –murmuro.
-Eso lo sé –dije con la voz ronca y triste.
-¡Mas que eso! Ni siquiera creo que Bella te perdone por idiota. –Jasper se sentó enojado a mi otro lado.
-Hermano, tu viste como Sophie trataba a Bella y le hacia la vida imposible. Todos lo vimos y todos esperábamos que dejaras de ser tan idiota y echaras a Sophie de la casa, porque se lo merecía –Emmett hablaba serio, era extraño oír algo maduro de su parte –Ella le ha hecho la vida imposible a Bella en la cara de todos, y el único idiota que no se daba cuenta era tu. Es hora que hagas lo que debiste hacer hace mucho tiempo –Emmett puso una mano en mi hombro y me miro completamente serio –Saca a Sophie de esta casa y luego busca una buena y humillante forma de pedir disculpas, porque estas realmente hundido.
-Muy, muy hundido –agrego Jasper, un poco más tranquilo que antes.
Hundí la cara nuevamente en mis manos y alborote mi cabello con desesperación.
Lo de Sophie no me costaría, podía decirle que se fuera de forma amable… y si se ponía pesada la sacaba a patadas de la casa por mucho que fuera mi amiga. Pero Bella… Bella es la persona más dulce, terca y orgullosa que conozco, eso no sería fácil.
-Ahora –dijo Jasper poniéndose de pie, al mirarme su expresión cambio a preocupación –Tienes una cara de los mil demonios, parece que en cualquier momento te desarmas. –Dijo Jasper, tomándome del hombro.-¿Te sientes bien? –pregunto.
Negué con la cabeza. ¡Claro que no me sentía bien! El cuerpo me pesaba y parecía que ni mi corazón palpitaba, me sentía flácido, sin vida.
Emmett frunció el ceño y se puso de pie para ayudarme a parar –Te ves mal, Edward. Descansa un rato. Luego echaras a Sophie de esta casa, quiera irse o no –ordeno mi gran hermano. Asentí mientras mis pies caminaban solos hacia la habitación que antes compartía con mi Bella.
Al poner mi cuerpo sobre la cama me quede dormido, mi último pensamiento dirigido a las dos personas que mas amaba en el mundo: Isabella y Maddeline.
shanana(8)
Pobre de ambos, me da pena u.u Pero la vida es asi... xd
Bueno, agradesco sus reviews y cada sugerencia que me enviaron. Tengo algunas cosas en mente que me gustaron que enviaron ustedes :D asi que trabajo en la reconciliacion n.n
Sin nada mas que decir X:
Espero sus reviewws! Mas ideas de una reconciliacion tierna y humillante le harian bien a la historia :d Algo que Edward deba hacer para que Bella lo perdone :$
Adioosiiiiiiin :D
Pk.-*
Ha vueltoo! :D-- Tomates, refrescos, rosas, amenazas, ciber-balazos, ideas ----- REVIEWS! :D
