Yo soy asi, no soy capaz de tener un capi y no postearlo, y menos si tengo mis 10 reviews!!! Solo deciros que soy muy feliz de que sigais dejando reviews y que os guste la historia, ¡estamos todos locos xD! Rioko001, pss, ¡y más que veremos cambiar su personalidad! Porque el amor, o la obsesion, hacen cosas increibles con las personas. El titulo del fic significa Personalida Defectuosa xDDDD. Este capitulo, despues de releerlo y de comprobar que ciertamente tiene algo mas de 5000 palabras me ha dejado un sabor muy....rapido en la boca. No se, creo que es la forma en la que lo escribi. Es un capitulo largo pero rapido ._. , una cosa extraña, ya me direis vosotros xD.
Bukanzen Seikaku
ZoeUchiha
Tres. Y los polos opuestos…
Estabamos casi a finales de curso. Teniendo en cuenta que era nuestro último curso en el instituto y la transcendencia de los exámenes finales, acordamos no vernos hasta que estos acabasen. Bueno, más bien lo decidió ella.
Por supuesto, mis notas fueron perfectas, y, como ya le había comentado a mi padre, ingresé en la facultad de medicina. Al igual que Sakura. Y es que, aunque mi chica fuese imperfecta, sus notas eran ciertamente buenas. Entre una y otra cosa llevábamos casi dos semanas sin vernos más que en clase. Por fortuna, a aquellos que acabábamos ese año, nos dejaron quedarnos en casa esas dos ultimas e inútiles semanas del curso.
Para celebrar los resultados académicos, Ino y la propia Sakura, junto con algunos otros, habían organizado para toda la clase una escapada a una casa junto a la playa para pasar el fin de semana.
-Sera muy divertido – me aseguro ella por teléfono, tumbada en la cama y jugueteando con uno de sus peluches, ajena a que yo estaba al otro lado de la ventana espiándola – Además, dudo que volvamos a encontrarnos todos de nuevo nunca más. Es triste pensar que cada uno tomara su camino.
-Existe una cosa que se llama fiesta de antiguos alumnos…
-¡Si, claro! Cuando seamos unos vejestorios decrépitos sin ganas de fiesta. Por favor dime que vendrás – me regodee en su tono suplicante.
-¿Y que hay de eso de la discreción?
-¿Qué pasa con eso? – pregunto haciéndose la inocente.
-No se, un fin de semana entero juntos y sin poder tocarte…Es muy cruel por tu parte – le dije de forma seductora.
-Te prometo que después de esto puedes besarme donde y cuando quieras, pero por favor delante de la clase no.
-¿Y que demonios quieres que haga yo entonces?
-Comportarte como un chico normal.
-¿Insinúas que soy subnormal? – una carcajada sono al otro lado del teléfono y pude ver como se reía y se enderezaba en la cama, agarrándose las piernas con el brazo.
-No. Me refiero a que eres…especial. Si, eso. Podias intentar comportarte como los demás. A lo mejor incluso te gusta.
-Oh si, será un interesante caso de análisis – le asegure con sarcasmo. No me apetecia en absoluto una convivencia playera con los tipejos de clase, pero tampoco quería dejarla sola entre todos ellos. Recordemos los problemas de extirpar cuernos.
-¿Eso significa que vendrás?
-Me debes una.
La vi saltar ilusionada sobre la cama y abrazarse a la almohada mientras me daba las gracias repetidamente. Llevaba unos shorts vaqueros ajustados y una camisa de tirantes que se le subia cada vez que se movia más de lo debido. Me deleite con la visión de sus piernas desnudas mientras ella seguía parloteando sobre lo que haríamos en el fin de semana, intentando memorizar cada curva de su piel.
Quedamos el viernes por la tarde en la estación de autobuses. Yo llevaba una bolsa grande de lona sobre el hombro como único equipaje cuando me acerque al nutrido grupo de mis compañeros. Las chicas parecía que se fuesen a la guerra en vez de a dos días en la playa. ¿No se suponía que a la playa se llevaba poca ropa?
-¡Sasuke! – me saludo Sakura intentando contener su euforia y nerviosismo por la salida. Me acerqué hasta ella y salude a los que la rodeaban con la cabeza.
Yo, como ser perfecto, nunca llegaba tarde ni temprano, llegaba en el momento preciso, por lo que no tuve que aguantar demasiado tiempo las idioteces que decían los demás antes de subir al autobús. Me senté distraídamente en el asiento tras Sakura e Ino y puse cara de malas pulgas para ver si evitaba llevar compañero de viaje. Pero no caería esa breva.
Uzumaki Naruto fue a sentarse junto a mi. Era un subnormal hiperactivo y con la molesta cualidad de joderle la vida a todo el que tuviese a su alrededor.
-¡Sakura chaaaaaaan! ¿Compartiras habitación conmigo?
-No seas idiota – le espeto Ino – Las chicas dormimos con chicas y los chicos dormis con otros chicos, ¡como es lógico!
Un momento…A mi NADIE me había dicho nada de compartir habitación.
-Las habitaciones son de cinco y seis personas – informó Sakura como si nos leyese la mente, dándose la vuelta en el asiento y sujetándose al reposacabeza. Llevaba una falda celeste que se movia alegremente con cada movimiento que hacia, e incapaz de tapar nada por debajo de la mitad del muslo de sus preciosas piernas. Llevaba la misma camisa de tirantes del dia anterior y un pañuelo a juego rodeándole el cuello. Estaba realmente apetitosa.
-Y, ¿se sabe con quien duerme cada cual? - me atreví a preguntar.
-Bueno, hubo gente que pidió dormir con otros, asi que, los chicos, teneis una habitación que es la de las sobras – dijo Ino con autosuficiencia – En la que estais los marginados antisociales.
-¡Yo no soy antisocial! – se quejó Naruto. Que irritante.
-¡Si ni siquiera dije tu nombre!
-¿Eso significa que no estoy en el grupo de los marginados?
-Si, si que estas – le dijo Sakura – Y Sasuke kun, y Neji, Shikamaru, Chouji y Kiba.
…………
…………
L O Q U E M E F A L T A B A
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…………
Estuve tentado a reventar el cristal de la ventana del autobús con la cabeza de Naruto y salir huyendo. Y Sakura debió imaginar que aquello no me hacia ninguna gracia, porque me miro con rostro suplicante. No era momento para decepcionarla. Ya me pagaría en su momento mi esfuerzo.
Intente mantenerme ausente durante todo el viaje, clavando la mirada en el paisaje que aparecia y desaparecia en la ventana del autobús, intentando no prestar atención a los berridos de Naruto y al cotilleo incesante de Ino.
En menos de media hora estábamos en la playa, plantados ante un enorme caseron prácticamente metido en el mar. En realidad era un conjunto de casas que se alquilaban por separado pero tenían restaurante común.
Con mucha elegancia sali disparado hacia el mostrador donde entregaban las llaves y cogí la del dormitorio que nos habían dado. Corri escaleras arriba, pues no había ascensor. Los dormitorios estaban en una primera planta y el nuestro estaba en la parte más apartada de la casa. La habitación era amplia, con tres literas y una cama más apartada pegada a un gran ventanon que daba a una pequeña terraza. Me tire sobre la cama intentando marcar territorio y espere mirando la puerta fijamente y de forma amenazante a que entrasen el resto de mis "compañeros". Ninguno dijo nada sobre sortear la cama individual ni idioteces por el estilo. Mejor para su salud.
Dejaron sus cosas de mala manera y salieron disparados escaleras a bajo a disfrutar de las ultimas horas de sol en la playa. Yo, por mi parte, ordené medianamente mis cosas en una parte del armario empotrado donde juzgue que esos idiotas no llegarían a tocarlas y meti la bolsa bajo la cama con las sobrantes. Luego me tendí en la cama con los brazos tras la cabeza.
Desde mi posición podía contemplar perfectamente la playa y a los demás miembros de mi clase que ya se tiraban sobre la arena o arrojaban a algún infeliz al agua con ropa y todo.
Las chicas llegaron con algo más de recato. Extendieron sus pulcras toallas sobre la arena y se sentaron en corro a tomar los rayos de sol de media tarde. Para mi sorpresa, Sakura miraba con preocupación las ventanas de los dormitorios. Cuando me localizo levante una mano y la salude. Ella sonrio disimuladamente.
Era excitante mantener una relación asi, aunque me estaba cansando.
Supongo que todos habeis oído eso de "¡Que dia más maravilloso! Seguro que ahora viene alguien y lo jode"
El idiota que estropeo el mio era un tipo del que no me esperaba tal reacción. De Naruto, el cual se había declarado fervientemente y varias veces a Sakura, o incluso del idiota de las cejas, me lo esperaba, pero de Neji no. Se sento entre ella e Ino como quien no quería la cosa y se unió a la conversación con demasiada facilidad para un tipo tan siniestro y antipatico como el.
¿Quién demonios se creía?
Me levante de la cama y me apoyé en la barandilla de la terraza para poder ver mejor. Siguieron hablando un rato hasta que él se acercó al oído de Sakura y le susurro algo. Ese idiota buscaba la muerte.
Ella negó con la cabeza algo sonrojada y se mordio el labio. ¡Se morido el labio! ¡Ese gesto solo lo hacia por mi!
Sakura se levanto con un gesto rápido y, tras lo que pareció una disculpa, cogió las cosas y vino hacia la casa. Asi me gusta, el perro vuelve al amo. Apenas pasaron unos minutos antes de que tocase a mi puerta. Le abri para que entrase y heche el pestillo. La apoyé contra la puerta y la bese con pasión. Ella puso sus manos contra mi pecho y presiono con suavidad.
-Sasuke…- dijo quitando el pestillo a la puerta y suspirando acalorada.
-No nos ve nadie.
-¿Por qué no bajas? – me dijo cambiando de conversación.
-¿Y a que quieres que baje?
-¿Qué hay del experimento de ser normal?
-Oh, ¿asi que la gente normal no se queda a descansar tras un largo viaje?
-¿Largo? Venga ya, hemos estado veinte minutos en el autobús – me cogió de las manos y se puso de puntillas para besarme en el mentón – Anda vamos a nadar un rato.
-¿Juntos? – el agua empezaba a apetecerme.
-Claro que no, ¿que pensarían? – y ese era el momento en que metes el pie y te das cuenta que esta fría. Ella me miro de arriba a bajo y frunció las cejas – No llevas ni bañador.
-No tengo ningúno que me este bien.
Dio una palmada en el aire con emoción y me arrastro fuera de la habitación. Bajamos las escaleras a tropicones y nos paramos en el paseo marítimo.
-¡Ino! – grito desde donde estábamos a su amiga en la playa - ¡Nos vamos de compras!
¿Y eso que quería decir?
Ino se levanto como un tornado recogiendo en milésimas de segundo y llegando a nuestra posición en un tiempo record.
-¡Uh! ¡Que bien! "El" también viene…¡yo no soy vela de nadie!
-Ya, ya – dijo Sakura llamando a la calma – El señorito se ha venido a la playa sin bañador y yo necesito unas sandalias nuevas, asi que vamos a buscar alguna tienda.
Cada una, como si lo hubiesen ensayado, me agarro de un brazo y me arrastraron a lo largo del paseo.
En mi casa jamás imagine que esto podía llegar a ser tan problemático.
El paseo estaba lleno de tiendas a pie de playa con cosas veraniegas, cafeterías, heladerías e incluso alguna discoteca ahora cerrada. Nos detuvimos ante una tienda que a ellas les pareció adecuada. Primero me llevaron hasta la sección de caballeros y empezaron a sacar bañadores y a ponérmelos sobre el pantalón para imaginar como me quedarían. Al final, como si fueran un jurado de marujas expertas, se decantaron por tres de ellos y, tras colocármelos en los brazos, me arrastraron a un probador. Me desnudé y me puse el que a mi parecer era más aceptable de los tres, los otros eran demasiado cantosos para mi gusto. Abri la cortina para la valoración de las expertas, que no se por qué, se ruborizaron. Bueno, si lo se. Yo también me ruborizaría ante tanta perfeccion.
-No tenias por que quitarte la camiseta – aseguro Sakura mientras Ino apartaba la mirada.
-Es un bañador, se lleva sin camiseta…
Para intentar taparme, Sakura se puso delante mia y me colocó una gorra en la cabeza.
-Te queda muy bien – dijo metiéndome disimuladamente en el probador – Dejame regalártela.
Al final logre convencerlas de que el único decente era el sobrio bañador marron a cuadros, aunque no pude desacerme de la gorra regalo de Sakura. Con el pantalón debajo del brazo y mi nuevo atuendo volvimos hacia la casa. Ya era casi la hora de cenar y las niñas querían arreglarse. No tenia ninguna gana de cruzarme con ninguno de mis compañeros de habitación, asi que me quede rondando cerca del restaurante. El sol ya se ponía y me parecía una estupidez llevar la gorra, asi que me la enganche al pantalón para que Sakura no se ofendiera al no verla.
Quince minutos después todos bajaron de los dormitorios o volvieron de la playa para cenar. Logre sentarme disimuladamente al lado de mi pelirosa y me pase toda la cena acariciando sus suaves piernas por debajo del mantel. Ella daba pequeños respingones que, por suerte, solo pareció notar Ino, que me miraba con cara de pocos amigos cada vez que ocurria. Mientras cenábamos nuestros compañeros nos informaron muy amablemente de que habían comprado unas ingentes cantidades de alcohol que pretendían gastar por la noche.
Le prometí a Sakura que bajaría a la playa para el botellón, y ella me prometió que colaboraría si yo intentaba que nos escondiésemos entre la oscuridad. Asi que me esperaba casi una hora y media de soledad en mi cuarto. Por desgracia, todos mis compañeros estaban ya allí haciendo recuento de vasos, hielo y preservativos. Si creían que iban a pillar por beber un poco…pobres desgraciados.
Me deje caer sobre la cama y cerré los ojos. Senti un carraspeo sobre mi y volvi a abrirlos.
-Disculpa, Uchiha – era Neji. Desde luego que buscaba la muerte.
-¿Qué quieres? – respondi con brusquedad.
-¿Tu y Sakura teneis algo? Ya he oído lo de vuestro besito en la puerta del colegio y esta tarde os habeis marchado de compras – dijo con desprecio. No menciono que ella lo había rechazado.
-Solo me asesoraba en la ardua tarea de elegir bañador.
-Contestame o no me hago responsable de mis actos.
-Creo que ya eres mayorcito para saber lo que debes y no debes hacer, Hyuuga.
Con mucha dignidad, el tipejo se dio la vuelta y salió de la habitación dando un portazo. Naruto ocupo su lugar.
-¿¡Estas saliendo con Sakura chan!? – dijo cogiéndome de los hombros e intentando zarandearme, pero le di un golpe seco en el antebrazo y con un movimiento de mi pierna le hice doblar las rodillas y caer al suelo.
-Lo que yo haga o deje de hacer no es asunto de ningúno de los aquí presentes – dije paseando la mirada por todos ellos. Shikamaru levanto los hombros en señal de indiferencia, recogió la bolsa de hielos y vasos y se largo seguido de Kiba. Chouji ayudo a levantarse a Naruto y tras un par de amenazas del rubio, me dejaron solo.
Con un poco de suerte perderían el conocimiento con tanta bebida y no subirían a dormir. Sincronice la alarma de mi reloj de pulsera e intente dormir.
Puntualmente, la alarma del reloj me recordó que debía bajar a encontrarme con mi pelirosa. Me mire en el espejo de una de las comodas, intente quitarle las arrugas a la ropa y salí de la habitación sin hacer ruido.
En la playa la bebida ya había empezado a circular. Se habían colocado en el final de la playa, junto a un monton de rocas desprendidas del acantilado. Sakura e Ino estaban sentadas en una de ellas, con sendos vasos en la mano.
-¿Quieres algo, Sasuke? – me pregunto ella cuando me acerqué.
-No por ahora, prefiero no beber – dije apoyándome en la roca junto a ella.
-¡¡Banzai!! – escuchamos gritar y todos nos giramos hacia las rocas. Naruto y Kiba saltaban de una de ellas al agua con los vasos en la mano incluidos. Sakura sacudió la cabeza en señal de desaprobación y, en ese momento, alguien puso música en una radio.
Ino salto casi inmediatamente de la roca y se puso a bailar junto con otras chicas mientras los chicos intentaban seguirlas con torpeza. Menudos rituales de cortejo más ridículos tenemos los humanos. Sakura las miraba y soltaba alguna risita cuando alguien hacia un movimiento de baile estrafalario o se caia al suelo vencido por el alcohol.
-Voy a por otra copa – me dijo bajando de un salto de la roca - ¿De verdad no quieres nada?
-No, y no se si me gusta que bebas tanto.
-¡Pero si solo me he tomado una! – y acto seguido se metió el brazo por debajo de la pierna y mantuvo el equilibrio. Alcé las cejas de forma incrédula - ¡Ves! Voy perfectamente – dijo alejándose hacia donde estaba la pequeña nevera portátil con las bebidas.
Y todo ocurrió demasiado rápido para que yo pudiera evitarlo. Neji se acercó a ella por la espalda, la obligó a darse la vuelta y le planto un beso en todos los morros. Sakura intento quitárselo de encima y yo me lance hacia ellos.
-¡Estaras conmigo con nadie! – rugio Neji. Patetico. Como si tuviese valor para hacer algo asi. Llegue hasta donde estaban justo cuando el idiota intentaba arrancarle la camiseta de tirantes a mi preciosa Sakura. Le di un empujon y, puesto que iba bastante bebido, perdió el equilibrio y callo al suelo. Me sentí tentado a pegarle una buena paliza pero eso no quedaría bien en el nuevo plan que acababa de formularse en mi cerebro. Tome a Sakura de los brazos y la acerqué a mi.
-¿Te encuentras bien? – le pregunte en actitud protectora. Los demás, por suerte, parecían no haberse dado cuenta, y los que lo habían hecho nos miraban estrañados. Sakura asintió con la cabeza y se abrazó contra mi pecho, cohibida. Agarré dos vasos y los llene con el contenido de una de las botellas. Luego, con mi mano en su cintura, la lleve de nuevo hasta la roca donde habíamos estado sentados. Neji decía cosas incoherentes tirado en el suelo.
Le pasé un vaso a Sakura y le pegue un buen trago al mio.
-Creia que no querías nada.
-Ya ves, ahora si – necesitaba que me viesen bebiendo.
Aparte mi mano de su cadera y, para mi sorpresa, ella volvió a coger mi brazo y a situarlo en ella, mientras dejaba caer su pequeña cabeza sobre mi hombro. La apreté contra mi y di otro trago al vaso al ver que esta vez varias cabezas se giraban hacia nosotros. Ella suspiro con fuerza. La roca era desigual, y su cabeza quedaba casi a la altura de la mia. Extendio una mano y toco mi apreciado pelo.
-Que suave – aseguro sonriendo con ternura. Le devolví media sonrisa y me lleve nuevamente el vaso a los labios. Por suerte toleraba bastante bien el alcohol, necesitaba estar fresco. Y además, parecía que Sakura iba a facilitarme las cosas. Se acerco más a mi y, dejando su vaso a un lado me agarro la cara y me empezó a besar. Me dio mucho asco pensar que antes que los mios habían estado los de Neji ahí plantados. Casi que me dieron arcadas. Pero tenia que dejarla hacer, porque aquello me venia de lujo para mi plan.
Rompí el beso solo para apurar mi vaso y luego tomarla por la barbilla y retomarlo por donde lo habíamos dejado. Acaricie su espalda con suavidad y lentitud, arrancándole algún escalofrio mientras ella paseaba sus manos por debajo de mi camiseta. La bese, una y otra vez, hundiendo mi lengua en su boca mientras notaba su respiración contra mi rostro. Mis manos se pasearon por sus brazos. Hasta llegar a los hombros, donde Neji había puesto las manos, y volvi a sentir arcadas. Intente no pensar en ello y seguí besándola con pasión, acariciando con la yema de mis dedos el contorno de su clavícula y la forma de su cuello.
-¿Subimos? – le pregunté tras echar una ojeada a mi alrededor y cerciorarme que ninguno de mis compañeros de dormitorio estaba en condiciones de ir muy lejos. Ella no me dio respuesta, simplemente se terminó su vaso y tiro de mi para alejarnos de allí disimuladamente. Ino nos hecho una fea mirada antes de perdernos de vista.
Por ahora el plan iba bien.
Subimos a mi cuarto y esta vez echamos el pestillo y la llave. Ella volvió a tirarse sobre mi cuello, y yo la cogi de las caderas para rodear con sus piernas mi cintura.
-Te veo muy caliente – le susurre logrando arrancarle una risita – Tal vez estes enferma.
-Oh si, que pena que aun no hayas empezado a estudiar medicina – me dijo ronroneando mientras lamia mis labios con impaciencia.
-¿Sabes que te vendría bien? – ella negó con la cabeza, divertida, mientras paseaba su lengua por mi oreja – Una buena ducha – conclui dirigiéndome hacia el baño con ella abrazada a mi cuerpo. Cerre la puerta y abrí la ducha, dejando que el agua se templase. Ella no perdió el tiempo y me desabrochó el pantalón mientras yo me quitaba la camiseta. Se mordió el labio mientras me contemplaba desnudo. Volvi a abrazarla y besarla mientras desabrochaba y dejaba caer su falda celeste, a la que pronto acompañaría el resto de su ropa. Nos besamos un poco más, asi abrazados, deleitándonos con el contacto de nuestra piel desnuda. La meti en volandas bajo el chorro de agua tibia mientras ella reia divertida.
-Vamos a hacer el amor – declaró ella. Le dedique una sonrisa seductora. Eso seria aun más perfecto para mi plan – Y, ¿sabes que? – dijo tirando de mi para que me acercase a su rostro mientras el agua nos empapaba – No tienes que contenerte con nada porque hice una provechosa visita al ginecólogo.
Eso era una noticia excitante.
Le di un profundo beso y apreté mi cuerpo contra el suyo. Ella soltó una pequeña queja al notar los frios azulejos contra su espalda desnuda. Ya le quitaría yo el frio. Me agache a coger la esponja y el gel que yo mismo había traido de mi casa e impregne generosamente la esponja con el liquido lechoso. Sakura volvió a reírse comicamente. Tenia ese puntillo justo que te da el alcohol para pasar una buena noche sin despertarte vomitando al dia siguiente.
-En serio, ¿vas a lavarme? – oh desde luego que si. No iba a dejar ni un solo rastro de las manos de aquel idiota en el cuerpo de mi preciosa Sakura. Sin una palabra le cogi los brazos y empece a frotar con suavidad, masajeando sus brazos. Tal vez me pase un poco aprentando a la altura de los hombros, pero es que me daba muchísimo asco pensar que otro la había tocado. Pasee la suave esponja por su cuello, entre sus senos y hacia su bajo vientre. Hice algunos estimulantes círculos sobre su pubis y después la obligue a darse la vuelta. Repetí la operación sobre su espalda mientras ella se apoyaba contra la pared de azulejos. Me puse en cuclillas cuando no me quedo nada más que enjabonar a mi alcance y comencé a frotar sus piernas. La obligue a separlas un poco y coloque mi cabeza entre ellas. Comence a lamer su clítoris. Eso la sorprendió e hizo que se tensase. Dejo escapar un ahogado gemido.
Su cuerpo ya estaba terriblemente húmedo, a lo cual contribuía el agua de la ducha que caiga sobre nosotros. Besé los labios que protegían su sexo y succione toda la sensible piel de aquella parte hasta que termine de frotar por completo sus piernas. Me levante para contemplar su rostro acalorado, mientras ella intentaba recuperar la respiración. La agarre por las caderas y frote mi miembro contra su trasero. Volvió a morderse el labio con los ojos cerrados. Deposite mil besos en su espalda sin atreverme aun a penetrarla, esperando alguna señal por su parte que me autorizara a ello.
-¿A que esperas? A este paso nos va a acusar de causar la sequia en el mundo – bromeo mirándome con una sonrisa tranquilizadora. Afiance mis manos en sus caderas y busque su entrada. Estaba tan caliente y húmeda.
Examine su rostro para asegurarme de que se encontraba bien, pero no note ningún tipo de expresión.
-¿Todo bien? – pregunte.
-Perfectamente – me aseguro. Bueno, pues nada. Profundice la penetración y volvi a mirarla. Alce las cejas y ella negó con la cabeza. Pues no, no le dolia. Una noche redonda. Animado, comencé a golpear mis caderas contra su cuerpo a buen ritmo. En un primer momento, ella no pudo más que ofrecerme un par de quejas, hasta que pronto sus gemidos se unieron a los mios. Era delicioso estar dentro de ella. Ella se aferraba con ambas manos a la pared con las piernas bien separadas para aguantar mis embestidas mientras yo posaba mi cabeza sobre su espalda para disfrutar de la suavidad de su piel. Deslice mis manos desde sus caderas a su brazos y la penetré con fuerza obligándola a pegarse aun más a la humeda pared, pegando mi pecho por completo a su espalda y aumentado el ritmo de mis caderas contra las suyas. Tome sus firmes pechos entre mis manos y los masajee con impaciencia. Necesitaba más y más rápido. Me detuve y le di la vuelta, obligándola a mirarme, la tome por las caderas y la subi sobre las mias retomando mis embestidas pero con sus labios al alcance de los mios. Ella enredo una de sus manos en mi pelo y con la otra se aferro a mi espalda.
-¡Sasuke! – me susurro entrecortada.
-¿Hm?
-¡Esto es genial! – le sonreí con suficiencia y atrape su labio inferior entre los mios – No-no quiero que acabe.
Y eso significaba que no iba a aguantar mucho más. Aceleré nuestro ritmo a la vez que intentaba profundizar al máximo la penetración, empezando a sentir como sus paredes se apretaban contra mi miembro. Me aferre con desesperación a su cuerpo e hice un esprín final que ella acompaño con sus últimos gemidos mientras yo me venia dentro de ella. Se dejo caer sobre mi, exhausta. Justo como yo necesitaba que estuviese. Y ahora es cuando venia la parte más arbitraria de mi plan. Nos enjuague a ambos los restos de fluidos y gel y nos sentamos en el suelo para secarnos el uno al otro. Sus ojos brillaban de satisfacción aunque a veces se cerraban, soñolientos. Salí con la toalla enroscada en la cintura y volví con mi pijama y mi albornoz, este ultimo para cedérselo a ella. La lleve hasta mi cama y la arrope junto a mi.
-¿No hace un poco de calor para taparse?
-¿Y que te vean eso idiotas cuando entren?
Sonrió sin mas reproche y al poco se quedo dormida, acunada por mis caricias. La cama tenia dos almohadas, y yo había depositado una de ellas en el suelo. Volvi a cogerla y la coloque ocupando mi lugar, sujetando el rostro de Sakura que hasta hacia unos segundos había estado sobre mi pecho. Fui hasta la puerta y la abri con cuidado. Como esperaba, Naruto y Shikamaru estaban apoyados contra la pared frente a ella.
-¿Habeis acabado? – pregunto el rubio.
-Desde luego que no – le dije.
-Pues pasanos aunque sea una almohada y seguid a lo vuestro.
Me di la vuelta para coger las almohadas de la cama más cercana y se las lance. Otra parte del plan que salía de perlas. Me asegure de que Sakura seguía dormida y luego cogí unos guantes de latex de mi bolsa bajo la cama y robé unas chanclas de la bolsa de Neji, aunque me estaban pequeñas. Me asome a la pequeña terraza y me aseguré de que no había nadie cerca. La playa ya casi estaba desierta, solo quedaban algunos rezagados, entre ellos el propio Hyuuga. Me encarame a la barandilla y me deslice por ella hasta una ventana del piso inferior y de esta al suelo. Corriendo sigilosamente entre las sombras llegue hasta las rocas y me colé entre ellas. Neji estaba alejado de los demás, en la orilla. Tiré una pequeña piedra que choco contra una roca y el Hyuuga volvió la cabeza hacia donde yo estaba.
-¿Quién anda ahí? – pregunto con la voz muy tomada por el alcohol. Se levanto torpemente y, sujetándose a las rocas, las bordeó hasta quedar fuera de la vista de los demás. Apenas lo tuve lo suficientemente cerca, le agarre la cabeza y se la estampé contra una roca puntiaguda. Sujete el cuerpo inerte antes de que callese al suelo y me lo heche a la espalda con cuidado de que ninguna parte de su cuerpo manchase el mio. Subi a la parte más alta que pude de las rocas cargando con el y lo volvi a lanzar de manera que acabase nuevamente sobre la roca contra la que lo había descalabrado. Lo habia hecho lo suficientemente rapido para que no gotease sangre al suelo. Luego, volvi a marcharme sigilosamente, subí por la ventana nuevamente hasta mi cuarto y me acosté junto a Sakura.
A primera hora de la mañana la policía toco a nuestra puerta. Nada más ver a Sakura en albornoz en el cuarto de chicos y nuestro aspecto soñoliento quedaron casi convencidos de que nosotros habíamos ocupado la noche en otros asuntos. Pero claro, los demás les habían informado de que el cadáver había intentado algo con mi chica, y no les quedaba otra que preguntar. Deje caer como quien no quiere la cosa mi apellido, y los polis se miraron entre si al ver que era el hijo del jefe. No me hicieron muchas preguntas, pero mi cohartada era más que creible: había estado en la playa con mi chica, el idiota la había besado, yo me había desecho de el de un único empujon y, después de beber un rato, nos habíamos subido a divertirnos de forma más privada. Y además Naruto y Shikamaru eran testigos de ello y de que yo no había salido en toda la noche de la habitación.
Las únicas huellas que encontraron en la playa eran todas del mismo numero de pie, el de Neji.
Otro cuerno extirpado sin más percances.
Claro esta que hay termino nuestro fin de semana en la playa, pero al menos me había acostado con Sakura, y ella no parecía terriblemente afectada por este asesinato como si había ocurrido con la perdida de su novio y su amiga. Despues de todo, ella misma lo había dicho: "dudo que volvamos a encontrarnos todos de nuevo nunca más."
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¡Haz sonreir a Zoe!
Tengo un examen importante el martes asi que probablemente tengais entre unas 40 y 70 horas para dejarme diez sonrisas xD
