Capitulo 4: Lágrimas de rubí y zafiro.
Era una noche silenciosa, Matt abrió sus ojos: Sora estaba durmiendo pacíficamente al lado de él, con la cabeza volteando a su lado y había puesto un brazo alrededor de su cintura. Vio hacia el reloj y se percató que eran solo las 3:00 a.m. Mirando hacia abajo, a su esposa, él no podía hacer nada; pasó un dedo recorriendo su brazo: ella era todo para él... todo lo que podía pedir. Y ahora, después de una noche que aún no podía recordar, iba a perder la. Sabía que así sería; sabía que no importaba qué tan calmada Sora podría tomarlo, ella lo dejaría y sabía que tenía todo el derecho a hacerlo. Sin embargo, desde Jun le dijo, intentó de recordar la noche que tuvo pasó con la mujer, pero él no podía: todos los recuerdos eran de estar con ella en el restaurante y despertar en el sofá... nada más. "Estoy tan estúpido". Matt pensaba, todavía mirando a Sora ' voy a perder todo, a pesar que prometí que nunca haría tal cosa... ¿Cómo pude haber sido tan estúpido?' Despues, un pensamiento apareció en su mente ' ¿cómo voy a decirle? No sé cómo hacer lo... ¿cómo explicar le a ella...? "
-Matt, ¿qué estás haciendo? –preguntó una voz baja que lo sacó de sus pensamientos.
-¿estás despierta? –preguntó viendo a Sora.
-Te sentí moverte. –respondió adormilada. –Por favor, duerme.
-Ok. –Respondió mientras besaba su frente –Lamento haberte despertado.
-Está bien. –aprovechó para acercarse un poco más a él. –Pero descansa.
-Lo haré. –Matt dijo cerrando sus ojos. 'Si las cosas terminarán así, de esta manera' pensó antes de quedar dormido nuevamente.
~*~
Sora estaba trabajando en su tienda, se encontraba con Kari que apareció para ayudarle, entonces escuchó una voz:
-Hola Sora.
Miró a su alrededor y la mujer pelirroja se encontró cara a cara con Jun Motomiya.
-¡Jun!, ¿Qué estás haciendo aquí? –preguntó sorprendida.
-Quería preguntarte si es que tienes ropa de maternidad.
Sora se quedó sorprendida con tal pregunta, hasta Kari.
-¿Porqué? –Sora preguntó y Jun solo dio una sonrisa.
-No creo que te sirva esa información. –respondió. - ¿Tienes ropa de maternidad, o no?
-Claro que sí tengo. –respondió antes de hablarle a una empleada. –Makoto, por favor muestra a esta dama la ropa de maternidad.
La chica asintió y después, ambas mujeres desaparecieron de la vista.
Cuando estuvieron solas, Kari habló con Sora:
-¿Estás pensando lo que yo creo que estoy pensando?
- ¿Qué que ella está embarazada? Por favor, ¿quién sería capaz de estar con Jun? Y si ella está embarazada, realmente lo lamento por el niño.
-Estoy de acuerdo contigo. –agregó Kari. –Y preocupada por el hombre que se casó con ella.
-Sí, ¿quién se casaría con ella?
Kari rió:
-Una muy loca persona.
.
~*~
-Entonces, ¿Le vas a decir hoya? –preguntó TK y Matt solo asintió.
-Sí.
-¿Y cómo se lo vas a decir?
-Eso es lo que no sé como, es decir, ¿cómo se supone que le debo decir a la mujer que amo que quiero el divorcio?
-No sé, ¿Talvez diciéndole la verdad? –preguntó
Matt cerró sus manos:
-Buena idea TK, déjame intentar: Oye Sora quiero el divorcio porque tuve relaciones con Jun y ahora ella está esperando un hijo mío.
Takeru rodó sus ojos:
-No me refiero a eso- comenzó. –me refiero a que hables con ella, quién sabe, talvez ella entienda.
-Sabes bien que ella no entenderá. –respondió. –sabes que ella se irá de mi lado y olvidará todo lo que hemos tenido juntos.
-Matt, tienes que ser fuerte. ¿Quieres vivir en una mentira? ¿Quieres formar dos familias, que se odien una a la otra? Porque tú sabes que Sora no soporta a Jun y que Jun odia a Sora.
Matt asintió levemente:
-Lo sé. –dijo suavemente. –pero no puedo perder a Sora.
-Talvez no lo harás, talvez ella todavía pueda ser tú amiga.
Matt rió un poco ante el comentario. –sí como si eso fuera posible; yo sé que voy a perder a Sora.
-¿Y porqué deberías perderme? –preguntó una voz y los dos hermanos rubios voltearon, para ver la cara confusa de Sora.
-Sor… Sora, ¿qué haces aquí? –preguntó Matt mientras ella caminaba hacia él.
-Olvidé un par de proyectos. –respondió. –Hola TK.
-Hola Sora. –saludó, pero él sabía lo que se aproximaba. –Bueno, me tengo que ir.
-¿A escribir otra novela? –preguntó con una sonrisa.
-Sí, tengo una grandiosa idea. –caminó hacia la puerta. –Adiós.
-Adiós. –respondió sin notar las miradas que se dieron ambos hermanos. Takeru salió de la casa, y Sora fue a sentarse al lado de Matt.
-Bien, ¿de qué fue todo eso?
-¿Qué?
Sora asordó sus ojos: Sobre perderme, ¿pasó algo?
-no, claro que no.
-Ok, Oye, ¿sabes quien fue a comprar ropa de maternidad a mi tienda?
-No, ¿quién? 'eso es, cambia el tema'
-Jun.
'Maldición'
-¿Jun? –repitió. -¿Por qué?
-No sé, ¿talvez porque esté embarazada? –preguntó sarcásticamente. –Sabes, me lamento por el niño, y el hombre… ¿quién pudo ser tan loco como para casarse con Jun?
Matt tragó saliva:
-Hmm, no sé, ¿Talvez alguien que quiera darle una oportunidad a la chica?
Sora levantó una ceja de nuevo:
-¿Una oportunidad, a Jun? ¿Quién eres y donde está mi esposo?
-Solo estoy diciendo eso, quién sabe, tal vez, ella es una buena persona.
-ok, ¿qué has estado tomando? Es Jun de quien estamos hablando, no otra persona. ¡Matt, es Jun ella esta completamente obsesionada contigo!
-Sí, ¿y?
Sora se levantó y puso sus manos en su cara.
-Oh, Yamato Ishida, ¿qué pasa contigo? Es la primera vez que hablas civilizadamente sobre Jun, ¿sabes algo sobre esto?
-No, claro que no. –Pero su voz lo delató.
-¿Porqué estás tan nervioso?
Matt bajo la mirada ~ No puedes seguir corriendo ~ le dijo una voz en su cabeza ~ Tienes que decirle, ¿qué estás esperando? ~.Matt tomó un profundo suspiro 'muy bien' volteó a ver a Sora.
-Sora, te... tengo algo importante... que decirte. –comenzó.
-¿sí? –preguntó poniendo de nuevo una mano en su mejilla. –Dime.
Humedeció un poco sus labios, ella era todo párale, no podía perderla, pero tampoco podía seguir viviendo en una mentira.
-Yo... qui... quiero... –abrió sus ojos.
-¿sí? ¿Qué es lo que quieres? –preguntó con una pequeña sonrisa. –Vamos, solo ve al punto.
-Quiero... quiero el divorcio.
~*~
Lentamente, TK caminó hacia dentro del Defectio Lunae. Con su mirada buscó a su esposa, la encontró hablando con una costurera.
-Disculpa, necesito hablar contigo Kari. –dijo interrumpiendo la conversación.
Kari lo miró confusa, se disculpó con la empleada y fue hacia una esquina para hablar con su esposo.
-¿qué pasó? –preguntó. –luces preocupado.
-Recuerdas a Jun, ¿cierto? –preguntó y Kari asintió.
-Sí, ella estuvo aquí comprendo ropa de maternidad.
-¿A sí?
-Sí, ¿por qué?
-¿y dijo para quién eran las ropas? –Volvió a preguntar y Kari solo se encogió de hombros.
-Supongo que para ella.
-Maldición. –murmuró.
-TK, ¿Qué hay de malo?, puede que sea temperamental, pero Jun tiene todo el derecho para ser madre.
-Sí, pero no del hijo de Matt.
-¿Qué? –preguntó en total shock y TK comenzó a explicar todo lo que él sabía.
~*~
Todo estaba en total silencio dentro de la casa. Nada ni nadie emitía el más mínimo sonido. Sólo dos personas estaban dentro, viéndose el uno al otro, uno completamente miserable y la otra completamente sorprendida.
-¿Qué? –Sora preguntó quedamente. –¿El divorcio?... pero... ¿por qué?
-Es complicado. –respondió.
Sora movió su cabeza antes de ponerse de pie.
-¿Porqué? –preguntó de nuevo. -¿Soy una mala esposa? –entonces algo apareció n su mente. -¿Es por qué... no podemos tener hijos?
-No. –respondió rápidamente mientras se ponía de pie. –No es por eso, eso no tiene nada que ver, yo te dije que eso no me importaba.
-Entonces. –aquí fue cuando sus ojos se llenaron de lagrimas. -¿por qué?
Matt miró al piso:
-No puedo decirte. Contestó y las lágrimas comenzaron a caer hacia abajo de las mejillas de Sora. Matt cerró sus puños, cuando él las notó: sintió su corazón romperse. Era muy raro ver a Sora llorar pero, cada vez que ella lo hacía, Matt podía casi decir sus lágrimas parecían rubíes.
-Qué divertido. –empezó. –Sólo me dices que quieres el divorcio pero no me dices porqué, ok está bien, ¡Pero quiero saber!
-Es complicado. –repitió.
-¡No es complicado, solo necesito una maldita respuesta! –Sora casi gritaba. –Solo quiero que me digas qué es lo que hice mal para que tú quieras divorciarte.
Matt la miró a los ojos.
-Tú no hiciste nada malo, fui yo quien sí.
Sora cerró sus ojos por un momento antes de verlo nuevamente.
-Entonces... ¿por qué? –volvió a preguntar. –No puedo perderte, no puedo vivir sin ti.
Matt respiró profundamente, pero muchas lágrimas ya habían encontrado el camino de sus ojos hacia sus mejillas. Ahora, lagrimas de rubí y de zafiro caían al mismo tiempo. Pero por más que Matt odiará esa situación:
-Hablaré con mi abogado. –dijo mientras soltaba las manos de ella. –El se encargará de nuestro divorcio.
-No. –comenzó pausadamente. –no puedes dejarme.
-regresaré por mis cosas. –finalizó antes de salir de la sala.
-No por favor. –pidió, pero en el momento en el que escuchó la puerta principal cerrarse, entendió que lo había perdido para siempre. Entonces, tomó una almohada y cayendo en el sofá, "¿Por qué?" –gritó antes de caer al piso. En esa posición, TK y Kari la encontraron.
~*~
Matt tocó a la puerta después de limpiar las lágrimas de sus ojos con las manos, su corazón estaba destrozado, su cuerpo no reaccionaba y lo único que el podía ver al cerrar sus ojos era a Sora en su forma más vulnerable: 'Lo siento, de verdad lo siento...'
Luego, la puerta se abrió revelando a Jun Motomiya con una gran sonrisa en su rostro.
-Bienvenido a tu nuevo hogar Matt.
N/A: Perdón por tardar tanto, pero he estado bastante ocupada, pero espero poder actualizar un poco más a menudo.
Muchas gracias por todos sus reviwes: nOcK-nOcK, Kannita, Black Swet, sora, Sorale, paolita y digimon4ever99.
Nos leemos.
Amai do =)
