Digimon ni el fic me pertenecen

Epílogo

Sora Takenouchi estaba ocupada mirando toda la ropa a su alrededor. La tienda estaba vacía en el momento, para el alivio de Sora ya que podía trabajar mejor en silencio, al igual que ella podía imaginar ropa nueva a la venta.

Sin embargo, lo que la mujer de 36 años no había visto, era la sombra que caminaba por la puerta, en un ritmo lento.

Aún sin darse cuenta de la sombra detrás de ella, Sora se acercó a su mesa y cogió un bloc de notas y un lápiz, donde empezó a escribir y a dibujar nuevas ideas. Sin embargo, después de un corto momento, los ojos de Sora se posaron en una imagen sobre el escritorio y, con una pequeña sonrisa, Sora colocó el bloc de notas y el lápiz y se agarró del marco: allí estaba ella, con su pelo castaño recogido en un moño, junto a una el hombre de pelo rubio con ojos azules y sus hijos: una niña, que se veía exactamente como el hombre: el pelo rubio y corto y sorprendentes ojos azules y un niño que tenía el pelo corto de color rojo y los ojos café-rojo, al igual que su madre.

-Mi primavera y mi otoño. Sora le susurró, con el dedo corriendo por el rostro de sus hijos. Luego, Sora miró al hombre en la foto y sonrió con tristeza. -¡Oh Matt, ¿por qué tenías que ir a la Luna, otra vez?

-En realidad, estoy aquí en la Tierra. -dijo una voz y Sora se dio la vuelta tan rápidamente, que estuvo a punto de chocar contra el pecho de alguien. Un pecho que ella conocía bien.

Poco a poco y con cuidado casi, Sora miró a la derecha en un par de zafiros y contuvo el aliento, una mano en la boca:

-¡Matt! –respiraba. -Oh Matt, estás aquí!

Mientras que el hombre de pelo rubio se echó a reír, Sora le echó los brazos alrededor de él antes de besar a su fuerza en los labios. Le había echado tanto de menos y el hecho de que la NASA nunca le contó que su marido estaba, sólo la hacía estar aún más preocupada. Sin embargo, ahora que se sentía a Matt besándose, recorriendo la mano por su espalda, Sora sabía que, a pesar de todo, valió la pena esperar.

Siempre vale la pena esperar.

En cuanto a Matt, él simplemente no podía dejar de reír ante la reacción de su mujer, no porque él no se había acostumbrado a ella, sino porque le encantó la forma en que siempre reaccionaba cuando regresaba de un viaje al espacio.

-Hey amor, me tomo por todo esto que me has echado de menos.

La única respuesta que obtuvo, fue un golpecillo en el brazo:

-Gracioso. - Sora murmuró, con los ojos entrecerrados. -¿Puedes por favor decirle al personal de la NASA que dé noticias?

-Bueno, yo puedo decir que Michael y Jordan se van al espacio en un par de días. -Matt dijo Sora y parpadeó:

-¿Quiénes son? -preguntó confundida.

-Bueno, tú dijiste que quería recibir noticias sobre lo que se está preparando para ir al espacio, ¿verdad? -Sora rodó sus ojos.

-No sé lo que te pasa, cada vez que vuelves desde el espacio. -murmuró ella.

-Bueno, ya sabes, es la falta de gravedad. –dijo.

-¿Dónde? ¿En el espacio o aquí? -Sora preguntó mientras señalaba a la frente de Matt.

-Ah ah, ¿ahora quién está siendo graciosa? –comenzó. -¿Dónde están la primavera y el otoño? -Matt preguntó. -Los echo tanto de menos.

-¿Dónde crees que están? –Sora preguntó, cruzando los brazos y Matt levantó una ceja. –Los dejé con su abuela.

-¿En serio? –Matt preguntó y Sora asintió con la cabeza antes de sonreír:

-Pero no deberíamos estar hablando de ellos, deberíamos estar hablando de tu regreso.

Después de unos segundos en silencio, Matt suspiró y, sin un solo aviso, envolvió un brazo alrededor de la cintura de Sora:

-¿Es eso una invitación? -preguntó con su voz sexy.

A pesar de todo, Sora se sonrojó y se estremeció: ¡oh! Ella odiaba que la tomara así y ese tono de voz.

-¿Qué quieres que haga? -Sora preguntó, mientras daba un paso más cerca de su marido.

-Bueno, la tienda está vacía, ¿qué te parece si vamos a escondernos detrás de unas cortinas y… tenemos un poco de diversión?

Sora abrió mucho los ojos con sorpresa:

-Matt, ¿no tienes vergüenza? -preguntó ella y Matt negó con la cabeza:

-No cuando se trata de ti. -él respondió y Sora sonrió seductoramente:

-Ya sabes, si tu me hubieses preguntado eso hace diez años, yo habría dicho que sí. -susurró con los labios ya cerca de Matt. -Pero no creo que podamos hacerlo ahora.

-¿Q... por qué? -Matt logró susurro. Oh, él adiaba cuando Sora empezaba a besar los labios de él con anticipación y mirarlo con los ojos llenos de pasión.

-Porque... -Sora consiguió dejar sus labios contra los de Matt y sonrió. -Tenemos que ir a casa.

-¿Qué? -Matt preguntó confundido y se rió Sora, mientras daba un paso atrás:

-Sí, tenemos que ir a buscar Haruko y Akiko, porque les prometí desde hace casi una semana que les haría un pastel de chocolate. -ella dijo. -Déjame ir a tomar mi bolsa.

Mientras Sora tomó su bolso, que estaba justo detrás de la mesa, Matt suspiró:

-Maldita sea. -Matt susurró, y sonrió Sora, antes de poner una mano sobre el hombro de su marido:

-Vamos Matt. -susurró, al oído de su marido. -Espera un par de horas y luego me voy a dar una fiesta privada de bienvenida a casa.

-¿Hablas en serio? -preguntó, y asintió con la cabeza Sora, antes de besarlo suavemente en los labios:

-Sí, pero ahora tenemos que ir a buscar a nuestros hijos. Es necesario tomar un baño, comer algo y descansar. Entonces… Matt nunca querrás alejarte de mi lado otra vez.

-Puedes apostar estaré esperando. -Matt respondió y antes de que Sora pudiera decir una palabra, Matt la tomó por la cintura y la besó en los labios.

Mientras sentía el brazo de Matt envolver alrededor de su espalda, Sora se rió en el beso y luego, muy lentamente, Matt dio un paso atrás y sonrió:

-No puedes imaginar por cuánto tiempo he estado deseando hacer esto. -dijo, antes de besar a Sora de nuevo. -Voy a estar esperando. Pero ahora tenemos cosas más importantes que hacer, así que…

Cuando Matt extendió el brazo hacia ella, sonrió y Sora saliendo de sus brazos, dio una mirada soñadora aún en su rostro:

-¿Qué voy a hacer contigo? –murmuró.

Lo que ella no sabía era que Matt le había escuchado, y que él se reía mentalmente.

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-Vamos gente, tenemos que ser rápidos. -Miyako Ichiouji dijo, mientras ponía un enorme pastel de chocolate sobre la mesa. -Van a estar aquí en cualquier momento.

-Reduce la velocidad, amor, ¿Sora no te dijo que ella llamó una vez que llegará Matt? -Ken preguntó, mientras le besaba la mejilla Yolei.

-Sí, lo hizo. -Mimi dijo, ya que apareció junto a sus amigos. -Pero conociendo a Sora, ella estará en su estado de ensueño, una vez que ella vea a Matt.

En ese comentario, todo el mundo que la había oído, se echó a reír:

-Mamá, ¿dónde pongo esto? -un niño de once años de edad pelo castaño, ojos marrones, con enormes preguntó mientras mostraba a las servilletas en las manos a Mimi:

-En la mesa. ¿Dónde está tu papá? -Mimi contestó.

-El tío Tai está con el tío Izzy en la cocina. -una joven de cabello rubio dijo.

-Si quieres, mejor dámelas a mí., Aoshi. -Kari dijo, mientras caminaba hacia el muchacho y tomaba las servilletas.

-Gracias tía Kari. -Aoshi dijo, mientras entregaba las servilletas a la mujer

-Tía Kari, ¿dónde está Keiko? -la chica de pelo rubio y preguntó, mientras ponía dos vasos en la mesa.

-Ella está durmiendo.

-¿Con Toru? -un niño de pelo rojo preguntó y Kari asintió.

-¿No es increíble cómo a los dos les gusta estar juntos? -Yolei comentó y Kari se rió:

-Bueno, ellos son nuestros niños, por supuesto les gusta estar juntos. -ella respondió y Yolei se rió entre dientes.

-Davis, te lo juro tu hijo es igual que tú. -Toyoko dijo, mientras entraba en la sala. -Hace un drama cada vez que lo llevo a la cama.

Todos se rieron a excepción un hombre de cabello castaño, que se ruborizó avergonzado:

-¿Aún haces un drama cada vez que necesitas ir a la cama, Davis? -Tai preguntó, al entrar en el interior de la sala de estar.

-Siendo mi hermano Tai, yo no me sorprendería. -Jun dijo, mientras Kyuryo la envolvía con un brazo por la cintura.

-Ah ah, eso fue realmente divertido Jun. -Davis dijo.

-Bueno, es verdad. -afirmó y todo el mundo se echó a reír una vez más.

-¡Mamá, mamá! -llamó una voz y todos se volvieron a ver Michio corriendo hacia Jun y Kyuryo.

-¿Qué pasa, cariño?

-¡La tía Sora y el tío Matt ya vienen! -Michio exclamó.

-¿Qué? -pidió a todos al mismo tiempo.

-Bueno, eso no es bueno. -Tai murmuró mientras que Joe se acercó a la ventana de la sala:

-Bueno, Sora y Matt son sólo han salido del coche. -Joe dijo, mientras miraba a su amigo.

-Rápido, ve a decirle a todo el mundo que esten en la cocina y apaguen la luz. -Yolei ordenó.

Después, todo sucedió en un minuto: Cody voló a la cocina, sólo para entrar en la estrecha sala de estar seguido por todos los demás Niños Elegidos y, al cerrarse la puerta, Yolei apagó las luces:

-Nunca haré una fiesta sorpresa de nuevo. -Davis murmuró.

-Calla, amor. -Toyoko dijo, mientras ponía una mano en el brazo de su marido.

Aunque todo el mundo trató de mantener el silencio dentro de la vida oscura la habitación, Sora abrió la puerta principal y se reían, como Matt envuelto un brazo por la cintura y la besó en la mejilla:

-Yo todavía no entiendo por qué tu madre no nos dijo que había ido al centro comercial con los niños, quiero decir, todo lo que tenía que hacer era llamar.

-Bueno, ya conoces a mi madre, que le gusta hacer cosas así por el estilo.

-Lo único que sé es que si ella nos hubiera dicho antes, habríamos sido capaces de hacer ciertas cosas hace mucho tiempo.

-Matt, ¿no tienes vergüenza? -Sora preguntó mientras cerraba la puerta.

-Cuando se trata de ti, lo siento, pero la respuesta es no. -Matt respondió, antes de besar a Sora en la frente. -Ahora, creo que voy darme ese baño del que me hablaste. –dijo.

-¿Está seguro de que es lo que quieres que haga? -Sora le preguntó con una sonrisa malvada.

-No juegues con migo, amor, yo no te he visto desde hace casi tres meses y no sé lo que puedo hacer si sigues diciendo eso. -Matt dijo y se rió Sora:

-¡Ay, amor! No pasa nada. -dijo ella de manera seductora. Sólo necesito un favor de ti.

-¿Qué clase de favor? -Matt preguntó Sora y suspiró:

-¿Puedes creer que no hemos sido capaces de abrir la puerta de la sala de estar durante casi dos meses? -Sora preguntó. -¿Crees que puedes tratar de abrirla, antes de tomar el baño?

-¿La puerta? -Sora asintió con la cabeza. -¿Por qué no le pidió a uno de los chicos que vinieran aquí y arreglaran?

-Yo no quería molestarlos con eso. -ella dijo. -¿Puedes ir a tratar de arreglarlo?

-Claro que sí. -Matt dijo. -Yo vivo en esta casa, ¿sabes?

Sora no podía dejar de reír como Matt se dirigió hacia la puerta del salón y poner la mano sobre el pomo. Luego, cuando Matt se preparó, se abrió la puerta:

-Oye cielo, la puerta está bien. -dijo, mientras miraba extrañamente a la puerta blanca.

-¿Oh? Eso es extraño, ayer no se movió siquiera. -Sora dijo. -Vamos a entrar.

Y antes de que Matt pudiera abrir la boca, Sora le agarró la mano, encendió la luz y:

"!SORPRESA!"

A Matt casi había un ataque al corazón, ya que varias voces gritaron la misma palabra, al mismo tiempo, mientras que Sora se echó a reír.

-¡Papá! -dos voces exclamaron antes de que Matt tuviera tiempo para reaccionar a lo que pasaba, ya dos pares de brazos alrededor de su cintura estaban y Matt miró hacia abajo:

-Hola, primavera y otoño. -dijo, mientras se arrodillaba delante de sus dos hijos. -¿Cómo están?

-¿Cómo era todo allá arriba, papá? -Akiko preguntó, mientras miraba a los ojos de su padre.

-Fue increíble. -Matt respondió.

-¿Puedo ir contigo la próxima vez? -Akiko preguntó.

-Vamos a esperar y ver, ¿ok? -preguntó, antes de levantarse, con los ojos mirando para todos en la sala. -¿Qué diablos están haciendo aquí? –preguntó.

-Es tu cumpleaños, cabeza hueca. -Tai dijo, mientras caminaba hacia su mejor amigo. Creo que has permanecer allí por mucho tiempo. -dijo, mientras apuntaba hacia el techo.

-¿He estado en el techo por mucho tiempo? -Matt preguntó, tratando de parecer confuso y Tai lo golpeó en el brazo:

-Cállate y agradece que estemos aquí.

-Simplemente no agradescas a tu esposa, ya que se suponía que nos diría sobre su llegada, pero no lo hizo. -Mimi dijo mientras miraba a Sora, quien se ruborizó:

-Yo... Eh .... bueno, yo quería, pero... -Sora stutted y se rió Mimi:

-Entiendo. Vamos, deja ir a ver a nuestro 'bebés'. -dijo, antes de tomar la mano de Sora y, después de llamar a Toyoko, Yolei y Kari, todas las mujeres desaparecieron en la sala.

-Así que, ¿cómo han hecho sabían que iba a venir hoy? -Matt preguntó. -Sora hizo un trabajo asombroso buscando la sorpresa, cuando me vi en la tienda.

-¿Se ha olvidado que tenemos un detective en esta casa? –preguntó TK señalando con la cabeza hacia Ken.

-Por lo tanto, que eras tú, ¿eh? -Matt preguntó mirando al hombre de pelo azul y Ken shruged:

-Se puede decir eso, pero Mimi dio la idea.

-Como es de costumbre. –Joe dijo y todo el mundo se rió entre dientes.

Segundos más tarde, todas las mujeres entraron dentro de la habitación, junto con sus hijos:

-¡PAPA! -una niña de pelo rubio-rojo, con los ojos de color rojizo-azul exclamó, mientras sus ojos se quedaron en Matt.

-Hola, pequeña ola. -Matt dijo, mientras la niña saltó a sus brazos.

Cinco años después del nacimiento de Akiko y Haruko, la familia Ishida volvió a brillar en la felicidad por la noticia de que un nuevo bebé iba a venir. Sin embargo, al contrario de su hermano y hermana, Nami era como una mezcla de Sora y Matt y, aunque ella podría ser tan dulce como Sora, tenía el temperamento de Matt.

Mientras Nami siguió abrazando a Matt con todas sus fuerzas, una niña de diez años pelirroja se acercó a Izzy:

-Hey Keiko, ¿has dormido bien?

La pequeña niña asintió con la cabeza, antes de mirar a un niño de diez años de edad lavanda pelo con ojos azules, que estaba entre Yolei y Ken:

-No, Toru me hizo reír. -ella dijo. -Él siguió haciendo bromas.

-¿En serio?

-¡Davis! -Toyoko lo llamó, al entrar en la sala. –Ve a despertar a tu hijo allá arriba, ya que sólo tú puedes hacerlo.

Con ese comentario, Davis se levantó del sofá:

-Voy. -dijo

-Es igual que su padre, ¿no? -Yolei comentó a Toyoko:

-Yo conozco a otro que es igual a su padre.

-Mamá, tengo hambre. -Aoshi dijo, mientras miraba a Mimi, quien tenía en sus brazos a una medio dormida una niña de cinco años de edad, de cabello castaño claro y ojos color avellana:

-¿Quieres un pedazo de pastel de chocolate? -Mimi preguntó y su hijo asintió con la cabeza.

En cuestión de segundos, todos los adultos estaban ocupados hablando y riendo, mientras los niños jugaban alrededor del salón:

-Gente, ¡es hora de cortar el pastel! -Tai propuso y Mimi rodó sus ojos:

-Tú y tu estómago. –dijo.

-¿Qué? Tengo hambre. -Tai dijo y todos se rieron. -¡Y no se rían de mí!

-¿Qué eres? ¿Un niño en crecimiento? -Kari y Tai pidió la miró:

-Pues sí querida hermana, soy un chico en crecimiento. –dijo, defendiéndose un poco.

-Sí, aquí. -Mimi dijo, mientras señalaba al frente de su esposo.

Sora se rió, antes de besar a Matt en la mejilla y levantándose:

-¿Sabes qué? -preguntó ella, captando la atención de todos. -Por primera vez, Tai está en lo cierto.

-¡Hey! - Tai exclamó indignantemente y, una vez más, todo el mundo se echó a reír junto con los niños

Por lo tanto, estaba en medio de risas, conversaciones, canciones y comida que pasó la noche.

--- 6 horas más tarde ---

-Yo soy taaaaan cansado. -Matt dijo, al dejarse caer sobre la cama. La pareja ya estaba sola una vez que Sora llevó a sus hijos a dormir.

-¿Matt? -Sora lo llamó mientras cerraba la puerta de la habitación. ¿Sigues despierto?

-Sí, pero yo soy taaan cansado. -Matt susurró y Sora se rió mientras caminaba a su lado:

-Oh, pero te ha gustado la sorpresa, ¿no? -preguntó, y Matt se sentó en la cama:

-Por supuesto que sí, yo todavía no puedo creer que me olvidé de que hoy fue mi cumpleaños.

-¿No me digas que tu estancia fue mucho tiempo en el espacio? -Sora preguntó, antes de reírse. -La falta de gravedad está empezando a afectarte.

-Muy graciosa, Cielo. -Matt dijo y una sonrisa apareció en el rostro de Sora:

-Sabes... -empezó poco a poco. -Yo no te di tu regalo de cumpleaños.

-Sí, me di cuenta de que no. -Matt contestó asintiendo con la cabeza.

-¿No quieres saber lo que es?

-Sí, creo que sí.

Poco a poco Sora unió sus labios con los de Matt, pero se detuvo rápidamente:

-No puedo. -Sora dijo mientras miraba hacia abajo.

-¿Por qué? -Matt preguntó, mirando como un niño que había perdido su presente.

-Bueno, tu regalo fue esa fiesta privada de la que te hablé, pero has dicho que estás cansado. -Sora dijo, mientras ella se levantó.

De repente Matt agarró de la muñeca:

-Para ti, estoy preparado para todo. -dijo Matt y Sora lo miró.

-¿Está seguro? -preguntó, y asintió con la cabeza de Matt. Luego, una sonrisa apareció en el rostro de Sora y, sin decir una palabra, se sentó encima de Matt, con las piernas en ambos lados de la cintura de él. -No se te olvide. -comenzó Sora. -Tú mismo lo has dicho…

Luego, sin dar a Matt la oportunidad de decir una palabra, Sora le dio un beso directo en los labios.

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Muchas horas después, Sora abrió los ojos rojos y sonrió cuando vio a Matt dormir sobre su estómago, con una mano debajo de la almohada. Su cabello caía suavemente delante de sus ojos, y antes de que Sora pudiera evitarlo, Sora levantó la mano y lo empujó a un lado.

Entonces, tan suavemente como pudo, Sora besó los labios de Matt, sólo para murmularle algo:

-Podríamos haber hecho un viaje desde el cielo al infierno, pero yo soy muy feliz de saber que siempre estarás a mi lado, y que podemos hacer ese viaje tomados de las manos. -Sora le susurró. -Gracias por hacerme la mujer más feliz del mundo, Yamato Ishida. Te amo.

Luego, Sora cerró los ojos y se dejó entrar en una tierra de sueños, al mismo tiempo Matt abrió los ojos y puso la mano sobre la de ella:

-Yo también te amo.

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"I will stay forever here with you

My love

The softly spoken words you gave me

Even in death our love goes on"

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"Me quedaré para siempre aquí contigo

Mi amor

Las suaves palabras que me diste

Incluso en la muerte nuestro amor continúa "

Evanescence - Even In Death

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Fin

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N/A: Se acabo esta traducción.

Agradezco de todo corazón a quienes siguieron esté fic desde el principio hasta el final, también a quienes me dejaron un review para seguir con el trabajo y muy especialmente a Woords of de Moon (Maresia Eterna) por tenerme confianza y permitirme hacer una traducción de su trabajo.

Nos leemos!

Dios los bendida

**Amai do**

22 de abril 2010