Así son las cosas

Su mano fría me detuvo y mi corazón se desboco, aquel contacto había provocado tantas cosas en mi interior que explicarlas era tan complicado, no fue una reacción de miedo, esperanza o tristeza, simplemente fue el contacto frío de su piel con la mía, vi como su cuerpo se recargaba en la puerta, aun no era capaz de verlo a los ojos, suspire intentando controlar mi adolorido corazón, mire el rostro de Kai, me quede petrificada al ver sus pupilas, estaban inundadas y demostraban tanta tristeza, nunca desde que lo conocí el había tenido aquella mirada tan triste.

Sin pleno aviso Kai se abalanzo sobre mi, me abrazaba los hombros con tanta fuerza que no tuve el valor de separarme de el, sentí como se me encajaba en la espalda el cajoncito que estaba a lado de la puerta, el peso de Kai hizo que me quedara hincada mientras que el estaba de rodillas, sentía como su corazón latía con fuerza, de nuevo sentí como los pedazos de mi corazón se encajaban en mis costillas, realmente el quería que sufriera por toda una eternidad…

-Kai

La respiración de el se encajaba en mi cuello y oído, hubiera sido una caricia sumamente excitante si estuviéramos en otra situación pero esto tenía que acabar, ya no aguantaba, necesitaba tantas cosas que Kai nunca me daría , yo simplemente quería quedarme en esta posición toda la vida, quería tener los brazos de Kai siempre en mi cuerpo pero esto ya no tenía solución, calle a mi corazón por unos segundos y deje hablar a mi cabeza por unos momentos…

-Suéltame… ya es demasiado tarde

Trate de zafarme de su abrazo pero era demasiado fuerte para mi, el no se movio ni un centímetro, estire su camisa, tome sus brazos con toda mi fuerza para alejarme de el, sabía que si continuaba asi no tendría el valor para decirle adiós, su respiración me estaba volviendo loca, como era posible que el manipulara de esa forma mi cuerpo….

-Quédate conmigo

Era una mala jugarreta de mi cabeza?, acaso el me estaba diciendo que me mantuviera a su lado?, no lo podía creer, aquellas simples palabras habían derribado cada suposición mía, cada duda y cada malentendido, escuche un sollozo de Kai y ya no pude luchar mas era suficiente dolor por un día….

-Diablos… no puedo hacerlo

De nuevo empecé a llorar cansada de todo, Kai era el único que podía hacerme cambiar de opinión y hacerme feliz, zafe mis brazos de los suyos y tome su cuello y cabeza presionándolo contra mi cuello, su olor me erizo toda la piel, como pude haber sido tan idiota de pensar que lo dejaría, el con todos sus defectos era mi alma gemela, era el dueño de mi destino y de mi vida, sin el mi vida no tenía sentido, nos separamos un poco para besarnos, había tanta pasión, amor, frustración, miedo, todo acumulado en un beso, asi son las cosas tan claras como el agua, Kai era el único que podía mantenerme con vida en esta tierra, el era mis latidos, mi aire, sangre, el era todo lo que necesitaba para vivir.


Así son las cosas

Así que así había terminado todo, ella llorando y yo rindiéndome dejándola ir, los pasos se escuchaban por toda la habitación, había recibido palizas terribles que ningún ser humano hubiera imaginado pero esas golpizas no se comparaban con aquel sonido, lento y frustrante, no quería dejarla ir, no quería despertar sin escuchar su risa en las mañanas, no quería dejar de comer aquella sopa salada que ella era la única que podía preparar, no quería dejar de ver aquellas películas cursis que ella amaba, no quería vivir si ella no estaba.

Salí corriendo de la habitación y la vi tomando la rendija de la puerta, por primera ves me sentí solo al ver aquella pequeña escena, apoye mi cuerpo contra la pared, trataba de procesar las mejores palabras para que ella se quedara pero no había ni una sola razón para que se mantuviera a mi lado, siempre había sido frío y cruel, porque tendría que mantenerla a mi lado, tal ves ella era el amor de mi vida pero ¿ yo sería el amor de su vida?, la mire a los ojos y vi una reacción de lastima en sus ojos, de por si no aceptaba que mis amigos me vieran de esa forma, menos ella, verla de esa forma hizo que me sintiera como una escoria miserable.

Mis brazos reaccionaron por si solos y la abrace, su olor hizo que mi cuerpo se petrificara, tenía miedo de quedarme solo de nuevo, al solo pensar que no la volvería a ver hacia que me aterrara y quisiera fusionarme con ella, simplemente quería eso…

-Kai….. Suéltame ya es demasiado tarde

Su voz hizo que callera en cuenta de la realidad, ella se había despedido de mi, eso dolía mas de lo que algún día me hubiera imaginado y lo peor de todo es que tu me estrujas y me dices que me aleje de ti, cada ves me sentía mas derrotado, no quería rendirme pero tampoco no podía mantenerte conmigo pero soy egoísta, desgraciadamente soy un vil y miserable egoísta que no quiere dejarte ir…

-Quédate conmigo

-Diablos no puedo hacerlo

Se lo dije en forma de susurro para que solo ella fuera testigo de aquellas palabras, algo que solo iba a quedar entre nosotros dos, siento como tus manos se sueltan de mi camisa y pasas tus brazos sobre mi cuello y mi cabeza, tus lagrimas caen como balas sobre mis hombros, de nuevo siento la pasión de tu cuerpo acurrucado en el mío, mi corazón vuelve a latir con mas velocidad, siento que moriré de un infarto al tenerte, pero pienso que sería la mejor muerte de todas, tu eres mi adicción, mi veneno, la única que es capaz de matarme de dolor.