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A veces me preguntaba ¿Qué pasa con Bella? La mayoría de las chicas que he conocido en la universidad son desinibidas, abiertas y no tienen tantos tabues. Es cierto que cuando conoci a Bella cai enamorado inmediatamente, me agrada como es en todos los aspectos pero es muy rigida, sexualmente, no le pido que sea como Emmett, eso me daría algo de miedo, pero ¿Qué gana reprimiéndose tanto? Hay tantas cosas que quiero probar con ella pero ella siempre se niega, no soy muy exigente.
Tal vez si Bella fuera mas abierta y se dejara sentir, reir de vulgaridades y obsenidades y no tomarse las cosas tan apecho, afianzaría ese lazo entre los dos, no me gusta ser celoso pero ella tampoco pone de su parte y ahora que esta poniendo de su parte no voy a desaprovechar la oportunidad.
La veo ahí parada en medio de mi sala con solo ropa interior blanca, siempre era ropa interior blanca. Perfecta y su cara reflejaba emoción al igual que la mia. Empece a rodearla, me encanta sentirla como si fuera mi presa, me detuve exactamente atrás de ella y la observe, ese hermoso culito cubierto solo por tela blanca parcialmente es tan tentador. Alce mi mano abierta y azote su culo.
-Ahhh –Grito agudaente.
-Quiero escucharlo de tu boca, dime que no soy el único que lo desea, dime que tu también, explicame de lo que serias capaz, lo que te gustaría y lo que no, dime que lo que estoy haciendo y lo que voy a hacer te va a gustar –Queria escucharla suplicar que continuara.
Segui dando vueltas, viéndola con mis brazos atrás y mi cara levantada. Su semblante era timido y su cabeza estaba ligeramente entre sus himbros.
-Si lo deseo, desde hace tiempo Edward lo deseo mucho –Dijo muy bajo.
-¿Qué es exactamente? ¿Qué quieres que te haga? ¿Quieres que te muerda como un vampiro? –Me iba a desesperar si no me contestaba como yo quería.
-Quiero darte todo el placer humanamente posible, soy tuya Edward Cullen –Me detuve en frente de ella y la vi a los ojos, ella levanto levemente su cabeza, estaba perdido en su timida mirada, me encantaba escucharla diciéndome lo que siempre he sabido, eres mia Bella Swan- quiero que me tomes como tuya y me uses, si quieres golpearme hazlo, si quieres maldecirme, maldíceme, si quieres pellizcarme, haslo yo quiero todo aquello que tu dentro de ti quieres hacerme –Senti una conexión con ella, había tanto dentro de mi que quería hacerle y ellalo sabia- soy tu esclava, amo –Sonrei ligeramente.
Acaricie su mejilla como el ultimo acto de ternura que le daría esa noche.
-Eres mi esclava sucia y vas a hacer todo lo que yo te pida, me daras placer, tu existencia en este momento es solo para eso, obedecer y dar placer a tu amo, hare lo que quiera contigo y no quiero escuchar ninguna queja, quiero que estes conciente de lo que va a pasar esta noche y ahora mismo es cuando puedes darte la vuelta, tomar tu ropa e irte de aqui, sabiando que si te vas seras una cobarde, de nuevo huyendo a tus impulsos, reprimiéndote a hacer algo que sabes que quieres, que deseas, ser mi esclava –Estaba perdido en mis palabras.
Espere un momento, no sabia si se arrepentiría pero tenia la esperanza de que no.
-No, me quedare Ed… amo, me voy a quedar y voy a ser tu esclava –Sonrio.
En ese momento volvi a mi rol y le propine una gran bofetada tan fuerte que la vi caer al suelo, curiosamente no me sentí mal de hacerlo, desde el suelo Bella me dedico una sonrisa y toco su mejilla con su mano. La mire levantando mi cara con desden.
-Parate –Le pedi, pero me agache y enrede mi mano en su cabello para jalarla y pararla, fue tan sencillo, ella llevo sus manos hacia el amarre pero no pudo mas que pararse sintiendo el dolor que generaba que jalara tan fuerte su cabello, ahora defrente a mi de nuevo.
Con mi mano la toma del cuello y volvi a repetir la bofetada, tan fuerte o mas, su mejilla se torno rosada y su cara se empezó a hinchar un poco por la falta de aire, llevo sus manos a mi agarre intentando safarse sabiendo que era imposible. La solte empujándola lijeramente hacia atrás, la mire con algo de odio y la caze de nuevo rodeándola.
Me quede detrás de ella, estaba pensando en azotar ese hermoso culo pero mi mirada se poso en su ropa interior blanca y por los costados tome la tela y la jale hacia arriba fuertemente, causándole dolor en su vagina "Ahhh" escuche que gemis y respiraba rápidamente, agitaba sus brazos pero no iba a conseguir nada con eso mas que hacerme sentir bien, tomo su cabeza con sus manos y la escuchaba jadear.
-Mhh –Reprimio un grito- ¡Basta! –Grito- Por favor –Susurro en un intento de sonar como una pequeña niña a la que le cumpliría su capricho.
-¿Crees que porque me lo digas voy a parar? –Pregunte- ¿ehh?-Jale mas fuerte.
-Ahh! Ahh ayy! No… –Apenas y susurro-No amo no.
-Eres mi esclava ¿no? Entonces puedo hacer lo que me plazca contigo mhh –Rei un poco y sentí algo crecer dentro de mis pantalones.
La observe bien, para guardar esa imagen, estaba agarrando su cabello del dolor y sobre las puntas de sus pies, gemia y su respiración era entrecortada, solte su tanga. Se quedo en medio de la sala trantando de calmar su respiración. Me diriji a la cocina por unas tijeras para cortar ese conjunto de ropa interior que odiaba pero me tope con un enorme cuchillo de chef, no quería matarla, pero si asustarla.
-Dios –Suspiro Bella sonriendo- Se siente delicioso.
-¿Dios que? –Pregunte poniendome frente a ella.
-Me encanto –Abrio sus ojos despacio sonriendo pero pronto vi el pánico en sus ojos cuando vio el cuchillo.
Estaba emocionado, quería ver que reacción tendría en Bella y solo se quedo quieta en la sala, petrificada viéndome con el chuchillo en la mano, sonreí perversamente, quise disimular la sonrisa pero no pude. Era hora de jugar un poco, con la punta del cuchillo raspe apenas su abdomen, sentí como temblaba y otra vez vi su pecho subir y bajar rápidamente, tenia miedo y empezó a retroceder.
-No-te-muevas –Dije palabra por palabra viendo en sus ojos espanto.
Camine dos pasos y apoye con un poco de presión el cuchillo cerca de su corazón.
-¿Tienes miedo? –Pregunte riéndome audiblemente.
Ella asintió con la cabeza, pase el cuchillo por debajo de uno de los tirantes de su sosten y con presión lo movi de un lado a otro para romperlo, lo cual fue sencillo por el filo del cuchillo y repeti el acto con el otro tirante. Pase el cuchillo por en medio de sus pechos.
-Ahh –Susurro.
La raspe un poco porque el sosten estaba apretado pero cuando pase el cuchillo fue mas difícil pero lo consegui, rompi su sosten por en medio, este cayo al suelo destrozado y al fin me había conseguido desaparecer ese sosten tan horrible. Sus pechos eran perfectos, suaves y sus pequeños pezones me llamaban. Pellisque uno con fuerza y lo jale hacia mi, se que le diolio porque dio unos pasitos hacia enfrente.
-Auuu –Susurro.
-¿Qué parte de no te muevas no entendiste? –Pregunte molesto.
-Perdon, no volverá a pasar.
Sonrei complacido, queria seguir jugando con su miedo. Me acerque a ella y pose el cuchillo sobre su abdomen sin hacer presión y repeti el acto, acaricie su pezón y sentí como se endurecía y lo tome con mis dedos, la mire a los ojos y apreté su pezón, lo torci un poco, sus muecas eran hermosas, estaba adolorida pero no podía caminar hacia adelante porque si no se enterraría el cuchillo, jale lentamente el pezón hacia mi, su cara era la escenificación perfecta del dolor, la contemple había algo en su expresión que me hacia sentir que lo estaba disfrutando. Cuando lo solte, ella temblo un poco y mientras seguía absorta en sus pensamientos desleze el cuchillo entre sus piernas y roce sus labios, el tanga seguía metida entre estos por los jalones que había dado hace unos momentos.
Su mirada nerviosa no se desvia del cuchillo pero después de pasarlo unos momentos mas para lo pase por el costado de su tanga al igual que como rompi su sosten, rompi la tanga. Ya había terminado de usar el cuchillo, al tirarlo en el sillón sentí como suspiro. Mi erección dolia un poco.
Volvi a mi actitud de cazador, observe su cuerpo, el color rojo de su mejilla ya se abia apagado pero esta vez no era precisamente esa parte de su cuerpo la que quería que se tornara de un bello color rojo. Me puse detrás de ella, me gustaba estar detrás porque no sabia que haría. Desabroche mi cinturón, cuando el metal frio de la hebilla de mi cinturón toco su culo dio un saltito pequeño hacia adelante pero no dije nada, deje que se torturara ella sola.
Doble el cinto y decidi acariciar su cuerpo con el cuero antes de empezar a torturar esa parte que quería torturar desde hace tiempo. Lentamente, sin prisas acaricie su espalda en un ligero roce. Era hora.
La tome por el cuello fuertemente y la lleve a un sillón al otro extremo de la sala y ella se iba a sentar, pero no era lo que quería que hiciera.
-Pon tus dos manos sobre el asiento del sillón –Le ordene, y al hacerlo su lindo y redondo culito quedo expuesto a mi para ser azotado.
Primero lo acaricie con mis manos, era suave, pero necesitaba que estuviese algo rojo, un poco de color a su piel palida no le caería nada mal. Tome el cinto y desde lejos y con toda la fuerza que pude di el primer azote, el sonido del cinto en el aire me éxito y mas aun el sonido que retumbo en la sala me saco de mis casillas.
-Ahhh –Un gran grito desde el interior de Bella eso repercutió entre mis pantalones.
Vi como Bella poso una de sus rodillas en el suelo, el golpe le había hecho perder el equilibrio y respiro fuertemente, espere poco la verdad, neceitaba segior, la levante pasando mi brazo por su abdomen y jalándola hacia arriba para que retomara su posición anterior y acaricie su culito dolorido.
-¿Te gusta? –No pude evitar reir un poco.
-Si, solo que no me lo esperaba –Admitio.
Apenas termino de decir esto y no pude evitar seguir con mi juego, de nuevo deje que mi cinto la acariciara violentamente.
-Ahhh –Gimio.
Pero esta vez no callo al suelo, mantuvo su posición. La acaricie de nuevo.
-Te voy a dar diez azotes, si te mueves o gritas voy a volver a empezar la cuenta –Le dije, ese jueguito me iba a gustar mucho, pero lo quería hacer mas interesante- Tu vas a contar y te quiero escuchar claramente.
Asi que empece su tortura, los primero cuatro no le representaron problema en si, en su posición, tranquila contaba, su voz sumisa me gustaba, no podía hacer que
-Uno amo ahhh –El sonido del azote retumbaba- Dos amo ufff-su vocesita era el medio perfecto entre el fuerte sonido del azote.
Me dicuenta cuando me disponía a dar el séptimo que necesitaba ser mas rudo si quería que volviera a contar asi que me movi hacia atrás para tomar impulso y eso debió dolerle de verdad, por el sonido, por su grito y por como cayo al suelo.
-Ahhh ahhh –Se quedo en el suelo gimiendo.
-Vuelve a tu posición –Le pedi inmediatamente, no me iba a parar solo porque ella queria.
Esta vez fui indulgente y fui despacio, lento, pero esto la ponía ansiosa. Termine su castigo levemente, no di azotes inhumanos, no veía su cara pero sabia que las muecas de dolor estaban presentes.
Cuando al fin todo termino avente el cinto al suelo y lentamente camine para mi sillón. La mire recostada en el piso, observe su trasero, esaba rojo, pero no mucho, había visto peores en fotos. La veía con algo de exitacion y se que esto la humillaba un poco, ella desnuda y yo aun con prendas que cubrían mi pudor.
Le hice una seña con mi mano para que se acercara y se levanto de inmediato, pero no quería que caminara, quería humillarla un poco mas y con mi mano le hice una señal para que se detuviera, intente hacer una seña para que se incara y entendió que quería que gateara hasta mi, vacilo un poco pero al final lo hizo, lentamente se acerco a mi, me veía a los ojos asi que solo baje la mirada hacia mi entrepierna, necesitaba liberarme, ya.
-Mamamela –Fue todo lo que neceiste decir.
Me asintió con su cabeza y con sus tropes manos desabotono mi pantalón e intento jalarlo para sacarlo, me pare para facilitarle esto y jalo mi pantalón y mi bóxer, vi mi pene mas erecto que nunca. Vi su cara perdida viéndolo, estaba deseosa, exitada y esta vez como nunca sentí las ganas de Bella de mamarme la verga, jamás lo había sentido y era tan placentero, parecía una viciosa, avento mis pantalones y saco mis zapatos y calcetines.
Empezo a darle besos y eso me desespero porque necesitaba un contacto mas fuerte y ella se dedicaba a darme besos, fue horrible.
-Mi orden fue mamamela –Estaba molesto y tomando su cabello la jale para que la introdujera en su boca.
Abrio su boca y con ayuda de sus manos se inclino a su labor, esta vez solo quería que lo hiciera con su boca, tome sus manos y las puse en su espalda.
-Y no las muevas de ahí, hazlo solo con la boca
Al fin apreciaba la magnitud de mi pene en su boca, sentía su boca algo chica, vi como se atragantaba, pero vi que lo disfrutaba, como nunca lo hacia estaba aprendiendo a acomodarse, me moleste un poco, quería que la metiera toda en su boca, tome su cabello con mi mano y empuje hacia adelante, vi sus ojos cerrarse y su cara hacer una muca de frustración, el sonido que salía de su garganta era jodidamente exitante "ga gla" quiso quitarse pero no la deje, empuje un pico mas y cerre mis piernas aprisionando su cabeza entre ellas, la tenia aprisionada con toda mi verga en su boca atragantándose, la escena me pareció exitante. Estupidamente uso sus manos, rechazando mi orden de dejarlas atrás y empezó a darme manotazos desesperados en las piernas, era gracioso ver como intentaba safarze, tome sus muñecas y las apreté fuerte para que recordara donde debía dejarlas pero pronto me asuste cuando sentí como cerraba su boca alrededor de mi pene.
-¿Qué diablos haces? –Pregunte, esta ves estaba encabronado.
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Saludos a todos!
Espero que les haya gustado la tercera parte del EPOV que fue un poco difícil hacer… jejeje.
