Disclaimer: Vampire Knight no es mío, ojala lo fuera, pero no. Este manga pertenece a Matsuri Hino-sama y el ánime a ANIPLEX, yo simplemente hago los fics para mi diversión y la de los que lo lean…

Rating: Nada raro, es para todo público…

Advertencias: Spoilers…


Acotaciones:

Diálogos: En negrilla.

Cambios de escena/Flash back (Giro al pasado): 0o0o0o0o0o0o0


`El sabor de los Pecados´

By: LaDy AraKawa

Chapter III

"Orgullo"

[Vino Añejo]

Pairing: Akatsuki/Ruka

Había una sola cosa de la que Akatsuki Kain tenía completa certeza; una sola cosa, y era que, definitiva e irrevocablemente, Souen Ruka estaba loca.

Una loca muy orgullosa.

La había conocido hacía ya varios años, y desde siempre había sido la temperamental, altiva y autosuficiente aristócrata heredera de su familia. Seguramente la primera impresión al conocerse no había sido la mejor, él la recordaba como si hubiese sido ayer…

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Había sido para una reunión entre familias nobles que Kain había sido obligado por su madre a asistir. En ese entonces e incluso ahora, él detestaba esas reuniones que parecían mas un complot que una acción de convivencia y reencuentro.

En esa oportunidad Kain tan solo tenía siete años recién cumplidos y se había escapado de la mirada aguda de su madre y su guardián para echar a andar por los pasillos de la enorme mansión buscando un lugar donde pudiese estar solo.

Al cabo de un rato encontró un palco vacío desde donde se apreciaba perfectamente todo el salón donde se llevaba a cabo la recepción pero que no se distinguía desde abajo. El lugar perfecto…

Sin remordimiento se acomodó en la silla de terciopelo rojo y se dedicó a observar a la multitud de vampiros nobles que charlaban unos con otros fingiendodivertirse. Estaba claro para él, aunque solo contara con siete años, que la comunidad de vampiros era un hervidero de conspiraciones, tramas e intrigas.

Suspiró aburrido. Hubiera preferido mil veces el quedarse en casa mirando las formas de la madera del techo que estar ahí, escondido. Chasqueó los dedos ligeramente y una llamita de fuego brotó repentinamente sin quemarlo. Lo único que tenía para hacer era practicar un poco esa habilidad heredada de los Akatsuki: el manejo del fuego a voluntad.

Y tan ensimismado se encontraba que ni escuchó ni percibió el sonido de unos pasitos ligeros acercándose, ni el rasgueo del telón que cerraba el palco al descorrerse.

-¡Ah!- exclamó una voz aguda sorprendida a su espalda. Kain se volteó sobresaltado y la llamita osciló violentamente hasta que se apagó.

Frente a él se encontraba una niñita de mirada parda y cabello castaño muy claro casi dorado que lo observaba asida del pesado cortinaje. Kain escondió la mano donde había estado la llamita y enarcó una ceja hacia la niña.

-¿Quién eres?- le preguntó al cabo de un minuto de pesado silencio. La niña desvió la mirada frunciendo sus delicadas cejas. Parecía estar en medio de un conflicto interior por su expresión. Kain aguardó hasta que ella volvió a mirarlo con los puños apretados y los labios tensos.

-Eres Akatsuki Kain ¿verdad?- dijo con su vocecita delicada. El aludido arrugó la frente.

-¿Por qué crees eso?- dijo confundido, no la conocía, ¿entonces por que ella a él si?

Aguardó unos momentos y la niña dio un paso vacilante hacia él soltando el telón y retorciendo sus manos.

-Eres de la familia Akatsuki por que son la única que maneja el fuego. Es conocido por todos que en este momento solo Tetsuwaru y Mimiko Akatsuki tienen un hijo varón, ese hijo se llama Akatsuki Kain, y como estabas con esa llama en la mano, y eres un niño…- calló de repente dejando que el desconcertado Kain terminara de encontrar su hilo de pensamiento.

Había deducido quien era en unos cuantos segundos por descarte sin posibilidad de réplica. Era una niña brillante, aunque parecía bastante avergonzada.

-pues si, soy Kain ¿Quién eres tú?-

La niña abrió los ojos desmesuradamente y sacudió la cabeza agitando sus cabellos que le llegaban hasta los hombros como si intentara alejar un mal pensamiento. Kain esperó paciente hasta que ella volvió a mirarlo.

-Me llamo Souen Ruka- dijo y se inclinó un poco con una gracia que nunca había visto –un placer conocerle, Akatsuki-san-

Entonces, el Akatsuki frunció el ceño y se molestó. Esos ademanes tan aristocráticos no podían pertenecer sino a otra de esas fastidiosas chicas nobles que tenían cara de antipáticas y presumidas. De esas que él precisamente detestaba.

-ah, si, mucho gusto- concedió sin ánimo ni especial respeto. Se dio la vuelta y continuó observando a la gente. Ahora estaban en mitad de un baile, si su oído no le fallaba se trataba del Opus 64 de Chopin*

Entonces todo sucedió muy rápido. En un momento estaba recordando las horribles lecciones de flauta con su tía, y al siguiente estaba estampado contra la pared del palco con una fuerza presionado sus músculos.

¿Pero que rayos…?

Entonces la vio.

Souen Ruka estaba respirando jadeante con los ojos destellando en plateado, la mandíbula apretada y los puños fuertemente cerrados contra sus costados. Lo miró rabiosa, y le dijo algo que Akatsuki Kain nunca olvidaría…

-¡a mi nadie me deja con la palabra en la boca, imbécil!-

Después ya no estaba.

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El recuerdo le hizo sonreír. Nunca había conocido a una mujer como ella. Una que fuese tan bella, grácil, elegante y a la vez tan orgullosa, fuerte y soberbia. Era una vampira explosiva y temperamental, quizás algo neurótica, pero…para él…simplemente perfecta.

Entonces también recordó esa vez, después de cinco años de haberla conocido, cuando ella se había enojado algo con él.

Algo. Solo un poco.

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Hanabusa era el único culpable de que él estuviese allí. El y su maldito complejo de Gary Stu**. Esos ánimos tan fastidiosos de querer verse como un 'Angelito' –que era como todos lo llamaban-

Uhh, que tontería Y claro, como él era el primo recién descubierto con el que tenía que entablar una buena relación por que era de la familia Aidou…Malditos los linajes y asociaciones de familias…estaba ahí a punto de morirse del aburrimiento…

-¡oh, vamos Kain!- le apremió Hanabusa con una sonrisa infantil –¡es divertido!- El Akatsuki le dedicó una mirada envenenada –O al menos muy educativo…- añadió encogiéndose en su lujosa silla de primera clase en el teatro La Scala

Si, el teatro La Scala en Milán. Su adorado primo lo había hecho ir hasta Milán para el dichoso ballet.

¿Qué tenía de importante un Ballet? Si tanto le gustaban podrían haber ido a uno en su país…no era necesario viajar por toda Europa…

-mejor cállate Hanabusa- le espetó mirando la portada de su programa. El lago de los cisnes, dos bailarines principales y muchos de reparto ¡Que interesante…!

El rubio Aidou sonrió burlonamente. En ese momento las luces del teatro se apagaron y todo quedó en un expectante silencio. Akatsuki notó entonces lo cómodas que eran las sillas, lo acogedor del silencio y la calidez del ambiente… ¿Acaso Hanabusa lo había llevado ahí para dormir?

Un vistazo rápido hacia la figura delgada de su primo le indicó que no. El Aidou estaba atento al escenario con su programa desplegado sobre el regazo. El interés genuino emanaba de su rostro. Dichoso ballet…

El suspiro que brotó de sus labios fue sofocado por el sonido de la música comenzando a sonar la melodía alegre del acto I de Swan Lake de Tchaikovski***. Los bailarines que hacían de ranas comenzaron su danza y Kain se acomodó hundiéndose en su silla esperando que todo acabara pronto.

un sonido…

-Akatsuki…

¿Alguien lo llamaba?

-¿Akatsuki…?

Hm, que voz tan molesta

-¡Akatsuki!-

-¡Ahhh! ¿¡Que!?- soltó el pelirrojo sobresaltado. Hanabusa estaba casi sobre él con una expresión nerviosa intentando…despertarlo.

Carajo ¿se había quedado dormido? ¿En el 'Alla Scala'?

Las luces se encendieron lastimando sus ojos –de por si muy delicados a la luz- mientras se producía un estruendoso estallido de aplausos. Las personas junto a ellos se levantaron mirando el escenario, completamente fascinados, sin dejar de chocar las palmas.

-¿Qué…?- balbuceó Kain desorientado. Hanabusa le sonrió condescendiente al tiempo que también se envaraba para aplaudir.

-ya ha terminado el ballet, Akatsuki- dijo en voz baja. El aludido se sintió levemente avergonzado y desvió la mirada para fijarse en los bailarines que hacían reverencias de gratitud…

En ese momento, más que nunca, lamento el haber acompañado a Hanabusa a ver esa obra de ballet, lamentó tener los puestos más cercanos al escenario y lamentó tener la visión aguda de los vampiros que captaba cosas a distancias inverosímiles para los humanos.

La bailarina principal lo miraba con una furia que seguramente solo él y Hanabusa podían percibir. Vestía el clásico tutú blanco de corte topless con lentejuelas plateadas en formas abstractas sobre el abdomen y zapatillas con cintas negras. El cabello castaño casi rubio estaba recogido en un rodete firme con una tiara pequeña. Los ojos color pardo ardían de enojo y de vez en cuando destellaban peligrosamente en plateado.

Maldición.

-¿Por qué diablos no me dijiste que la bailarina principal sería Ruka?- le preguntó a su primo con brusquedad, este sacudió la cabeza con exasperación.

-no habrías venido y…bueno, pensé que sería un lindo detalle ya que ni sus padres ni hermanas estarían hoy para aplaudirla-

Eres un imbécil, Kain le reprochó su conciencia. Y claro, él sabía que lo era.

El teatro se fue vaciando poco a poco cuando los bailarines dejaron el escenario para cambiarse en los camerinos. Kain y Hanabusa sin embargo podían bajar a ver a las estrellas de la noche: 'la encantadora y prodigiosa Souen Ruka en el papel de Odette con apenas doce años y Joshua Hebert en el papel de Sigfrido'

…por supuesto ellos no iban a ver a Joshua…

-Eh, esto…Hanabusa…no creo que sea una buena idea…- musitó Kain cuando su primo lo conducía hacía el camerino de Ruka, por vez primera en su vida, asustado.

-se merece una disculpa, Kain…- le recordó Aidou como si de repente fuese la voz de su conciencia.

-supongo- …pero una disculpa tuya imbécil. Todo esto es tú culpa.

Y entonces se detuvieron frente a una puerta donde había una placa dorada con el nombre 'Souen Ruka'. Kain tembló cuando el rubio dio tres suaves golpes a la puerta.

-¿Si?- dijo la voz de Ruka desde adentro.

-somos nosotros Ruka- dijo Aidou con su mejor voz dulce.

Se produjo un silencio que duró algunos minutos hasta que la puerta se abrió de repente dejando ver la silueta perfecta de Ruka en un vestido de noche color verde montaña.

-¿Qué quieren?- preguntó fríamente sin mirar a Akatsuki. Ambos chicos –si, chicos de doce años de edad, o mejor dicho, vampiros de doce años de edad- se miraron entre si y luego retorcieron los ramos de orquídeas que llevaban entre manos con nerviosismo.

-Queríamos venir a felicitarte por tu espléndida actuación- respondió el rubio con una sonrisa vacilante. Ruka bufó lanzando una mirada fiera hacia Kain.

-te creería a ti Hanabusa, pero el muy imbécil no vio nada de la obra, por si no lo notaste, ¡Se quedó dormido!- espetó con enfado. Kain se sonrojó.

-D-de verdad…yo…- balbuceó muerto de vergüenza -…yo no, no quise…disculpa-

Sin embargo la mirada de 'Cállate. Pedazo. De. Imbécil' que ella le dirigió lo estancó quieto y callado en su sitio.

-pues las disculpas no van a borrar las burlas de los que se dieron cuenta de que un invitado mío se había quedado dormido durante toda la obra- dijo para luego darles la espalda y marcharse con el mentón alzado y los brazos cruzados.

Kain gimió en silencio mientras que Hanabusa miraba como Ruka se marchaba sin mirar atrás.

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Orgullosa. Petulante. Arrogante…así era Ruka.

El crepúsculo ya había llegado, manchando de tonos naranjas y violetas el cielo. Akatsuki Kain se apoyó contra la muralla de piedra que daba entrada al dormitorio luna con los brazos cruzados.

La imagen de Ruka estaba en su mente y sin embargo ahora tenía que reconocer que hermosa, grácil y lo que fuese…ella era una completa loca. Loca como una cabra o quizás más.

¿Qué chica –o vampira- en su sano juicio utilizaba su poder telequinético para lanzarlo por los aires por un comentario –que pretendía ser- inteligente y que por cosas de la vida le había molestado a ella?

Incluso el yeso de la pared se había cuarteado al impacto de su cuerpo. Pero a ella no le había importado. Había hecho un gesto indiferente y se había marchado con al excusa de prepararse para las clases.

Definitivamente esa mujer estaba corrida de las tejas, y sin embargo, tenía que admitir que estaba profundamente enamorado de ella. Quizás también él estaba loco.

Las puertas del dormitorio se abrieron y de ellas salieron los estudiantes de la clase nocturna con sus uniformes blancos siendo guiados por Kaname Kuran. Takuma iba a un lado conversando con otra chica y Ruka se encontraba justo detrás del sangrepura junto a Rima caminando con pasos de gacela.

No hablaba con nadie. No miraba a nadie. Solo andaba como andan las ninfas, bellas y místicas. Dios, si que estaba loco…

Cuando el grupo pasó a su lado, él se integró sujetando sus libros. Sutilmente se posó junto a Ruka y la miró con su mirada tranquila. Pero ella, claro, orgullosa como era, volteó el rostro hacia el lado opuesto, dio un respingo arrogante y se marchó para entablar una conversación con Senri.

Akatsuki Kain rió por lo bajo. Esa mujer lo exasperaba, lo preocupaba, lo enojaba, lo alegraba…

…pero era una condenada Orgullosa…

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* Opus 64 de Chopin: El vals del minuto es una pieza para piano en Re bemol mayor, compuesta por Frederick Chopin. Este vals fue publicado al mismo tiempo que los valses en do sostenido menor y en la bemol mayor, entre 1846 y 1847. Recibió este nombre debido a que se supone que sólo se tarda un minuto en interpretarlo (aunque en realidad suele interpretarse en aproximadamente un minuto y cuarenta segundos). Otro de sus sobrenombres es el de Vals del perro (Petit Chien) [wikipedia]

** Gary Stu: Es un término utilizado por el mundo del fandom, refiriéndose a un personaje masculino agregado en la historia original que suele ser un alter-ego del escritor/escritora, cuya principal característica es la de ser perfecto y no tener fallos.

***Swan Lake de Tchaikovski: 'El Lago de los Cisnes' la ópera que ha sido adaptada al ballet.

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¡¡Holas!!

Quizás no podría decir que tardé menos en publicar que la vez pasada, pero bueno hehe, aquí estoy u.u…

Quiero agradecer a todos los que me dejaron sus comentarios. Ellos son:

*Kusubana Yoru-chan: De esas lectoras que de verdad te hacen una crítica constructiva

*Vero: Espero no haberte hecho sufrir .

*Akane: Mi queridísima Oka-san!!!^^

*Atori-senpai: siempre apoyándome

*Asamiya-chan: Esa señorita que tarda años en leer mis cosas, pero siempre me complace. (Y mira!!! Si publiqué!!!)

*Rima Kuran: Gracias por haber leído. Me alegro que te haya gustado^^

Y Bueno, personalmente el pecado capital que más me queda es el orgullo. Muchas de las personas de hoy en día son muy orgullosas, sin embargo, les aseguro que no encontraran mujer más orgullosa que yo…

Espero que les haya gustado el enfoque de este capítulo con respecto a Ruka, quien es, en definitiva, muy orgullosa y por supuesto siguiendo al reto de las parejas, el Akatsuki/Ruka.

Espero sus comentarios, sean los que sean.


Nos leemos.

Att: LaDyAraKawa


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