Disclaimer:Vampire Knight no es mío, ojala lo fuera, pero no. Este manga pertenece a Matsuri Hino-sama y el ánime a ANIPLEX, yo simplemente hago los fics para mi diversión y la de los que lo lean…

Rating:Nada raro, es para todo público…

Advertencias: Spoilers…


Acotaciones:

Diálogos: En negrilla.

Cambios de escena/Flash back (Giro al pasado): 0o0o0o0o0o0o0


`El sabor de los Pecados´

By: LaDy AraKawa

Chapter IV

"Codicia"

[Café amargo]


La casa sin ventanas la va a volver loca en cualquier momento. No está acostumbrada a sentirse encerrada cual canario en jaula de bronce.

Además se siente sola, al menos en ese instante. Kaname está afuera, reunido con los líderes de las familias vampíricas que han permanecido fuera de a influencia del antiguo concilio de ancianos y ella debe permanecer en casa por que, según todo el mundo, es muy arriesgado que salga tan pronto.

'Es por tu propia seguridad Yuuki' le ha dicho Kaname cuando ella protesta como niña de cinco años 'Además no me tardaré mucho…serán solo un par de días, te prometo que todo va a estar bien y cuando esto acabe podremos estar juntos sin ningún problema y podremos salir a ver muchas cosas…'

Yuuki se siente como niña pequeña a la que todo el mundo protege por que es muy indefensa para hacerlo por si sola y eso la frustra. Ella es una vampira y debería poder valerse por su cuenta…

La cuestión es, finalmente, que está confinada y prácticamente sola en esa enorme mansión. En su enorme mansión. Claro, Aidou, Akatsuki y Ruka viven con ella, pero su relación no es muy estrecha –nada, a decir verdad- …después de todo ella es la hermana y prometida de Kuran Kaname, el rey de los vampiros, el Gran Ancestro…

Dos veces a la semana, Aidou acude al ala este de la mansión –la que le pertenece a ella y a Kaname- y le enseña historia, matemáticas, literatura, lenguas y geografía. Los fines de semana en soledad, Ruka intenta guiarla en cuestiones de etiqueta, glamour, linajes, conocimientos básicos y avanzados sobre la intrincada nobleza vampírica –apellidos, familias y cosas por el estilo-

El resto del tiempo, Yuuki permanece en sus aposentos sin compañía. Una mucama le lleva las comidas, le prepara el baño, hace los quehaceres y le dispensa de todo aquello que pueda requerir. Yuuki tiene permitido pasearse por cualquier lugar de la mansión, entrar a cualquier salón, habitación, estudio, jardín interior, biblioteca, cocina, etc., hablar con quien quiera, tomar cualquier libro, comer cualquier cosa que desee y escuchar cuanta música encuentre. Yuuki puede hacer de todo, menos salir.

Y resulta gracioso, ya que es precisamente eso lo que Yuuki más quiere y necesita, salir.

Su mente está embotada, tiene jaqueca. El encierro la atosiga. La sola idea de estar obligada a no poder ver la luz del día ni sentir la brisa en su cuerpo, la entristece, y la tristeza para ella es de lo más nociva pues cuando intenta sacarse la tristeza, su mente queda vacía y entonces comienza a pensar. Pensar en cosas que no debe.

Zero…Kaname.

Kaname…Zero.

Siempre es lo mismo. Su mente siempre acaba hilvanando pensamientos que orbitan exclusivamente entorno a esos dos nombres.

Y es que a pesar de que ella ha decidido compartir su vida junta a Kaname en ese lugar –o donde sea- el tiempo entero que dure la eternidad, un pequeño –minúsculo- recoveco de su corazón aun se pregunta por Zero.

Y por supuesto, ese no es el pensamiento más razonable del mundo, ya que Zero ha prometido matarla a ella y a todo lo que ella ama, pero aun así…

Ella ama a Kaname, eso es verdad Lo ama como se ama a la vida misma y le necesita como un ser humano necesita agua y un vampiro, sangre.

Ella codicia a Kaname como un capataz a su terreno. Codicia su amor, su dedicación, su tiempo, su cuerpo, su sangre –claro que si-, su mirada, sus colmillos…, Yuuki codicia todo de Kaname y la alegra mucho el hecho de que todo eso que ella codicia, de hecho, le pertenece.

Sin embargo, estando encerrada con la única compañía de su mente ociosa, también piensa en Zero…

…también codicia a Zero…

Ese vampiro desequilibrado, gruñón, agresivo, bruco, tosco, sobreprotector y vulnerable…ese que había sido el primero en morderla…

Ese que ha crecido con ella, soportando sus inmadureces, niñerías, temores, arranques de locura y valentía y que ha consolado todos esos llantos nocturnos sin hacerla sentir débil y con tan solo un abrazo…

Ese vampiro temperamental hasta llegar a intimidante que asusta a todos intentando buscar esa soledad amarga de la cual alimentarse…

Ese vampiro por el cual había tomado la determinación de protegerlo de su mismo, por el cual habría dado –y lo haría en ese momento- la vida entera para salvarle o hacerle feliz…

Ese vampiro que era como un hermano humano, un protector, un guardián, un confidente, un amigo…

Un vampiro que ha logrado entrar en su corazón con esa mirada ruda y esos comentarios mordaces, y del cual jamás saldrá, pro que aunque ella jamás lo admita -lo ha decidido ya- su corazón, su mente y su debilidad humanas le aman y le deben mucho…

Yuuki había codiciadoa Zero y aun continuaba haciéndolo.

Codiciaba su mirada fría, su expresión vacía, su rostro pálido y sus colmillos ávidos; también su beligerancia, firmeza, irreverencia y hasta si desgracia.

Codiciaba su alegría, su rabia, su temor, su ira, su tristeza, su confusión, su actitud extremista. Codiciaba sus casi inexistentes risas y sus llanitos silenciosos únicamente visibles en el fondo de su alma.

Y entonces, al llegar a esas conclusiones, Yuuki se revuelca por el suelo por que no sabe que demonios hacer. Se encuentra en un callejón sin salida y no hay forma de retroceder.

Yuuki sabe que ella no puede codiciar dos corazones distintos -¡Tan distintos!- de la manera en que ella lo hace por que no es saludable, más bien es muy egoísta y ruin.

Yuuki sabe que ella es una vampira egoísta y ruin pero no puede evitarlo y la boca le sabe a café amargo por que codicia los corazones de dos hombres, de dos vampiros que darían la vida y la eternidad por ella; que se matarían gustosospara hacerla feliz.

La boca le sabe a café amargo a Kuran Yuuki cuando Kaname le besa la frente y los labiosy sale por la puertaprincipal susurrando un dulce 'pronto volveré' y se marcha a luchar por un mundo más seguropara ella.

Le sabe a café amargo al recibir las lecciones de Ruka y Aidou por que sabe que ellos solo lo hacen por que Kaname se los pidió.

Le sabe a café amargo la boca cuando se acuesta en el suelo de mármol frío de su habitación sin ventanas y saca a hurtadillas la foto deZero y ella y las lágrimas se le escapan de los ojos.

Se siente como una traidora a todo lo que Kaname ha hecho y hace por ella. El gusto a café amargo no es más que la certeza que su mente y sus sentimientos no le son fieles a Kaname de la manera que deberían.

'¡¿Por qué!?' grita interiormente con la mejilla apoyada en el suelo.

La mansión sin ventanases la culpable de todo. Yuuki está segura que si pudiera salir a despejar su mente quizá podría llegar a un norte aceptable…, pero el encierro, el maldito encierro la desespera, la ahoga, la coarta…

El reloj de madera de la pared marca las siete de la noche en punto. Yuuki se levanta al fin del suelo y va hasta el armario. Cuidando de todos los detalles que le ha mencionado Ruka en el tiempo que lleva ahí, Yuuki escoge la vestimenta adecuadapara la cena que tendrá lugar esa noche.

Varios líderes de clanes vampíricos sobresalientes de la nobleza asistirán a una velada organizada por el clan Kuran –o más bien por Kaname- y ella debe estar presente. Ella es la hermana y prometida del líder del clan y próximamente reina consorte del rey de los vampiros.

Un vestido color crema con escote Palabra de Honor, largo hasta un poco más debajo de las rodillas, ceñido en el abdomen con un cinto ancho de un tono mas oscuro pero de la misma tela y de mucho vuelo queda extendido sobre la cama, luego, la Kuran saca un par de zapatos de tacón tres cuartos color marfil, una gargantilla con un topacio del tamaño de su ojo, colgando y una ligera gabardina de seda color caramelopara concluir el elegante conjunto.

La puntualidad, según Ruka, es muy importante; es una especie de mensaje acerca de cuan importantes son los invitados y cuanto respeto se les tiene. Yuuki sabe que esa velada es importantepara la estrategia diplomática de Kaname, por lo tanto se arregla rápidamente y baja hasta elvestíbulo para esperar.

Mientras espera, sentada en el butacón perteneciente al piano de cola negro que hay en la habitación la garganta se le antoja amarga. A café amargo.

Le sabe a café amargo por que acaba de recordar la vez que, a escondidas, se levantó temprano en la mañana y marcó el número de la academia deseando que fuera Zero quien le contestase. No ocurrió así.

Y le dan ganas se estrellar su cabezacontra elpiano para hacerse el daño que merece por sertan detestable.

Sin embargo, el timbre suena en ese preciso momento y cuando se levanta del butacón Kaname se ha materializado junto a ella con una expresión muy seria y vestido con un elegantesmoking.

Antes de abrir la puerta, Kaname le sonríe con dulzura y le murmura muy bajito:

-estás preciosa-

Yuuki se sonroja, pero no de vergüenza sino de puro disgusto. Kaname, quien tiene la mente ocupada en otras cosas, se ríe imaginado el bochorno de su prometida y gira la perilla de la puerta.

Yuuki pierde concentración con todo en ese momento. Actúa como autómata: saluda a los invitados, sonríe a los halagos, comenta discretamente un par de cosas…

Mas tarde, acompaña a los invitados a la mesa, come y conversa de lo que tiene que conversar de la manera exacta en que debe hacerlo. Kaname la mira de reojo en varias ocasiones, desconcertado.

No es solamente Yuuki. Es una vampira de la realeza.

Luego, los conduce a la sala donde toman un café ­–amargo-y empiezan a hablar de política, economía y cosas en las cuales Yuuki no tiene el más mínimo interés. Sin embargo, cuando le preguntan, ella contesta inteligentemente.

Los invitados se marchan horas más tarde tras haber firmado un pactoformal de alianza con los Kuran y Yuuki sube a su habitación sin decir nada.

La jaqueca ha vuelto.

Kaname decide no presionarla y deja que se acueste sin mencionarle nada.

Yuuki, acurrucada en la cama, solloza en silencio, agradecida de que Kaname tenga algo más que hacer en su estudio.

El sabor a café amargo no se ha ido de su boca y le pesa como una cruz maldita cuando piensa en que ella ama a Kaname pero aun así quisiera vera Zero y desearía con todo el fervor de su alma, poder tenerlos a amospara ella.

Yuuki sabe que es una vampira cruel, ruin y codiciosa por que anhela dos corazones que aunque le pertenecen, nunca estarán juntospara ella…

Y eso, le sabe a café amargo.

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¡Hola gente!

Ya se que me tardé muchopara publicar este capitulo, pero de verdad, con toda sinceridad, las obligaciones académicas no me están dejando mucho tiempopara nada.

No estoy excusándome, pero bueno, aquí se los traje.

Este capitulo no pretende insultar a Yuuki de ninguna manera, sepan que ella es mi personaje femenino favorito después de Rima.

Espero que haya sido de su agrado, y espero que me dejen sus critican constructivas o reclamos o lo que sea. Lo saben, los acepto todos. ^^

Agradecimientos por susreviews a:

-Atori-senpai.

-Asamiya-chan.

-ElfoLucy Senri Kiryuu


Bueno, nos vemos en el próximo capítulo:

*Ira*

Con: Hanabusa Aidou.

Att: LaDyAraKawa

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