Bien ya estoy de vuelta, sé que habia prometido que iba a actualizar ayer, pero tuve que problemas con el ordenador, y me tocó emepzar todo de nuevo...
Primero que nada, ¡Muchisimas gracias! Por todos los Review que me han dejado, juro que no me lo podia creer, ¡12 review y solo el primer capitulo!, no saben cuanto me alegraron el dia con lo que lo necesito...éste capitulo se los dedico todo a ustedes!
Bueno, ésta es mi idea sobre como seria Edward si fuera un niño de tres años, y me concentro sobretodo en su relación con Esme, porque en realidad a esa edad los niños son particularmente pegados a la madre, y Esme simplemente es una madre de verdad.
No me queda que repetir que Crepusculo no pertenece y que esto lo hago solo por diversión, y porque ustedes me lo piden :P
Nos leemos abajo.
Esme POV
Edward crecia cada día más. Era un niño precioso, con los mismos ojos color esmeralda que me miraron la primera vez que lo vi, tenian un brillo especial. Calisle una vez que contó como para él, esos ojos parecian reflejar una pureza del alma casi única. Y yo le creia, porque mi niño era de verdad único. Tenia una tonalidad de cabello particular, era castaño, pero con una extraña inclinación hacia el bronce. Era suave, y por más que lo intentabamos, era imposible que su cabello se mentuviera peinado más de 10 minutos. Era pálido, pero jamás al mismo nivel nuestro. Y tenia una sonrisa con la que podia hacernos bajar la luna, si solo nos la pedia. Era increible como mi pequeño angel (como le decia de cariño) nos tenia a todos en su pequeño puñito. Al año habia incluso perfeccionado los ojitos de cachorro que nos ponia Alice cuando queria algo, ella al final habia cedido su titulo, porque nadie era capaz de darle un "no" por respuesta cuando nos ponia era carita.
Era increiblemente inteligente, tenia apenas tres años y ya hacia discursos que parecian los de un adulto. En una ocasión nos planteamo incluso la posibidad de contarle la verdad sobre quienes eramos, con lo listo que era, Edward habia notado que nosotros eramos diferentes a él.
-Mami,- me dijo una noche mientras le leia su cuento antes de dormir- ¿por qué no me parezco a ustedes?-le habiamos explicado que en realidad no era hijo nuestro (como todos sus hermanos, del resto), pero que no por eso lo queriamos menos, pareció tormarlo muy bien, quizas porque nunca le hemos hecho faltar nuestro amor- ya sé que no soy tu hijo, pero ¿por qué tengo la piel diferente a la de ustedes?, además yo tambien quiero tener los ojos color potacio.
¿Cuánta ternura era capaz de trasmitirme Edward?, no pude evitar sonreir mientras acariciaba su cabello.
-No se dice potacio, cariño. Se dice topacio. Y no veo por que quieres tener los ojos de ese color- aún no podia concebir la idea de privar de una vida humana a mi pequeño, jamas habiamos discutido la posibilidad de hacerlo inmortal- Las esmeraldas son más hermosas. Además tú eres calentito y suave- le dije mientras le hacia cosquillas.
-Yo soy cómo todos los demás, mami. No soy especial como ustedes.- me dijo cuando terminó de reir- Cuando abrazo a mi maestra, ella tiene la piel como la mia pero, ¿quieres saber una cosa?- me susurró mientras con el dedito me pedia que me acercara a él porque me tenia que decir un secreto, esperó a que mi oreja estuviera a dos centimetros de su cara para hablarme- a mi me gusta más cuando me abrazas tú- y con esas palabras me besó en la mejilla, para luego levantar sus brazitos y abrazarme, le devolví el abrazo mientras a mi vez le besaba la cabeza. ¿Cuanto más podia querer a Edward?
-No se lo digas a tus hermanos, pero a mami tambien le gusta más abrazarte a ti- le dije mientras me llevaba el dedo a los labios para que me gurdara el secreto. Él solo rió- por cierto no quiero que vuelvas a decir que no eres especial, porque por supuesto que lo eres, tú eres lo más especial de ésta casa. ¿Quedó claro? – le dije con una sonrisa mientras tocaba la punta de su nariz.
-Si mami.
-¿Quién es éste niño que está aqui acostado?- una vez más le estaba haciendo cosquillas, todas las noches, antes de que se durmiera le hacia la misma pregunta, y él ya sabia como contestar.
-El pequeño angel de mami.
-Asi es, el de mami y el de toda la familia. Ahora a domir, que ya es tarde. Buenas noches Edward.
-Buenas noches mami, te quiero mucho.
-Yo tambien te quiero.- y con eso le besé una vez más en la frente, lo arropé y salí de la habitación.
Apenas cerré la puerta me encontré con Carlisle que me esperaba con una sonrisa- ¿ya estás?- me preguntó.
-Sabes que si- le dije- como si no hubieras estado escuchando todo de lo que hablamos, lo haces todas las noches.
-Lo reconozco, me declaro culpable de espiar a mi hijo- me dijo con una sonrisa culpable, que desapareció cuando volvió a hablar- pero es precisamente por lo que dijo que necesitamos hablar todos, vamos, los demás ya están esperandonos en la sala.
Apenas llegamos a la sala, Carlisle y yo tomamos nuestro lugares en la mesa, que por lo general usabamos para tener éstas reuniones familiares, o en donde Edward comia. Una vez que estuve sentada, Emmett me dedicó un sonrisa burlona.
-Asi que mami- a los cuatro aun se les hacia extraño que hubiera alguien en la casa que nos llamara "papi" y "mami", cuando para ellos eramos simplemente Carlisle y Esme- ¿prefieres abrazar a Edward en vez de a mi?, me siento traicionado, siempre pensé que yo era tu preferido. Y en cambio ahora me doy cuenta de que tu favorito siempre ha sido la pequeña peste.
Simplemente me fue imposible no reirme de sus palabras, pero solo por el hecho de que eran ciertas, Dios sabia que yo queria mucho a estos chicos, y que de verdad les tenia el cariño que una madre le tiene a un hijo. Pero Edward era especial, nadie tomaba su lugar en mi corazón, puede que tuviera que ver con el hecho de que Edward me recuerda mucho a mi verdadero hijo, que murió cuando tenia más o menos la misma edad que tenia Edward cuando entró en nuestra familia. Puede que fuera por el hecho de que a los otros cuatro los empezé a ver como a mis hijos cuando ya tenian la apariencia de adultos de más de 18 años, y todos ellos ya eran vampiros, en cambio Edward era un bebé, y a mis ojos estaba siempre tan indefenso y era tan frágil. O quizas era por el simple hecho de que Edward era un niño que se hacia querer, y sencillamente era imposible no adorarlo si lo conocias. Pero si, Emmett tenia razon, Edward era mi preferido.
-Vamos Emmett, superalo- bromeó Jasper- si ya sabemos bien que las mujeres de ésta familia viven y mueren por Edward, para ellas nosotros venimos siempre en segundo lugar respecto a él.
-Si, pero no solo para las chicas, o es que acaso creias que se me iba a olvidar esa vez que no quisiste venir conmigo a ver el partido de los Chicago Bears porque le habia prometido a Edward que ibas a ver la pelicula de "Kung fu panda" con él...
-Mira quien habla, ¿prueba tú a decirle que no a esa carita que te pone cuando quiere algo?, pero si eres tú el que todos los domigos te pasas 3 horas a cuatro patas para hacerle de caballito...
-Bien chicos- interrumpió Carlisle con un tono con el pretendia ser extricto y poner el orden, pero se notaba claramente la risa escondida- ya sabemos que es perfectamente evidente que Edward es el consentido de todos en ésta familia, pero de verdad que tenemos cosas serias que hablar.
-¿Qué sucede?- pregunté.
-Necesitamos decidir qué le vamos a decir a Edward- me respondió Carlisle- él ya sabe que somos difentes al resto de personas que conoce, incluido él mismo.
-Vamos Carlisle- habló Emmett- es solo un niño de tres años, ¿crees de verdad que entienda algo de lo que le digamos, si decidimos contarle la verdad sobre lo que somos?
- Es un niño extremadamente inteligente- le dijo Alice- en ocasiones tengo hasta la impresión que es más listo que tú- le repondió a Emmett- estoy perfectamente segura de que entenderá de lo que le hablamos...
-¿Ves algo Alice?- le preguntó Carlisle.
-Todo lo que veo es muy confuso, porque aun no hemos tomado la decisión si decirle o menos la verdad. Pero yo repito que entenderá lo que le estamos diciendo.
Y yo sabia que eso era cierto, Edward era capaz de entender sin problemas lo que le contariamos acerca de nosotros. Pero mi miedo era otro, seria capaz de asimilarlo, ¿y si se asustaba tanto que no querria estar más cerca de nosotros?, yo no podria soportar la idea de ver a mi pequeño angel teniendome miedo. Como si Rosalie hubiera leido mis pensamientos, la escuché hablar por mi, era como si hubiera expresado lo que yo no lograba decir en voz alta.
-¿Y si lo asustamos, y si piensa que le queremos hacer daño?- Rosalie era la más sobreprotetora cuando se hablaba de Edward, incluso más que yo.
-Eso no ocurrirá jamás- le aseguró Jasper- él sabe cuanto lo queremos, y que no seriamos capaces de hacerle ningun daño.- cuanto habian cambiado sus palabras respecto a los miedos que tuvo cuando supo de la llegada de Edward, Alice tenia razón, el cariño que Jasper sentia hacia Edward era de verdad muy fuerte.
-Pero aun asi, ¿por qué se lo tenemos que decir?, ¿no es mejor protegerlo de la verdad?- le respondió Rosalie
-El verdadero problema es que tarde o temprano se va a dar cuenta de que nosotros no envejecemos, mientras él se hace cada dia más grande, y cuando le toque ir al istituto con nosotros, ¿cómo se lo vamos a explicar entonces?- dijo Alice.
- No le podemos mentir toda su vida,-intervino Jasper- a un cierto punto le vamos a tener que contar la verdad.
-Y¿ si él quiere ser trasformado?- ésta vez fue Emmett quien habló.
-No sé si me gusta la idea de apartarlo de la posibilidad de tener una vida normal- nos dijo Carlisle- todas las demás ocasiones en las que he recurrido a ésta opción ha sido por una questión de vida o muerte, ¿por qué Edward no podria tener la vida que a todos nosotros nos hubiera gustado tener?- aunque en realidad ésta pregunta se la hizo más para si mismo, yo sabia como se sentia, sabia que él queria a Edward tanto como yo, por mucho que le doliera la idea de que un dia moriria si permanecia humano, al mismo tiempo no se sentia en derecho de trasformarlo si no era necesario, y seguro que también respetaria lo que Edward decidiera.
A éste punto no pude resistir más, yo que no habia intervenido en ningun momento en la discusión tenia que hacer escuchar mi opinión.
-¿Puedo hablar?- pedí- al fin y al cabo soy la madre, o por lo menos ese es el papel que estoy jugando de su educación- todos guardaron silencio mientras esperaban a que hablara- Edward es un niño, nuestro niño. De verdad no creo que esté preparado para saber la verdad, él ya sabe que somos diferentes de los demás, pero simplemente siente curiosidad, no es algo que tenga que saber a toda costa por el momento. Creo que él nos lo dirá cuando esté listo para descubrirlo todo. Por el momento, dejemos que siga conservando esa inocencia que tanto adoramos, no me gustaria que mi hijo de 3 años descuriera que de verdad existen las creaturas de la noche, que le pueden hacer daño, a pesar de que con las que él vive no le tocarian ni un pelo.
Una vez que terminé de hablar, Carlisle me besó la mano, para después dedicarme esa sonrisa suya que yo tanto amaba- De verdad que hay personas que nacieron para ser madres, y tu mi querida Esme eres el claro ejemplo de lo que digo.
-Y ¿si cuando se lo digamos, nos dice que quiere ser trasfomado?- preguntó Emmett, de verdad que no queria dejar el tema de la trasformación.
-¿Saben qué?- dijo Carlisle- cuando llegue el momento se pensará, y la trasformación de Edward será algo que podrá decidir solo él.- creo que conocia demasiamo bien a éste hombre, o simplemente por el hecho de ser almas gemelas, la pensabamos siempre de la misma manera, sobre todo cuando se trataba del bien de nuestro hijo.
Después de esa noche el argumento no se habló más, la conversación que debiamos tener con Edward no se habia olvidado, ni cancelado, simplemente se habia aplazado hasta que fuera imposible ocultar más la verdad.
Desasfortunadamente lo que hablamos esa noche Edward y yo, mientras lo acostaba, no trajo como unica consecuencia ésta pequeña reunión familiar, les hizo tambien venir a Jasper y a Emmett una idea, una que para ellos era muy buena, y para el resto de la familia no tanto.
Por mucho que Jasper y Emmett adoraran a Edward, ambos se divertian jugandole una que otra broma de vez en cuando. O por lo menos lo intentaban. Para ellos era un verdadero reto, porque engañar a Edward era de verdad muy dificil, el niño tenia un increible istinto para adivinar lo que los demás pensaban, y siempre los descubria cuando sus hermanos intentaban mentirle. Asi que muy rara vez lograban engañarlo, pero ésa ocasión fue una verdadera ecepción, puede que fuera por el hecho de que habia sido el mismo Edward en darles la idea.
Todo comenzó cuando Edward evidenció el hecho de que él era el único miembro de la familia en no tener los ojos topacio (rara vez permitiamos que nuestra sed nos llevara a cambiar el color de nuestros ojos, era mejor no arriesgarnos por el bien de Edward). Asi que dos noches después, pusieron en acción su plan.
-Muy bien Edward, ya es hora de ir a la cama- le dije un vez que habian terminado las caricaturas que estaba viendo- da las buenas noches a todos.
Él solo me asintió, mientras se bajaba del sofá para ir a saludar a sus hermanas que estaban en el ordenador de Alice, preparando el nuevo guardaropa de Rosalie.
-Buenas noches Alice- le dió un beso en la mejilla para pasar luego a Rosalie- Buenas noche Rosie- y repitió el mismo ritual del beso en la mejilla. Después vino de nuevo hacia mi, y levantó los brazos para que lo cogiera, cuando ya lo tenia en mis brazos se giró hacia Emmett y Jasper, que estaban jugando uno de sus complicados juegos de ajedrez, y Edward prefria no interrumpirlos cuando estaban tan concentrados.
-Buenas noches chicos-dijo medio bostezando, mientras apoyaba su cabeza en mi hombro, ya no podia más, de un momento al otro se quedaria completamente dormido, suerte que ya era viernes.
-Buenas noches Edward- le dijo Emmett – ten mucho cuidado ésta noche.
-¿Por qué?- preguntó Edward mientras luchaba por mantener sus ojos abiertos.
-Es que estamos un poco preocupados por ti, supimos que hay algo que ronda por ahi afuera.- Le dijo Jasper.
-Ni se les ocurra- les bramó Alice que seguramente habia visto lo que tenian en mente.
-¿De qué están hablando?- preguntó Edward ya completamente despierto, y con un poco de miedo en los ojos- ¿Por qué tienen miedo por mi?
Emmett y Jasper decidieron ignorar las amenazas de Alice y las miradas asesinas de Rosalie, y en cambio respondieron a las preguntas de Edward.
-Es que hoy en la universidad nos hemos enterado de algo terrible- dijo Emmett mientras hablaba como si de verdad estuviera asustado-al parecer ha vuelto.
-¿Quien ha vuelto?- preguntó Edward
-Emmett, no sé si es buena idea- le dijo Jasper- Edward tiene apenas 3 años, es todavia muy pequeño para que se lo contemos.
-Eso no es cierto- respodió Edward, una de las cosas que más le fastidiaban era que lo trataramos dieferente solo porque era pequeño- yo ya soy grande.
-¿Estás seguro?- le preguntó Jasper
-Si.
-Bien, te lo vamos a contar- le respondió Emmett- pero después no digas que no te lo hemos advertido. Resulta que ha vuelto el mostruo de los ojos.
-¿El mostruo de los ojos?- repitió con temor Edward.
-Chicos ya está bien- les dije en tono serio, cuando entendí hacia donde iba la conversación.
-Mamá –los chicos solo me llamaban asi en presencia de Edward-, tú lo has escuchado, él quiere saber la historia, ¿verdad Edward?- él solo asintió, mientras Jasper continuaba- El mostruo de los ojos es una criatura mítica que se dedica a coleccionar los ojos de las personas. Ojos que tengan un color único.
-Si,- continuó Emmett- dicen que una vez que ha elegido a su nueva victima no descansará hasta que le haya quitado los ojos para poder añadirlos a su colección, naturalmente la pobre persona se queda sin ellos. Y lo que nos preocupa es que hemos escuchado que ahora está buscando ojos aqui en Chicago.
-¿Aqui?
-Si, y sabemos de fuente segura que el color que busca está vez es el verde, pero no un verde cualquiera, se ha empeñado es que sean ojos que recuerden a las esmeladas, ¿no lo entiendes Edward?, tú eres el único miembro de ésta familia que tiene los ojos verdes y encima tus ojos son precisamente como ésa piedra preciosa.- colcluyó Jasper.
A éste punto el miedo y la inocencia fueron más fuertes en Edward, que no pudo más y empezó a llorar cómo no lo hacia desde que era un bebé y nos pedia comida o que lo cambiaramos.
-Pero n-no me p-puede quitar los o-ojos- dijo entre sollozos- los necesito p-para p-poder ver.
-Se acabó- gritó Rosalie, presenciando la escena- ¿cómo se atreven ustedes dos?, miren cómo lo han dejado, el niño está completamente aterrado.
-Shhh, vámos Edward cálmate- le repetia una y otra vez mientras le sobaba la espalda, pero él solo seguia llorando, mientras apretaba fuertemente los ojos, seguramente convencido de que si los abria los iba a perder.
-Jasper, escuchame bien- le amenazó Alice- quiero que le digas en éste mismo momento a Edward que lo que acaban de decir no es cierto, y que no existen cosas como el "mostruo de los ojos", porque de lo contrario vas a "dormir" solo el próximo mes.
-¿Cómo sabes que no es cierto?- le respondió en su lugar Emmett. Pero la miraba asesina de Rosalie le hizo callar.- Muy bien, Edward- le dijo mientras se dirigia a mi niño- no existe el mostruo de los ojos.- aunque la verdad es que no sonó muy convincente.
-¿Ves?- le dije mientras él abria poco a poco sus ojitos- ¿te sientes mejor?- le pregunté mientras limpiaba las lágrimas que aun caian por sus mejillas, él solo me asintió.
-Emmett que sepas que tú SI estás castigado por el próximo més- le dijo Rosalie, y él simplemente no se atrevió a replicar.
-Bien jovencito- le dije cuando noté que estaba bostezando una vez más- creo que para nosotros ahora si es hora de ir a dormir, y ustedes dos- le dije a Emmett y Jasper- no querran saber cual será mi castigo si esta pequeña bromita pasa a mayores- y con esas palabras subí las escaleras para ir al cuarto del niño.
-¿De verdad que no hay mostruo de los ojos mami?- me preguntó mientras lo arropaba, y en su voz se sentia claramente el pánico.
-Por supuesto que no cariño, es solo una historia que los graciosos de tus hermanos se inventaron.
-¿Y si no es una historia?, ¿Y si de verdad vienen a por mi?.
-Eso no va a pasar nunca, te lo aseguro que si de verdad existiera algo como un mostruo de los ojos, todos aqui te protegeriamos, incluso Jasper y Emmett harian hasta lo imposible por defender a nuestro pequeño angel de cualquier cosa que quisiera hacerles daño.
-¿Te podrias quedar conmigo ésta noche?, almenos hasta que papi vuelva del trabajo- Carlisle hoy tenia turno de noche, como casi siempre.
-Claro que si cariño.- le dije mientras me sentaba en la cama, y él colocaba la cabeza en mi regazo, acto seguido pasé a acariciarle los cabellos- ¿quién es éste niño al que le estoy acariciendo la cabeza?- le pregunté.
-El pequeño angel de mami- me respondió mientras caia profundamente dormido.
Desafortunadamente para todos Edward tuvo pesadillas las dos noches siguientes, en sueños se le escuchaba gritar cosas como "No te los lleves" y "Son mios". Jasper y Emmett fueron castigados con dos meses por Alice y Rosalie. Y por parte mia, los mandé a preparar las comidas de Edward por una semana, sabia lo mucho que odiaban el olor de la comida humana. Edward los castigó a su vez de dos maneras muy particulares, la primera la consiguió con la autorización mia y de las chicas, cada vez que a él no le gustaba un plato que sus hermanos habian preparado, el castido de ser sus cocineros aumentaba un dia más, está de más decir que los chicos tuvieron que cocinar por tre semanas seguidas. Y el segundo los torturó aun más, Edward pasó un mes entero si dirigirles la palabra, simplemente les hablaba cuando tenia que decir si lo que comia le gustaba o menos. Y todo ésto acompañado de la más fria mirada que un ser humano podia dar. Al final la broma les habia salido muy pero que muy mal, pero para ellos. Después de eso, no se atrevieron más a jugar con la inocencia de mi angel.
Edward mientras tanto continuaba creciendo, y cada dia su curiosidad sobre querer saber qué teniamos de diferentes aumentaba, y nosotros sabiamos muy bien que era solo question de tiempo, antes de que llegara la hora de hablar con la verdad.
Bien, espero que les haya gustado, y que sobre todo los personajes hayan estando IC, en particulare Carlisle, no estaba muy segura de como tenia que comportarse durante la reunion familiar. Por favor hacedme saber si algo no es de su agrado, cualquier cosa...
Bueno, Bella tardará aun en aparecer, visto que a muchos le gusta mi idea de que hable de la infancia y adolescencia de Edward, aun nos quedarian un par de capitulos más sin ella :P
Solo me queda decir que nos vemos en la siguiente actualización, y que espero comentarios, incluso si son para decir que deberia dedicarme a cualquier cosa que no sea escribir :P
