Sé que he tardado MUCHO en subir éste nuevo capitulo, pero la verdad es que he estado muy ocupada, y dificilmente encontraba tiempor para escribir en las últimas semanas. Pero aqui tienen el nuevo capitulo recien salido del horno.
Aviso ya desde ahora que éste es el último capitulo sin Bella XD, ya desde el siguiente la tendremos con nosotros...
Bueno no me queda más que decir como siempre que nada de esto me pertenece (en particular algunos pasajes de éste capitulo y de los siguientes que pueden recordar a la historia original), lo hago todo por pura y simple diversión, y porque escribir me relaja :P
Carlisle POVPoco tiempo despues de su cuarto cumpleaños, nos mudamos a Alaska, a Nenana, un pequeño pueblo cerca de Denali y de Tanya y su familia. Nos veiamos muy seguido por ser vecinos, y a Edward le habiamos dicho que eran unas primas lejanas de Esme.
Estaba consiente de que él extrañaria Chicago y su antigua escuela. Pero algo le decia que necesitabamos irnos.
Nunca dejó de asombrarme lo inteligente que era. Era de verdad un niño muy dotado. A los 5 años nos dijo a todos que queria tocar el piano, estaba viendo un programa de televisión con Alice y Rosalie, y después de haber visto a uno de los protagonista tocando, decidió que él también lo queria intentar.
El dia siguiente Esme le regaló un piano de cola negro, le pregunté que por qué no le compró simplemente un teclado, visto que era aún tan pequeño, y no hubiera sido mejor empezar con algo más simple. Ella simplemente se encongió de hombros y me dijo – Mi niño será el mejor en todo lo que hará, por lo tanto se merece lo mejor.
Y resultó ser verdad, Edward era un verdadero prodigio con el piano. Rosalie (que era la que más conocimiento de música tenia en nuestra familia) le enseñó las bases, pero en poco tiempo el alumno superó a su maestra, y ya no necesitaba de su guia. Tocaba a oido, y a los 6 años compuso su primera canción, cuando lo escuchamos tocando una melodia que nadie conocia y él simplemente dijo que tocaba lo que estaba en su cabeza.
Era muy unido a todos nosotros, con cada uno tenia su relación particular. Emmett y Jasper eran sus compañeros de juego, les hacia jugar a todo, desde astronautas hasta vaqueros, y ni una sola vez que los chicos se negaran a una de sus peticiones. Alice era su compañera de travesuras, su complice. Y para Rosalie, Edward era su bebé, él la veia como a una segunda madre, y ella era quizas la única que de verdad se comportaba como una hermana mayor, haciendo notar la diferencia de edades.
Y bueno para Esme y para mi, simplemente era nuestro hijo. Esa era simplemente la palabra correcta para describir lo que sentiamos por él. Porque si era cierto que biologicamente, Edward era un extraño para nosotros. Sus padres eran Esme y Carlisle Cullen, y asi nos veia él. Era como si él hubiera estado destinado desde su nacimiento a pertenecer en nuestra familia. Era nuestro, no habia otra explicación.
El dia que Edward cumplió 7 años, nos vimos obligados a contarle a verdad.
-¡Me encanta!- dijo mientras abria un regalo- ¡gracias Emmet, gracias Jasper!- Edward saltaba en su silla, mientras agitaba una y otra vez su nuevo regalo, los chicos le habian regalado el juego del "pequeño cirujano". Cuando Edward tenia 3 años habia anunciado que queria ser médico de grande, y solo porque queria ser como yo. Nunca nada me habia llenado de tanto orgullo.
-De nada- le respondió Jasper- cuando quieras jugamos.
-¡Si!
-Claro que si, Eddie. – le dijo Emmett- Cuando termines de abrir todos los regalos, nos ponemos a jugar juntos.
-No me llames Eddie, mi nombre es Edward. – Con esas palabras, le fulminaba con la mirada. Según el mismisimo Emmett, pocas cosas en este mundo podian llegar a dar tanto miedo , como la mirada de Edward.
-Se supone que a los niños les gustan los sobrenombres.
-A mi no me gustan.
-Pero si mamá te llama "pequeño angel", ¿ése no es un sobrenombre?
-No, no lo es. Yo soy el pequeño angel de mamá.- aclaró.
-¡Ya está bien chicos!- les llamó la atención Esme, aunque en realidad en ningun momento levató la voz- Emmett, si Edward no quiere que lo llames "Eddie", entonces no lo hagas. ¿O es que a ti te gustaria que te llamara Emmy como hacia cuando era pequeño?
-No mamá.
-Bien, entonces ya está. Asunto terminado. Edward ¿quieres seguir abriendo los regalos cariño?
-Si mami.
-Bien Edward- le dijo Alice mientras le acercaba otro paquetito- éste es de parte de Rosalie y mio.
-Gracias- dijo el niño mientras lo abria. De verdad que era un pequeño muy educado, si era cierto que Esme y yo nos hemos eforzado mucho en su educación, Edward parecia haber nacido ya con buenos modales, si es que era posible.
La sonrisa de Edward desapareció en cuanto vió de que se trataba el regalo.
-¡Es un vale para que vayamos a comprarte ropa nueva!- exclamó Alice. Aun sabiendo lo mucho que Edward odiaba que su hermana lo llevara de compras.
-No te preocupes Edward- le animó Rosalie con una sonrisa- yo iré con ustedes, asi que no más de una hora.- y con eso le guiñó el ojo. Y esas palabras bastaban para que Edward se pusiera de buen humor otra vez. Sabia que Rosalie le tenia prohibido a Alice llevarlo de compras por más de dos horas, esa era una norma de oro en la casa desde que Alice llevó a Edward de compras cuando tenia 2 años, y estuvieron todo el dia fuera, haciendo que Edward se saltara la comida.
-Bien, hijo. Ahora te toca el de tu madre y mio.- le dije mientras le entregabamos el regalo que le habiamos comprado.
Los ojos de Edward se iluminaron en cuanto lo vio, y la más brillante de las sonrisas se dibujó en su rostro, siempre me sorprendia la pureza que emanaba, siendo solo un niño pequeño.
-¡Guay!, es el mejor. Muchas gracias...- le levantó de su silla para salir corriendo a los brazos de Esme, que lo cogió inmediatamente.- Es sin duda el regalo que más me gusta...
-¡Hey!- exclamaron Emmet y Alice.
-Es la verdad- le contestó Edward- gracias papá- me dijo, aun en los brazos de Esme.
-De nada, campeón.- le acaricié la cabeza, mientras cogia el libro que le habiamos comprado para darselo.
-"Recopilación de todas las obras de Debussy, edición especial"- leyó el titulo de la portada- No veo la hora de poder empezar a tocarlas todas...
Esme lo bajó para que pudiera ir hacia su piano, y mientras corria para ir a sentarse, se tropezó con una de sus agujetas, que estaba suelta, y cayó al suelo. En ese momento todo ocurrió muy deprisa. La esencia de Edward me llegó más fuerte de lo que lo hacia normalmente. Y lo vi, se habia abierto la piel de su rodilla derecha al caer y ésta estaba sangrando.
-¡No!- gritó Alice, que seguramente habia visto lo que se acercaba. Y lo entendí, Jasper tendria que ir a cazar en dos dias con Alice, mientras que nosotros habiamos ido el dia anterior, y él no habia sido capaz de soportar el olor de la sangre de Edward, y ya se estaba poniendo en posición para atacarlo. Rosalie y Emmett lo sujetaron inmadiatamente por detrás mientras que Alice se colocaba frente a él, para tratar de distraerlo, mientras que yo me colocaba delante de Edward.
-Edward, ven aqui conmigo- le dijo Esme mientras lo cogia nuevamente en brazos, pero solo que ésta vez era para poder protegerlo.
-¿Por qué?, - preguntó mientras las lagrimas por la herida en su rodilla se empezaban a asomar por sus mejillas- ¿Qué es lo que le pasa a Jasper?
-¡Quitadme las manos de encima!- le gritaba Jasper a sus hermanos -¡Tiene que ser mio!
-Jasper, Jasper, mirame- le decia Alice, mientras sostenia su cara con las manos- es Edward, tu hermanito, el pequeño de la casa, tú puedes lograrlo, porque es Edward.
-Tenemos que sacarlo de aqui- dijo Emmett, mientras él y Rosalie sacaban a Jasper de la casa, y Alice los seguia.
-Vamos, hay que desinfectarte esa rodilla- le dije a Edward mientras lo cogia de los brazos de Esme –Querida, si prefieres salir...
-No, Carlisle- me interrumpió –Estoy bien, se trata de Edward, jamas seria capaz de hacerle daño, aunque tuviera un mes sin ir de caza.
Llevamos a Edward al sofá y Esme lo sentó sobre sus piernas, mientras yo me ocupaba de desinfectar su herida.
-¿Por qué Jasper se puso asi?- nos preguntó entre lágrimas- ¿Es que hice algo malo, y está molesto comigo?
-Por supuesto que no Edward- le dijo Esme- Jasper jamás podria estar enojado contigo.
-Entonces, ¿Qué le ocurre?
Levanté la mirada de su rodilla para encontrarme con Esme que me miraba a su vez. Y simplemente entendimos que ese momento habia llegado, Edward tenia que saber lo que eramos, y solo podiamos rogarle al cielo que entendiera todas las facetas de nuestra specie y que no se asustara más de lo que debia.
-Edward, tenemos que hablar- le dije- pero primero vamos a terminar con ésta pequeña herida y a esperar a que lleguen tus hermanos, porque ésto es algo que tenemos que hablar todos.
-Está bien.
-Bien ya está- le dije unos minutos después cuando habia terminado con mi trabajo como médico.
-¿Te sientes mejor mi pequeño angel?- le preguntó Esme.
-Si, gracias papá- me dijo.
-No hay de qué hijo.
En ese momento la puerta se abrió, y los chicos entraron por ella. Pude notar que los ojos de Jasper eran nuevamente dorados, antes de que todo ésto ocurriera, ya se estaban empezando a oscurecer. Apenas Edward vio a Jasper, se bajó del regazo de Esme para acercarce corriendo hacia su hermano.
-Edward lo siento muchisimo- le dijo Jasper, mientras se agachaba para poder tener contacto visual con Edward.
-¿Sigues enfadado conmigo?- le preguntó Edward.
-¿Cómo podria estar enfadado contigo?, tú no has hecho nada malo. Si hay alguien con quien estoy enfadado es conmigo mismo. Estuve a punto de hacerte mucho daño, y eso seria algo que jamás me lo habria perdonado.
Al escuchar lo que Jasper estuvo a punto de hacerle, los ojos de Edward casi salieron de sus órbitas, y era como si solo ahora entendiera que habia corrido peligro minutos antes.
-¿Por qué ibas a hacerme daño?- peguntó en un susurro que oidos humanos no habrian escuchado. – ya están todos aqui, ahora si me pueden decir lo que pasa- nos dijo a Esme y a mi.
No pude evitar suspirar, el momento de la verdad habia llegado. Hubiera preferido consevar su inocencia un poco más. Pero ya no le podiamos mentir más, y era seguro que ya no se tragaria ninguna de nuestras excusas. Miré a Alice, esprando a que ella me asegurara que todo iria bien, apenas sintió mi mirada sobre ella, me dedicó una pequeña sonrisa y me asintió. Asentí a mi vez, mientras me sentaba en el mismo sofá en el que aun se encontraba Esme, y entre ella y yo dejaba espacio suficiente para que Edward se sentara.
-Edward, ven a sentarte para que podamos hablar- le dije señalando el asiento. Él me obedeció y sus hermanos se sentaron en los sillones frente a nosotros.
-Cariño- le dijo Esme mientras pasaba su brazo sobre la espalda del niño- antes de que empecemos, quiero que sepas que todo lo que vas a descubrir hoy no cambia lo que tú representas en ésta familia.
-Mamá, ya sé que soy adoptado- le dijo, poniendo los ojos en blanco, esas misma palabras le dijo Esme cuando Edward supo que no era nuestro hijo biologico.
-No se trata de eso, Edward- fue Alice la que introdujo el discurso-¿recuerdas cuando las navidades pasadas un compañero de clase te dijo que Santa no era real?- Edward solo asintió- ¿Qué te dije ese dia?
- Que a pesar de que Santa no es real, sí existen criaturas mágicas que cuidan de mi, y que pronto los conoceria.
-Asi es bebé- le dijo Rosalie- y bueno hoy los vas a conocer.
-¿Dónde están?
-Estamos aqui contigo, Edward- le dijo Jasper muy lentamente para que Edward tuviera el tiempo de procesar lo que le estaban diciendo.
-Ustedes no son mágicos- repuso incredulo- Son mi familia.
-Eso lo puedes repetir con orgullo, Edward- le dijo Emmett- nosotros somos tu familia, pero somos diferentes de ti.
-¿Lo dices porque tienen siempre la piel fria, y nunca comen, a pesar de que me dicen siempre que yo como aparte porque aun soy pequeño?
-Bueno Edward- le dije- nosotros si comemos, pero nunca lo hacemos aqui en casa.
-¿Van a comer a los restaurantes?
-No, vamos a intentarlo de otra forma, ¿vale?- le dijo Alice- Dime una cosa Edward, ¿te gustan los cuentos de terror?
-Algunos, pero no me gustan todas la criaturas, algunos son un poco asquerosos.
-¿Cuáles no te gustan?
-Los hombre lobo, ellos no me gustan, son salvajes- dijo con una mueca de repulsión, a lo que Emmett no pudo evitar soltar una sonora carcajada.
-Ese es mi hermanito, anda choca esos cinco chico- Edward simplemente obedeció con una sonrisa en los labios, pero se veia claramente en sus ojos que no entendia el motivo del entusiasmo de Emmett- ¿Y cuál es tu criatura de la noche preferida?
-Los vampiros- dijo Edward sin dudarlo un segundo.
-Eso está muy bien- le dijo Alice con una sonrisa- Y ¿Por qué te gustan?
-Porque son fascinantes, son elegantes, rápidos y fuertes, son criaturas superiores- en momentos como éstos, era dificil creer que Edward era un niño que acababa de cumplir 7 años.
-Nos estás poniendo las cosas muy fáciles- le dijo Alice- ¿Y qué me dirias si yo te cuento que nosotros conocemos algunos vampiros?
-Los vampiros no existen.
-Si que existen- le dijo Jasper- son tan reales como tú.
-¿En serio?- preguntó emocionado -¿y por qué yo no los conozco?, ¿quienes son?, ¿cuántos son?, ¿dónde viven?, ¿cómo son?- las preguntas salian de sus labios una detrás de la otra, sin siquiera tomarse un segundo para recuperar la respiración. Se veia que el tema de los vampiros era muy interesante para él. Eso sin duda para nosotros resultaba un punto a nuestro favor.
-Edward- le dije en esa clase de tono que él sabia que usaba cuando hablaba muy en serio- nosotros somos esos vampiros.
-¡¿Ustedes son vampiros?!- era dificil saber si lo que nos dijo era una pregunta o una afirmación. Segundos después la comprensión se notó en su rostro- ¿Por eso te pusiste asi, Jasper?- le preguntó- ¿Me ibas a hacer daño?- una vez más las lágrimas inundaron sus ojos.
-De verdad que lo lamento Edward- le dijo con un sincero arrepentimiento- Yo soy... el más debil en ésta familia, y muchas veces es dificil controlarme, y cuando olí la sangre que salia de tu rodilla, simplemente no pensé más lo que hacia.
-¿Us-ustedes me van a comer?- el pánico lo estaba sobrepasando, y estaba empezando a temblar, toda la fascinación que sentia hacia los mitos de los vampiros habia desaparecido por completo, cuando entendió el peligro real que podiamos representar para él. Si mi corazon aun latiera, en éstos momentos estaria completamente roto, no podia soportar la idea de ver sufrir a Edward. Poco después vi como la expresión del niño se relajó un poco, y entendí que Jasper estaba usando su don para calmarlo.
-¡NO!, por supuesto que no, mi pequeño angel- le dijo Esme mientras acariciaba dulcemente sus mejillas, y puntualmente le daba uno que otro beso en la frente.
-Edward- le dije- nosotros jamás seriamos capaces de hacerte ningun daño, eres demasiado importante en ésta familia para que podamos soportar la idea de perderte. Era precisamente ésto lo que queria decir tu madre cuando te dijo antes que no ha cambiado nada, tú ahora sabes lo que somos, pero no por eso tienes por que vermos de forma diferente.
-Entonces, ¿ustedes no son malos?
-No, se podria decir que no lo somos- le dije con una sonrisa con la cual esperaba poder tranquilizar sus temores, la verdad es que no creia que habian vampiros buenos y malos, simplemente habian vampiros que obedecian la sed que sentia hacia la sagre humana, y otros que no lo haciamos, asi de sencillo. Pero no tenia por que confundir a Edward con ésto.- verás, nosotros no somos como los otros vampiros, como esos de los cuentos de terror. Nos alimentamos solo de sagre de animales, es como si fueramos "vegeratianos".
-Vegetarianos- repitió mientras reflexionaba sobre lo que acababa de oir- me gusta, hace reir- nos dijo al final-pero ¿por qué no tienen garras afiladas?, y sus dientes son normales, además ustedes salen a durante el dia, y...- de repente su ojos de iluminaron con un nuevo brillo- ¿tienen super poderes y super fuerza?, ¿se pueden trasformar en murcielagos o en niebla como se ve en las pelis viejas?
-La mayoria de las cosas que se dicen sobre nosotros son un mito, Edward- le dije- la verdad es que si podemos salir a la luz del sol y no morimos, pero nuestra piel si se vuelve de una manera... bueno la proxima vez que haga sol, te prometo que lo verás.
-¿Y es cierto que los vampiros viven para siempre?
-Pues si, la verdad es que si.
-¿Cuántos años tienes tú, papá?- me dijo cuando entendió que muy probablemente todos teniamos más edad de la que aparentabamos.
-La verdad Edward, es que yo tengo más de 300 años.
-Vale,- dijo mientras su mente procesaba la nueva información, la verdad es que no sabria decir si lo habia asimilado asi de bien como aparentaba o solo estaba fingiendo, pero su rotro se mostró muy tranquilo cuando siguió hablando-¿ y las otras preguntas?
-Si,- le dijo Emmett con una enorme sonrisa- somos super fuertes y muy rápidos.
-Y hay algunos de nosotros con poderes- finalizó Alice.
-¿Cómo cuales?- le exitación en él aumentaba con cada respuesta que escuchaba.
-Bueno, por ejemplo en nuestra familia, yo puedo ver el futuro, aunque no todo y no siempre lo que veo se hace realidad, es un poco particular como funciona mi don, pero básicamente mi "poder" es tener visiones del futuro.
-¡Guay!, ¿Y quien más tiene poderes?
-Yo- le dijo Jasper- mi don es que puedo sentir y alterar las emociones de todos los que me rodean. Soy algo asi como un empatico.
-¡Me gusta!, yo tambien voy a tener un poder cuando sea como ustedes- declaró, muy seguro de lo que decia. Y su afirmación me tomó completamente desprevenido. Si bien, siempre hemos dicho que la desición de ser trasformado o menos estaria en las manos de Edward, jamás me esperé que la tomara de una forma tan repentina.
-¿Tú quieres ser trasformado?- le preguntó Esme.
-Por supuesto que si, ustedes son mi familia y yo quiero ser como ustedes y estar con ustedes siempre, cuando sea un vampiro voy a lazar rayos por las manos, o hacer que las cosas exploten con la mente.
-Edward, hijo nosotros no decidimos si vamos a tener poderes o menos al ser trasformados, y tampoco sabemos el por qué algunos tienen poderes y otros no.
-Pero yo si lo voy a tener, lo sé- nos aseguró- trasformadme ahora para que vean que tengo razón.
¿Ahora?, ¿habia escuchado bien?, ver las expresiones de incredulidad que tenian los demás en la cara me aseguró que no habia sido el único en sorprenderme por lo que habia dicho Edward, icluso Alice estaba sin palabras, era obvio que ni siquiera ella lo vio venir.
-Edward- le dijo Jasper- hay ciertas normas que tenemos que cumplir, y una de esas es que...
-¿No me van a trasformar?- se adelantó Edward, una vez más hablaba con el pánico en la voz.
-No, no es eso- le aseguré- por supuesto que t vamos a trasformar, si es eso lo que quieres, pero cuando seas más grande. La norma de la que habla Jasper, nos dice que mientras seas un niño no te podemos trasformar.
-¿Y entonces cuando?
-Hagamos una cosa, vamos a esperar a que tengas 18 años y entonces si aun lo deseas, yo mismo lo haré.
-Está bien, voy a esperar. Pero hay algo que si quiero hacer ahora.
-¿Qué cosa mi pequeño angel?
Se dirigió a Jasper y a Emmett con una sonrisa pícara de el rostro- Quiero que me enseñen lo rápidos y fuertes que son.
-Eso está hecho- le dijo Emmett mientras lo cogia en brazos y lo subia en su espalda. Jasper le revolvió los cabellos a Edward, mientras los tres salian por la entrada principal para ir a jugar fuera. Seguidos muy de cerca por Alice y Rosalie, quien por cierto no hacia más que amenazarlos diciendo que tuvieran mucho cuidado, porque si algo le pasaba a Edward se la tendrian que ver con ella.
-Al final no nos podemos lamentar- me dijo Esme, mientras cogia mi mano.
- Asi es, ha ido mucho mejor de lo que esperabamos.
ContinuaráYa saben, a darle al botoncito verde de abajo, para que me digan si deberia seguir o menos...
