Disclaimer: Hasta donde sé, sigue sin ser mío...a no ser que Bruno Heller sea mi tío desconocido y me deje el show en su testamento.
A/N: Quisiera agradecer a las personas que leyeron el primer capi, a las que comentaron y a quienes se suscribieron a las alertas de la historia. Siempre es agradable que saber que se toman el tiempo de leer.
Este es el segundo capi, sólo queda uno. Acá se sabrá más de lo que pasó, y quizás un poco del por qué Lisbon se fue. Como ya dije, esta historia es un poco OOC en cuanto a acciones de los personajes, en el último capi creo que queda más claro el por qué advierto cosa que nada que ver, de lo que seguro se darán cuenta pero siento la necesidad de explicarlo: los trozos en cursiva son flashbacks; jamás me ha gustado poner "flashback", sólo utilizo la cursiva. Espero que no cause malentendidos. Comentarios y críticas son bien recibidas.
Gracias por pasarse y leerlo.-
Consciousness
Era ya más de las tres de la tarde, cuando llegaron al parque de Belle isle, en el río Detroit. Van Pelt le había pedido que le hiciera de guía, y ella no pudo negarse. Ese era uno de sus sitios favoritos en toda la ciudad; quizás el único en el que no se sentía fuera de lugar.
Desde aquella última frase de la pelirroja, poco había sido dicho. Lisbon creía que era porque su ex subordinada esperaba que ella iniciara otra vez la conversación. Aunque ella no creía que tuviese sentido explicar nada; todo era parte del pasado. ¿Entonces, por qué tenía ese nudo en la garganta y su cabeza le pedía a gritos que se desahogara?
-¡Esto es hermoso!-a Lisbon le parecía que llevaba de visita a una niña, no a una mujer embarazada-espero que podamos venir con Wayne antes de irnos…sería una pena que se lo perdiera…
-¿Viniste con él?-Lisbon se detuvo en seco, la sorpresa, algo de temor y emoción se reflejaban en su rostro.
-Está con mis hermanos en estos momentos-sonrió para sí-al pobre lo obligaron a ayudarlos con los preparativos del lugar de la fiesta…y desde que soy una mujer embarazada y según sus cerebros de trogloditas, una mujer que no puede hacer nada, me echaron de allí…aunque en realidad, no me quejo mucho…ya sabes, creo que fue el destino…
Lisbon sonrió ante aquella afirmación. Una de la cual Jane se habría burlado pensó, sin poder evitar que el hombre se colara en su cabeza.
-Quizás podamos quedar para cenar los tres, estoy segura que Wayne querrá verte.
Ella asintió levemente con la cabeza. Aunque tenía ciertos resguardos por la reacción que tendría Rigsby, la posibilidad de ver a otro miembro de su equipo le daba algo de alegría.
Se detuvieron por petición de Grace, cerca del famoso Dossin Great Lakes Museum, sentándose en una de las bancas emplazadas allí. La vista lejana de la ciudad era maravillosa desde ese lugar, con sus imponentes edificios y esa aura que parecía rodear siempre a Detroit. Una mezcla de ciudad industrializada y bohemia, que tanto a los que vivían allí como a los visitantes, seguía sorprendiendo.
-Él está bien. Jane, está bien-puntualizó, al ver la confusión de Lisbon.
-Me alegro-fue todo lo que pudo responder.
-Ha cambiado, sin embargo. Supongo que la muerte de Red John tiene mucho que ver…ahora sonríe de verdad.
Lisbon no pudo evitar un leve suspiro de alivio. Por lo menos, algo bueno había resultado de todo esto.
-¿Cómo es que se llamaba el agente que te apartó de nosotros?-El giro en la conversación la tomó desprevenida-Swallow?
-Rick Swagger. Hablas de él como si me hubiese raptado-rió divertida.
-Es como si lo hubiese hecho…
-Tan sólo me ofreció un trabajo, Van Pelt. La que decidió tomarlo fui yo.
-Y lo hiciste porque querías salvar a Jane-puntualizó-aunque no puedo llegar a comprender cómo podías lograr aquello, alejándote de él.
-Nunca fui capaz de hacer nada cuando estuve cerca-dijo con un dejo de amargura-para ese entonces, Jane estaba más obsesionado que nunca con Red John, tanto que no le importaba nada más que no fuesen los casos con su marca…y cuando pasó lo del error…pensé que ya no podríamos hacer nada por salvarlo de sí mismo. Que todo terminaría conmigo recitándole sus derechos mientras lo esposaba…
Cinco años antes
-¡Es una buena pista!-gritaba, sin importarle que todos en la oficina estuviesen observando-¡sabes que lo es y aún así…
-Jane, no sabemos si es una buena pista-Lisbon trataba de mantener la calma-el tal informante puede no serlo, ya hemos pasado por esto…no tenemos confirmación alguna sobre si en aquel lugar de verdad existe la mentada guarida…antes de irnos de cabeza a lo que podría ser una trampa, le pediré a Hightower que autorice a un equipo para que revise el lugar…
-¿Y que Red John se nos escape?-el consultor se paseaba frenético por frente a su escritorio, mesándose los cabellos-tengo una corazonada Lisbon, sé que esta vez lo encontraremos…Red John comete errores, lo sabes, ya cometió uno y ahora ha vuelto a cometer otro...dos si consideras al informante…confió en alguien que lo traicionó al momento de sentirse acorralado…
-Ni siquiera estás seguro de eso-suspiró cansada-ya hemos pasado por esto Jane, confiamos en alguien que dice conocerlo, que nos dará información a cambio de libertad o protección ¿y luego qué? Se van sin darnos la información o nos dirigen hacia otro de los juegos macabros de ese psicópata. ¿Qué tal si esta vez ya se cansó de jugar?
-¿Debo responder a esa pregunta?-el sarcasmo y la frialdad se hacían presentes en su voz.
Lisbon en realidad no necesitaba una respuesta. Hacía mucho tiempo que él se la había dado. "No es importante si muero, mientras tengas a Red John". Ni siquiera podía considerar esa posibilidad…el asesino no valía el sacrificio de la vida del consultor…no si ella estaba allí para impedirlo. El teléfono interrumpió el pesado silencio instalado durante unos segundos, y con cierta lentitud, lo levantó para contestar. En menos de dos minutos supo tres cosas: la primera, que Red John había matado al informante cuando éste-otra cosa de la que se estaba enterando justo ahora-escapaba hacia la costa este, en un motel de mala muerte en el que el pobre tipo se había detenido para descansar en Kansas. La segunda, era que el caso acababa de pasar a manos del FBI. Y la tercera, es que Jane la culparía por eso.
Una semana después, Jane apenas le dirigía la palabra, su equipo estaba siendo vapuleado por tv nacional, y ella tenía que morderse la lengua y cooperar con los federales. Fue entonces cuando Rick Swagger reapareció en su vida…
-No puedo decir que Rick me desagradaba-admitió Grace-…a pesar de no ser nuestro caso, nos mantenía informados…era buena persona, para ser federal.
Lisbon rió divertida ante esa última frase. Cualquiera que la escuchara, creería que los federales eran monstruos.
-Siempre fue un buen hombre…cuando estábamos en la academia, nunca le negaba ayuda a ningún compañero, no le importaba quedarse despierto toda la noche si era necesario…siempre decía que debíamos ayudarnos y cuidarnos-algo de nostalgia se reflejó en su rostro-"nuestras vidas dependerán de nuestros compañeros y las de ellos de nosotros" era su frase favorita para detener cualquier malentendido…
-¿Fueron novios en esa época, verdad?
-Nada de importancia…-se encogió de hombros-siempre fuimos más amigos que otra cosa…creo que lo nuestro fue resultado más del aburrimiento que del amor…
Van pelt rió, meneando la cabeza. Lo que podía lograr "el aburrimiento" pensó.
-Yo creo que sí estaba enamorado de ti-miró a lo lejos, pensativa-porque ni bien llegó a Sacramento te ofreció el puesto con los federales…
-Gracias por eso-dijo con algo de sarcasmo.
-No estoy diciendo que no sirvieras para el FBI-rodó los ojos-pero debes admitir que existía una doble intención en todo ese asunto…
Lisbon tuvo que admitir que la pelirroja no dejaba de tener razón. Que fuera tan aguda, era una de las razones por las que le agradaba…
-Pero la razón por la que acepté el puesto, fue muy diferente…
-Lo sé…
Ambas permanecieron en silencio durante unos minutos. Una porque necesitaba reunir fuerzas para lo que venía, la otra porque necesitaba ordenar las ideas antes de proseguir.
-Cuando supimos que Red John había muerto en un enfrentamiento con los federales, pensamos que aparecerías tú en primera plana…Cho dijo que esa sería nuestra pequeña venganza después de toda la mierda que tuvimos que soportar por no ser capaces de capturarlo… una ex CBI había tenido que unirse a los federales para que pudieran lograrlo…pero luego…apenas si hubo un escueto informe sobre la captura y tú ni siquiera aparecías como parte del equipo de asalto…nos sentimos algo decepcionados por todo el asunto. Ni siquiera Hightower nos quiso dar información sobre el cierre del caso "está muerto. Es todo lo que deben saber" ni una palabra más salió de su boca…ni qué decir de Jane…
-¿Qué pasó con él?-Lisbon la miró directamente a los ojos, un nudo formándose en la boca de su estómago.
-Él había desaparecido días antes de la muerte de Red John. Ninguno de nosotros sabía dónde estaba, incluso Cho había ido hasta Malibú pensando que podría estar torturándose y sintiendo pena por sí mismo…pero no teníamos rastro de él. Y apareció dos días después, cuando ya la noticia del enfrentamiento estaba en todos los medios…y llegó como si nada. Normal, no parecía afectarle que el hombre que tanto había perseguido, hubiese sido muerto por otros…-sacó un elástico del bolsillo y amarró su cabello en una cola de caballo-a veces pienso que quizás en esos días…quizás él…
-No lo hizo Van Pelt. Él no pudo hacerlo-dijo, a sabiendas de lo que implicaban las palabras de la otra mujer.
-¿Cómo puedes estar tan segura? Jane jamás a dicho dónde estuvo durante esos días, quién sabe, quizás fue capaz de descubrir el escondite y…
-Eso es imposible-negó otra vez-Jane no tenía ni la más mínima idea de dónde estaba Red John…me aseguré de aquello. Rick le daba alguna información sobre los progresos de la investigación, pero siempre incluía algún detalle falso, para asegurarse que no se acercara demasiado…probablemente, durante esos días en los que desapareció, estuvo siguiendo alguna de esas pistas…pero para entonces el FBI ya había descubierto cuál era la localización de Red John. Sólo era cuestión de días (horas en realidad) que lográramos capturarlo.
-Pistas falsas…-pudo leer en su mirada, algo de decepción-sabías que vengarse de Red John era lo que movía a Jane…y le diste pistas falsas.
-No podía permitir que se destruyera, Grace. Jane puede parecer un hombre fuerte, pero no lo es… ¿qué crees que hubiese pasado si lograba capturar a Red John y lo mataba?
-Aún así…es como si hubieses jugado con él…
-Puede que sí, que lo haya hecho…-sonrió con amargura-no creo que haya tardado mucho en descubrir que eran pistas falsas. Es Jane después de todo…y estoy segura que no me ha perdonado por eso…sin embargo…yo…
En todos los años que había trabajado con Lisbon, Grace Van Pelt jamás había visto a su jefa llorar. Ahora, gruesas lágrimas corrían por el rostro de la pequeña mujer. Su corazón se encogió al verla tan vulnerable. Sin embargo, no se sintió capaz de hacer nada más que esperar a que terminara de hablar.
-¿Es feliz, se ha vuelto a enamorar?-preguntó, el llanto aún atascado en su garganta.
-Está tranquilo…ha tenido alguna novia, nada importante…supongo que está aprendiendo a vivir otra vez…pero no podría asegurar si es feliz o no-respondió con sinceridad.
-Eso es suficiente para mi…significa que valió la pena…
Algo en las últimas palabras de Lisbon, prendió una alarma en Grace. Un cúmulo de información llenó su cerebro; las pistas, los federales, la escueta información, el silencio de Hightower…y de pronto todo comenzó a tener sentido…
-No fue un enfrentamiento…
-No-la miró directo a los ojos-cuando el FBI allanó la casa, Red John ya estaba muerto. Lo encontraron amarrado a una silla con signos de haber sido torturado antes de que lo asesinaran.
-Tú…
-Sí, Grace. Fui yo quien mató a Red John.
-oooooo-
