Big girls don't cry
Desperté en la gran habitación, sola, como de costumbre. Entonces ¿Por qué sentía un vacío en el pecho? Será porque la habitación apesta a él, las sabanas apestan como él…incluso yo apesto a él. Ese aroma extraño de colonia mezclada con Earl grey había tapado incluso aquel fuerte perfume que me había regalado Francis, era frustrante, odioso, más porque me encontraba sola…
Aún puedo sentir
el aroma de tu piel
Intentando creer que todo era una ilusión, recorrí con mi vista cuidadosamente toda la habitación. Deseaba que esté allí, y llena de esperanza aguarde a que entrara por la puerta…pero nada.
¿Para qué engañarme? Lo más seguro era que se encuentre volando a Londres ya, y yo no pensaba quedarme atrás. Iba a vestirme cuando vi mi ropa prolijamente doblada al pie de la cama, y sobre ella una nota con su prolija letra cursiva…
¿Por qué siento las mejillas mojadas? Yo no suelo llorar por algo así, no me lo permitiría…no es necesario, ya no duele. Hace años tendría que haber dejado de doler.
Probablemente estás
en el vuelo de regreso a casa
Tomé el resto de mis cosas, un baño caliente y una buena siesta me esperaban en mi casa de Buenos Aires, quería poder descansar, pensar un poco o directamente no pensar en nada. Ahora que lo pienso ¿es lo correcto ir a casa? Mi jefa llenándome de papeleo, ir de aquí para allá con conferencias y de más. No, Buenos Aires no es una opción. Quiero estar tranquila, yo sola, sin nadie dispuesto a molestar de ninguna forma.
Al salir de la habitación lo decidí, pediría el primer avión que salga, no importaba donde
Necesito refugiarme en mi misma, cariño
Para estar sola y centrarme
Paz, claridad, serenidad.
Volví a apretar la carta en mi bolsillo. Y al fin y al cabo no era su culpa, si siempre supe que estaba perdido, él siempre iba a tener ojos solo para Alfred. Entonces, acá el único problema soy yo; yo y mi gran boca, yo y mi estupida y terca forma de ser. Y entonces lo maldigo de nuevo. Maldito pirata inglés, con su suave voz y sus ojos esmeralda, maldito sea, porque aunque lo intente no puedo no pensar en él, no puedo odiarlo a pesar de todo lo que me hizo, y siempre busco una forma de verlo, porque lo extraño, porque quiero lo que nunca fue mío.
Quizá, si crezco algún día, y me convierto en una gran nación como soñaba hace años, recuerde mi nombre con una sonrisa, al menos. Aunque no sé de donde sacar fuerzas ya, haré un ultimo esfuerzo y contendré mis lagrimas. Llorar ya no vale la pena.
Espero que sepas que esto no es tu culpa
Es personal, solo tiene que ver conmigo
Y es que hay algo que debo resolver.
Y aunque voy a extrañarte como un niño
Que extraña a su manta debo seguir con mi vida
Es tiempo de ser una chica grande
Y las chicas grandes no lloran
-Señorita- me sobresaltó el chofer- su teléfono está sonando- Saque el celular del bolsillo, era mi hermana quien llamaba, simplemente corté y lo apague, concentrándome en la ventanilla del auto, viendo fugazmente cada uno de los edificios.
"necesito estar sola, maría" murmuré, y el chofer del taxi me miro extrañado por el espejo retrovisor. Era verdad, de nada serviría que mi hermanita viniera conmigo, ella, con su felicidad, nunca lo entendería
El camino que recorro debo hacerlo sola
Y caminarlo con pasos de bebe
Hasta ir creciendo
Dime algo, Arthur. Todas las historias que leí, cada uno de los cuentos que le contaste a Malvinas son mentiras ¿no?. Porque yo misma intente vivir un cuento y no lo logre. Es que, Arthur, los cuentos de Hadas no siempre tienen finales felices ¿no? De nada sirve que la princesa luche, si al fin y al cabo solo va a convertirse en la reina malvada, una reina coronada con corona de plata, sin corazón, siempre arruinándoles la vida a los príncipes…al príncipe y al héroe
Lo cuentos de hadas nunca tienen un final feliz,
O sí?
Y sé que va a oscurecer si me quedo.
No tuve idea de cómo comportarme al conocerte, por eso siempre voy a parecerte una salvaje ¿no? Juro que intente ser una dama millones de veces, así quizá me tratarías como una y no como un niño, Me invitarías a tomar el té a tu casa, tal vez en alguna reunión bailaríamos un vals juntos, seria de tu agrado y no viviríamos a punto de una guerra. Me quedaría a tu lado mientras te emborrachas los 4 de julio, o quizá me atrevería a regalarte un chocolate el 14 de febrero.
Nunca me animaría a robarte un beso, pero tal vez, algún día quisieras tomarme de la mano aunque solo fuera un gesto amable como los que tuviste para con Chile cuando peleábamos por Tomás. Pero no va a ocurrir nunca porque siempre fui y soy una salvaje a tus ojos
Como pequeños compañeros en el patio del colegio
Jugaremos jack y cartas uno
Yo seré tu mejor amiga y tu puedes ser
Mi san Valentín
Puedes tomar mi mano si quieres
Porque yo también quiero tomar la tuya
Seremos compañeros y amantes
Y compartiremos nuestros mundos secretos.
Bebí el último sorbo de café mientras esperaba que se anuncie la salida de mi vuelo por el parlante del aeropuerto. Curioso, no me detuve ni un segundo a pensar en Alfred. Pero los héroes pueden superar cualquier cosa ¿o no? No por nada es la primera potencia mundial.
Era tarde ya, lo noté porque el sol estaba bajando lentamente. Volví a mirar el pasaje de avión sobre la mesa, creo que ya es como un fetiche recurrir a él cuando ocurren cosas como estas, pero siempre puedo excusarme en que era el primer avión en salir.
-Vuelo numero 564- ahí está, hora de irme.
Pero es hora para mi de regresar a casa
Se está haciendo de noche afuera
Y necesito estar sola y centrarme
Claridad, paz serenidad
Podría haber dado la vida y jurado que era él, pero mi vista me fallaba, era el héroe que venia por mi. No tendría que haberse molestado, esto tampoco era una de sus coloridas historietas. Y yo no esperaría que me alcance, aun si gritaba mi nombre a pleno pulmón, a estas alturas ya era absurdo. Deje la carta sobre la mesa, sería mi pequeño regalo para Alfred. Mejor eso que verme llorar, aunque juro que lloro por ultima vez, pues me estoy convenciendo de que no vale la pena. Si quiero crecer, tengo que ser fuerte, si quiero ser fuerte tengo que dejar de llorar
Espero que sepas que esto no es tu culpa
Es personal, solo tiene que ver conmigo
Y es que hay algo que debo resolver.
Y aunque voy a extrañarte como un niño
Que extraña a su manta debo seguir con mi vida
Es tiempo de ser una chica grande
Y las chicas grandes no lloran
