10. Todavía, A pesar de todo
La brisa de verano se enreda en tu cabello y ves tu reflejo en el estanque del parque. Te preguntas hace cuanto tiempo te vez de esa forma, ya no recuerdas como era el brillo en tus ojos, de qué forma te quedaba el pelo corto o desde hace cuanto tu sonrisa es tan falsa.
Pero unos brazos te sujetan a cintura y te alejan de la orilla, y tu le sonríes, falsa, apagada
-Mon ruby- dijo a la vez que besaba superficialmente los labios de la chica- no vallas a caerte al agua-
Y dejas que te bese de nuevo, mientras enredas tus delgados dedos en su dorado cabello, porque sabes que eres solo un juguete para él, y estás acostumbrada, porque él es exactamente lo mismo para ti. Un refugio para olvidar, tu vía de escape, solo eso y nada más, porque es lo único que obtendrás. Aunque susurres otro nombre en vez del suyo, y tu mente cambie sus ojos azules por unos esmeralda, aunque extrañes el roce de aquellas manos frías sobre tu piel y ese olor de colonia mezclada con Earl grey; te estás acostumbrando de a poco al olor del vino blanco.
Y entonces te das cuenta que no recuerdas a la perfección el rostro de tus hermanos, o la voz de aquel hombre al que no pudiste hacer feliz, incluso olvidaste la forma en la que te llamaba, con sus ojos esmeralda llenos de ira porque dijiste alguna idiotez. Todo eso que te hacía sonreír, lo estás borrando de tu mente.
-Voy por algo de comer- dijo el francés al cabo de unos minutos- tu quieres algo, Amelie?-
No tienes más que asentir, porque sabes para qué se aleja de ti en realidad, pero no tienes derecho a protestar, simplemente porque los juguetes no tienen sentimiento, y tú eres solo un juguete. Y es entonces cuando te ves sola al fin que sientes miedo, de ti misma, de lo que no te rodea, de la soledad absoluta, de la que huiste y que ahora te está alcanzando.
Tu vista se nubla, te tiemblan las piernas, te cuesta respirar, todos los rostros a tu alrededor se burlan de ti, y mantienes esa sonrisa falsa solo para satisfacer a nadie, para aparentar algo que no existe, por que ya no existe esa sonrisa pícara y llena de vida que solías tener, porque lo que solías ser ya no existe.
Y tu cuerpo impacta contra el suelo, y ya no ves los rostros burlarse de ti, y ya no te interesa fingir una sonrisa inexistente. Todo se fue, todo es oscuro, todo es sueño y fantasía, ya deja de ser dolor, ya perdiste completamente el conocimiento.
Pero cuando te acostumbras a la oscuridad y eres feliz en tus sueños, sientes el frío en tu rostro y una voz retumbar en tu cabeza, y la luz te ciega cuando intentas abrir los ojos.
-Hey! Estas bien?- había intentado despertarla desde que la vio desplomarse en el suelo, y al fin todos los intentos habían dado fruto, por que la muchacha estaba abriendo lentamente los ojos- casi haces que me de un infarto…-esos ojos completamente amarillos- Amy?-
Cuando la vista de la muchacha se acostumbró a la luz, se enfocó rápidamente en los ojos celestes que la observaban sorprendidos. Creía estar lo suficientemente distinta como para no ser reconocida con facilidad y luego escucho su nombre salido de esos labios, no pudo hacer más que asentir despacio.
Y simplemente te dejas estrechar entre los brazos de aquel hombre al que no pudiste hacer feliz.
-Amy!- gritó de nuevo sin poder creerlo- Aquí estabas!- la alejo un poco para admirar aquel rostro confundido. Un rostro distinto al que recordaba pero igual en esencia. Aquellos labios rojos aunque no tuvieran maquillaje, aquellos rasgos finos, aquel cabello alborotado, aquellos ojos extraños- no te das una idea de cuan preocupados nos tenias a todos-
Porque simplemente ya no quieres sentirte sola.
-Espérame aquí- dijo al instante. La porteña quiso pedirle que se quedara junto a ella, mas no pudo decir nada y lo vio alejarse corriendo entre la gente
Y en la soledad otra vez, vuelves a fantasear con aquellos ojos esmeralda entre la gente; y te preguntas si has vuelto a perder el conocimiento o si ya terminaste de volverte loca, porque tu cerebro te juega una mala pasada. Porque puedes oler la mezcla de colonia y Earl grey, y sentir su frío roce, y escuchar aquel hermoso acento…
- You Bloody git!- gritó enojado el inglés ante la inexpresiva muchacha- como se te ocurre desaparecer por tanto tiempo! Acaso no piensas en tus hermanos! O en el idito de España? Ni siquiera te detuviste a pensar en mis nervios?-
-¿Arthur?- fue lo único qué pudo salir de sus labios antes de que sus ojos se llenaran de lagrimas
Es shockeante descubrir que no es solo una fantasía. Vuelves a mirar a aquellas personas, tan conocidas, tan extrañas y te preguntas si en verdad todo ese tiempo estuviste tan sola.
- yo solo quería- murmuro entrecortadamente- ser buena por una vez…y que ustedes dos sean felices-
Y recuerdas el rostro de tu hermana, la forma en que sueles molestar a tu hermano, la sonrisa de tu hijo mientras garabatea feliz en una hoja. Recuerdas como bailar un tango, el sabor de los labios del americano, recuerdas el sonido de tu risa…
-Ame? Are you okey?-
Y la forma en la que el inglés pronunciaba tu nombre.
Secó sus lagrimas con el dorso de la mano y les sonrío de forma pícara, de esa forma en la que solo ella podía hacerlo- creo que lo estoy ahora-.
FIN
N/A.: Waaa, soy mala terminando cosas!
En fin, este fic me tomó casi un año OwO no puedo creer que al fin lo halla terminado!
Agradesco todos los comentarios, tanto los que hicieron por aqui, como los que me llegaron a mi cuenta de DeviantArt. fue muy lindo y extraño escribir esto :3 asi que de la misma forma es igual de extraño terminarlo. pero conste que intenté hacer el mejor final posible. Espero que les halla gustado y gracias por tomarse el tiempo de leer.
