Oye, oye, si que me esta gustando esta pareja que son Bellatrix/Greyback, en serio!!!! ¿ a quién no le gusta? Bueno,es que confieso de que me dan un poco de…¿miedo? No, la verdad es que no sé lo que es…y me da la oportunidad con esto de la Comunidad y la Tabla para la que tengo que escribir…me encanta! Es una gran pareja, pero no quiero dejar de lado a mi adorado Rodolphus …y es que me da algo de penita que Bella le ponga los cuernos, así, como es, descaradamente… pero no sabe lo que le espera a ella, tal vez si Rody se de cuenta de todo…¿quién sabe? Bueno, ahora con el fic antes de que se acabe la hoja, así soy yo, no puedo evitarlo (qué mala costumbre!).

Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a mi queridisima ídola (aunque ahora que lo pienso, no tanto del séptimo libro, pero bueno…¡qué hacer!) J., y lo único que me pertenece por completo es…el argumento que ofrezco a todos ustedes con mucho cariño; ¿me dejan Reviews? (comentarios) no saben el apoyo que me dan si lo hacen… pero si no….¿quién los obliga? Tal vez no les guste, tal vez si, pero no lo sabré hasta que me lo digan, recomendaciones…críticas, todo! No sé lo que piensan hasta que me lo digan….y quién sabe si me anime a dedicarte el próximo fic; Gracias!!!!! Y Besotes!!! Mua!!!(ja,ja,ja!!!) Bye!!!!

Control

Olía a rosas, podía sentirlo, a lo lejos, a pesar del ambiente denso de la fiesta, oliendo a Wiskie, Vodka y alcohol mezclándose, del perfume, de las velas, a pesar de todo lo demás a su alrededor, podía sentirlo.

Y rió tomando una vez más de la copa entre sus manos, un perfume delicado, suave, reía del contraste existente, un perfume ligero y dulce, tan poco prometedor…tan diferente a lo que realmente era.

Y no podía quitarle la vista de encima sospechando que lo sabía, mirándola entre la gente que pasaba eclipsando a ratos su vista, observándola, estudiando sus movimientos finos, elegantes, su postura, su risa fingida, suave, melodiosa.

Y no dejaba de admirarla, pocas veces en su vida había visto tal perfección y especialmente esa noche en la que llevaba un seductor vestido de tela negra, ajustado, ciñéndose a su figura esbelta, perfecta, ciñéndose a sus curvas y dejando al descubierto tentadoramente ciertas partes. Tomó un trago de su wiskie para mantenerse lúcido. El ardor quemó su garganta. Le gustó.

Se sentía dudoso. ¿abordarla? Podría hacerlo, quería hacerlo, pero su actitud era el que lo confundía; le sonreía a ratos mirándolo seductora, pero por otro lado…no se separaba del brazo de su marido. ¿Jugaba con él? Sí, lo sabía bien; en una ocasión había escuchado a Dumbledore decirle que a ella le "gustaba jugar" demasíado con lo que era suyo, sentir que jugaba con él porque lo consideraba suyo… era otras cosas que le atraía de ella.

Decidió arriesgarse y se levantó, vió que lo notaba con sorpresa enarcando las cejas y esbozando una sonrisa peligrosa; se preguntaba cómo es que lo haría, podía saberlo aún sin utilizar lo que ellos utilizaban y consideraban imprescindible; "Legimancia", no entendía por qué, nunca lo había necesitado.

Cruzó el salón sin mirar a los lados, gente, sólo gente, no había más y no significaban más para él…nada. Sólo podía verla a ella.

- Buenas noches- su voz de tono profundo y ceremonial hizo que no pudiera contener una risa exitada. Los ojos penetrantes de su marido se clavaron en ella.

- Me encanta el Champagne ¿a ti no? - le sorprendía lo hábil que era- Greyback, Fenrir Greyback - le miró extendiendo su mano- ¿era así no?

- Así era- sorprendiéndose de su descaro, marcó las palabras- señora Lestrange. ¿bailamos?

Ella no esperó a que se lo dijera dos veces y deslizó su mano hasta las de él mirando a su esposo con una sonrisa natural.

- Vuelvo luego ¿si?

Sonrió mirándola de reojo mientras se dirigían en medio del salón, bañado en penumbras debido a la poca luz.

- Se va a dar cuenta.

- Tal vez- dijo en un susurro- pero así es más divertido.

Estaba al borde de su control, lo volvía loco, completamente loco, así, allí, podía parecer una de las mejores damas de sociedad que hubieran, la elegancia, el refinamiento, eran máscaras, sólo máscaras que utilizaban los dos allí, para los demás, y estaba ansioso de que le mostrara de verdad aquel lado que había escuchado que tenía, quería correr el velo de una vez y descubrirlo por si mismo, tal y como lo había hecho ella.

- Pareces contenta- susurró a su vez sosteniéndole de la cintura para bailar.

Sonrió sin dejar de mirarlo.

- Me conoces- contestó con una voz lúgubre- me conoces mejor que los demás, Greyback. ¿cómo lo haces?

La atrajo más hacia él deslizando las manos por su espalda.

- Fenrir- murmuró- dime Fenrir; y es que puedo olerte.

Otra vuelta al compás de la música, al mismo tiempo en que ella enarcaba las cejas sorprendida.

- ¿Me hueles?- su voz divertida- ¿ése es tu secreto?

- Hay más.

- ¿Qué más?

Y de nuevo la música, el ambiente embriagante que no le permitía despegar los ojos antes de que respondiera. La miró, lo disfrutaba, disfrutaba poder manejarla teniendo algo que ella quería, provocandole la expectativa.

- Dime- le susurró con voz infantil acercando más su cuerpo al suyo, pegándose más, sintiéndo su calor contra el suyo.-dime Fenrir.

Sintió un escalofrío cuando él acercó el rostro a su cuello, sintiendo su presencia.

- No hay secretos para ti, Bellatrix.

Cerró los ojos sintiendo que una corriente le recorría el cuerpo. La llevaba al borde de perder el control.