Heyyy! Esta vez, verán un 'omake' desde el punto de vista del pequeño, inteligente y adorable Sheng...
Half True
Remake de 'True Lies'
By:
Yeh-Khaorie Kensei & Sugar Cotton
Yee-haw!
Ha sido un día muy extraño, pero más extraña fue la noche. Mi mami casi sufre un accidente por una pesadilla y yo me siento muy confundido... porque ya me di cuenta de que cosas raras están sucediendo, y mis padres y quién sabe quienes más están involucrados en eso.
No podía dormir, tenía muchas ganas de comer pastel, y salí de mi cuarto en puntitas para no despertar a mi papi.
Después de lo que vi hoy, creo que son suficientes los problemas que tiene él...
Ya en la cocina, encontré la refri abierta y cogí un pedazote de pastel, como oí voces, me escondí en la biblioteca para poder comer tranquilo. Pero, las voces también iban a ese lugar, entonces me escondí debajo de la mesa... y reconocí las voces: eran mi papá y tío Touya.
Sin querer escuché una conversación muy extraña, que no hizo más que dejarme preocupado...
- ¡Ya no puedo más, Touya!
- ¡Tuya fue la idea, así que debes resistir! – le reclamó mi tío
- ¡Ya no puedo! ¡Quería protegerla, pero ahora es más vulnerable que antes!
- ¿A qué te refieres? – preguntó intrigado
- Él se está entrometiendo...
- ¿Él? ¿Acaso te refieres a...?
- ¡SÍ! ¡Precisamente a él! – afirmó papá
- Pero... ¿estás seguro?
- ¡Por supuesto! – confirmó mi papi - ¡Ayer trató de engañarme y casi lo consigue! – exclamó - ¡Ella siempre va al sótano! Además... – se interrumpió al escuchar ese sonido extraño - ¡Allí va otra vez! ¿Escuchas?
Mi padre y mi tío hicieron silencio. Yo también callé para poder escuchar...
¿Pero quién está llamando a mi mami?
¡¿Esa voz?
¡Esa es la misma voz del ser que vive en nuestro sótano!
- ¡Maldición Shaoran! – gritó enfurecido mi tío - ¡Alguien la está llamando! ¡Habrá que convocar a una junta! Aunque tengo mis dudas sobre la identidad de esa persona... - admitió
Ambos salieron corriendo en busca de la voz que estaba diciendo el nombre de mi mamá.
Salí por debajo de la mesa, ya no tenía ganas de seguir comiendo...
¿Qué ocultaban?
¿Acaso ellos tienen algo que ver con esa voz?
¡Claro! ¡Papi se enfrentó a eso esta mañana, cuando se encerró en el sótano!
Y no le fue muy bien...
Recordar lo que pasó en la mañana no me hacía bien, hubiese preferido no ver ni oír nada... pero lo que no entendía era porqué ese niño me ayudó a esconderme de ese ser. Ni siquiera lo conocía, pero yo no debo preocuparme por problemas de adultos, ¿verdad?
Decidí volver a mi cuarto pero me tropecé con una persona sonámbula, a la que no me fue fácil reconocer...
- ¿Mami? – pregunté al verla
Ni siquiera se detuvo, parecía en trance o hipnotizada... Tenía la mirada fija en la nada y seguía caminando dormida... yo quería saber a dónde iba, así que la seguí.
Luego la perdí, no la encontré... pero de pronto, sentí un viento frío que entraba desde fuera...
¿el ático?
¿se dirigía al ático?
Mamá subió sobre el marco de la ventana sin el menor cuidado, parecía que no le tenía miedo a nada. El viento jugaba con su bata y ella alzó los brazos...
¡¿pero qué estaba intentando hacer?
¡¿acaso quería suicidarse? ¿por qué?
Desesperado, corrí hacia ella ¡tenía que detenerla! ¡ella no podía morir!
- ¡Mami, despierta! ¡Por favor despierta! – grité jaloneándola, con la esperanza de que reaccionara...
- ... ¿Sheng?... – preguntó - ¿Qué pasó?
- Eso ya no importa, mami... – dije llorando mientras la abrazaba
oOo
Mis padres me recompensaron por salvar la vida de mamá y me dijeron que invitara a mis amigos para que vinieran a almorzar.
Entonces, como héroe, invité a mis compañeros a venir esta tarde para jugar a los vaqueros.
Llegaron con todas sus cosas. Woo se había puesto el disfraz de policía que le había regalado su papá, con el gorro, el silbato y esas cosas que parecen cadenas, que ayudan a atrapar ladrones. Reiko llevaba un viejo sombrero de ardilla exploradora de su hermano y un cinturón con muchos cartuchos de madera. Jhareg iba de indio, tenía un hacha de madera y plumas en la cabeza, parecía un enorme pollo; Tsouli, a quien le encantaba disfrazarse y que tiene un papá muy rico que le da todo lo que quiere, estaba vestido completamente de vaquero, con pantalones de oveja, un chaleco de cuero, una camisa de cuadros, un gran sombrero, pistolas y espadas con puntas terriblemente afiladas.
Yo tenía una máscara negra que me habían regalado en mi cumpleaños, mi arco y flechas y un pañuelo rojo alrededor del cuello, que es un viejo pañuelo de mi mami. ¡Era increíble!
Estábamos en el jardín y mamá nos había dicho que nos llamaría para almorzar.
- Bueno – dije yo -, vamos a ver: yo soy el bueno y tengo un caballo blanco, y ustedes son los bandidos, pero al final gano yo.
Los otros no estaban de acuerdo, lo cual es un problemón; cuando uno juega solo no se divierte, y cuando no se está solo, los demás arman un montón de discusiones.
- ¿Por qué no voy a ser yo el bueno? – dijo Reiko -, y, además, ¿por qué no voy a tener un caballo blanco también yo?
- Con una cabeza como la tuya no puedes ser el bueno – dijo Jhareg.
- ¡Tú, indio, cállate la boca o te pego una patada en tus pompis! – gritó Reiko, que es muy fuerte y al que le gusta mucho pegar puñetazos en la nariz de los compañeros, y lo de las pompis me extrañó; pero es cierto que Jhareg parecía un enorme pollo gordo.
- En todo caso, yo – dijo Woo – seré el sheriff.
- ¿El sheriff? – se burló Tsouli - ¿Dónde has visto tú un sheriff con gorro? ¡No me hagas reír!
Eso no le gustó nada a Woo, de quien su papá es policía, ¡No permitiría que nadie se burlara de su papá!
- Mi papá – agregó – lleva gorro y no hace reír a nadie...
- ¡Haría reír al mundo entero si se vistiera así en Tejas! - se burló una vez más Tsouli.
Y entonces Woo le pegó un cachetadón, y Tsouli enfurecido sacó la pistola de su cinturón y le dijo:
- ¡Lo lamentarás, John!
Y Woo le dio otro cachetadón y Tsouli cayó sentado en el suelo, haciendo ¡pan! con su pistola; entonces Woo se agarró la barriga con las manos, hizo un montonón de muecas raras y graciosas, y cayó, gritando:
- ¡Me has matado, coyote! ¡Pero me vengarán! ¡Eso te lo puedo jurar!
Yo montaba por el jardín y me daba palmaditas en las pompis para avanzar más rápido. Pero Reiko se me acercó.
- ¡Baja de ese caballo! – gritó - ¡El caballo blanco sólo lo tengo yo! ¡Es mío!
- ¡No, señor! – le contesté – ¡Estoy en mi casa y yo soy el único que tiene un caballo blanco!
Y Reiko me dio un gran puñetazo en la nariz. Woo soltó un gran silbido con su silbato.
- ¡Eres un ladrón de caballos! – acusó a Reiko – Y aquí, en Kansas City a los ladrones de caballos los colgamos para que aprendan...
- ¡Poco a poco! – reclamó Jhareg - ¡No puedes colgarlo, el sheriff soy yo!
- ¡Y eso desde cuándo, pollo desemplumado! – preguntó Woo
Jhareg, al que no le gustan las peleas sólo la comida, cogió su hacha de madera y con el mango ¡pum!, le dio un golpe en la cabeza a Woo, quien no se lo esperaba.
Felizmente el gorro estaba encima de su cabeza.
- ¡Mi gorro! ¡Me has roto mi gorro! – gritó Woo, y echó a correr detrás de él, mientras yo cabalgaba otra vez alrededor del jardín.
- ¡Eh, chicos! - dijo Reiko - ¡Cálmense! Se me ocurre una idea: Nosotros seremos los buenos, y Jhareg, la tribu de indios, y él trata de capturarnos y después coge un prisionero, pero llegamos y liberamos al prisionero y después Jhareg es vencido.
Todos estábamos de acuerdo con esa idea, que era realmente increíble, pero el único que no estaba a favor era Jhareg.
Él solo estaba a favor del almuerzo.
- ¿Por qué yo voy a ser el indio?
- ¡Porque tienes plumas en la cabeza, tonto! – respondió Tsouli – Y, además, si no te gusta no juegues, la verdad es que al final ya nos estás fastidiando.
- Muy bien. Ya que se ponen así, no juego más – dijo.
Y se fue a un rincón en el árbol, a refunfuñar murmurando y a comerse unas galletas de chocolate que tenía en el bolsillo.
- Tiene que jugar – dijo Reiko – es el único indio que tenemos, encima, si no juega, lo desplumo...
Entoces, Jhareg dijo que bueno, que sí, que quería, pero a condición de ser al final un indio bueno. Y entonces Tsouli le dijo que estaba bien, pero que cómo le gustaba dar la contra. Ahora, el problema era decidir quién sería el prisionero, y Reiko propuso a Tsouli para que lo ataramos al árbol con la salta soga.
- ¡Eso no es justo! – reclamó - ¿por qué yo? No puedo ser el prisionero, ¡soy el mejor vestido de todos!
- ¡Tú estás loco! – dijo Reiko - ¡Yo no me niego a jugar aunque tengo un caballo blanco!
- ¡Quien tiene el único caballo blanco aquí soy yo! - grité
Reiko se molestó conmigo, dijo que el caballo blanco era de él y que si no me gustaba me daría otro golpe. Yo le dije que no me importaba y que intentara pegarme si quería, y se me lanzó encima...
Y luego, se armó todo un problemón: Jhareg le dio un hachazo en el gorro a Woo, diciendo que lo hacía prisionero, y él se enfadó porque su silbato se había caído; yo lloraba y le decía a Reiko que estaba en mi casa y que no quería volver a verlo.
Todos gritaban, era estupendo, nos lo pasábamos bomba, increíble.
Y entonces papá salió de casa. No parecía muy contento.
- ¡Eh, chicos! ¿Qué es todo este alboroto? ¿Es que no saben divertirse tranquilamente?
- La culpa es de Tsouli, señor, no quiere ser el prisionero, es un picón... – dijo Jhareg
- Ahoritita te doy un cachetadón – amenazó.
Y empezaron a pegarse, pero papá los separó, parecía tener una mejor idea.
- Vamos, niños, voy a enseñarles cómo hay que jugar... ¡Yo seré el prisionero!
¡Estábamos encantados! ¡Mi papi es estupendo!
¡Todos mis amigos me dijeron que mi papá era el mejor papá del mundo, y que todos quisieran tener un papá igualito al mío!
Atamos a papá al árbol con la salta soga y en cuanto acabamos vimos a mi tío Touya saltar la cerca del jardín.
Tío Touya es hermano de mamá, se mudó al costado de nuestra casa para cuidarla de ese mocoso, nunca entendí a quién se refería con eso. Pero bueno, como vive cerca de nosotros, también es nuestro vecino y lo que más le gusta es fastidiar a papá.
- Yo también quiero jugar, ¡seré el piel roja! ¡Toro Negro! – exclamó entusiasmado
- ¡Sal de aquí, Touya, nadie te ha llamado!
Tío Touya era fantástico, se puso delante de papá con los brazos cruzados en posición de jefe indio y dijo con voz tenebrosa:
- ¡Que el rostro pálido contenga su lengua!... – se acercó a mi papi y en voz baja le dijo – No te quejes, además me la debes...
Por unos segundos, me di cuenta que el rostro de papá había palidecido, pero después hacía esfuerzos graciosísimos para soltarse del árbol. Mientras tío Touya bailaba alrededor de él lanzando gritos que parecían aullidos.
Nos habría gustado quedarnos allí para ver a mi papi y tío divertirse juntos, pero no pudimos porque mami nos llamó a almorzar, y después fuimos a mi cuarto a jugar con mis juguetes.
Lo que yo no sabía es que a papá le gustase tanto jugar a los vaqueros. Cuando bajamos por la noche, tío Touya se había ido hace rato, pero papá seguía atado al árbol, gritando y haciendo muecas como loco.
¡Es lo máximo saber divertirse así uno solito!
o-+&+-o
Observó la cerradura y cuidadosamente le echó llave. Necesitaba asegurarse de que la puerta no se pudiera abrir por fuera, no quería ser interrumpido de un momento a otro por nadie...
- ¡Sé que estás ahí! ¡Sal de donde estés! – exclamó
Hubo un breve silencio que no hizo más que desesperar al castaño, él quería una respuesta inmediata, esperaba esa respuesta. Pero, al parecer, esta vez estaba solo.
- ¿A qué debo el placer de tu visita, Shaoran? – se mofó la voz
- ¡Quiero que dejes a mi esposa en paz!
- ¡Ja,ja,ja! ¿Crees que tienes derecho a darme órdenes, idiota?
- ¿Piensas que no sé lo que tramas?... – gritó - ¡Ésta es mi casa y yo sé lo que sucede en ella! Además... - sonrió – sé quién eres... solo tú la traerías a este lugar, al sótano ¿verdad, Clow?
Al no oír respuesta, los ojos del ambarino destellaron triunfo ¡Bingo! Ahora sí las cosas cambiarían, él se lo dejó muy fácil... Sakura siempre iba al mismo lugar...
- ¡JA, JA, JA! ¿Estás seguro de lo que dices, muchacho?
Aquella aterradora risa le dejó algo muy claro:
No debió cantar victoria antes de tiempo.
¡Dios! ¡Se había equivocado!
¿Acaso era posible?... ¿No lo estaría tratando de despistar?...
No, esa no era la voz de Clow. Además él no reía así...
Entonces, si él no era Clow... ¿Quién era?... Y lo peor,
¿Qué quería?
- ¿Qué quieres? – preguntó resignado
Silencio.
Por unos segundos, el joven creyó estar en otra dimensión. Sentía que el piso se movía, pero aún así no había respuesta...
- ¡QUIERO VENGANZAAAAA!
Al rostro de Shaoran se le fue el color, empezó a sudar frío. ¡Reconocía bien esa voz!
Volteó agitadamente.
- ¡PERDÓNAME, SAKURA! ¡NO QUERÍA HACERLO! ¡PERO ERA LA ÚNICA FORMA! ¡DEBES CREERME! ¡NO ERA MI INTEN...!
Pero no había nadie. Absolutamente nadie.
- ¡Ja,ja,ja! Tranquilo, amigo – dijo burlonamente la voz
-¡Fuiste tú! ¡Me engañaste! – chilló el castaño
- ¿Yo? Pero, ¿cómo se te ocurre? – dijo con presunta inocencia – Solo creo que soy un buen imitador...
¿Un buen imitador?
¡Já! ¡Qué chistoso!
Uy, pero si se moría de la risa, qué tal sentido del humor. Si estuviera hablando con otra persona se habría reído, pero no con él.
No.
De nuevo el silencio.
La ausencia de respuestas le hizo sentir que estaba solo. Entonces aprovechó y empezó a rebuscar el sótano, no sabía lo que buscaba pero seguro lo sabría apenas lo encontrara.
Aunque estaba seguro de que no podía hacerlo todo él solo, lo mejor sería llamar a Touya cuanto antes para que lo ayudara con su esposa...
- ¿Encontraste lo que buscabas? – susurró
El joven detuvo su búsqueda. No, no estaba solo, ese ser estaba justo detrás de él... podía sentir su furiosa mirada en su espalda.
Con el temor de no saber con lo que se iba a encontrar ni lo que iría a suceder, volteó cuidadosamente...
Lo vio.
¿Eso era humano?
Ese ser no tenía forma definida, sin embargo pudo notar un rostro, un rostro que sonreía maliciosamente...
De pronto, un rayo luminoso que salió de ese ser traspasó el cuerpo de Shaoran, anticipando una estrepitosa caída que dibujó en el rostro del ambarino sorpresa y resignación.
Mientras tanto, alguien que se había quedado atrapado en el sótano, observaba detrás del ropero toda la escena en silencio... sin poder evitar que unas lágrimas surcaran su rostro, lágrimas de dolor por la persona que yacía desmayada a unos metros de su escondite.
- Papi...
+&+BLABLABLÁH:
Bueno, Khaoke no podía hacerse cargo de su blablabláh así que yo (Sugar Cotton) me ocuparé de eso hasta que ella pueda hacerlo.
Espero me puedan disculpar la demora, pero es que estaba muy mal de salud. Y desde ayer que volví, me puse a ultimar detalles como loca y aquí está... terminadito.
¿Y qué tal, les gustó? Ojalá que sí... ¡pero que tierno es Sheng! ¡Tan INOCENTE! Y Touya es un fastidioso, ¿cómo le puede hacer eso a Shaoran?...Jajaja =3 Pero, Sheng fue testigo de lo que ocurrió en el sótano y por lo visto, ya está sacando conclusiones... no hay que subestimar a los niños.
Antes de despedirme, quiero pedirles un favor... ¡Dejen reviews! ¡Necesitamos saber que opinan de esta historia! Y... ¡Muchas gracias por sus comentarios! n.n Hasta la próxima actualización (la cual será más difícil porque Joss no ha escrito nada, ni tiene idea de lo que había escrito) Bueno, no hay nada que no tenga solución... xD
Y eso es to-to-to-to-todo. =D
