A ver a ver... rews rews!

Smithback: gracias ^^. Me alegro de que te guste. Cariños de mi parte.

Minerva91: Pues aún no lo decidimos =). Cariños de mi parte.

Araceli: Muchas gracias. Cariños de mi parte.

Eileen Prince Snape: Sí, claro. Es un fic de ellos. Cariños de mi parte.


— Espero esta no sea otra de esas historias tontas, donde soy una especie de heredera y tengo un poder extraordinario— contempló ella, mientras Severus estaba sobre una escalera en su armario de pociones e ingredientes. Severus quería lo mismo. No más historias de "soy otra Potter" y "voy a salvar al mundo".

Bajó las escaleras y se dio la vuelta. La miró mientras ella admiraba el cuadro en el libro. ¿Estaba seguro de eso? Bueno, entonces tendría que quedarse a dormir allí. ¿Qué iba a hacer? ¿Arañar al cuadro hasta entrar? Así lo había hecho Sirius Black.

Él no iba a disfrutar que ella le contara eso. ¡Seguramente iba a ir hasta la fuente! Hasta el cuadro, para saber si semejante cosa era verdad. Por ahora, ella tenía que quedarse con Slytherin.

— ¿Ya terminó de buscar lo que dijo que iba a buscar?— preguntó ella mirando el frasquito con una pócima azul dentro de el. Severus no le respondió, la ignoró y caminó hacia su despacho. Ella lo siguió sin dejar de mirar el libro. ¿Por qué se parecía tanto a esa estúpida imagen de Salazar y a esa niña?

¿Por qué precisamente ella?

— Sí, ya lo encontré. Ahora... sobre dónde va a dormir. Le recomiendo esta habitación. No se ha usado, pero es lo último que tenemos. Eso o el dormitorio de las chicas, que a parte de estar lleno seguramente, pues...

Entendió el "pues". Miró cuando Snape abrió la puerta y se notaba que no limpiaban ese lugar. Colocó su mano sobre una vieja telaraña en una lámpara y ladeó la cabeza hacia el profesor que la miraba arqueando las cejas.

— Sí... sí, no está limpio. Enviaremos a un elfo a limpiarlo.

¡Pobres elfos! ¡Pudo limpiarla él mismo! Lo miró de mala gana, pero eso rebotó en Snape y no le causó mayor impresión. Mientras estaba allí parada Draco Malfoy entraba abriendo la puerta, como si se tratara de su dormitorio.

— Profesor snape, he venido a decirle que... ¡Ah, Granger! ¿Qué hace ella aquí?

— Granger se va a quedar, Draco. Ahora es una estudiante de Slytherin. ¿Lo sabías? No, ¿cómo podías saberlo?— curvó sus labios en una sonrisa macabra que Hermione miró de mala gana.

— ¿Por fin se dio cuenta de que Gryffindor apesta?

— ¿¡Qué!— gritó, caminando hacia él. Antes de poder alcanzarlo, su profesor tenía una mano sobre su cabeza y no le permitía moverse en ningún sentido.

Batalló contra él, pero era imposible moverse. Su mano estuvo en su cabeza, hasta que Draco salió de aquel despacho. ¡Tenía dieciséis no cinco! Severus la soltó en cuanto Draco se había ido y por el esfuerzo, ella se tambaleó hacia adelante. Se sostuvo de la puerta a tiempo. No dejaba de sonreír con malicia, mientras ella lo miraba de mala manera.

— Le pudo haber explicado por qué tengo que quedarme, en vez de andarse burlando de mí.

— No. Eso le hubiese quitado emoción. ¿No cree? Ahora, salga de esa habitación. Hay mucho polvo y no quiero ser culpable de algún estornudo o enfermedad que le de.

En cuanto Ron y Harry oyeron aquello, un enorme "qué" hizo temblar la sala común. Ginny les pedía que se calmaran, pero no la estaban escuchando. Fueron los primeros en ir al despacho de Snape. Arrastrando a Neville, aunque él imploraba que no lo llevaran a verlo.

— ¡Hermione no puede estar en Slytherin!

— Señor Weasley, si me sigue gritando va a tener problemas. Lamento mucho que su novia no se haya enterado antes que es una "princesa" o lo que demonios sea.

— ¡No me llame princesa!

— ¡Ella no pertenece a esta casa, profesor Snape!— le dijo Ginny y Snape la miró con una sonrisa escueta, caminando hacia su escritorio. Tomó el libro de la mesa y lo abrió en la página marcada. Señaló a la chica en las piernas de Salazar.

— ¿Hermione? ¿Qué haces allí sentada?— criticó Ron y ella negó con la cabeza.

— Salí de paseo en una cámara del tiempo.

— ¿Una qué?

— ¡Olvídalo! ¡Y yo qué se!