CAPITULO 4: DISCULPAS

Al día siguiente, la atmósfera de la casa era de aspecto triste y desolado. Harry y Ginny estaban pendientes en quien entraba o salía de la casa pensando en que alguno de ellos fuera Ron o George, pero sólo se encontraron con Percie que iba y venía del trabajo junto con el señor Weasley.

Todo esto le hacía sentir a Harry lo mismo que sintió el momento en que Ron los había abandonado a él y a Hermione en plena busca de Horrcruxes.
El miedo de que no regresara con ellos lo consumía cada vez más, deseando que aquella situación no hubiera surgido nunca.

Todos estaban muy preocupados ya que George y Ron no aparecían, luego de todo el día de espera Harry sintió que debía ir a buscarlo y pedirle que volviera, trataría también con George pero tenía miedo que le dijera algo más. Ginny decidió acompañarlo aunque ella seguía sosteniendo que era mejor dejarlos que resolvieran sus problemas, si no regresaban para entonces partirían a la mañana siguiente.

Cuando estaba todo listo, partieron y Harry y Ginny lograron aparecerse en el Callejón Diagon e ir a la tienda.
Al llegar al lugar, vieron que todo estaba un poco desordenado pero había partes en que se notaba que alguien había estado tratando de acomodar.
Hicieron sonar una pequeña campana que había en el mostrador y alguien vino rápidamente desde el fondo. Era Ron, tenía puesto un delantal y llevaba muchas cajas encima.

- Si?.- dijo Ron sin poder mirar entre las cajas de quien se trataba.
- Que necesitan?.- agregó al ver que no respondían mientras bajaba las cajas al mostrador.
Al mirar al frente y ver de quienes eran dijo:
- Ah, son ustedes, si vienen a querer convencerme, no se molesten y váyanse, ya tomé una decisión.- y agarró de nuevo todas las cajas y dio media vuelta para volver a la parte trasera de la tienda, de donde había venido.
- No, espera …- Ron se dio vuelta, Harry continuó: … venimos a ayudar.
- Si.- agregó Ginny asintiendo con la cabeza-.
- Que pasa Ron?, Quien es?.- se escuchó que alguien decía desde el fondo -.
- Ah … - agregó al verlos cuando se acercó al mostrador, y frunció el ceño -.
- Venimos a ayudar. - repuso Ginny al ver la actitud de su hermano, George puso cara de interesado, Ginny agregó:
- Hasta que tengamos que volver a Hogwarts. - dijo, a la vez que miró a Harry para que la apoyara, él trató de esquivar su mirada y hacerse el distraído, pues lo de volver a Hogwarts todavía no lo tenía decidido -.
- Está bien. - contestó George, Ginny sonrió -.
George les dio varias cosas que podían hacer. Ginny limpiaba y Harry se encargaba junto con Ron, de ordenar productos en el fondo.
- Harry?. - dijo Ron en un tono muy bajo, después de estar un rato ordenando.
- Si?.
- Emm, quería pedirte disculpas por irme así, lo siento mucho.
- Esta bien, pero debes disculparte con tus padres, no conmigo. - Ron sonrió -.

La tensión desaparecía cada vez más, los ánimos eran cada vez mejores. Eso lo ponía muy contento y aliviado.
Luego de pasar todo el día en la tienda decidieron volver a casa.
Cuando llegaron al jardín, Ron respiró hondo y exhaló, Harry imaginaba que su amigo estaba nervioso.
Al entrar , se escuchó la voz de la señora Weasley desde el piso de arriba.
- Ron? … George? Son ustedes? … - dijo con voz exaltada.
- S - si. - dijo Ron con voz cortante -.
- Ay por las barbas de Merlín!. - gritaba la señora Weasley mientras bajaba las escaleras rápidamente y luego continuó diciendo:
- Ginny? … Harry? … están bien?
- Si mamá, estamos bien, sólo fuimos a buscarlos.
- Ay Ron! Hijo, como te fuiste así!. - decía mientras lo abrazaba -.
- Perdón mamá.
- Está bien, todo está bien -. Agregó ella -.
- Mamá? - dijo George -.
- Si? - dijo mientras se daba vuelta para mirarlo -.
- Perdóname por irme así de la casa, estaba muy enojado y … - luego giró y miró a Harry - … perdóname Harry por lo que te dije la otra vez no quise …
- Está bien. - contestó el chico - .
- Bueno, alguien más quiere disculparse?. - agregó Ginny -.
Todos rieron.
Continuará...