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Hogsmade
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Disclaimer: Está de más decirlo pero por más que quiera, todos le pertenece a JK Rowling, claro, menos las cosas que nos les parezcan conocidas xD
…
Boggart: Si, lo siento, y es que no puedo hacerlos más largos. Además de que se me acaban las ideas xD Tengo que usar la inspiración para mis otros fics, no están en esta página, pero están en otra. Gracias por el review.
ClausXD: Me alegro que te guste :DD claro que seguiré xD
Higea: Jaja, lo sé… pero desde el principio había querido que fuera así xD es cómico xD y también me encantan como son :D
: Jaja, lo sé, pero no son celos, no aun xD, pero le cae mal… tonterías xD Así pasa, pero ya tendrá motivos para que le caiga realmente mal.
Disfruten…
Pronto llegó el sábado y, con él, la salida a Hogsmade, el único pueblo cercano completamente mágico. Ese día se despertó más temprano de lo habitual, incluso Remus, que era el más madrugador, seguía durmiendo.
Dando pasos lentos se adentró a la ducha, en donde recapitulaba cómo se había sentido esos últimos días con respecto a su amistad con Lily. Esos días habían sido los mejores; la pelirroja ya no le gritaba, incluso, de vez en cuando, se reía de sus bromas.
Disfrutaba poder estar compartiendo ratos con ella sin que le estuviese gritando o estuviesen discutiendo. Ahora podían hablar tranquilamente, sin terminar en la enfermería o completamente sulfurada (en el caso de ella).
Cuando ya se había empezado a vestir, Remus despertó, y con un 'buenos días' se adentró a la ducha. Minutos después bajó a la Sala Común, para su sorpresa, ya había varias personas ahí, en especial algunas parejas.
Estando a punto de salir por el retrato de la Dama Gorda, se detuvo. Había podido escuchar algunas voces muy familiares, para él, así que se quedó en completo silencio para poder escuchar mejor la pelea que se llevaba a cabo.
-…ir contigo – dijo una voz femenina-.
- Pero, ¿por qué no, Lily? – Preguntó una segunda voz-.
- Solo… no – dijo-.
- … De seguro es por esos idiotas de Black y Potter, ¿verdad? – dijo.
En esos momentos a James le hirvió la sangre, no solo estaba molestando a Lily sino que ahora lo llamaba idiota a él y a su mejor amigo.
-No es por ellos, y no les digas idiotas- dijo. James sonreía de oreja a oreja-, solo yo puedo hacer eso-.
- Ahora resulta que de un día para otro los defiendes, ¿no? – dijo-.
- Will, ¡suéltame! – Gritó Lily-, ¡Ayuda! ¡Suéltame!
James salió justo a tiempo. Will tenía acorralada a Lily y le tenía agarradas las manos sobre la pared, para poder besarla.
-¡Te dijo que la soltaras! – gritó James, al mismo tiempo que le pegaba un puñetazo a Willard, y Lily se ponía detrás de James para intentar detenerlo.
- Déjalo, no importa, vamos… ¡James! – gritó, al ver como recibía un golpe por parte de Will.
- ¡¿Qué pasa aquí?! – Exclamó la Profesora McGonagall - ¡Deténganse!
Willard y James se separaron a regañadientes, Lily, por si a caso, se puso en medio de ellos dos, mientras, la Profesora McGonagall los observaba furiosa, esperando una explicación.
-¿Y? – Dijo, después de unos minutos en completo silencio-.
- Fue… fue mi culpa, Profesora- dijo Lily. McGonagall la miraba con el seño ligeramente fruncido, claramente, no le creía ni una sola palabra-.
-No, no es cierto – replicó James -, Johnson se quiso propasar con ella y yo solo la defendí-.
-¿Es eso cierto, Sta. Evans? – preguntó McGonagall. Lily asintió, completamente sonrojada -. Bien. Ustedes dos – dijo señalando a James y a Willard-, estarán castigados por una semana-.
-Pero, Profesora…
-Nada de 'peros', Sr. Potter, usted fue el que empezó la pelea – dijo-. Cuando regresen de Hogsmade, quiero hablar con ustedes tres en mi despacho, que tengan buen día – se despidió-.
…
No hablaron más sobre eso, y es que en el momento justo que la Profesora se iba, llegó Margarett y se llevó a James. Por otra parte, Lily se fue con Remus, Sirius, Peter y Emma; Alice se había ido con Frank, por eso no los acompañaba.
-¿Te la estas pasando bien, Lily? – Preguntó Sirius-.
- No tenemos ni cinco minutos aquí, Sirius – río Lily-.
- Bien…
- ¿Vamos a Zonko
? – Preguntó Remus-.
- Aja… - murmuró Lily-.
Lo cierto era que Lily había estado muy callada desde que se habían encontrado en la parada de los carruajes. Eso, ahora, era raro, ya que nunca estaba en silencio y siempre estaba platicando con alguien de lo que fuera. Pero en esos momentos, su mente no estaba ahí. Se había quedado pensando en James, y es que pensaba en cómo la había defendido, que había sido golpeado y castigado, y ni siquiera le reclamó. Y ahora, sin saber por qué, le molestaba un poco, que el pelinegro no estuviese acompañándolos.
Entraron a las Tres Escobas, Emma, Peter y Lily habían ido a apartar una mesa, mientras que Sirius y Remus iban con Madame Rosmerta por las cervezas de mantequilla.
-¿Y James? – preguntó Rosmerta.
- Está con Margarett…- respondió Remus-.
- ¿Por fin se le hizo a la niña? – preguntó Rosmerta-.
- Qué va. James no viene sin cita. Solo eso – respondió Sirius-.
- Entonces, ¿solo ustedes dos vienen?
- No. En realidad venimos con ellos – dijo Remus, señalando la mesa en donde estaban los demás-.
- ¿Con Lily? – preguntó perpleja-.
- Si. Es algo así como un reto…
- ¿Entre Lily y quién…?
- En realidad era solo conmigo, pero James se nos pegó – bromeó Sirius-.
- Se me hace muy raro que no esté aquí con ustedes… y con ella- dijo-, o… ya lo entiendo…
- ¿Qué?
- Lily solo era un capricho, ¿no? – Dijo Rosmerta-.
- Pues…- dudó Sirius-.
- No sabemos, hay veces que se nota que solo es capricho, pero hay veces que…
- … enserio parece un idiota enamorado – dijo Sirius-.
- Bueno, chicos, será mejor que se vayan yendo y no los dejen solos.
- Adiós- se despidieron -.
Agarraron las cervezas y se fueron a la mesa. Lily parecía más animada, y ahora platicaba animadamente con Emma y Peter.
-¿Ahora si te puedo preguntar cómo te la estás pasando?
- Claro. Sirius, me la estoy pasando muy bien. No es tan malo después de todo…
- Pues claro… ¿Qué esperabas de Los Merodeadores?
- O tal vez que me la esté pasando bien tenga que ver con que James no esté aquí – bromeó-.
- ¡Hey! James no es mala onda… ¡Oye! Ya lo llamas por su nombre… - sonrió Sirius-.
- Era una broma, tampoco es tan malo…
- Por cierto, hoy se levantó muy temprano, ¿no? Cuando desperté no lo vi – dijo Peter-.
- Si, yo apenas me iba a bañar, él ya se estaba vistiendo- dijo Remus-.
- Tal vez no pudo dormir de los nervios… - bromeó Sirius-.
- Dudo que lo de Margarett vaya enserio- dijo Emma-.
- Nadie – dijo Peter-, le daré cuatro paquetes de Ranas de Chocolate a McGonagall el día en que quiera a alguien enserio-.
Nadie dijo nada por un rato. Solo Emma se percató de que Lily miraba tristemente por la ventana, pero no dijo nada. Tal vez Peter pronto tendría que darle a McGonagall las Ranas de Chocolate. Emma no quería creer que James quisiera a Margarett, sin embargo, había unas cuantas posibilidades.
Sirius llamó la atención de todos al escupir el trago de cerveza que tenía la boca. Logró que Emma y Lily despegaran la vista de la sesión de besos que Margarett y James se estaban dando.
-¿Qué te pasa, Canuto? – Preguntó Remus-.
- Lo siento, mi garganta se me cerró al ver tales escenas – dijo, señalando con la cabeza, por la venta.
- ¿Qué esperabas? Sorpréndete cuando estén paseando agarrados de la mano – sonrió Lily-.
- Eso sí – apoyó Emma-.
- Vamos, hay que ir a Honeydukes – dijo Sirius-.
Minutos después ya estaban en la tienda comprando todos los dulces que podían. Al final, salieron con suficientes dulces como para una fiesta para varias personas. Después de pasear un rato más, regresaron al castillo. Y como no les apetecía mucho dormir, decidieron quedarse en la Sala Común hasta la madrugada.
Hola, lamento la tardanza, pero no había podido pasar el capi a la computadora, y ahora estoy de viaje, así que se me dificultó mucho más. Espero les haya gustado el capi y gracias por los reviews:
