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Sentimientos
-o0o-
Disclaimer: Está de más decirlo pero por más que quiera, todos le pertenece a JK Rowling, claro, menos las cosas que nos les parezcan conocidas xD
Disfruten…
Sabía que no había compartido mucho tiempo con James. En realidad, la mayoría del tiempo estaba con él simplemente porque él siempre estaba con Sirius.
Ya había pasado varias semanas desde que se habían hecho amigos y ahora los conocía mucho más. Incluso ya le había agradecido a Remus por haberla -casi- forzado a entablar una amistad. Y la verdad ahora se regañaba por no haber escuchado a su castaño amigo antes.
Sirius, en su opinión – y en la de muchas, más-, era fantástico. Además de ser muy divertido, era un gran amigo e incluso un gran confidente. Le encantaba pasar tiempo con él y sus bromas, a pesar de que tiempo atrás la hacían enojar, ahora la hacían reír, y mucho.
Peter, él era algo raro, el año pasado lo veía todo el tiempo con los chicos, pero ahora ya no pasaba tanto tiempo con ellos, e incluso, a veces, desaparecía. Pero a pesar de su nueva actitud, no le caía mal.
Remus, a él ya lo conocía y seguía opinando que era buena persona, lo cual era totalmente cierto. Pero a pesar de conocerlo, ahora podía disfrutar su otro lado, el divertido y despreocupado; después de todo era un Merodeador.
El problema era James. Sentía que no lo conocía del todo, aunque sabía que aun era algo pronto como para que el pelinegro confiara en ella. Lo que si había hecho, era ser James… no el niño engreído que a cada rato le pedía una cita, sino el buen amigo, el amable, el chistoso y simpático: James Potter.
En el fono extrañaba que James la estuviese correteando, que le estuviese pidiendo citas, etc. pero jamás lo admitiría ni para sus adentros. Sin embargo, este James, le ganaba al otro…
Emma sabía que Lily estaba confundida. Y Alice sabía que Lily no se podía dar cuenta de sus sentimientos. La pelirroja poco a poco se iba acercando a James inconscientemente, pero también lo hacía con Sirius…
Emma sabía que James no se había dado cuenta de cuánto quería a Lily. Que no se había fijado en que ya no era solo un capricho. Pero sabía que poco a poco lo descubriría, solo esperaba que no fuese demasiado tarde.
En cierto modo le preocupaba que se llevara así de bien con Sirius, que de pronto Lily empezara a sentir algo por él, que Sirius le correspondiera y que terminaran por herir los sentimientos de James. Le había confesado sus temores a Alice.
-¿No será que no tienes tanto miedo de que lastimen a James – preguntó Alice, seria, después de un rato de mirarla fijamente -, sino de que te lastimen a ti?
- ¿Qué? – Preguntó Emma desconcertada.
- Solo piénsalo. Medita sobre tus sentimientos hacia Sirius…
- ¿Mis sentimientos hacia Sirius? – Preguntó sorprendida.
Alice se encogió de hombros y se fue a paso lento de la Biblioteca. Emma se quedó pensativa y así había estado toda la semana. "Sus sentimientos hacia Sirius" sinceramente jamás se había planteado que pasara algo más entre ellos.
Sabía que lo quería, por eso había hecho que se sincerara respecto con respecto al Merodeador. Inconscientemente sus temores los posaba como si fuesen para con James. No es que no le preocuparan los sentimientos de James, pero aun no se daba cuenta de que los suyos eran los que más le preocupaban.
-¿Qué demonios te pasa? – Preguntó Sirius mientras caminaban juntos hacía el campo de Quidditch.
- Nada, ¿por qué lo dices? – Preguntó, viéndolo fijamente. Sirius se había para frente a ella y la estaba 'examinando'.
- Estás rara… - dijo Sirius-, ya no eres la misma Emma.
- Estás loco Sirius – sonrió.
- Esa es mi Emma – dijo mientras sonreía y la abrazaba.
- ¡Hey! Dejen de dar espectáculos y vayan rápido a la cancha – dijo Walter, el capitán del equipo de Gryffindor y el novio de Emma.
- Hola – sonrió Emma.
- Hola, Emma.
- Hooch – saludó Sirius.
- Black – saludó-. Vayan a la cancha, Potter, Evans y Clearwater ya están ahí. Los veo en unos minutos.
- Está raro – murmuró Sirius -. Primero nos grita y nos regaña y ahora nos habla de buena gana…
- Déjalo – dijo Emma-, camina, ya quiero volar.
- Tranquila…
La práctica fue algo ajetreada. Walter estaba muy mandón, y regañaba a cualquiera del equipo. Terminó por suspender por un tiempo la práctica para regañar a Sirius, James y Lily por estar jugando con las quaffles. A Emma por no encontrar rápido la snitch. A Max Clearwater por dejar pasar las quaffles. Y a Lucas Brown por no lanzar bien las bludgers. Total, el entrenamiento fue agotador, tanto para Walter como para el resto del equipo.
Aunque ya estaban algo prevenidos, no dejaba de molestarles que los regañaran a cada momento. Sabían que cada vez que era el último año del capitán, estos se ponían extremadamente nerviosos y ansiosos por ganar por última vez la Copa de Quidditch.
Cansados, se fueron a la Sala Común de Gryffindor, solo Walter y Emma se quedaron charlando, en los vestidores. Sirius caminó en silencio con sus amigos, Lily y James iban enfrente, platicando, y él veía la luna. Sabía que al otro día sería luna llena, lo que significaba una nueva aventura y que, ahora, Remus estaba muy débil.
Al parecer James se dio cuenta porque le lanzó una mirada cómplice a Sirius, segundos después. Lily discretamente vio la luna, y suspiró. No era tan ingenua como los Merodeadores creían, ella sabía perfectamente qué le pasaba a Remus.
-Entonces, ¿lista para el partido del sábado? - Preguntó James.
- Sí, ¿Y tú? – Preguntó.
- Listísimo… - dijo removiéndose el pelo. Lily puso los ojos en blanco y negó con la cabeza, James jamás cambiaria. Sin embargo, ella no sabía que solo se removía el pelo cuando estaba nervioso. Sirius sonrió ante ello.
- Yo pienso que es mejor ganar rápido ese partido para tener menos entrenamiento – dijo Sirius.
- ¿Menos entrenamiento? Pensé que te gustaba volar – dijo Lily.
- Me gusta, pero prefiero volar de otra forma – sonrió.
- No le hagas caso, está loco – murmuró James.
- ¡Te oí, Jimmy! – Gritó Sirius. Él ya estaba llegando al castillo y ellos venían unos metros atrás de él.
- Tengo ganas de dormirme temprano así que acelera el paso – sonrió Lily.
- Creo que tu deseo no se cumplirá, pues más de las doce, ya dan – dijo.
- Una rima perfecta…
- Perfectísima, diría yo – sonrió James.
- ¿Enserio ya son más de las doce? – Preguntó Lily, bostezando.
- Están dando las doce, son las 11:56 para ser exactos – contestó.
- Me desvelaré… - murmuró Lily, más para sí misma que para James.
- ¿Por qué? ¿No has hecho tus deberes? – Preguntó. Lily se sonrojó y negó con la cabeza a la vez que bajaba la cabeza. – Supongo que no querrás copiarme…
- Tienes toda la razón…
- Pero te puedo ofrecer mi ayuda – dijo James. Lily sonrió, y después de meditarlo unos segundos, asintió con la cabeza, mientras murmuraba un tímido 'gracias'.
El tiempo se les fue volando mientras llegaban a la sala Común. La sala Común estaba vacía, como lo esperaban. No había rastro de nadie en ella, así que se quedaron de ver ahí minutos después. Lily subió rápido a darse una ducha y por sus cosas, al igual que James.
Unos quince minutos después James bajaba las escaleras lentamente, venía con su mochila en el hombro, el cabello mojado, completamente despeinado, y con su pijama puesta. Buscó a Lily con la mirada pero no la encontró, ni a ella ni a sus cosas. Después de encogerse de hombros, se fue a sentar en el sillón junto a la chimenea, su favorito.
Minutos después bajó Lily con su pijama puesta, el cabello mojado, pero desenredado, y su mochila en el hombro. Caminó lentamente hacia el sillón en donde estaba James, y se sentó en el sillón que estaba enfrente de él.
-Bien. Me falta terminar la tarea de Adivinación – dijo James-, la de DCAO, Encantamientos, Transformaciones y Pociones ya las tengo hechas. ¿A ti que te falta, Lily?
- La de adivinación no, porque ni loca me meto a esa clase – dijo-, la de Encantamientos, DCAO, y Pociones las tengo hechas, pero me falta de de Transformaciones… "Escriba cómo transformar una taza en una rata. Explique qué movimientos de varita (exactos) se hacen, el hechizo y la pronunciación de éste, en forma de resumen." – leyó Lily.
- Bien – sonrió James-, eso es fácil…
- Lo sé, pero últimamente (no preguntes por qué) no me he podido concentrar mucho en Transformaciones – explicó-, ni siquiera recuerdo el hechizo o el movimiento.
- No te preocupes, yo te ayudo – dijo James-, te enseñó y ya tú haces el resumen.
- ¿Por qué haces esto? – Preguntó Lily, mirándolo seriamente.
- Somos amigos, ¿no? – dijo James. Sin embargo, se sintió mal al decir la palabra amigos.
- ¿Te pasa algo? – Preguntó Lily, preocupada.
- Oh, no, nada, me dio frio, eso es todo – dijo.
- Está bien…- dijo, no muy convencida.
…
Hola, sé que me tardé mucho, y lo siento… pero no había tenido tiempo, perdón. Me costó algo escribir el capi por carencia de inspiración. Además las tareas, clases, estaba de vacaciones en otro lugar, y además me castigaron.
Espero sean pacientes, y trataré de que no vuelva a pasar, besos.
