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Pésimo día...

-o0o-

Disclaimer: Está de más decirlo pero por más que quiera, todos le pertenece a JK Rowling, claro, menos las cosas que nos les parezcan conocidas xD

Disfruten…

Después de curar las heridas de James, Lily se fue a su dormitorio, Sirius dejó a James en el suyo y luego salió para seguir cuidando de Remus.

No lo encontró por el bosque hasta que se le ocurrió ir a revisar la Casa de los Gritos. Peter estaba ahí, escondido en un hoyo que había en la pared, vigilándolo. Remus destruía todo lo que estaba a su alcance y parecía más furioso que nunca.

En cuanto vio a Sirius, se tranquilizó un poco; pero aun así siguió rompiendo algunas cosas, de vez en cuando.

Ya habían pasado casi tres semanas desde lo ocurrido con James y aun no se podía quitar de la cabeza en beso que le había robado.

No sabía cómo expresar lo que había sentido en el momento en que lo vio ahí, desmayado y herido. En su pecho sintió un extraño dolor y rápidamente lo fue a ayudar.

Sabía que estaba sintiendo algo más por le pelinegro pero se negaba aceptarlo. Alice estaba siendo paciente con ella, y lo sabía, pero aun no podía decirle que tal vez tenía razón, y al final de cuentas si caería enamorada de James-Rompe-Corazones-Potter, como ya se lo había advertido.

Estaba casi segura de que Sirius la había visto cuando besó a su amigo, pero actuó como si no hubiese pasado nada. Se sentía mal porque se había alejado algo de James desde ese día.

Y con respecto a Remus, había preferido no decirle nada aun. Deseaba que el castaño tuviera la confianza suficiente, para que él mismo le dijera. Aunque Sirius le había dicho que era mejor que no lo ocultara más, ella siguió como si nada.

Walter y Emma había terminado, después de que Walter le dijera a Emma que aceptaba que no lo quisiera como antes, pero, que lo que no aceptaba era que no se lo hubiera dicho y hubiese llegado a extremos de besar a otro sin siquiera quererlo. Lily aun no sabía la verdadera historia, pero decidió no preguntar.

Walter la dejó jugar en el equipo para poder ganar el partido contra los Slytherin's, quienes al final perdieron luego de que Emma agarrara la snitch a los diez minutos de partido, quedando así Gryffindor 170 y Slytherin 20.

James no sabía que Lily lo había curado y Lily pensaba que así era mejor, ya que aunque ella se había alejado algo, él también lo había hecho; temía que su amistad se derrumbara en cualquier momento. Ella, por su parte, se había prometido hacer todo lo que estuviese en sus manos para que eso no pasara.

Era sábado, eran las 7.30 de la mañana y James Charlus Potter estaba despierto. Con trabajos pudo dormir por la noche y, para su pésima suerte, en la mañana - con tan solo unos minutos de profundo sueño – se cayó de la cama, luego de soñar que caía por un barranco empujado por Sirius y Lily.

Desde el momento en que sintió un golpe en su cabeza, supo que ese no iba a ser su día. Tratando de alejar su mala suerte, se levantó con una sonrisa fingida y, luego de ponerse sus lentes, caminó hacia el baño.

Vio su reflejo en el espejo que estaba arriba del lavabo y frunció el seño. Su cabello estaba más desordenado que de costumbre. Tenía unas ojeras enormes, que, pensó, ni con maquillaje se podrían cubrir. Sus ojos de color avellana, no tenían el brillo que solían tener.

Se mojó la cara con las manos y, sin pensarlo más, abrió el grifo de la regadera. Minutos después ya estaba tomando una refrescante ducha, hasta que pegó un respingo al sentir el agua helado impactar contra su cuerpo.

Resopló de nuevo y, no queriendo enojarse más, salió de la regadera. Sin embargó, otro resoplido no tardó en llegar al darse cuenta que no había ninguna toalla para secarse.

Hasta después de unos segundos se le ocurrió un plan 'brillante'. Además de que todos estaban dormidos, les valdría un comino si lo ven desnudo, porque ya lo habían visto sin nada, así que eso no era algo para preocuparse. Sonrió ante su idea y, después de secarse bien los pies con el tapete, salió lo más rápido posible del baño.

Pero se cayó.

Su desnudo trasero se impactó en el frio suelo, mientras apretaba los labios de profundo dolor. Sus lentes habían ido a parar a quién-sabe-dónde y ahora apenas si distinguía sus pies.

Trató de levantarse pero su brazo se le dobló y de nuevo su trasero chocó con el suelo.

Inesperadamente, la puerta se abrió. Y aunque no podía ver bien, nublosamente, distinguió el rojo pelo de Lily, y su atónita y asustada mirada.

Rápidamente tomó lo primero que estaba alado de él para cubrirse. Se puso los rojos bóxers de Sirius, pero ni cuenta de dio. Solo trataba de evitar a toda costa los verdes ojos de la pelirroja.

-Yo… emm… yo… - titubeaba. James aun no había tratado de decir nada y rogaba porque no se fuera a reír - ¿Estás bien?

- Yo… eh… lo siento – se disculpó James -. Sí, gracias… solo me resbalé.

- Aja… yo… emm… ¿Quieres que te pase tus lentes? – dijo dando un paso al frente. Pero pronto se escuchó un ruido muy parecido a cristal roto. Y Lily miró rápidamente hacia abajo, para poder ver los, ahora destruidos, lentes del pelinegro, decir que se puso roja, era poco - ¡Oh, Merlín! Lo siento tanto, pero… emm… no te preocupes yo los reparo… y emm…, James, ¿podrías cubrirte mejor?

Sacó su varita y con un nervioso movimiento, y murmurando la palabra 'reparo' quedaron como nuevos. James, inmediatamente, se cubrió con algo más, algo que se parecía y olía al zapato de Sirius. Una nerviosa Lily, roja, pero menos que antes, le entregó sus lentes.

-Yo… de nuevo, lo siento… - se disculpó-, me voy… nos vemos al rato.

El pelinegro la vio irse y, en cuanto vio la puerta cerrarse, con cuidado, se levantó. Aun con el zapato y el bóxer de Sirius cubriéndolo, llegó hasta su cama. Rápidamente sacó su ropa y se la puso.

Justo cuando se estaba terminando de poner el zapato derecho, Remus despertó. El castaño lo veía con el seño ligeramente fruncido, James ni se inmutaba ante su mirada. Después de unos segundos, en los que Remus se despertó completamente, habló.

-¿Por qué estas de malas? – Preguntó.

- Tendré un pésimo día… no preguntes – pidió. Remus sonrió, esto, por lo menos les pasaba dos veces al mes. Y, al parecer, este sería un día de esos.

- Bien. Iré a bañarme, ¿bajas a desayunar ahora o me esperas?- Preguntó, distraídamente.

- Creo que me adelantaré, allá te espero, Lunático – dijo James, antes de cerrar la puerta del dormitorio.

- James… - llamó Remus. El pelinegro apareció de nuevo por el hueco de la puerta, mirándolo interrogante –, me temo que se te ha olvidado que día es hoy…

- Amm… ¿15? No es el cumpleaños de nadie, ¿verdad? – Preguntó, nervioso.

- Tienes partido de quidditch en dos horas, Cornamenta – sonrió Remus. James se dio un manotazo en su, ahora, pálida frente.

- ¿Cómo lo pude olvidar? – Preguntó al aire. Remus ya se había metido a bañar.

Se cambió de nuevo la ropa, por algo más cómodo, y agarró su escoba. Sonrió al ver a Lily sentada, leyendo un libro y con la escoba a unos centímetros de ella. Lily levantó la vista y lo vio bajar las escaleras, le sonrió algo incomoda, pero James le sonrió de forma tranquilizadora. Y, por estar viendo a la prefecta, no se fijo que aun quedaban dos escalones, y cayó de rodillas al suelo. Lily se acercó a él rápidamente, preocupada.

-¿Estás bien? – Preguntó, mientras lo ayudaba a parar. El que se agarraran las manos, provocó un estremecimiento en ambos.

- Sí, gracias – contestó James, algo cohibido. De nuevo, evitó la mirada de Lily, a pesar de que ésta, la estaba buscando.

- James – dijo Lily, sonriendo -, no me reiré.

- Gracias – dijo James, sonriendo sinceramente.

- ¿Sabes si Remus se tardará en bajar? – Preguntó Lily.

- Emm…, no creo, cuando me vine ya se estaba bañando.

- Ah, ok, gracias – sonrió.

- ¿Necesitas algo? – Preguntó.

- Un libro. Pero Remus lo tiene, no te preocupes.

- Ah, ok… ¿vienes a desayunar, o esperas a Remus?

- Yo… voy contigo…

- Bien.

Caminaron juntos hacia el Gran Comedor. La gente que los veía pasar, ya no se detenía a murmurar o señalarlos como antes lo hacían. Y es que ya no era tan sorprenderte ver a James Potter acompañado de Lily Evans. Lo cierto es que ya tenían alrededor de tres meses así; platicando como si hubiesen sido amigos siempre y mirándose como si entre ellos jamás hubiese habido alguna pelea.

-Parece que se acostumbraron rápido a nuestra amistad, ¿no? – sonrió James.

- Eso parece – contestó Lily, algo distraída.

- ¿Ocurre algo? – Preguntó James, chocando con un pequeño de segundo, que quedó en el suelo.

- ¿Estás bien? – Preguntó Lily al niño. El Hufflepuff solo asintió y salió corriendo en dirección contraria -. Me alegro – dijo Lily, irónica.

- Déjalo, casi siempre pasa… es como si nos tuvieran miedo o algo – sonrió James.

- ¿Miedo? – Preguntó Lily, con la ceja alzada. James solo se encogió de hombros.

Entraron al Gran Comedor, segundos después. Casi estaba vacío ya que no era normal que hubiera alumnos levantados tan temprano; pero quién dijo que ellos eran normales.

Lily se sentó enfrente de James, y, pronto, apareció su desayuno justo enfrente de ellos.

Remus llegó instantes después, acompañándolos en su no-charla. Se sentó a la derecha de Lily, quien parecía estar sumida en sus pensamientos, ya que ni siquiera había terminado su cereal, solo le daba vueltas con la cuchara. James estaba platicando (mímicamente) con Margarett, ignorando a Lily.

-Hey, Lily – llamó. La pelirroja pareció por fin poder salir de su mundo -. Aquí está el libro; espero que te sirva.

- Yo también – sonrió -, eso de tener tan buenas calificaciones en Transformaciones, me afecta.

- Ya te dije que te puedo ayudar – dijo Remus.

- Lo sé, y te lo agradezco – sonrió -, solo le daré una rápida lectura y si no le entiendo, seré toda tuya.

- ¿De quién? – Preguntó Sirius, sentándose junto a Lily.

- ¿De quién qué? – Preguntó James, poniéndoles atención y dejando de hablar con Margarett, quien ahora platicaba y reía con sus amigas.

- ¿Qué? – Preguntó Peter, sentándose junto a James.

- ¿De qué hablan? – Preguntó Lily, confundida.

- ¿De quién serás toda tuya? – Preguntó Sirius, moviendo las cejas de arriba abajo, rápidamente.

- ¿Qué? – Preguntaron James y Lily al unisonó.

- Aja… tú dijiste 'seré toda tuya'… - sonrió Sirius.

- Ah – sonrió Lily, sabiendo de qué hablaba -, Remus me ha prestado un libro de transformaciones, por si no te has dado cuenta, casi soy pésima en esa materia, con suerte conseguí el TIMO. Le dije que si no lograba entenderle o aprender algo, sería toda suya, ya que me ofreció su ayuda.

- Yo también te puedo ayudar – dijo Sirius-, incluso James se nos podría unir.

- No, yo no puedo, estoy muy concentrado en el quidditch – dijo. Sirius, Remus, e incluso, Peter, se sorprendieron ante este gesto, normalmente, él habría aceptado, encantado de hacerlo.

- Gracias, chicos – sonrió Lily, pero su mirada se notaba algo triste.

- No hay de qué – sonrió Sirius -. ¿Nerviosa?

- ¿Uh?

- Quidditch – dijo Sirius.

- Ah, no mucho – sonrió.

- Espero que no perdamos – dijo Sirius -. No tengo ánimos para perder.

- ¿Y ese baja autoestima, Black? – Preguntó Margarett, llegando junto a ellos.

Lily se disculpó con los demás, y se fue; no le agradaba la presencia de la rubia. Sirius le sonrió falsamente, a él tampoco le agradaba mucho, ni siquiera sabía por qué a James le agradaba. Remus sonrió, no tenía nada en contra de ella, pero… no le gustaba su actitud, de creerse superior a los demás, molestándolos, en especial a cierta pelirroja, que parecía estar celosa.

-¿Por fin te diste cuenta que Ravenclaw es mejor que Gryffindor? – Sonrió Margarett.

- Ninguna casa es mejor que la de Gryffindor, Maggie – contestó Sirius.

- Ya veremos si cambias tu opinión cuando Ravenclaw le gané a Gryffindor en el partido de hoy.

- Maggie, lamento decirte que nosotros vamos a ganar – dijo James.

- Ya veremos, Jamsie – sonrió -, nos vemos, chicos.

- Está muy buena y todo – dijo Sirius-, pero es insoportable, Cornamenta, por favor, que ni se te ocurra alguna vez salir con ella.

- Eso no está en mis planes, Canuto – sonrió James -, no te preocupes.

- ¿Nos vamos de una vez a la cancha? – Preguntó Sirius.

- Sí, mejor… oye, ¿dónde está Lily? – Preguntó James, dándose cuenta de que la pelirroja no estaba.

- Tiene horas que se fue, James – dijo Sirius -, ¿qué te pasa con Lily?

- Nada, ¿por qué lo dices? – Preguntó.

- No quisiste ayudarla en Transformaciones…

- Ah…, bueno es que el quidditch me tiene presionado.

- Y eso que ni siquiera eres el capitán – suspiró Sirius -. Bueno, será mejor que nos vayamos. Adiós.

Caminaron en completo silencio hasta los vestidores. Lily ya estaba completamente lista, y ahora platicaba con Alice y Emma. Después de unos minutos, Remus acompaño a Alice y a Emma a las gradas.

Walter llamó a todos después de que se hubieran arreglado. Quería darles el típico discurso que en cada partido daba.

-No nos podemos confiar – dijo-, la vez pasada le ganamos a los Slytherin…

- Con ayuda de Emma – murmuró Sirius a James, sin que Walter le escuchara.

- …pero los de Ravenclaw no son malos; podemos ganarles… solo échenle ganas, chicos. Enserio quiero que ganemos todos los partidos posibles. Es mi último año y…

- Entendemos, Walter – sonrió Mark Jophini -. Daremos lo mejor, ¿Sí?

- Gracias, chicos – sonrió -, ahora… ¡A jugar!

...

Hola, les juro que mi desaparición tiene una muy buena explicación: Exámenes Finales.

Toda la semana pasada y algunos días de la anterior estuve estudiando (casi) el día entero. Así que no pude escribir nada de nada… lo cual fue frustrante ya que jamás había estado por más de dos día sin escribir.

Por eso les he traído un capítulo algo largo xD

Espero les haya gustado :D

Y ahora: Review

Boggart: Jeje claro que no me ofendo xD, este, tienes razón, no es drama. Lo que dije es que no se me da muy bien la comedia, por eso no lo puse, pero que sé escribir mejor el drama, en todos mis otros fics, todos salen llorando, pero esta vez quise probar algo nuevo :D

Sí jeje, la verdad hasta me dio cosa dejarlo todo adolorido, pero era importante ponerlo para que se viera la reacción de Lily, y ésta se diera cuenta de sus sentimientos.

Jeje, que bien que te haya gustado, y espero que este también te guste :D, besos.