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Pésimo día… (Parte 2)
-o0o-
Disclaimer: Está de más decirlo pero por más que quiera, todos le pertenece a JK Rowling, claro, menos las cosas que nos les parezcan conocidas xD
Disfruten…
Un frio viento los azotó en cuanto salieron directos al campo de quidditch. Lily movió la cabeza de lado a lado, como si intentara alejar el frio de su cuerpo.
Inmediatamente, todos se posaron sobre sus escobas. Pronto se fueron escuchando los gritos animados de los Gryffindor, gritando el nombre de cada uno de los integrantes de ese equipo. Los gritos de los Ravenclaw, a pesar de gritar fuerte, no se comparaban con los otros.
-Aquí los jugadores de Gryffindor– se escuchó la amplificada voz de Marie Grey, por toda la cancha, mientras los gritos y los aplausos se escuchaban cada vez más -: Max Clearwater, como guardián, Lily Evans, Sirius Black y James Potter, como cazadores, Lucas Brown y Walter Hooch como golpeadores, y el último, también, como capitán, y, por último, pero no menos importante: Mark Jophini, como buscador.
Cada uno de los jugadores, se posicionó en su lugar, al momento de ser nombrados por la comentarista. Madame Hooch estaba en medio de la cancha, con su escoba, esperando al capitán de Ravenclaw, cuyo equipo fue presentado inmediatamente.
-Y aquí los jugadores de Ravenclaw – anunció Marie-: Jordan Fitsburg, como guardián y capitán, Iris Ferguson, Katherine Roberts y Freddie Davidson como cazadores, Yullog Wong y Marcus Joseph como golpeadores y, por último, Emma Parker, como buscadora. Buena suerte a los dos equipos – sonrió Marie.
Tan pronto el partido hubo comenzado, James tomó la quaffle, rápidamente se la pasó a Sirius y éste, se la pasó a Lily, quien la metió directo al aro de en medio. Los vítores de Gryffindor, y algunos de Hufflepuff, no se hicieron esperar.
James sonrió complacido, en el quidditch no le estaba yendo tan mal, apenas tenían unos minutos de haber empezado y ya estaban a la delantera con diez puntos.
Tan pronto escuchó a Sirius gritando su nombre, volteó. Estaba siendo acorralado por los Ravenclaw y él tenía la quaffle, obviamente buscaba una salida o a quién pasarla, pero Lily estaba siendo apuntada por la bludger, así que el único que quedaba era James.
Una sentimiento de rabia y culpa lo invadió al momento en que la quaffle se resbaló de sus manos, afortunadamente, Lily había estado al pendiente y había podido atraparla, se la lanzó a Sirius, quien ya no estaba acorralado, y volteó con una mueca de confusión hacía James.
-No te distraigas, James – dijo-. Walter no se pondrá feliz si perdemos el partido.
-No te preocupes, solo ocúpate de meter la quaffle, Lily – dijo. Lily se vio ligeramente dolida, pero pronto su expresión cambió a profunda ira; rápidamente se fue a ayudar a Sirius.
-El partido está al reñido, ¿no les parece? – Dijo Marie -, al parecer James Potter está teniendo un mal momento. Ya llevamos veinte minutos de partido, y la quaffle se le ha caído por más de seis veces. Ahora, Ravenclaw está a la delantera con treinta puntos.
-¿Qué te pasa, James? – Gritó Sirius.
-Nada. Lo siento, ahora me concentro.
-¡Mas te vale, Potter…!- gritó Walter.
-Evans tiene la quaffle, se la lanza a James, afortunadamente la atrapa, se acerca a los aros, Fitsburg lo mira desafiante y los vítores de Gryffindor se elevan. Potter la lanza y… Fitsburg la para. Sus compañeros no están nada contentos.
-Olvídalo, James. Si sigues así será mejor que Lily y…
-Solo estoy teniendo un mal momento, espera – dijo James, enojado.
...
-Y Emma Parker consigue la snitch después de una hora y cuarenta y seis minutos. El partido termina así: Gryffindor setenta y Ravenclaw doscientos cincuenta puntos. Los Gryffindor se ven furiosos, incluso McGonagall aquí a lado, está echando chispas…
Los Gryffindor salieron enojados y cansados. Por primera vez en el año, habían sido derrotados por los Ravenclaw, quienes ahora estaban muy orgullosos de su equipo.
James encabezaba a los jugadores, mucho más enojado que cualquiera de ellos. Antes de recibir cualquier regaño, salió directo hacia el lado contrario de los vestidores, con su escoba en la mano.
Walter apretaba fuertemente el mango de su escoba. Decidió no hablarle a nadie y se adentró a los vestidores de los chicos y se metió –después de desvestirse – a la regadera. Tenía que relajarse si no quería matar a alguien.
-¿Qué le pasó a James? – Preguntó Mark a Sirius y Lily. La pelirroja resopló fastidiada.
-No lo sabemos – dijo Sirius -. Tal vez solo no fue su día…
-Tal vez… pero espera a que se encuentre a Walter, le va a ir muy mal.
-Ya se las apañara el solo – dijo Lily -, ahora vete.
-Tranquilízate, Lily – dijo Sirius -. Está bien, James fue algo grosero contigo, pero no te tienes que desquitar con uno de quinto, por favor.
-Lo siento – dijo Lily, sonriendo forzadamente.
-Pelirroja, ayúdame a buscar a Jamsie – pidió Sirius, cogiendo el brazo de Lily -. Recibirá primero nuestro regaño, ya después se las arreglará con Hooch.
…
Caminó por diez minutos hasta encontrar un buen árbol que le diera sombra, tampoco es que hubiese mucho sol, pero tenía algo de calor, y no quería ir a la Sala Común de su casa. Seguramente, supuso, todos estarían enojados con él, después de todo, pensó, él tenía la culpa.
No tenía ahí ni dos minutos cuando escuchó unos pasos yendo directo hacia su dirección. Suspiró fastidiado, no quería ver a nadie.
Levantó la cabeza para pedir a quién fuese que se fuera, pero apretó fuertemente los labios, antes de lanzar un improperio. Margarett Smith estaba enfrente de él, sonriendo.
-Margarett, quiero estar solo, por favor – pidió. Pero Margarett era terca y no se iría de ahí tan fácilmente.
-James, no debes de estar enojado, cielo – dijo-. Tuviste un mal partido, eso es todo… habrá más.
Sorpresivamente esas palabras le subieron y le bajaron el ánimo al mismo tiempo. Sin tan solo esas mismas palabras las estuviera diciendo cierta pelirroja, todo iría bien, pero, oírlas de la boca de Margarett, cambiaba todo.
Se imaginó, por un momento muy largo, que la rubia, era pelirroja, que sus ojos azules, eran unos verdes esmeralda, y que esa sonrisa, no era nada burlona y era sincera, que era con amor y no con lujuria…que ella no era ella, sino Lily, de la persona de la que estaba enamorada. De la persona que había dejado de ser un capricho para pasar a ser el amor de su vida.
Se paró y la vio atentamente. Ante él ya no estaba Margarett sino Lily. No esperó más. No lo pensó mejor. Solo se acercó lentamente a ella y la besó.
Para sorpresa de Margarett, la estaba besando con cariño, no como ella pensaba que sería, con pasión. Había supuesto que con la única persona que se besaría así sería con cierta pelirroja que por fin había notado el lado bueno de James Potter.
Lo besó de la misma forma que él lo estaba haciendo: con cariño, pero un cariño diferente que hasta ahora no había notado.
Pero se detuvo por dos razones.
Supuso que James se la estaba imaginando como Lily y que por eso la besaba así.
Y, porque escuchó pasos alejándose de ellos. Temió, por un momento, que la pelirroja los hubiera visto. Y, sorpresivamente, se sintió mal por ella.
Después de todo, ella no tenía la culpa de que James fuera un tonto confundido.
…
Estaba cansada pero, aun así, aceptó a buscar a James. Sirius arrugaba su nariz de vez en cuando, como si estuviese olfateando a alguien. Lily volteaba la cabeza a todas direcciones en busca del pelinegro.
-¿Qué tienes en tu nariz, Sirius? – Preguntó Lily, quien ya se había fastidiado.
-¿Qué? – Preguntó Sirius, confundido.
-¿Por qué haces esto – arrugó la nariz, imitándolo – a cada rato?
- Ah – suspiró para luego soltar una carcajada que sonaba más como ladrido.
-¿Recuerdas que soy… animago? –Preguntó.
-Como olvidarlo – dijo Lily, irónica.
-Pues me transformo en perro… - sonrió.
-¿Perro?- Preguntó Lily, incrédula. Sirius asintió, sonriendo.
-Peter se transforma en rata – Lily ahogó una risita -, y James en ciervo.
-¿Ciervo? –Preguntó.
-Aja… ¿por qué? –Preguntó.
-No me lo imagino como ciervo – dijo-, sin embargo, que tú seas perro, va con tu personalidad.
-Lo sé, nena – sonrió.
-Perro que ladra no muerde – sonrió Lily.
-Aun no me conoces bien, Evans –dijo Sirius -, no me subestimes.
-Por fuera pareces agresivo – dijo-, pero por dentro eres todo un amor.
-Lo mismo digo – sonrió. Lily le enseñó la lengua -. Que infantil eres...-Lily rió.
-Me duelen los pies, Sirius – dijo Lily.
-No seas chillona, Lily – dijo Sirius -, ya debe de estar cerca; no llegaría tan lejos.
-Necesitaré una larga ducha para poder descansar – dijo Lily.
-Puedes ir al baño de los prefectos – sonrió Sirius -, ahí te relajas muy bien.
-Remus te ha llevado, ¿verdad? –Dijo Lily.
-A todos – sonrió Sirius -. Me alegra que no te sorprendas.
Durante dos minutos no hablaron, pronto unos murmullos justo enfrente de ellos. Sirius se acercó, dejando atrás a Lily. Negó con la cabeza, desaprobatoriamente y jaló a Lily del brazo.
-¿Qué pasa?-Preguntó la pelirroja.
-No está ahí. Será mejor que lo dejemos de buscar, ya irá a la Sala Común – dijo. Lily asintió, confundida.
Habría jurado que una de las voces era la voz de James; sin embargo decidió no decirle nada más a Sirius, y se fue con él. Después de todo, se pudo haber confundido.
Durante el trayecto Sirius no dijo palabra alguna, se quedó pensando en lo que había visto. James y Margarett se estaban besando, y no había podido dejar que Lily los viera.
No entendía por qué James hacía eso si él estaba completamente seguro de que James se había dado, por fin, cuenta de sus sentimientos hacia Lily.
Sin embargo tampoco dejaría que Lily sufriera por culpa de James, aunque fuese su mejor amigo, él no tenía derecho de herir los sentimientos de su amiga.
…
Remus no podía creer lo que Sirius le estaba diciendo. Peter se había quedado pensativo, algo muy raro en él. Y Sirius seguía sentado en su cama, enojado.
-¿Estás seguro de lo que viste? –Preguntó Remus.
-Completamente.
-Pero si parecía que James estaba a punto de declarársele a Lily – dijo Remus.
-Lo sé.
-Digo…, el ya se dio cuenta, ¿no? Porque nosotros sí y es imposible que él no lo haya hecho.
-Aja.
-Tenemos que hablar con él –dijo Remus.
-Inmediatamente.
-Dices que Lily no ha visto nada, ¿verdad?
-Nada.
-No le podemos decir.
-Exacto.
-Se dará cuenta – dijo Remus -…, lo más probable es que James empiece a salir con Margarett.
-Engatusado.
-¿Lo crees enserio? –Preguntó Remus-Porque yo jamás vi que James la alejara, al contrario, le coqueteaba. Obviamente la pobre chica se iba a dar esperanzas.
-Idiota.
-James está enamorado de Lily pero besó a Margarett nada más porque se le dio la gana, o por estar enojado. Pero Lily no se puede enterar porque también ella se ha enamorado de James y le dolerá mucho – dijo Peter-. ¿Por qué no simplemente va y la invita a salir como antes?
-Porque no quiere que su amistad se venga abajo… - murmuró -¡Claro! –Exclamó Remus.
-¿Qué? –Preguntó Sirius.
-De seguro él fue quien nos escuchó a Lily y a mí antier – dijo Remus.
-Explícate.
-Lily y yo estábamos platicando ayer en la Sala Común…
…
Hola, espero les haya gustado el capi…
Paso rápido, últimamente no he tenido nada de tiempo, por eso la demora.
Gracias por los reviews
Kisa Kuchiky: Jeje, gracias, nos leemos :)
Boggart: Si, lo siento, tienes toda la razón, jeje. Ya lo corregí, jeje, gracias :) Nop, en realidad era lo que se pensaba, pero JK dijo que era cazador, no buscador. Y Charlus, bueno, así se llamaba su padre, por lo tanto le puse así. Besos.
ClausXD Jeje, lo sé, faltaron acercamientos entre ellos, pero es que ahora pasan por algunos problemitas, James está algo confundido.
Bueno, me voy, adiós!
