13
El Plan de Sirius
-o0o-
Disclaimer: Está de más decirlo pero por más que quiera, todos le pertenece a JK Rowling, claro, menos las cosas que nos les parezcan conocidas xD
Disfruten…
Emma estaba sentada junto al lago, estaba sola. Y así se sentía. Sola. Por un momento pensó que tendría oportunidad con Sirius, en algún momento, o algo así. Pero sus temores se hicieron realidad, y Lily había terminado por enamorarse de Sirius y éste de ella, dejando a James y a ella de lado.
James no parecía para nada afectado, los primeros días había estado con un humor de perros, pero con los días lo había dejado de lado y se había hecho novio oficial de Margarett, quien, pensándolo bien, no parecía tan a gusto, como Emma se lo esperaba.
Alice era la única que conocía sus verdaderos sentimientos y porque ella misma los había descubierto, antes de que la misma Emma lo hiciera.
Sintió una presencia a su lado y se volteó rápidamente para pedirle que se fuera, pero las palabras quedaron en su garganta. Sirius sonrió levemente, parecía algo culpable. Emma siguió viendo el lago, como si su presencia no le afectara en absoluto.
-Has estado muy distante estos días, Em –saludó Sirius.
-No es cierto… ha sido exactamente igual que antes, Sirius.
-Eso no es cierto. Hace mucho que las cosas no están iguales, Emma.
-Desde que se empezaron a juntar con Lily, ¿no? - Había algo de resentimiento en su voz. Sirius se percató de ello.
-No en realidad. Cuando eso pasó, no lo sentía raro ni nada por el estilo. Como si todo éste tiempo hubiéramos sido amigos.
Emma sintió nauseas. Estaba a punto de alejarse y dejarlo hablando solo.
-Pero no vine a hablar contigo de eso… vine a explicarte las cosas, porque (no sé bien por qué) tengo muchas ganas de explicártelo –dijo. Emma lo miró interrogante. No tenía ni idea de lo que Sirius se refería.
-¿De qué hablas, Sirius? –Preguntó Emma. Sirius sonrió aún más.
Justo cuando iba a hablar, Remus los interrumpió. No parecía nada contento. Sirius temió, no supo por qué, pero lo hizo. Emma ahora estaba más desconcertada que nunca.
-Hola, Re…
-¡Tú, camina, ya! –Exclamó, viendo a Sirius.
Sirius puso cara de cachorro abandonado y Emma disimuló una sonrisa, pero Remus lució más enojado.
-Hola, Emma, lo siento mucho, ¿sí? Pero me lo tengo que llevar. Camina –dijo Remus.
-Ya parezco perro –dijo Sirius, irónicamente -. Emma, luego te busco, es importante lo que te tengo que decir.
Emma asintió antes de verlo desaparecer junto a Remus.
…
Suspiró nervioso y siguió caminando, cada vez más lento. Desde que le había llegado la carta de Malfoy, meses atrás, había estado muy distante de todos y todo, pensando.
No sabía qué hacer. La proposición le llamaba mucho la atención y sería una escapatoria perfecta de la muerte. Pero por otro lado, tendría que dejar a sus amigos de lado, y traicionarlos.
Después de todo, eran los únicos que lo aceptaban… hasta hace unos meses.
Pettigrew,
Aquí te va una proposición interesante, bastante, diría yo. Sabemos que tienes potencial. Y tú sabes a quiénes me refiero, ¿no? Que sepas que nos serías muy útil y de bastante ayuda. Siéntete importante, Pettigrew. Siéntete como nunca te has sentido a lado de esos a los que les llamas amigos. Jamás he sabido de una clase de amigos que dejan detrás a uno de ellos, ¿sabes? Que lo sienten inferior a ellos todo el tiempo. Pero aquí será diferente. Aquí eres realmente importante y útil.
Tus servicios para el Señor Tenebroso… serían fantásticos.
Si te llama la atención, cosa que no dudo, te estaré esperando detrás del Sauce Boxeador, cerca del Bosque Prohibido. No alertes a nadie de esto, porque te podría ir muy mal. Ven solo.
Malfoy
Si bien era una carta pequeña, el contenido era grandioso. Ahora caminaba algo nervioso hasta detrás de Sauce Boxeador; justo donde Malfoy lo había citado. No sabía muy bien cómo le haría Malfoy para entrar a la escuela, pero, por ahora, le era lo de menos. Estaba ansioso por saber qué querían de él y por qué.
Sonrió contento de sí mismo. Contento porque, por primera vez, se sentía útil. Porque por primera vez se sentía necesitado.
Se detuvo en seco al escuchar las voces de Sirius y Remus. Ellos que siempre habían estado junto a él, en las buenas y en las malas. Ellos, a los que ahora iba a abandonar para poder salvar su vida.
Intentó actuar lo más normal que pudo. No fue necesario. Ambos, Sirius y Remus pasaron cerca de él sin inmutarse, venían enredados en una pelea.
Suspiró una vez más y, ésta vez, caminó con paso seguro. Si a ellos él no les importaba. Él tampoco tendría que preocuparse por ellos.
A lo lejos pudo distinguir una cabellera rubia, esperando.
Sonrió y caminó con paso rápido hasta llegar a él. Malfoy le sonrió y Peter sintió que estaba haciendo lo correcto.
...
-¿Y tú novio? –Preguntó, burlón.
-¿Y la tuya? –Preguntó, burlona.
-No es de tu incumbencia… -murmuró James.
-Pues tampoco el paradero de mi novio, James.
James reprimió un gruñido. Hacía semanas, regresando de vacaciones, exactamente, que estaban enojados uno con el otro. Parecía que su amistad se había ido al caño, todo por los celos.
Lily tampoco estaba feliz. Había esperado que no le incomodara a James el hecho de que Sirius y ella tuvieran una relación, pero fue todo lo contrario. O, tal vez, simplemente, ya no le caía bien.
-Mira, enserio estás siendo bastante infantil, James –dijo Lily -. No pensé que te importara que saliera con Sirius.
A James le cayó esto como un balde de agua fría. Rápido se puso a la defensiva.
-¿Quién te dijo que estaba así por eso? –Preguntó.
-No le encuentro otra explicación a tu comportamiento.
-¿Mi comportamiento? ¿De qué hablas? Yo estoy actuando como siempre, Evans.
-¡¿Ves? – Reprimió las lágrimas - Ya no era Evans, era Lily… ¿qué te pasa? ¿Qué tienes? ¿Por qué de la nada te dejé de caer bien? –Preguntó.
-¿Qué me pasa? ¿Qué tengo? –Preguntó, incrédulo - ¿Cuánto tiempo estuve tras de ti pidiéndote una oportunidad para demostrarte cómo era en realidad? Y luego vas… y a los pocos meses de amistad, ¡Con Sirius! Te haces su novia… ¡Eso es lo que me pasa, Lily!
La respiración de ambos era agitada, no se habían dado cuenta que estaban muy juntos, con los labios a punto de rosarse, las narices casi chocaban y la respiración de uno se sentía en la cara del otro.
-Yo… no pensé que te importara, más, James.
-Pues lo haces, ¿sabes?, me importas demasiado.
Lo besó. La besó. Se besaron. Iniciaron con un beso lento y tierno que, poco a poco, se hizo más apasionado.
Pasos y gritos se escuchaban detrás de retrato. Lily se separó y, con una mueca de disculpa, desapareció por las escaleras de las chicas. James se quedó algo confundido hasta que vio a Remus y Sirius entrar por el retrato.
Silencio.
La pelea entre Remus y Sirius había acabado apenas vieron a James. James se sentó en el sillón más cercano y siguió con los deberes.
-¿Estás bien, Cornamenta? –Preguntó Sirius. James tardó en contestar.
-Sí, ¿por qué no he de estarlo? ¿Pasa algo? –Preguntó, estaba muy nervioso, confundido y se sentía algo culpable.
-Amm, estás algo pálido… Olvídalo.
-¿Y por qué peleaban? –Preguntó James. Remus y Sirius se vieron y luego Remus habló:
-¿Peleando? Estábamos discutiendo sobre…
-¡Quidditch!
-Aja… -sonrió Remus -. Sirius dice que los Tornados les ganarán a Las Arpías de Holyhead.
-¿Qué? –Preguntó James. Pero, sinceramente, no le importaba mucho; lo único que quería era hablar con Lily – Aja… bueno, me voy… nos vemos, chicos.
-Claro…
Vieron como James subía las escaleras, y, en cuanto escucharon la puerta cerrarse, Remus volteó a verlo seriamente. Sirius suspiró y entornó los ojos.
-¿Ya me puedes decir por qué tanto alboroto? –Preguntó Sirius.
-¿Por qué tanto alboroto? ¿Te parece poco haber engañado a tú mejor amigo y haberlo hecho sufrir? ¿Y, al mismo tiempo, jugar con los sentimientos de Emma y hacerle perder el tiempo a Lily?
-Wo, wo, wo… alto, lobito. Para empezar, yo no engañé a James. No estoy jugando con los sentimientos de Emma (¿Qué sentimientos?). Además, estaba a punto de explicarle mi grandioso plan cuando llegaste a interrumpir. Y, yo no le estoy haciendo perder el tiempo a Lily, Remus.
-Claro que estás engañando a James, Sirius. ¿No has visto cómo se puso? Por poco y te deja de hablar, Canuto.
-Es por su bien –murmuró Sirius - ¿Has entendido el plan, Remus?
-Claro que sí… Pero quiero escucharlo con tus propias palabras, Sirius. Tiene que haber una explicación lógica para que estés cometiendo semejante estupidez.
Sirius entrecerró los ojos pero no dijo nada. Se sentó en donde James había estado sentado, hacía un rato. Remus tomó asiento, junto a él. Y lo escuchó pacientemente.
…
-¡Em! –Llamó Alice.
Emma volteó, con una sonrisa falsa, para verla. Espero a que la castaña llegara a su lado y caminaron juntas para dentro del castillo.
-¿Qué pasa, Alice? –Preguntó Emma, después de un largo silencio.
-A mi no me pasa nada, Emma… pero a ti, sí –sonrió como sabiendo algo que ella no. Lo cual no era el caso, porque Emma ya sabía a lo que se refería.
-¿Qué quieres, Longbottom? –Preguntó.
Alice pareció confundida.
-¿Longbottom? –Preguntó.
Emma sonrió. Lo cierto es que Frank y Alice parecían un matrimonio. Se notaba que se quería bastante y actuaban como pareja de casados. Era, a veces, bastante cómico.
-Longbottom…-murmuró -, Alice Longbottom. Suena bien –sonrió.
Emma rodó los ojos. Genial, ya hasta adoptó el apellido, pensó.
-Alice…
-¡Oh, sí! Lo siento… ¿Cómo estás? –Preguntó, sonriendo.
-… Pues, bien, gracias –sonrió. Alice rodó los ojos.
-Emma, no te engañes… vamos, dime, sabes que puedes contar conmigo, ¿no? –Emma asintió, cansinamente - ¿Entonces? Anda, cuéntame. ¿O prefieres contárselo a Lily?
-¿Y por qué no? –Preguntó una voz detrás de ellas.
Voltearon alarmadas, para toparse con su pelirroja amiga. Alice palideció de inmediato y Emma no puso expresión alguna en su rostro.
Lily se había podido escabullir de La Sala Común. Los únicos que estaban ahí eran Remus y Sirius, y Remus parecía estar bastante concentrado para soltarle algún golpe a Sirius, en cuanto la oportunidad se presentara.
James no estaba por ahí. Así que decidió salir a tomar aire fresco, para aclarar sus ideas y pensamientos.
Fue ahí cuando se topó con Alice y Emma, quienes parecían ir a la Torre de Ravenclaw.
Quería aclarar algunas cosas con Emma. No le gustaba que ésta la estuviera evitando todo el tiempo. La pelirroja no tenía ni la más mínima idea del por qué. Había estado buscando la ocasión perfecta para preguntarle de forma casual, o algo así. Pero parecía que había llegado el momento. Ya se estaba cansando.
-Hola, Lily –sonrió Alice.
-Hola, Alice.
-Lily…
-Emma…
Alice se vio los pies incómoda y moviéndose, sigilosamente, despareció de la vista de ambas.
…
Había buscado a Alice por todos lados, pero no la encontraba. La última vez que la había visto había sido cerca del lago, había estado leyendo el libro de poemas que él mismo le había regalado por un mes más estando de novios. Después de eso, ya no la vio.
Pero tan sólo se había volteado unos minutos. Había visto a Peter caminando a paso lento y confiado hasta cerca del Sauce Boxeador. Se le hizo raro. Por lo regular Peter no estaba solo, sin alguno de los chicos. Aunque últimamente eso había cambiado. A veces desparecía, y no sabían en dónde estaba.
Lo intentó seguir para ver a dónde se dirigía pero de repente se sintió confundido y regresó en busca de Alice. Por un momento pensó en que le habían lanzado un hechizo, pero, rápidamente, descartó esa absurda idea.
...
Hola, lamento la tardanza, perdonen. Pero he estado muy ocupada, enserio. Entré a clases y, pues, me tengo que concentrar bastante. Se redujo mi tiempo para escribir. Además, tengo otros fics, y necesitaba acabar uno para el cumple de mi papá, y ni lo pude acabar.
Además… se me fue la inspiración y los ánimos, por unos días… pero en cuanto regresaron, empecé a escribir.
Pero, enserio, lo siento mucho.
Intentaré que no vuelva a pasar. Pero tengan algo de paciencia que no abandonaré el Fic ni nada por el estilo.
Boggart: Lo sé, lo siento. Cortito… Pues ya ves, a veces las personas te sorprenden xD
Síp, ya habían regresado al castillo, perdón por no aclarar eso.
Saludos,
Gracias por el review.
Mel
