EDITADO 30/1/12
Heidi
Estaba en la recepción sustituyendo a Giana que se enfermo. Cualquiera se preguntaría por que acepto una vampiresa de semejante belleza atender teléfonos y programar visitas guiadas. La respuesta es que no tenia opción. Era eso o la tortura, la muerte obviamente no. Si, podemos morir, pero ¿de que le sirve a mis amos perderme? Es por eso que hoy estuve repartiendo sonrisas falsas a todo el que se me pusiera por el frente. Si, puede que no me guste el ser secretaria, pero eso no significa que vaya a hacer mal mi trabajo. Aparte me gustaba usar la típica camisa blanca.
—Heidi, ¿que haces aquí?—me pregunto al entrar Félix, se lo veía alegre. Me cae bien. El también se toma en serio su trabajo. Cada vez que tenia una misión se pone en su personaje de chico rudo y no hay nadie que lo saque de el.
—Hola Félix—sonrisa falsa—Sustituyo a Giana que se enfermo—dije irritada. Tonta humana que se enferma, ¿por que trabajamos con humanas? Se nota kilómetros que Gianna no tiene don alguno, cuando los amos se harten de ella, adiós Giannita.
—Jajaja, pobre humana. Oye tengo sed, ¿vas a buscar comida? Si es posible 0-—pregunto sin prudencia, ¿tengo cara de chica del delivery?
— No se si te habrás dado cuenta, pero hoy no consigo la cena.— Le mostré mi camisa blanca.
—¡Oh! Disculpa, Gran Secretaria Emperatriz—exclamo exageradamente burlón— no tenia idea de que ustedes las importantes recepcionistas no son capaces de conseguir un poco de sangre fresca. Mejor me voy, antes de que me indiques por donde—mi humor estaba claramente alterado.
—Mejor vete si no quieres volver a cenar en tu existencia—agregue amenazadoramente luego de gruñir.
—Bueno, bueno—levanto sus manos en son de paz—Me voy. ¡Adiós!
Mientras Félix se iba por el pasillo oí que se encontró con alguien de la guardia.
—¡Hola Félix!—dijo una animada Jane, ¿una Jane animada? Escuche eso de que ahora se creía una adolescente y todo eso, pero seguía sonado extraño su entusiasmo.
—Hola Jane—le contesto Félix precavido
Jane entro al vestíbulo con una carpeta en mano y bajo su brazo varios rollos de tela. Debajo de la capa traía puesta una remera con una estampa que decía, ``déjame comerte´´, una mini de jeane y chatitas a juego, lo mas raro era su cabello suelto. Me recorrió un escalofrió. A Jane le gustaba la ropa oscura. Oh, dios. Que extraño es todo esto.
—¡Hola Heidi!—dijo Jane feliz
—Hola—conteste un poco distraída, su remera me llamaba mucho la atención.
—Heidi, ¡yo se que apoyaras mi propuesta!—dijo emocionada.
—¿Que propuesta?— Espero que no sea nada de ''las visitas sorpresas a los Cullen'' A Jane le caía especialmente mal una de las vampiresas de ese clan y estaba dispuesta a hacer cualquier cosa con tal de destruirla. Pero la amistad de Aro con Carlisle le impedía llevarlo a cabo. Ah, y también el que no seria sorpresa.
—Titule mi propuesta ``Capas IN´´ —dijo emocionada, dando saltitos, me recordaba a la odiosa de Alice Cullen...¿capas in?—Mira diseñe un montón de estilos y ¡podríamos cambiar los colores!¡definitivamente hay que cambiarlos! el negro no va mas—Impresionante la velocidad a la que decia todo esto, otra vez me hizo recordar a la odiosa enana Cullen—Hay una capa para cada vampiro y un color para cada capa—me mostró una carpeta con un sin fin de capas y tonalidades para estas—Mira tengo opciones para la textura de la capa—me mostró los rollos de tela que tenia bajo el brazo, había hasta una afelpada—Estos son el prototipo, van en diferentes colores y ¡podrían ser estampadas!—grito emocionada, casi me quedo sorda—El tuyo podría ser rojo o violeta, algo sexy. ¿A Alec que color le quedara?—agrego pensativa—¡Para mi podría ser plateado o rosa!—decía ya mas para si misma, yo estaba en shock. La iban a ''matar''—¡Dorado!—exclamo—definitivamente ese color es para un líder, alguien superior, que resalte…¡Aro! pero alto, ¡hay varias personas importantes en el castillo! ¡todos deberíamos usar dorado! ¡o plata! Aunque el cobre y el escarlata son finos y elegantes..—agrego ya sumida en sus locos pensamientos.
—¡Jane para! ¿tu crees que Aro apruebe tu idea?
—Claro, a papito arito ¡le va a encantar la idea!—dijo indignada
—¿Papito arito?—no aguante y comencé a carcajearme como si no hubiera mañana.
—¿Que es lo gracioso?—dijo enojada
—Pa-papa-pi-to a-ari-ri-to—dije entrecortada por la risa
—¡No tiene nada de gracioso!
—Oh, vamos,si que es gracioso—le reproche
—Me voy, y ¡vas a ver cuando apruebe mi idea!—dicho esto se fue enojada por la puerta.
Aro
Estaba pensando seriamente en lo del psicólogo. Esto ya se me esta yendo de las manos. Por lo que me contó Alec tiene la actitud de una adolescente caprichosa, ya no es solo el vocabulario, si no también la actitud.
—¡Aritis!—oigo canturrear a Jane acercándose por el pasillo hacia el lugar donde me encontraba. Las esperanzas de que algo le pasara antes de que llegara aquí murieron cuando toco la puerta—¿puedo pasar?—algo de modales le quedan.
—Si—conteste
—Papito arito—dijo feliz al verme
—Jane ¿que dijimos sobre mi apodo?
—Bueno...Papucho—suspire rendido—tengo una propuesta muy interesante y de lujo—¿de lujo?
—¿De que se trata?—espero que no sea la de la visita ''amistosa'' a los Cullen.
—Se titula…¡``Capas IN´´!—grito emocionada el titulo
—¿Capas IN?—le pregunte extrañado,no conocía el termino ``IN´´
—¡Si! Las capas en negro no van mas, necesitamos color, vida, ¡chispa!—estaba en shock, ¿capas de colores? ¿Que somos? ¿Payasos?—Las capas serian diferentes por que no hay vampiros iguales ,las capas representarían la personalidad de cada uno. ¡Habría hasta diferentes cortes! —dijo emocionada
Yo intentaba procesar la información.. mucho para mí.
—¿Y?¿que te pareció?—me miro expectante
—No—logre articular
—¿No que?
—No—repetí—¡no! La propuesta NO es aceptada.
—¿Como? Pero si es genial la idea—dijo ofendida y sorprendida.
—¡No voy a usar capas de colores!—exclame, la situación me superaba—nadie va a usar capas de colores.
—¡Te odio!—grito enojada
—No me faltes el respeto—dije ahora yo enojado
—Métete el respeto por… (Piiii)…¡te odio! ¡Me voy a escapar y no me volverás a ver! ¡Olvídate de mis poderes! ¡arruinas mi existencia!¡Te detesto!—salio azotando la puerta del castillo.
—Jane, ¡ven aquí! ¡No me puedes hablar así!—dije yendo tras ella
—¡Déjame en paz!—me grito
—Jane—dije amenazador
—Métete la amenaza en… (Piii)…—me grito
—¡Detente ahí jovencita!—la amenace
Me saco la lengua. Los presentes me miraban sorprendidos. Los mire amenazante y siguieron haciendo lo que sea que estuvieran haciendo.
¡Conseguiré un psicólogo aunque sea lo último que tenga que hacer!
