Hola a todos! ¿Verdad que esta chica actualiza muy rapido? jajaja, es que es mi proyecto de vacaciones y disfruto mucho haciendolo. No obstante, por lo mismo quizá el fic se vera olvidado en unas semanas... Ojala que no pase. En fin, disfrutemos mientras podemos!


Capitulo 3: Auxilio

Morphin en Angel Advent voló muchos kilómetros antes de disolverse. Para ese momento se hallaban lejos de la mansión, el cielo estaba oscureciendo y no tenían noción de donde estaban. Por suerte, después de una pequeña caminata, se encontraron con una posada. El inglés echo al cuerpo de Hao una cobija que llevaba consigo y entró a rentar una habitación. Tomaron la única disponible y Lyserg pidió discreción absoluta (lo que aseguró con un fajo de billetes).

Tan solo al llegar a la habitación dejo caer el cuerpo de Hao en la única cama. Se dejó caer en una silla cerca de ésta mientras trataba de reavivar sus brazos completamente dormidos por el esfuerzo. Morphin se acercó y se posó en su hombro con suavidad.

-Lo hicimos bien, Morph.- Lyserg le dirigió una preciosa sonrisa y su hada respondió con otra. Un quejido proveniente de Hao les hizo volver a la realidad. El inglés se levanto de su comodidad para echarle una ojeada a su enemigo. El cuerpo apenas cubierto por la manta de viaje denotaba la crueldad con la que se había tratado. Además de su extrema delgadez, Hao conservaba cientos de cicatrices en todo su cuerpo; algunas de ellas ya habían sido zurcidas por agua caliente, pero otras se hallaban en proceso de cicatrización y corrían el riesgo de infectarse. Las más visibles quizá eran las de sus muñecas y en sus tobillos: los grilletes habían dejado estragos horribles.

Lyserg casi dejaba salir las lágrimas en sus ojos mientras se llevaba una mano a la boca: ¡estaba exhausto y la situación en la que se encontraba era absurda!, ¿Por qué tenia que ayudar a la persona más repulsiva del planeta entera? Un nuevo quejido escapó de la boca de Hao y Lyserg pudo observar como su cuerpo comenzaba a empaparse con delicadas gotas de sudor.

-¡No hay tiempo que perder!- Lyserg tomó más dinero de su maleta.- Morphin, cuida a Hao en lo que vengo y ve por mi si algo inusual pasa.

Bajó corriendo a la recepción de la posada y pidió informes sobre la tienda más cercana. Por suerte, no estaba muy lejos de ahí y Lyserg pudo volver rápidamente a su habitación. De inmediato se dirigió al baño para dejar ahí parte de lo que había comprado. Al entrar en el cuarto la pequeña regadera lo decepcionó.

-Peor es nada.- susurró dirigiéndose a donde se encontraba Hao y casi sonrojándose, quitó la manta de encima de su cuerpo.

Lyserg lanzó un suspiró de agotado mientras tomaba el cuerpo del shaman de fuego y lo llevaba a la regaderita. El inglés pensó en lo ligero que era en realidad, era una suerte que aun sobreviviera. Depositó al herido en el suelo frió de la regadera buscando que estuviera en una posición cómoda (y que no mostrara mucho).

- Hao…- El inglés se puso en cuclillas frente a él y lo sacudió un poco por el hombro esperando que reacciona, obteniendo por fin que abriera los ojos.- Escucha, necesito curarte y lo más pronto posible. Así que… - Lyserg buscó en la bolsa del supermercado.- toma esta pastilla. Ayudara a bajarte la fiebre.- se la pasó junto con una botella de agua. Hao no hizo ademán de tomarla.- Necesito que cooperes.- el castaño solo envió una mirada neutra y Lyserg suspiró rendido.- Esta bien, de alguna u otra forma será.- inclinó su cuerpo hasta que sus manos llegaron a la cara de Hao, éste respondió abriendo la boca para que Lyserg dejara la pastilla. Acto seguido, el inglés le llevo la botella a los labios y dejó que tomara despacio. Una vez que el shaman de fuego hubo terminado Lyserg comenzó a sacar más productos de la bolsa, los abría y los dejaba a su lado, a continuación empezó a arremangarse la camisa.- Hao, se que no es fácil para ti (ni para mi), pero necesito limpiarte las heridas.- se sostuvieron la mirada un momento.- será doloroso, pero si quieres vivir más tiempo, es completamente necesario.

Lyserg se levantó para abrir la regadera con agua fría que llegó por completo al cuerpo de Hao, quien se movió un poco por la sensación. El inglés tomó el jabón que había dispuesto a su lado y comenzó a hacer espuma con sus manos; iba a colocarlo en el cuerpo del otro cuando advirtió una mueca de horror en su rostro.

-Tranquilo, tratare que sea suave.

-Marco…- murmuró por debajo y Lyserg entendió.

El inglés palpó delicadamente el brazo de Hao, éste solo volteó la cabeza para otro lado mientras temblaba debido al agua fria. Con ayuda del jabón, fue limpiando cada parte de su cuerpo: los brazos, el vientre y pecho, la espalda, las piernas… llegando al sexo del shaman de fuego se detuvo, inseguro sobre continuar o no. Cerró los ojos con dureza mientras hacia labor en esa parte, sin poder darse cuenta que justamente Hao abría un poco más los suyos. También titubeó sobre limpiar su retaguardia, pero llegando a ese punto ya era lo de menos: sonrojado, limpió sus glúteos o al menos lo que no ocupaba para estar sentado.

El agua de la regadera se llevaba el jabón casi instantáneamente después de que éste fuera colocado en su piel, por lo que Lyserg decidió seguir con la operación. Cerró la regadera y tomó de inmediato la toalla que la posada les proporcionaba. Con sumo cuidado, seco el agua presionando lentamente la toalla en el cuerpo de Hao. El shaman de fuego temblaba aun más pero no se quejo. Acto seguido, tomó un liquidó que había comprado y un par de gasas.

-Arderá.- advirtió Lyserg acercando la combinación al cuerpo del otro. Al principio Hao trato de contener todo el dolor, pero a medida que se daba el proceso dejaba escapar quejidos débiles.- Si así lo quieres grita, no me burlare.- Hao solo inclinó la cabeza, pero se limitaba a aplacar las quejas mientras temblaba.

Levantar al castaño desde el suelo fue todo un reto, sobre todo por lo cansado que se encontraba. No obstante, Hao cooperó un poco y en pocos segundos se encontraban en la cama. Fue entonces cuando Lyserg buscó en su maleta un poco de ropa: los boxers que utilizaba para dormir y su pijama caliente serian más que suficientes. Coloco las prendas al lado de su enemigo y algo extraño sucedió. Hao miró las prendas al mismo tiempo que el inglés, después ambos se vieron y comprendieron que no se iban a poner solas.

Lyserg se sentó a su lado tomando la ropa interior, lo miró de reojo y su rostro comenzó a tornarse rojo. El proceso fue muy parecido al baño, solo que esta vez el inglés lo tomo con más calma, de manera que poner la ropa interior no represento un gran reto. El pijama llevo más tiempo ya que Lyserg trato de hacerlo con la mayor delicadeza posible para no abrir las heridas.

-Listo.- soltó Lyserg recostándose en la cama.- Ahora, si necesitas algo, yo…yo…-no completo la frase, cayó rendido en un sueño profundo que ni los tirones de cabello de Morphin lo despertaron. A Hao le gruñían las tripas de hambre pero no dijo nada: al menos ya no estaba en ese lugar y si Lyserg trataba de darle avena podía escupirla si le daba la gana. Con este "feliz" pensamiento cerró los ojos para dormir al lado de su libertador… los humanos, si que eran extraños...


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(Por cierto, muchisissisisimas gracias a todos lo que dejan review, no saben la alegria que me da!)