Hola a todos! Perdon por tardar tanto en actualizar, los lemmon siempre me llevan más tiempo...Oh, asi es; en este capitulo hay LEMMON. Así que si no te gusta el hard yaoi, por favor abandona la pagina antes de que sea demasiado tarde. Kyu! agradezco a todos los que han dejado review y a todos los que estan leyendo y esperando otro capitulo. Espero que este capitulo tambien sea de su agrado. Enjoy it!
Capitulo 6: Deseo
Al tercer día en el tren Hao ya podía caminar, al menos dentro del dormitorio y fuera de el con un poco de ayuda. Le era fácil levantarse de la cama y caminar hasta la comida que Lyserg tenía dispuesta en la mesa o en las bolsas de supermercado. Ya no había necesidad de darle de comer por pausas ya que su necesidad de alimento no era tan radical como al principio. Y también, por suerte, ya no era necesario bañarse juntos.
Su relación había pasado de ser de enfermero-enfermo a una muy complicada. Dormían en la misma cama, espalda con espalda, sin decir nada ni desearse las buenas noches. Lyserg le proveía la comida necesaria, misma que llevaba al cuarto y Hao la tomaba sin miramientos. Dar y recibir, dar y recibir.
Para la mañana del cuarto día Lyserg se había dispuesto a desayunar en el coche comedor cuando, estando por cruzar de un vagón a otro, escucho un ruido en el techo. No le dio importancia creyendo que se trataba del personal arreglando algo. Siguió con su camino hasta que un gran estruendo lo hizo retroceder: el techo de metal se vino abajo como si se tratara de papel y ahí, justo en frente suyo, se hallaba Marco con su posesión en todo su esplendor.
-¿Dónde está?- la mirada que le dirigió lo aterro por completo. ¿Dónde estaba Morphin? Trató de darse vuelta para encontrarla pero su cuerpo no le respondió.- ¿Sigues protegiéndolo, eh?- Marco rió sarcásticamente mientras acomodaba sus lentes.- Mereces la muerte.
El ataque de Michael iba directo contra él, sin embargo, antes de llegar se interpuso una figura que reconoció muy bien.
-¡HAO, NO!- Lyserg despertó cubierto de un sudor frió. Era la mañana del cuarto día y Hao dormía placida y tranquilamente a su lado. Se limpió la frente con el dorso de la mano. ¡Y él que se quejó del sueño anterior! Miró al japonés por un momento recordando su sueño una vez más.
Suspiro mientras se levantaba para tomar un baño y salir a tomar el desayuno. Casi con miedo pasó entre los vagones recordando la pesadilla de la mañana. Le fue grato el desayuno de esa mañana, pero seguía con la preocupación de todo lo que implicaba permanecer en el tren: Marco tarde o temprano los encontraría.
Regresó al vagón con el desayuno para Hao y tan solo al abrir el compartimiento de la habitación se llevó una gran sorpresa. El castaño había abierto la ventana y estaba a punto de saltar. Reaccionando lo más rápido que pudo, Lyserg tomó a Hao por la cintura y lo tumbo sobre la cama cayendo justo encima de él.
-¿Qué demonio intentas hacer?- gritó sin afán de retirarse. Después de tanto que habían hecho, ¿ahora pensaba en matarse?
-Es hora de irme.- Lyserg no se habría percatado de que llevaba ropa casual y un pequeño ser rojo estaba dispuesto en sus brazos y lo veía desde ahí.- ya puedo hacer mi posesión. – el inglés rió de buena gana.
-¿Posesión? Con eso no llegaras a ningún lado.
-No me subestimes, Lyserg Diethel.
-Por favor… ni siquiera puedes librarte de mi…- Lyserg tuvo que tragarse sus palabras cuando el castaño sorpresivamente le dio la vuelta y lo atrapo con su cuerpo. El pequeño espíritu de fuego rió tiernamente.- ¡Aun así, no debes irte!
-Además de la buena comida, dame un motivo para quedarme…- sus miradas se quedaron fijas una con otra, quemándose mutuamente. Sin pensarlo, Lyserg se acercó precipitadamente y lo besó.
Una conexión más allá de lo imaginado se desencadenó en ese preciso instante. El espíritu de fuego se retiró de los brazos de Hao para que este pudiera tomar al otro por la cintura. La lengua del castaño entrando por su boca estremeció hasta los huesos al inglés, cuyo sistema de alerta había muerto en ese mismo momento. Los besos se hicieron cada vez más profundos por parte de ambos y su respiración comenzaba a agitarse.
Las manos de Hao comenzaron a subir por la cintura de Lyserg hasta sus botones, desabrochando uno por uno con increíble facilidad. No hubo oposición de ninguna clase, más aun el inglés tomó instintivamente el cuello del otro. El castaño recorrió el abdomen desnudo del otro disfrutando cada parte de él; sus manos juguetearon hasta el botón de sus pantalones que desabrocho rápidamente.
Sus bocas se separaron un instante y el sonido de las respiraciones delató a ambos: en ese punto no se detendrían. Hao bajó los pantalones del otro lo suficiente para apretujar sus glúteos, por lo que Lyserg llevó su cabeza hacia atrás disfrutándolo. De pronto un intruso se apodero de la entrada de Lyserg sin compasión, de un momento a otro ya no era uno sino tres. El inglés dejó escapar un quejido de molestia, pero no hizo nada por evitarlo: la sensación de dolor era tan cercana a la de un placer inmenso, sobre todo cuando Hao inclinó su cabeza para lamer un poco su miembro que en cierto punto había quedado al descubierto.
Después de haber introducido sus dedos un poco más profundo, Hao los sacó para levar las piernas del otro un poco más arriba. Lyserg sintió la intromisión cómo un dolor muy íntimo. Llevo su cabeza para atrás mientras apretaba los dientes. El shaman de fuego espero un poco antes presionar un poco más, el inglés dejo escapar un alarido mientras sujetaba las sabanas con fuerza. Hao lo penetró con más profundamente y Lyserg abrió la boca tratando de contener el dolor.
Una pausa llena de agitadas respiraciones y uno que otro quejido se extendió mientras que sus vistas se cruzaban. No expresaban más allá del deseo que los consumía en ese momento. El silencio fue rotó por las palabras menos esperadas en ese momento.
-Sigue…- no había duda en los ojos de Lyserg y, entre la curiosidad de la primera vez y la cercanía del otro, pedía concretar el acto. El castaño dejó abrir sus parpados de la sorpresa por un instante, como cayendo en la cuenta de lo que estaban haciendo. Cerró los ojos para evitar cualquier otro pensamiento que no fuera lo mucho que le excitaba el inglés en ese instante: su cabello despeinado, sus ojos brillantes con sus pupilas dilatadas y ese sonrojo en la cara; claramente era mejor que cualquier chica y la inocente manera en que se entregaba… Sus instintos lo sacaron de sus casillas y comenzó a restregar su miembro dentro de Lyserg.
Esta vez el inglés llevó sus manos a la boca para no gritar lo que su cuerpo le otorgaba: el más rotundo de los placeres. Hao se movía sin inhibiciones, deliciosamente hacia delante y hacia atrás con un ritmo constante. En un momento determinado tomo el miembro del otro y comenzó a estrujarlo. El ritmo aumento después de esto y ambos terminaron en un arranque de locura.
El shaman de fuego se dejó derrumbar en la cama junto a él. Ambos tenían la respiración extremadamente agitada y no podían ver otra cosa que no fuera el techo del camarotote sin querer pensar en otra cosa. Tras nivelar su respiración Lyserg estaba a punto de decir algo cuando, al volver su vista hacia el otro, le encontró perfectamente dormido.
Sonrió sin poder evitarlo. ¿Se arrepentiría de ello más tarde? Por ahora eso no importaba. Carpe Diem se dijo y acomodándose, dio paso a un sueño tranquilizador.
¿porque lo bueno siempre dura tan poco? jajaja.
Espero sus comentarios pronto! :D Au revoir!
