Hola a todos los que han esperado pacientemente esta entrega! Este es el penultimo capitulo de la saga y espero que sea de su agrado. Debo advertir que me costo mucho trabajo escribirlo, ya que la redacción no se me da tan bien que digamos, además lo encuentro un poco cursi xD Anyway, espero que lo disfruten, aunque sea en la parte principal n.n Saludos y muchisismas gracias a quienes dejan review!
Capitulo 9: Castigo
Al despertar todo el cuerpo le punzaba. Trató de ponerse de pie y sus piernas comenzaron a temblar: había dormido hincado frente a la mesa y no fue nada agradable. No obstante, sus ojos se iluminaron cuando un resplandor rosa lo deslumbró desde la superficie del mueble.
-¡Morphin! – La pequeña hada se acerco para acariciar su mejilla.- ¿Dónde te habías metido?- Se escucho un sonido metálico.- ¡escóndete! - No se movió, le envió una mirada lastimera.- Anda, estaré bien.
Marco entró de improviso, por suerte Morphin alcanzó a salir de su vista. Se dirigió de inmediato a los grilletes de las manos de Lyserg y los abrió, liberándolo momentáneamente. El inglés se dejó caer en el suelo mientras sobaba sus enrojecidas muñecas.
-¿Qué sugieres que haga contigo, Lyserg Diethel?- Marco se paró a un lado viéndolo desde arriba con desden.- Si estuviera en mis manos, te asesinaría de una vez, pero Jeanne-sama ha sido más indulgente. Así pues,- El rubio se puso de cuclillas cual padre con su hijo pequeño.- ¿Qué clase de tortura te gustaría experimentar primero?- Lyserg lo miró y su rostro no era de desolación, desafiaba con la mirada al mayor.- Ah, te crees el muy valiente, ¿Qué tal si comenzamos con el fuego? Quizá te recuerde a tu querido iniciador.
Un escupitajo salio de la boca de Lyserg y terminó justamente en la mejilla del soldado X. El rostro enrojecido de Lyserg mostraba tanto a la vez: su enojo, su vergüenza, la nostalgia y sobre el rencor. ¿Qué le dolía más en ese momento? No eran las cicatrices de la noche anterior, sino de hacia dos días tras cuando su "iniciador" salió por la ventana para no volver.
Una bofetada atravesó su cara y unas lágrimas comenzaron a salir. Se quedó con el rostro hacia el suelo, el llanto no cesaba y una serie de sollozos amenazaban con hacerse más fuertes. Por fin, todo lo que había guardado durante días explotó en un solo momento.
-Yo… yo no lo abandone, ¿por qué él a mi si?- El mayor jaló de su cabello con fuerza obligándolo a darle la cara.
-Por qué te enamoraste de un demonio.- Lyserg abrió los ojos desmesuradamente, ¿enamorarse? ¿Cómo alguien podría enamorarse de su peor enemigo en cinco días?
-Yo no…
-¡Claro que estas enamorado, idiota! ¿O solo buscabas satisfacer tus deseos carnales? Me repugnas, cualquiera que sea la causa de tus lágrimas, me repugna. Son lágrimas impuras y tu eres aun más impuro que…
-¡Cállate!- Lyserg se ganó un golpe.- Tu que sabes… No puedes saber algo que ni siquiera yo se.- Le sostuvo una mirada de rabia a Marco.- pero ten por seguro que lo averiguare.
Morphin llegó a el en el momento correcto y en de la forma correcta, de tal forma que Lyserg había logrado una posesión de almas. Su boca jadeaba por el esfuerzo y aun había rastro de lágrimas en sus ojos, pero jamás estuvo más decidido a salir de ahí. Si, salir y hacerle pagar todo lo que le hizo.
-No me hagas reír, Diethel.- Marco se puso de pie para hacerle frente.- Tu posesión es tan débil y estas tan cansado… se un niño bueno y tendré un poco de compasión.
-Ya es hora de que se acaben tus ridículos métodos de curación. Te aseguró que aun la persona más impura de esta sala, no se compara con tu degeneración.- Lyserg se colocó en posición de batalla.
Marco estalló y liberó a Michael. El espíritu se veía majestuoso y llenó de furor, un destello que ciertamente intimidó a Lyserg. No se daría por vencido, ya estaba cansado de escapar. Si no terminaba las cosas en ese momento... seguro que las cosas acabarían con él. Cualquier opción era aceptable mientras aun le quedara fuerza para luchar.
Una feroz batalla se desencadenó Lyserg trataba de hacer sucumbir a Michael sin resultado. Marco reía constantemente viendo los esfuerzos inútiles del otro. En un momento, cuando Lyserg se sentía desfallecer fue alentado.
-¡Vamos, hijo! – uno de los prisioneros le había gritado y el rubio quedo estupefacto.
-¡No te rindas!- se le unió otra voz.
-¡Adelante, hazlo por todos!
-¡Silencio todos!- Marco estallo en cólera y Lyserg aprovechó para atacar, acertando a desnivelar al espíritu. Los presos estallaron en gritos de victoria lo que hizo enfurecer más al soldado X.- ¡Silencio!
A la vez que Lyserg se fortalecía con los gritos, Marco era sacado cada vez más de sus casillas. Hubo un momento donde las voces eran tantas y tan fuertes que Marco explotó desatando un poder que envió al inglés hasta la pared extrema, terminando su posesión y concluyendo las voces.
-¿De verdad pensaste que eras un rival para mi?- Marco se acercó y Lyserg trató de ponerse de píe, lo que logro que el mayor le asentara un patada que lo derribo.- Te dije que fueras un niño bueno, Lyserg, pero tal parece que estas muy contaminado.- Se inclinó para tomar su cabello y obligarle a verlo. El inglés mantenía los ojos firmemente cerrados por el dolor de todo su cuerpo.- Buen intento, pero es hora de terminar con esto.- Marco estaba a punto de echarse al cuello del otro cuando un estruendo los llevó al suelo. Una pared cercana se derrumbó dando pasó a un pelilargo rodeado de fuego.
Su posesión aun no era tan magnifica como la de la pelea de Shamanes, pero al menos podía mantenerla y provocar cierto daño. Marco se puso de pie casi al instante, Lyserg se incorporo un poco para ver como Hao miraba con odio al soldado X.
-Que diminuto…- murmuró el castaño.
-Eres un estúpido por haber regresado. Marco puso su posesión en guardia.- Sobre todo estando en el estado en el que te encuentras: es obvio que no te has recuperado del todo.- Hao no contestó pero en sus ojos se veía un fuego que no se apreciaba desde la pelea de shamanes.- ¿Viniste por tu enfermera?- Marco pateó levemente a Lyserg.- Pues ven por ella.
El shaman de fuego se lanzó a atacar rápidamente a Marco, quien pudo contrarrestarlo con relativa facilidad. La batalla se mantuvo, dándose fuertes ataques por ambos lados. A pesar de que Hao no tenía un tercio de su poder normal podía estar al alcance del soldado X con exagerada facilidad. Marco se dio cuenta de ello y, en un intento desperado, dirigió su ataque contra el inglés que yacía en el suelo.
Lyserg vio con impotencia como el reflejo de luz y energía se dirigían a él, no obstante, jamás llegó a dañarlo ya que un castaño se interpuso entre ambos. El cuerpo de Hao rodó un poco por el suelo antes de desplomarse cerca del inglés. Lyserg se acercó a gatas y contuvo al otro en sus brazos, acercando su oído al corazón que latía rápidamente. Despues volvió su vista hasta el rostro lastimado del otro.
- Regresaste.- Hao abrió los ojos para mirar directamente al inglés, sin decir nada aun.
- Ridículos…- Marco iba a comenzar a dar otra serie de calumnias pero algo lo paró en seco: Lyserg bajó su rostro para besar tiernamente al Hao que se encontraba en sus brazos. El shaman de fuego lo recibió de buena gana y, débilmente subió una mano para tocarle la mejilla. El soldado X estalló en cólera.
-Detente, Marco.- una voz detrás de él le impidió atacar. Los chicos se separaron para voltear a ver a Jeanne, quien veía a todos desde la puerta del cuarto semidestruido.
-Doncella Jeanne, ellos…
-Guarda silencio, Marco.- la chica se acercó a los dos que yacían en el suelo.- Lyserg, realmente me decepcionó el que te fuera y más aun el hecho de que no regresaste integro. No obstante, ahora comprendo tu sentido de justicia. Tu compasión por Hao es lo que realmente lo ha sanado, más allá de toda tortura corpórea o rezo. Por esto, sepan que por hoy les dejaremos ir.
-¡Pero doncella!- Jeanne alzó una mano para callar al soldado.
- No obstante, también deben saber que algún día deberán pagar todo el mal que hicieron. Y quizá, ese será su verdadero castigo…
Espera el proximo capitulo porque sera el ultimo n.n
REVIEWS!
Gracias a Ritzu Alid por la idea n.n
