DISCLAIMER: ¡NARUTO ES MÍO!... JE, BUENO, SOLO ESTA HISTORIA ES MIA, TODO LO DEMAS ES DEL GRANDIOSISIMO MASASHI KISHIMOTO-SUPER-SAMA. (AUNQUE SASUKE ES MIO PERO SE LO PRESTO…..)


LAS HISTORIAS QUE ESTÉN BAJO MI SELLO PERSONAL, ¡SON MIAS! PERO NO SOY EGOISTA CON SOLO PEDIR MI PERMISO SE PUEDEN PUBLICAR EN DONDE SEA, SIEMPRE Y CUANDO SE RESPETE EL CREDITO.


SIMBOLOGÍA:

-DIALOGO

-PENSAMIENTO

- CAMBIO DE ESCENA


Capitulo 3: Un color oscuro.

El tiempo pasaba rápido, más rápido de lo que muchos quisieran, las dos semanas pasaron demasiado rápido a su parecer, en tan solo dos semanas formó lazos que en años no había siquiera pensado en hacer.

Se llevaba bien con sus médicos designados, su repentino sentimiento hacía cierta peli rosa crecía más y más, siempre aprovechaba cualquier oportunidad para estar siquiera un poco cerca de la chica, le regalaba miradas, habían momentos en que hasta por unos cuantos y sin motivo alguno simplemente la abrazaba. Esto ya no era una novedad para Naruto o Hinata quienes veían más que favorable la idea de que ese par al final quedaran juntos, solo que había un pequeñísimo problema:

-Sakura.

-¿Sí?, dime Hinata.

-Bueno estaba pensando en, pues tú sabes. –dijo con un tono de voz muy específico el cual Sakura últimamente escuchaba mucho en ella.

-Sea lo que sea por favor que no tenga que ver con el doctor Uchiha ¿Vale? –dijo previendo cualquier comentario referente a Sasuke Uchiha.

-Pero Sakura. –estaba a punto de comenzar una conversación para tratar de aclarar los confusos sentimientos de su amiga pero una cabellera roja llegaba dirigiéndose directamente a la habitación de Sasuke, era justo el inicio de las horas de visita, esa chica no se perdía un solo minuto.

-Será mejor que nos veamos después, debo ir al segundo piso, Naruto me pidió estos archivos. –dijo escapando olímpicamente de su amiga, no es que no quisiera hablar con su mejor a miga era solo que el estar cerca de la peli roja le provocaban una serie de molestias increíbles, se sentía incómoda, se mareaba, ¿Sería la mala vibra? O era solamente el hecho de que Sasuke sufría en cada momento que estaba con ella, no solamente la detestaba, detestaba aún más el hecho de que tenía que pasar el resto de sus días al lado de aquella mujer tan desesperante. Inconscientemente Sakura sentía ese sufrimiento como propio, tal vez ella no se daba cuenta pero ese sentimiento que comenzó como una simple atracción se estaba convirtiendo en cariño hacía aquel joven.


-¡Hola Sasuke! ¿Cómo estás amor? –dijo abalanzándose hacia el Uchiha con la entera intención de no soltarse de él en un buen rato.

-Estaba bien. –dijo notablemente molesto al verse perturbado su descanso.

-… Eres muy malo, bueno te tengo noticias. Como tú vives solo y por otro rato vas a necesitar de alguien que te esté cuidando, tomé la decisión de irme a vivir a tu casa.

-¿¡Qué! (N/A: ¡Auch!... venga, hasta a mí me dolió.)

-Lo que oíste, tus padres están de acuerdo.

-Deben estar bromeando… no, esto no puede ser, llama a papá. –ordenó un tanto exaltado.

-¿Qué? Sasuke no entiendo qué tiene de malo.

-¡Todo! ¡Absolutamente todo está mal! Llama a papá o lo haré yo a gritos. – influida por las temerosas palabras de su prometido Karin salió rápidamente a llamar al padre de Sasuke, casi al mismo tiempo y por los mismos gritos Hinata se acercó al cuarto de Sasuke para saber qué sucedía.

Entró y vio a un Sasuke bastante alterado –Sasuke ¿Qué pasa todo está bien? –preguntó preocupada, Hinata y Sasuke no se veían mucho pero se llevaban muy bien, al paso de las semanas habían adquirido cierto tipo de confianza.

-No, no está nada bien Hinata, Karin quiere irse a vivir con migo, según ella para atenderme en mi recuperación pero, ¡Pero esto no está bien! Hinata, esa mujer va a rematarme, si ahorita estoy mal ella va a terminar el trabajo, estoy seguro que acabará con la poca vida que me queda…

-Eso es terrible. Sasuke lo siento muchísimo. Oh, ahí viene tu padre.

-Hinata, -habló fuerte Sasuke -¿Podrías salir un momento? No quiero que presencies una pelea verbal entre dos Uchiha podría ser algo cruda.

Hinata salió temiendo lo peor, justo en ése momento vio salir del elevador a su mejor amiga, no dudó mucho para ir a decirle la situación.

-¡Sakura! –gritó alcanzándola.

-¿Hinata? ¿Qué tienes? Te ves muy nerviosa.

-Sí, Sakura hay que hacer algo, Karin va a vivir a la casa de Sasuke en cuanto el salga del hospital, él está muy enojado, mandó a llamar a su padre y me dijo que lo más probable es que se pelee con él, ¿Qué hacemos? –exclamó sin detenerse aún más nerviosa y con falta de aire.

-Emm, ¿Qué?

-¡Vamos con Naruto-kun pero ya! –gritó tomando de la mano a su amiga y corriendo hacia las escaleras.

-Hay Hinata aguarda, -dijo soltándose del agarre y tomando del rostro a su amiga para que ésta la viera fijamente. –no hay que meternos…

-¡Pero Sakura Sasuke está solo contra su familia!

-Hey, tranquila, si Sasuke quiere salir de ésta entonces lo hará, no tenemos por qué meternos en asuntos familiares que no nos corresponden. – miró a su amiga, su mueca tenía cierta irritación causada por su comentario frío, al ver esto, Sakura se quitó la careta de doctora y habló sinceramente con su amiga. -Hinata, yo sé que tú también eres amiga de Sasuke, pero no sabes cómo me siento yo, Hinata yo… yo quiero mucho a Sasuke y me duele todo pero también entiendo que no debemos meternos con su familia, Hinata… no somos más que los doctores que trabajamos aquí. –dijo completamente vencida dirigiéndose al cuarto de otro de sus pacientes. Hinata estaba completamente desconsolada por todo lo que ocurría, no quería que Sakura sufriera por un amor imposible como lo era Sasuke.


-¿Querías verme Sasuke? –preguntó dudoso su padre con Karin a su lado.

-Sí, tú, sal de aquí. –ordenó refiriéndose a Karin.

-No le hables así a tu prometida, ¿Cuándo aprenderás a respetarla?

-¡Y tú cuándo aprenderás que no la quiero! –gritó sorprendiendo a su padre.

-¿De qué me hablas? ¿Qué tiene de malo?

-¡Todo! No me gusta, no la soporto, ni siquiera la deseo, ¿Crees que me quiero casar con ella?

-No entiendo qué tiene que ver todo esto con que me llames ahora.

-Que ella quiere vivir en mi casa, no voy a permitir eso, en vez de curarme va a molestarme.

-¿Cómo te atreves a decirme eso? Yo dejaría todo por ti, dejaré la casa en la que vivo solo por estar con tigo, ¿No te parece eso una suficiente prueba de amor hacia ti?

-¡Claro! Para una persona hueca como tú dejar su casa llena de lujos es todo un sacrificio pero créeme que para mí no es más que una tontería, no te molestes Karin, no te alejes de tus lujos solo por irte con migo, quédate en casa y no me vuelvas a ver ¡Y así nos haces un favor a los dos! –inmediatamente Karin salió corriendo dolida por el rechazo del Uchiha.

-¡Suficiente! Parece que tú no entiendes que ella es la mujer con la que te casarás ¿Verdad? Bien pues aquí está esto: dentro de dos semanas más te casarás con Karin, apenas puedas moverte de nuevo te casarás con ella y punto.

-¿¡Tú estás loco verdad! No te importa una puta palabra que yo digo, solo importa lo que el señor Uchiha ordene, ¡Estoy harto de ti! ¡Que no te sorprenda si algún maldito día no te encuentras un mísero recuerdo de mí por tus estupideces!

-¿Qué tratas de decir con eso?

-Interprétalo como te dé la gana, simplemente te aviso que por mis huevos no me caso con esa tipa.

-Haz lo que quieras, pero no voy a permitir que arruines los planes que tenemos con su familia, ¡Punto! –gritó saliendo del cuarto dejando a un Sasuke encolerizado por las acciones absurdas de su padre.


Pasó el día normalmente, era el momento de la revisión diaria de Sasuke de la cual solo Sakura podía encargarse. Itachi ya estaba enterado de lo que Sasuke pasaría después de su salida del hospital, honestamente estaba destrozado por todo lo que le ocurría a su pequeño hermano pero ¿Qué podía hacer? Pensaba muchas posibilidades para librarlo de tal calvario.

-¡Hola! Un poco tarde pero llegué ¿Sasuke estás listo? –Sakura decidió no decir o hacer algo acerca de la situación de Sasuke, le gustaba y lo quería eso era un hecho, pero no podía meterse en asuntos que no le correspondían, quién lo sabe, tal vez Sasuke al final quiera a Karin y ella no sería más que un recuerdo pasado, tenía que pensar eso para no sentir el impulso de expresar cosas innecesarias frente a él de las cuales sabía que se arrepentiría.

-Claro. –dijo incorporándose.

-Bueno, ya que la doctora está aquí yo iré a la cafetería un rato, tengo hambre. –dijo Itachi haciendo el ademán de tocarse el estómago saliendo de ahí, dejando a Sakura y a Sasuke solos.

-Te has recuperado muy bien, sin duda saldrás en un par de días, ¿Estas contento? –comentó tratando de salir del incómodo silencio que últimamente se formaba entre ellos dos.

-No. –respondió secamente.

-¿Por qué?

-Porque me espera un completo y verdadero infierno. –expresó con puro veneno.

-Sasuke yo…

-Tú sabes, lo que siento por ti y aún así haces como si no pasara nada, dios Sakura ¿Por lo menos podrías ser un poco más expresiva? Si no te gusto no es tu culpa pero no quiero indiferencia de tu parte, -señaló punzantemente –al menos quisiera que seas más abierta y por lo menos me dieras un par de palmadas en la espalda y un "Todo va a estar bien" me ayudaría como no tienes idea.

Sakura terminó de revisarlo y se sentó al lado de él, le dolía hasta el alma todo lo que Sasuke le dijo, tomó la decisión de que solo por ese momento le diría todo lo que siente, solo por ese instante y después el sabría qué hacer, en ella ya no estaría él futuro que tome.

-Sasuke, quiero que sepas que yo en verdad he aprendido a quererte, -dijo recibiendo toda la atención del Uchiha. –no me agrada que pienses que no me gustas porque sabes que no es así, simplemente siento que no es correcto, no es correcto que quieras a otra persona sabiendo que tienes una novia y un compromiso en puerta…

-Calla.

-También se que no te gusta saberlo pero tendrás problemas si no lo haces y…

-Te dije que te callaras.

-Por favor, entiende que no podemos hacer nada, este compromiso ya debe estar muy bien arreglado y no creo que tu padre te…

-Te dije que te callaras… -masculló y se abalanzó hacia los labios de la chica, lenta pero posesivamente, esos labios sabían tan bien, la sensación era justo como él había pensado, suaves y dulces, justo como él los quería. Por otra parte la peli rosa completamente sorprendida al principio quiso separarse de esos demandantes labios pero pronto declinó la idea al sentir su cálida lengua entrando a su boca.

Las cosas estaban subiendo de tono, Sasuke comenzaba a acariciar la pierna de la chica y con la otra mano la tomó de la cintura atrayéndola más a su cuerpo el cual comenzaba a calentarse por él mar de sensaciones, Sakura sentía el calor que emanaba de Sasuke y unas casi incontrolables ganas de desnudarlo la invadieron, quería más de él, Sakura subió por completo a la cama de Sasuke haciendo que él quedara debajo de ella, no paraban de besarse y la falta de aire no era excusa para separar sus labios, Sasuke ahora acariciaba el torso de Sakura debajo de su blusa, tocaba cualquier parte que pudiera tocar y Sakura no hacía más que acariciarle el cabello y gemir levemente por las caricias del moreno.

En un momento ellos ya estaban desnudándose, Sasuke ahora se puso encima de ella, la miró por un momento, era tan hermosa, su delgada cintura, sus pechos firmes bajo ese sostén negro y esa piel tan blanca e irresistible, Sasuke quería entrar en ella y gritar su nombre entre gemidos así medio hospital se enterara no le importaba, trataba de quitarle los pantalones pero un calambre de dolor proveniente de su estomago lo hiso quejarse de molestia, haciendo que la chica reaccionara. Con cuidado se incorporó dejando a Sasuke acostado y con la perplejidad marcada en su rostro.

-Esto no está bien. –exclamó mientras tomaba su blusa del piso y se la ponía.

-¿Qué no está bien? Sakura tú y yo estuvimos a punto de…

-Eso es lo que no está bien, yo… no debía… no teníamos porque…

-Te quiero. –dijo francamente y Sakura se sorprendió aún más.

-No me digas eso, Sasuke tú vas a casarte…

-Te quiero. –ahora se veía más franco, no había titubeo en su voz.

-Sasuke… -completamente chocada decidió salir de ahí inmediatamente.

-No Sakura, espera no te vayas, -pidió suplicante pero pareciera que la chica no entendía y ahora su hermano estaba en ése mismo marco sin entender que era lo que pasaba o el por qué Sakura iba corriendo por el pasillo. –no te vayas…


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