DISCLAIMER: ¡NARUTO ES MÍO!... JE, BUENO, SOLO ESTA HISTORIA ES MIA, TODO LO DEMAS ES DEL GRANDIOSISIMO MASASHI KISHIMOTO-SUPER-SAMA. (AUNQUE SASUKE ES MIO PERO SE LO PRESTO…..)
LAS HISTORIAS QUE ESTÉN BAJO MI SELLO PERSONAL, ¡SON MIAS! PERO NO SOY EGOISTA CON SOLO PEDIR MI PERMISO SE PUEDEN PUBLICAR EN DONDE SEA, SIEMPRE Y CUANDO SE RESPETE EL CREDITO.
SIMBOLOGÍA:
-DIALOGO
-PENSAMIENTO
- CAMBIO DE ESCENA
Capítulo 7: El color final… ¡El más brillante!
-¿Sasuke, puedo pasar?
-Sí, pasa. –giró su cabeza hacia atrás y con la vista sobre de su hombro seguía cada uno de los movimientos que Itachi hacía al entrar al cuarto de su departamento.
-¿Sucede algo? –extrañado por la inspección de su hermano menor tomó asiento en la silla del escritorio del cuarto. –No has sido tú mismo últimamente… -dicho esto Sasuke volvió a girar su cabeza, ésta vez para que Itachi no viera la expresión de impotencia en su rostro. –Ahí estás de nuevo… siempre que trato de preguntarte algo sobre lo que tanto quieres hacer me sacas otro tema o simplemente te volteas y te haces el aludido, dime Sasuke, ¿Hay algo que no te esté saliendo bien?
-Todo, es decir… ¿Por dónde empiezo?
-Por la parte en la que me dices como es que estás tan mal si se supone que ya teníamos todo planeado ¿O no es así?
-Sí Itachi, teníamos todo perfectamente planeado. Pero con lo que no contábamos era que en verdad nuestro padre planea adelantar la boda, como quisiera poder moverme, así estoy completamente inútil.
-Y a merced de esa ramera, ¿sabías que podría violarte? –preguntó inocentemente, aguantando la mirada asesina de su hermano, se sentó al lado suyo. -¿Sabes Sasuke? Lamento decirte que es el momento de que te pongas a pensar qué es lo que quieres en la vida…
-¿Estás de broma? ¿Funciona bien el hámster de tu cerebro?
-Funciona perfectamente mi cerebro, solamente quiero que te pongas a pensar que papá no te la pondrá fácil, el no quiere que cambies de chica, sin hablar de los beneficios que le trae a la familia tu compromiso.
-Mmm… Itachi, ¿estás aquí para alentarme o para hundirme más?
-Ambas… solo quiero que te pongas a pensar absolutamente todo… quiero que te pongas a pensar cuanto pierdes y cuanto ganas si te vas con Sakura o te quedas con Karin, cualquiera que elijas no tiene camino de regreso. Si eliges a Karin todo se queda en orden con papá, si eliges a la doctora… habrán problemas y muy grandes, aunque con ella existe la posibilidad de que seas feliz. Solo quiero que te pongas a pensar en las consecuencias que tendrán todos tus actos… cuando ya lo hayas pensado me dirás que decides y como siempre… me tendrás a tu lado.
-Si me quedo con Karin mi padre se queda contento y yo me voy a la mierda, si escojo a Sakura mi padre me deshereda, pero tendré a la mujer que amo.
-Si te quedas con la zorra tendrás horas de violación aseguradas, si te quedas con Sakura tendrás horas de felicidad asegurada… aunque sin herencia.
-¡A la mierda con la herencia! ¡Quédatela toda!
-Si mi felicidad dependiera de la herencia yo también la dejaría hermano.
-Venga Sakura-chan no has descansado, ¿Qué necesidad hay de molestar a ese pequeño cuerpo tuyo? ¡No llegarás a los treinta si sigues así!
-¡No seas tan exagerado! –respondió propiciándole un fuerte golpe en la rubia cabeza de su amigo.
-¡Ah! Menudo coscorrón Sakura-chan. –dijo entrecortadamente a causa de sus ya conocidos pucheros.
-Naruto, prometo descansar en cuanto acabe con ésta paciente ¿Ok?
-Está bien Sakura-chan. –se despidió y salió del cuarto, llegó a la recepción en donde estaba su querida novia llenando los reportes de la noche anterior. –Hola Hina, ¿Cómo va eso?
-Bien Naruto-kun, en un rato tendré todo en orden.
-¡Bien! ¡Eres la mejor! –dijo abrazando efusivamente a su novia, luego su expresión se tornó un poco seria. –Y dime, ¿Has sabido algo de Sasuke?
La morena se tensó ante la pregunta, -N… no, aún nada Naruto-kun.
-Demonios… le llamé a su móvil pero nunca contestó, solamente espero que no se eche para atrás, Sakura empieza a desilusionarse.
-Sí, lo sé. La he visto muy pensativa últimamente, ¿Sabes? Ayer que fui a verla me dijo que ya no tenía esperanzas, que todo fue una ilusión y que tal vez Sasuke no pudo deshacer su compromiso.
-No, mi hermanita pobrecita. –exclamó con profunda tristeza.
-Sí… -la chica se quedó pensativa por un momento y de repente recordó algo que la hizo saltar como si de un resorte se tratara. -¡Naruto-kun! ¡Naruto-kun!
Naruto, que estaba dándole un sorbo a su café, casi se ahoga al escuchar a su delicada novia casi gritando. -¡Que pasa Hina! Casi me ahogo, y me quemé la lengua. –lloriqueaba con cascaditas en sus ojos y la lengua de fuera abanicándola con su mano.
-¡Naruto-kun acabo de recordar algo! –prosiguió ante la atenta mirada de su novio. –tienes que ir a casa de Sasuke y preguntarle de una vez por todas si tendrá algo con Sakura o no.
-¿? Ehm, Hina yo sé que aprecias a Sakura-chan pero porque no mejor dejamos pasar un poco más de tiempo, me estaría metiendo en cosas que no son de mi incumbencia.
-Tú no entiendes, ayer que Sakura llegó, se metió a los vestidores y se le cayó su bolso, me pidió que se lo levantara y al hacerlo cayó el folleto de la beca y unos boletos de aviones.
-¡¿Qué? –gritaba completamente incrédulo. -¿Va a aceptar esa beca? ¡Pero si es en Siberia! ¡Esta en el culo del mundo! ¡Pero qué demonios está pensando! ¿Acaso quiere salvar a pacientes en estado criogénico? ¡Está loca, qué demonios hará ahí! ¡Hace un frío de la mierda! ¡Y aparte está tan lejos! ¿Por qué se aleja?
-Naruto-kun baja la voz, -logrando calmar el repentino estado eufórico de su novio continuó. –me sorprendí tanto que no supe que hacer y me quedé con los boletos en la mano, en eso ella salió y me miró de una forma extraña…
Flash Back
Sakura miraba a Hinata igual de sorprendida y sin saber qué hacer, lentamente tomó su bolso y lo dejó en una banca. Sakura tomó las blancas manos de su amiga que sostenían los boletos con las suyas y la miró con ternura.
-Tomaré la beca, porque sé que no me recuperaré de esto en mucho tiempo. –en un momento la peli rosa abrazó a Hinata. –lo siento, por favor discúlpenme, prometo que se lo diré a Naruto pero será un día antes de que me valla o me armara un problema, sabes que es capaz de llevarme con Kushina y Minato y si me lleva con ellos de ninguna manera me dejarán salir, ellos son más necios que su hijo. –Hinata estaba perpleja ante su petición, Sakura ya tenía todo preparado, hasta el momento de decirle a Naruto, eso quería decir que llevaba planeándolo desde hace un par de semanas. –Lo entiendes ¿Verdad? No puedo seguir aquí sabiendo que él se casará y ya no podré estar con él, sé que nunca debí acercarme tanto pero eso ahora ya no tiene importancia.
Fin Flash Back
-Tuve que decirle que sí.
-¿Cuándo se va?
-En cuatro días… Naruto-kun, si ella se va es seguro que no la veremos en años.
-Lo sé, ella siempre ha sido así, huye de todo lo que le hace daño y comienza de cero en otro lugar… Hina, me voy.
-¿A dónde? –preguntó confundida.
-A casa de Sasuke, tengo que preguntárselo, si aún hay alguna esperanza entonces retendré a Sakura-chan así sea amarrándola a alguna camilla, pero si Sasuke no puede contra su padre entonces no somos nadie para retenerla.
-Entonces te irás. –preguntó un pálido médico entrando al consultorio de Haruno.
-Así es, creo que es lo mejor Sai.
-Siempre has dicho que soy un idiota pero, Sakura ese hombre te veía de una manera muy diferente a como cualquiera te ve. Yo sé que te he hecho cosas muy atrevidas y lo que quieras pero, estaba dispuesto a dejarte de molestar por que se veía que ese hombre tenía mucho interés en ti.
-Tú sabes los compromisos que tiene, en su espalda esta el peso de su familia. Fue tonto pensar que él podría librarse de eso, y como yo cometí el error de involucrarme en su vida ahora estoy pagando un gran precio, es por eso que me voy, ya no puedo seguir pensando en él, me duele Sai.
-¿Y crees que yéndote al fin del mundo podrás olvidarlo? –preguntó provocando sorpresa en la chica. –No Sakura, no lo olvidarás, si te vas o te quedas aquí no lo olvidarás tan fácilmente. Te recomiendo que lo pienses muy bien porque ni yéndote al mismísimo infierno te librarás de alguien, de ti misma, esa tú que difícilmente lo olvidará. –finalizó y se retiró del lugar dejando a Sakura completamente perpleja ante las palabras de Sai.
-Vamos idiota, abre. –refunfuñaba el rubio sin dejar de tocar el timbre del departamento, en pocos momentos salió Sasuke con cara de pocos amigos la cual se disipó en cuanto vio al rubio. –Ya era hora teme.
-¿Naruto? ¿Qué haces aquí? Pasa. –invitó al rubio a la sala. -¿Por qué estás aquí? ¿Le ocurrió algo a Sakura?
-No nada, Sasuke quiero preguntarte qué intenciones tienes con ella.
-¿Eh?
-Si Sasuke, ¿Sakura es importante para ti? ¿O solo fue un escape de tu realidad?
-¿De qué hablas?
-¡Responde teme!
-¿¡Qué quieres que responda! ¡Por lo menos explícame algo, de pronto llegas después de estar tocando como poseído y me preguntas si Sakura solo fue un escape, ¿Por qué demonios me preguntas todo esto?
-Mira Sasuke, lo siento pero en verdad estoy muy nervioso, Sakura ya no cree en ti. –esas palabras pusieron a Sasuke en estado de shock, solo esas palabras faltaban para derrumbarlo completamente.
-No puede ser. Yo le prometí que…
-Lo sé amigo pero ella ya no cree que te puedas librar de tu compromiso, -Naruto se dio cuenta de que soltó esas palabras de una manera muy poco delicada al ver la expresión del chico, al instante trató de suavizarse. –Sasuke, ¿Quieres a Sakura?
El moreno en muy mal estado reaccionó violentamente tomando a Naruto del cuello de su camisa. -¡¿Qué si la quiero? ¡No seas imbécil! ¡Si no la quisiera no me hubiera partido la cabeza pensando una y mil formas de deshacerme del control de mi padre! ¡Sí no la quisiera no me estaría echando la soga al cuello con la familia de Karin! Naruto no la quiero ¡La amo!
De inmediato soltó al rubio y se sentó completamente exaltado tomándose la cabeza con ambas manos.
-Sasuke yo sé que tienes problemas y que estás pensando muy bien en cómo hacer las cosas para que nadie salga lastimado pero… eso no basta. –le dijo, sentado al lado suyo y tomándolo del hombro.
-¿Qué hago Naruto? Estoy en un hoyo y no puedo salir, si me quedo con Karin mi Sakura estará destrozada, y yo también pero mi padre será feliz. Si me quedo con Sakura mi padre se pondrá muy malo y Karin también y su familia peor, pero yo quiero estar con ella.
-Sé que es difícil amigo pero, lamentablemente ahora ya no hay mucho tiempo, Sakura recibió la propuesta de una beca y la va a tomar.
-¿Qué?
-Es de investigación, y es de años, y lo peor de todo es en Siberia amigo, tenemos que hacer algo.
-No, Sakura no se puede ir.
-Sasuke si en verdad quieres a Sakura y quieres tu propia felicidad entonces no te importaran ellos.
-Naruto…
-Tengo que regresar al hospital, amigo tienes hasta hoy en la noche para decirme tu respuesta, Sakura se va en cuatro días ya no hay tiempo, piénsalo, sé que la decisión que escojas será la mejor.
-¿Y cómo salió todo?
-Pues, creo que le provoqué un trauma, su cara decía mucho, o mejor dicho decía nada.
-¿Y qué crees que pase?
-Mira Hina, Sasuke la tiene muy difícil, por lo que me dijo la familia de la zanahoria es de cuidado, no vi como si temiera por él sino por Sakura-chan.
-Ya veo, entonces todo este tiempo que ha pasado es porque él tiene miedo de que le hagan algo a Sakura ¿No?
-Sí, espero que tome una buena decisión.
-¿¡Qué! ¿Siberia?
-Lo mismo dije, y lo peor de todo, se va en cuatro días. –miró su reloj –Corrección, tres putos días, me lleva la…
-Sasuke, ¿Qué harás?
-No lo sé, tal vez es momento de tomar una decisión, aunque tal vez no sea la más madura o la mejor.
-Entonces, ¿Harás eso?
-No tengo otra opción.
-Eso es tan… ¡Inmaduro! Te recuerdo que no tienes diez años, piensa mejor.
-Cállate, ya me cansé de pensar, llevo un puto mes pensando y no logré nada. Es lo mejor para todos, le hablaré a Naruto para asegurarme que no hayan mal entendidos y le quede todo claro. –comentó resignado.
-Bueno, pues busca tus bolas porque vas a necesitarlas.
-Las perdí hace dos minutos hermano, préstame las tuyas…
-¿Sakura-chan ya se fue?
-Sí, parece que estaba bastante cansada.
-¡Vaya! Hasta que se cansó… -comenzó a sonar su móvil. –oh, espera Hina, Sasuke me llama. –Hinata veía a Naruto con impaciencia.
-Hola Sasuke, ¿Y bien?
-Naruto, lo pensé y… lo siento, no puedo hacer nada por arreglar las cosas, mi padre me tiene agarrado por los huevos y no puedo hacer nada por arruinar mi compromiso.
-¿¡Qué! ¿Bromeas? –Hinata, al ver la expresión del joven rubio supo la decisión de Sasuke derrumbándose por completo se sentó y tapó su rostro con sus blancas manos.
-Lo siento Naruto.
-¡Nada de lo siento!, eres un idiota, ¿No me decías que amabas a Sakura-chan? ¡En verdad no hagas esto!...
-No hay vuelta atrás, Naruto en verdad lo siento.
-¡Imbécil! Veo que no amabas tanto a Sakura, te importa más el dinero que te da tu padre. –escupió con resentimiento y colgó. –miró a su novia que comenzaba a llorar, se sentó al lado de ella y la abrazó. –A mí también me duele Hinata.
-¡Imbécil! Veo que no amabas tanto a Sakura, te importa más el dinero que te da tu padre.
-¿Qué? Inmundo animal ¡Repite eso! –más Naruto ya había colgado. –Se salvó de una buena.
-Hasta acá se escuchaban los gritos.
-¿Sabes lo que me dijo?
-¿Mmm?
-Que me importaba más el dinero de papá y que no amaba tanto a Sakura.
-Ja ja ja, ese Naruto si que tiene los pantalones bien puestos como para hablarte así.
-Claro, es tan simpático. –dijo en tono sarcástico.
-Bien Sasuke, te presté mis bolas, ahora no la cagues y has todo bien ¿Ok?
-Claro, es decir… ¿Qué tendría que perder? Yo ya perdí todo no tengo más.
-…
Los días pasaron rápido y Sakura ya estaba en el aeropuerto acompañada de Hinata, Minato, Kushina y su hermanito Naruto, el cual sorpresivamente pudo actuar bien y aunque ya sabía del viaje de Sakura supo qué hacer en el momento en el que ella se lo dijo. (N/A: como quien dice, Naruto le armó un show…)
Mientras Sakura se despedía de los padres de Naruto, él y Hinata platicaban discretamente.
-Oye Naruto-kun, ¿No crees que Sasuke venga?
-No lo sé Hina, sinceramente eso es lo que más deseo pero, los pasajero tiene que arribar en menos de diez minutos y… la verdad no sé si venga.
Ellos deseaban que como si de novela se tratase, Sasuke llegara en el último momento, le dijera a Sakura que todo iba a estar bien y que la quería y que todo saldrá bien pero, los minutos pasaban y Naruto e Hinata se daban cuenta de que la realidad era otra. Sasuke se resignó a casarse con Karin y Sakura se alejaba lo más posible de todos ellos para volver quién sabe cuándo.
-La realidad es mucho peor que la fantasía.
-Cierto Hina, y se vuelve dolorosa cuando le pasa a alguien como Sakura-chan.
Sakura se despidió y atendió el aviso en el que anunciaban su vuelo, a unos metros volteó hacia donde estaban su mejor amiga, su hermano del alma y las personas que para ella también eran sus padres. Se despidió con la mano y caminó un poco más hacia la sala, por inercia volteó de nuevo y se quedó estática como si esperara a alguien –Tonta –se dijo mentalmente y continuó caminando hacia la sala 4 del aeropuerto.
Itachi estaba sentado en el jardín de la casa principal de su familia mirando al cielo.
-Itachi, ¿Y Sasuke? ¿Llegará pronto? Ya quiero arreglar las invitaciones para nuestra boda, hace más de un día que no sé de él.
-Demonios… ¡No tienes por qué estarme diciendo todo lo que tu corto cerebro está pensando! Con preguntarme por mi hermano es suficiente.
-¡Sabes si ya va a llegar o no!
-¡Ya va a llegar deja de joder!
-¡Ya cállense! ¡No puedo escuchar ni lo que pienso! -ordeno un pequeño.
-Un enano como tú no tiene tantas cosas en que pensar –escupió triunfante la peli roja.
-Seré un enano pero no un plantado.
-¿Qué?
-Nada… -la ignoró y se fue directo con su hermano mayor.
-Cuidadito con lo que dices peque. –susurro al pequeño guiñándole un ojo.
-Perdón, es que me hizo enfadar, seré cuidadoso. –respondió regresándole el gesto con su ojito.
-Así me gusta. Sasuke, espero verte pronto porque olvidaste regresarme mis pelotas… -Decía al viento, en seguida escuchó a Karin preguntando a cualquier persona que se encontraba en la gran mansión por su prometido. –y vaya que las necesitaré. –dijo frunciendo el seño escuchando aún a su "cuñada".
-¿Pelotas?, ¡Yo tengo! ¿Te presto las mías? –preguntó inocentemente el pequeño.
-Je je, si peque, creo que de los tres tú eres el que las tiene más grandes.
El viaje fue bastante tranquilo, Sakura durmió casi todo el viaje, a decir verdad no había dormido tan bien desde hace bastante tiempo, tal vez éste cambio de clima, país, continente… ¡Tal vez este cambio de TODO, le haría un bien!
Un taxi la llevó a lo que sería su nuevo departamento amueblado, todo pagado por el nuevo hospital en el que trabajaría con pacientes y aparte daría grandes aportes para la investigación por la que fue becada.
Ahora que lo recordaba, debía ir al hospital el mismo día que llegara para avisar que ya estaba en Siberia, luego regresaría a su nueva casa descansaría y desempacaría sus cosas en las 24 horas que le otorgaron para que se acomodara en su nuevo hogar y su nuevo horario. Tomó una ducha rápida, se vistió con unos jeans una blusa gruesa para el frío y un abrigo con bufanda, se peinó y maquilló y en pocos minutos estaba lista para salir. El frío en verdad era algo a lo que tenía que acostumbrarse, pero pensándolo mejor, estaría mucho tiempo dentro del hospital así que solo se tendría que preocupar del frío en el transcurso de su casa al hospital y viceversa. Cabe comentar que el apartamento quedaba a menos de 15 minutos del hospital a pie así que Sakura era realmente afortunada.
En la entrada estaba sentado y abrasándose a sí mismo un hombre con jeans botas, guantes, una gorra… ¡Estaba completamente cubierto, ni el rostro se le veía! -¡Cielos! Este pobre hombre sí que ha de tener frío, creo que trae ropa de bajo de la ropa. Tendré que acostumbrarme… -pensaba la chica mientras trataba de ignorar tan pobre escena.
Llegó a la recepción y preguntó a una enfermera que por suerte estaba ahí a quién tenía que reportarse, la enfermera le dijo que pusiera su nombre en una lista que le mostró, después de firmar la enfermera le dijo que se presentaría a las 7 AM para iniciar la consulta y después de 10 AM a 3PM se dedicaría a la investigación con el equipo, ella asintió, agradeció y se despidió de la enfermera, caminaba hacia la salida cuando una gruesa voz la sorprendió.
-Dos días, dos malditos días llevo soportando este maldito frío, de saber que tardarías tanto me vengo el mismo día que tú y de igual forma llego antes. –reclamó estando detrás de ella.
Sakura volteó lentamente esa voz se oía realmente ronca pero extrañamente conocida, se sorprendió aún más al ver que el mismo hombre que vio en la entrada era el que ahora le hablaba con tanta confianza.
-¿Quién… er…
-No me salgas con "¿Quién eres?" porque te juro que me voy de aquí. –dijo con fingida molestia al mismo tiempo que se quitaba la gorra y se desenredaba la bufanda.
Sakura se quedó petrificada, ahí, en Siberia, en el mismo lugar en el que ella trabajaría estaba su adonis con 15 kilos de ropa térmica.
-Sasuke… pero, ¿Pero qué?... –preguntó entre nerviosa y feliz, ¿Cómo se supone que reaccionaría ante esa situación?
-Eres muy lenta… odio el frío… -suspiró mientras se acercaba a ella.
-¿Desde cuándo?
-Desde hace dos días, ¿Ya te lo dije no? Eres bastante lenta, eso pasa por venir en aerolíneas comerciales…
-Hmm… yo no tengo jet privado. –dijo sonriendo esperando a que Sasuke llegara hasta ella.
-Yo tampoco, bueno, ahora ya no lo tengo, solo soy Sasuke. –dijo estando a pocos centímetros de la peli rosa.
-Eso está bien para mí. –Sasuke la abrazó y en ese momento ella comenzó a llorar, entre su mar de sentimientos estaba sin lugar a dudas la felicidad por volver a verlo.
-Lo sé, por eso te escogí a ti.
-¡Como que Sasuke no está en su departamento! –gritaba histérica la chica de cabello rojizo.
-Lo lamento señor, cuando llegué al departamento del joven todos los muebles estaban cubiertos y no había nada en su closet, solo estaba esta carta. –explicaba al furioso padre mientras le entregaba un sobre.
Padre, traté de explicártelo muchas veces pero nunca me escuchaste, desde el principio supiste que no quería casarme con Karin más no te importo lo que yo quisiera. ¿Sabes? Estoy enamorado, es una gran chica, no te diré quién es pero si te diré que ahora estoy con ella, y soy muy feliz, con todo respeto papá a ti no te importó lo que yo sintiera, bien, pues ahora a mí no me importa lo que tú quieras, no quiero dinero, no quiero nada de ti, lo único que quiero es que te cuides, cuides a mamá y a Sano.
Tal vez algún día vuelva a casa, pero ten por seguro que no dejo de quererlos, te amo a ti, a mamá y a mis hermanos.
Nos veremos padre…
Atte.: Sasuke. (por ahora solo soy Sasuke, tal vez algún día quieras volver a llamarme Uchiha Sasuke.)
-Fugaku… -lamentó Mikoto al ver a su marido.
-Cometí un error con Sasuke. Vaya que tiene muchos pantalones, sin duda es un Uchiha… -dijo cerrando los ojos serenamente.
-¡Itachi! Tu sabes dónde está Sasuke ¡Dímelo!
-¿Eh? ¿Y qué diablos te hace creer eso? ¡No seas tonta!
-¡Tu mocoso! ¡Tú sabes en dónde está!
-Emm, no, como tu dijiste, un enano como yo no tiene muchas cosas en que pensar… -dijo mirando divertido a la peli roja.
-¿Hola?
-¡Naruto!
-¿Itachi? –preguntó extrañado.
-El mismo, bueno tengo que decirte unas cuantas cosas, sobre Sasuke.
-Sobre él nada… no quiero hablar de ese idio…
-Yo sé que es muy idiota pero todo tiene una explicación. –comentaba completamente tranquilo.
-Mmm, ¿Y qué es esa explicación taaaan importante? Y sobre todo, ¿Por qué el muy gay no es el que me está hablando?
-Bueno, el está ocupado…
-Oh sí, lo olvidaba, debe estar con su flamante novia ahorita mismo ¿No? –por su voz se notaba que el rubio comenzaba a molestarse, sin embargo Itachi siguió molestándolo un poco más.
-Exactamente, esta con ella…
-Maldición… ¡¿Para eso me llamas?
-Ja ja, no te alborotes, no es lo que parece, Sasuke en realidad si está con su novia pero no quiere decir que esté con Karin.
-¿Eh? ¿Es un acertijo? –preguntó más tranquilo sospechando un poco.
-No, no es un acertijo, es solo un mensaje de Sasuke para ti y aquí va… -aclaró su garganta. –"Naruto, eres un idiota, no me interesa el dinero de papá, amo a Sakura más que a mi propia vida y… ah sí TÚ eres el imbécil"… eso es todo el mensaje…
-Entonces Sasuke esta…
-Así es, Sasuke ésta con ella en el paradisiaco clima de Rusia.
-…
-¿Ocurre algo?
-Es que, ¡Estoy tan feliz! ¡Cielos que valor el de Sasuke! ¡Genial!
-Je je, ¿Verdad que sí? Ah, y como un plus escucha esto. –abrió la puerta del cuarto en el que estaba y extendió su mano con el móvil dejando escuchar el griterío de Karin a todo pulmón. Luego se volvió a la habitación y cerró la puerta. -¿Qué tal eso eh?
-¡Amigo! Eso es música para mis oídos.
-Claro, bien Naruto, creo que mamá me llama así que tendré que cortar.
-Claro amigo ve, por cierto hay que ir ahorrando las quincenas para ir a verlos en esta próxima Navidad ¿No?
-¡Por supuesto! Ya me las arreglaré para llevarme con migo al peque.
-¡Bien, bye!... ¡Vaya! ¡Si eso no es amor ¿Entonces qué es? Je je, ¡Hina, no vas a creer esto!
Acostados en la cama y viendo hacia el techo Sasuke y Sakura pasaban el rato explicándose el uno al otro qué habían hecho en ese tiempo que no supieron del otro, Sakura volteó al lado contrario de Sasuke y éste la abrazó tiernamente.
-Esa chamarra es muy grande, ¿Puedes moverte bien?
-No, pero prefiero están inmóvil por la chamarra a estar inmóvil por el frío.
-¿Tan sensible eres al frío?
-Mucho. –dijo abrazándola más fuerte.
-Yo… lamento que tengas que pasar por esto. –comentó un poco apenada, sabía perfectamente que si Sasuke estaba ahí era únicamente por ella.
-No importa, al final tú eres la que me va a quitar el frio… -dijo roncamente mientras acortaba la distancia entre ellos.
Un largo beso seguido de unas cuantas caricias dieron lugar a un repentino calor que se presentó en ambos provocando que lentamente fueran despojándose de sus prendas.
-¿Lo ves? Ya no está la chamarra.
-Sí, ahora faltan los dos suéteres y la playera gruesa. –agregó divertida.
-No importa tenemos muchos años para acostumbrarnos…
Y así decidieron disfrutar la primera de todas las demás noches que pasarían juntos, sin ningún problema y sin nadie que les moleste formando un nuevo color, su nuevo color que nunca perdería el brillo ni la nitidez porque era el color del amor, un color tan puro como la nieve.
Wiiii!, bien ya terminamos esta historia que me gustó así como que mucho jeje, espero que a ustedes les guste de isgual forma y sin más que decir mas que el libro de aquí abajo pues espero que me dejen comentarios, zapes, un cafecito y un "¡Otra historia! ¡Otra historia!" o algo por el estilo XP bueno, agradecería mucho que leyeran esta humilde petición y reflección acerca de los "Comentarios sanos" Muchas gracias...
Petición a los lectores:
Antes que nada quiero enfatizar que esto no tiene más que la intención de explicar unas cuantas cuestiones de los autores, no tengo la intención de ofender a nadie porque no estoy poniendo ningún nombre, mucho menos va con ánimos de crear conflictos entre ustedes o cualquier cosa que se presente, solo quiero agregar un comentario humilde, personal y si algunos autores lo están leyendo estoy segura estarán en acuerdo con migo. Lo único que quiero lograr es la conciencia de un comentario sano.
En las pocas historias que llevo en esta página debo decir que soy muy afortunada porque la grandísima mayoría de los comentarios que me llegan son de ánimos, felicitaciones etc. Les agradezco mucho y esto aunque no lo crean enriquece y motiva al autor para con sus historias. También recibo comentarios que son llamados "críticas constructivas" en los cuales comentan sobre algunos desfases en las historias o en los caracteres de los personajes que no les agradan, con estos comentarios los autores, (yo también) tenemos una atención especial porque a fin de cuentas esto sirve para seguir mejorando. Pero hay que saber diferenciar entre lo que es una crítica constructiva y una ofensa.
Todo esto lo pongo por una sola razón y es esta:
He leído muchas historias de diferentes autores de ésta y otras páginas, y con pena debo decir que mucha gente (ojo, no toda, hay comentarios muy buenos.) que comenta diciendo figurativamente "te estoy haciendo una crítica constructiva" más se ve como un insulto y casi les dicen a los autores (de nuevo, figurativamente) "no sirves para esto" (y de ahí se desata una guerra entre los seguidores de ése autor y la persona que puso el mal comentario) esto no se debe hacer, hay que recordar que hacemos esto por gusto y lo que ganamos es la satisfacción de cada una de las personas que leen ésa historia reflejada en un comentario de ánimo o una buena crítica constructiva.
Bueno, todo esto lo pongo recordándoles que no va con malas intenciones, solo es una petición a los lectores que nos hacen el favor de leer las historias que nosotros con esfuerzo y con mucho gusto hacemos, de que sean sinceros al expresar su inconformidad en "x" o "y" situación que no les hayan gustado, pero no sean ofensivos.
Muchas gracias por su atención, pronto otra historia. Les agradezco como siempre el tiempo que empeñaron y sin más que decirles…
NOS LEEMOSSSSSS!...
