Capitulo Uno
Parte 2
En un depósito en los muelles, donde cientos de barcos zarpaban y arribaban, la guarida de Dick y los piratas Blackwater, un depósito lleno de sacos cereales, tablas de madera, y desechos que las naves vertían. En una esquina atado contra un poste de madera estaba Zann, muy golpeado y adolorido, mientras que delante suyo sentada una gran silla de madera a su medida esta Dick, el pirata.
-Te sientes cómodo, Zann-
-Me sentiría más cómodo si te viera con los pantalones abajo- le insulto recordando la divertida escena de esta mañana.
-Eso me recuerda, ¿Dónde esa joven maga de la que Cho me hablo?-
-No sé de quién hablas-
Dick hizo señas a un hombre al lado de Zann, el cual entonces lo golpeo con su bota en su mejilla.
-Cabello castaño, ojos azules… Quizá eso te ayude a recordar- dijo refiriéndose al golpe en esto último. –Durante un patrullaje de mis muchachos a la costa salvaje ayer vieron en un barco a la misma joven, de no ser por la tormenta, abríamos saqueado ese bote- explico.
-Pero no es el dinero lo que nos interesa- añadió. –Por la ropa y su edad, diría que es la hija alguna familia noble y rica que pagarían una buena suma por recuperar a su angelito.
Zann lo miró con unos ojos molestos, pero recibió otro golpe por ello y una reclamación de su jefe. –Veo que aun no aprendes a que no debes mirarme con esos ojos- advirtió mientras le ordenaba a su subordinando continuar con el castigo mientras se ponía de pie.
Los golpes vinieron uno tras otro y estabas uno que otro bufido de dolor se escucho de parte del joven.
-Todavía me pregunto hasta el día de hoy, cómo pudiste ser capaz de elegir entregarte en bandeja de plata como garantía de pago del viejo y estúpido de Buzan
-No lo entenderías- afirmo Zann. –Una escoria sin orgullo ni honor como tú no lo entendería de todas formas- contesto recibiendo otro golpe más del hombre a su lado quien le advirtió sobre dirigirse con respecto a su jefe. Pero solo recibió un escupitajo como respuesta.
El pirata a punto de perder el control saco su daga para degollarlo pero el jefe le detuvo. –No desperdicies energía- le dijo a su subordinado. –aun te quedan 6 meses para hacer con él lo que quieras-
-Solo 6 meses…- susurró el joven.
-Sigues creyendo de forma estúpida en eso-
-¿Qué quieres decir?- pregunto Zann.
-Nada- dijo el pirata mientras volvía a sentarse. –Normalmente una paliza sería suficiente lección, pero Cho quiere que en verdad sufras…-
Zann lo miró intrigado.
-Y pienso, que tiene razón-
Entonces dos hombres se acercaron y le desataron y llevaron hasta un mesón y apoyaron su mano contra el borde mientras un tercero traía consigo un hacha que Zann observaba con un poco de miedo entendiendo lo que pretendían hacer.
-No te preocupes, Cho hará un colgante con su cuello y podrás verla todos los días- dijo. Mientras veía al joven resistirse. –Espero que trabajar con una sola mano de ahora en adelante te haga mostrarnos un poco de respeto-
Los dos piratas aplicaban más fuerza para inmovilizarlo mientras que el tercero levantaba el arma preparado para cercenar al joven Zann. Finalmente el pirata les dio su aprobación y lanzó el golpe, Zann cerró los ojos y se preparó mentalmente para el dolor.
Pero de repente una gran explosión destrozó la pared y mando a volar al pirata y su hacha hasta el muro de madera atravesándolo y cayendo al agua.
-Qué demonios…!- balbuceo Dick.
Entonces entre el polvo apareció una figura que Zann reconocía…
-Hola a todos- dijo Maya.
-¿Quien es ella?- dijo de uno de los piratas.
-Solo soy una joven maga que vino a ayudar a un amigo…-
-Maya, ¿Qué haces aquí?-
-HAS OIDO ALGO DE LO QUE HE DICHO!- le gritó con el mismo tono de voz que él uso antes, causando sorpresa en él, pero luego su expresión seria se volvió amable y alegre.
-Vaya, nos ahorraste la molestia de buscarte- le dijo Dick.
Entonces los hombres del pirata comenzaron a rodearla, pero ella no mostro ni una señal de sorpresa. –Vamos a ganar mucho dinero muchachos- dijo Dick. –Atrápenla!-
-¡Corre Maya!-
-¡No te preocupes Zann!-
La hechicera entonces comenzó a lanzar levitar a los piratas uno por uno y arrojarlos por todas partes, atravesando las paredes de madera de la bodega y cayendo al agua o sobre otras partes del muelle, pero conforme a esto aparecían cada vez más y más, pronto sobrepasaron en número a la hechicera quien se veía rodeada.
-Aun con tu magia, no puedes contra todos nosotros- dijo Dick.
-Es verdad- afirmo ella. –creo que necesito algo de ayuda- dijo mientras unas runas mágicas aparecían frente a ella, entonces Maya apunta con su varita hacia ellas y entonces una corriente de agua del mar entro a la bodega y se apilo sobre la runa y tomo forma.
-¡Un elemental de agua!- dijo Zann.
-Saluden a Aquos- dijo Maya, y entonces el elemental de agua mediano, enseño los puños y comenzó a atacar a los piratas con salvajes puños y chorros de agua, los piratas sacaron espadas, cuchillos y demás, pero estos simplemente atravesaban a la criatura.
-¿Estás bien?- pregunto al joven mientras se acercaba a él y se agachaba quemando las ataduras de sus manos y pies con su varita. –Sí- contesto él.
Mientras esto ocurría la mayoría de los hombres de Dick ya habían sido vencidos por el elemental, otro grupo apareció por uno de los aberturas de la pared, entonces maya se levanto y alzo su varita hacia el elemental transformándolo en una ola aplastante que embistió a los piratas sacándoles fuera, estos cayeron pero cuando intentaban levantarse, el agua empapada en sus cuerpos comenzó a congelarse inmovilizándolos.
-Vamos, ¡salgamos de aquí!- dijo Maya mientras intentaba llevarlo fuera, pero Zann no se movía, se encontraba de pie inmóvil. – ¿Qué pasa Zann?
-No puede irse niña- dijo Dick quien había estado observando todo desde su silla. –El tiene un trato con nosotros, y no piensa traicionarlo-
-Así es- recalcó el joven con una expresión seria y resignada. –Zann…- susurro ella.
Sin que ambos se dieran cuenta, Dick saco su arma y apunto a la cabeza de la hechicera, Zann se percató de esto, pero Maya fue más rápido volteando y arrebatándole mágicamente el arma de las manos y arrojándolo mágicamente contra el suelo.
-Zann… hay algo que debo decirte- dijo ella. –El trato, la deuda que supuestamente tienes… no existen-
-¡¿Qué? ¿De qué hablas?-
Entonces Maya saco de su bolsón una bola de cristal en un pedestal dorado. –Este objeto puede almacenar los recuerdos y visiones de una persona, y ahora te mostrará lo que realmente sucede aquí-
Zann aun incrédulo, observo la bola de cristal con curiosidad, entonces esta comenzó a mostrar unas espirales mágicas que formaron una imagen.
El jefe Cho se encontraba en el bar con su fracción pirata compuesta de tres hombres discutiendo acerca del mal momento que habían pasado a manos de los dos jóvenes.
-Ese maldito crío, después de hoy nunca más volverá a reírse de mí-
-Sí, nunca más- dijo uno de ellos de aspecto ratonil.
-¿Por qué siempre repites lo que digo? Acaso eres un loro-
-Lo siento señor- contesto.
-Señor, sabe que día es mañana- pregunto.
-Sí, finaliza el 6 mes del año- dijo el jefe Cho
-Es increíble que ese muchacho haya estado 3 años y medio con nosotros- dijo otro de aspecto más serio. –Es tan estúpido…-
-¿A que te refieres?- pregunto un tercero que parecía no saber nada al respecto.
-Es verdad, Jorn es nuevo aquí, todavía no sabe nada del chico- dijo el hombre de aspecto ratonil.
-Acaso el chico no está con nosotros para pagar la deuda que el capitán de la guardia de acero de Stormwind-
-Eres tan estúpido como él- dijo el jefe Cho. –Esa deuda no existe!-
-No sea malo conmigo, jefecito- dijo el pirata. –Si me lo explicara lo entendería-
-Supongo que te dijeron del cargamento de ron que intentamos introducir en Stormwind hace 3 años y que el capitán de la guardia de acero nos confisco- dijo Cho.
-Así es…-
-A pesar de que matamos a su hijo mayor el muy bastardo no dejaría de perseguirnos, finalmente logramos un acuerdo con el segundo al mando de la guardia, Sirius Stellhood, a cambio de un favor para el cartel Bonvapor- explico el jefe. –A cambio de ello, el jefe de los Piratas Bloodseek nos perdonaría la deuda-
-Ya veo…- dijo el pirata confundido. –Ja Ja Ja Ja Ja, que chico tan estúpido- exclamo.
Todos los piratas incluyendo su jefe, rieron a carcajadas.
-Grabe esta conversación en mi mente y la guarde en esta bola de cristal, después de ello, encare a esos piratas pero ninguno me termino de explicar lo que planeaban hacer contigo luego de venciera el trato-
El joven estaba en Shock del cual tardó unos segundos en salir, luego se dirigió hacia Dick quien se recobraba del ataque de la maga para encararlo.
-Me mentiste… ¡todos estos años!- dijo.
El pirata simplemente se reía de forma burlona. –Realmente fuiste tan estúpido e inocente para pensar que te dejaríamos ir así como así-
-¿Qué planeaban hacer con él al final?- pregunto Maya.
-Simple, le daría dos opciones- dijo Dick. –Trabajar para el cartel bonvapor… o morir-
El pirata no dejaba de reírse mientras pensaba en todos los años de maltrato, burlas y tareas sucias y humillantes que obligaba al muchacho a realizar, mientras que Zann lo observaba con un gran y profundo odio, tan grande que los puños que apretaban comenzaron a sangrar, había sido vilmente engañado.
-¡DICK!- gritó furioso
Mas piratas aparecieron de todo el cartel esparcido por la ciudad, y se dirigieron hacia ellos, el elemental y Maya se preparaban para atacar, pero Zann se lanzó directo hacia ellos, tomo los sables de dos piratas yacían vencidos en el suelo y se dirigió hacia la muchedumbre que se interponía entre él y Dick, este sonreía esperando ver como sus subordinados lo acababan.
-¡ZANN!- exclamo preocupada la joven mientras lo veía cargar contra la multitud.
Pero el joven Zann para sorpresa de todos comenzó a avanzar entre ellos, cortando uno a uno a los piratas que tenía enfrente solo para abrirse camino entre ellos, dejando asombrados a Maya como al pirata quien luego de ver como atravesaba al muro de piratas se dirigía hacia él.
-Adelante mocoso, crees que puedes conm…- Pero el pirata no termino de decir la frase puesto que fue herido dos veces en el pecho con un rápido ataque cruzado de parte del joven espadachín marcando el cuerpo del pirata con una enorme equis.
-Tu…- balbuceó para luego caer al suelo, su cuerpo yerto yacía frente a Zann quien no dejaba de observarlo impertérrito.
Los otros piratas que habían visto como su líder fue brutalmente asesinado, al ver la expresión en el rostro del joven decidieron retirarse, pronto el lugar quedo tan desierto como un cementerio, sin contar los cuerpos.
Al ver que la batalla había acabado, Maya deshizo a su elemental mascota y se dirigió hasta donde el chico yacía de pie –Zann, ¿Estás bien?-
-…Sí- contesto luego de una pausa.
El sol se ocultaba en el horizonte y la joven hechicera Maya, feliz por una parte, no podía evitar sentir pena por el joven que conoció, y su triste historia, aunque le dijo que estaba bien, ella pensó que lo mejor sería dejarlo solo con sus pensamientos, para el atardecer ella ya se encontraba en la salida del pueblo sola, dio un último vistazo al pueblo dispuesta a marcharse, cuando volteo la vista para marcharse escucho su voz detrás de ella.
-¡Maya!- gritó él, quien ahora traía un atuendo diferente, una armadura de malla ligera desde el torso hasta las piernas con protecciones de cuero en los hombros y en los costados del pecho, encima de una camisa verde, en los costados de la cintura, muslos y piernas con botas y guantes de cuerina, y una camisa verde con una espada larga amarrada a un cinturón
-¡Zann!- dijo ella. – ¿Cómo estás?-
-Mejor, aunque todavía tengo algunas dudas respecto al asunto…-
-Ya veo- dijo ella.
-Pero hay una que me ha dado curiosidad últimamente- dijo Zann
-Así… ¿Cuál es?- dijo Maya.
-¿Quién eres en verdad?- pregunto el joven. –Porque digo, una maga en un lugar tan lejano… me intriga-
Maya se reía ante la expresión confundida de su amigo, pero al final decidió decirle la verdad.
-Mi nombre es Maya Wingarde, y he comenzado un viaje por Azeroth para cumplir el sueño de mi antiguo mentor Aran Wingarde-
-Ha sí… ¿Y cuál es ese sueño?-
Maya esbozo una sonrisa y dijo.
-Documentar toda la magia y objetos mágicos raros del mundo-
Zann quedo en silencio. -…Vaya- dijo después de una larga pausa
-No sonaste tan impresionado- dijo ella.
-No, lo estoy- respondió a lo que ella mostro un puchero.
Al final ambos se rieron.
-Y que planeas hacer ahora- le pregunto Maya.
-No lo sé…- dijo Zann. –Te dirijes al norte verdad!- pregunto.
-Así es…- contesto. –Existe mucha magia y objetos mágicos por ver- dijo. –Mi viaje apenas acaba de empezar-
-Si vas a enfrentarte a los grandes peligros de este continente, creo que necesitas la ayuda de un espadachín-
-¿Por cierto, de donde sacaste esa espada?- pregunto ella.
-La compré con el dinero de esos piratas- explico. -No será la mejor del mundo, pero me basta- añadio. -Además con esto no pasaremos hambre- decía mientras le enseñaba una gran bolsa de monedas cortesía de los piratas.
-Ha sí…!- dijo ella. –¿Y porque necesitaría la ayuda de uno?- pregunto.
-Haber déjame pensar…- balbuceo siguiéndole el juego. –Qué harás si te topas con un Golem, son inmunes a la magia. O si te encuentras con alguna imponente bestia, o un objeto mágico que repela tus poderes-
Maya se quedo pensativa. –Tienes razón- dijo. –Entonces, ¡QUEDAS CONTRATADO!-
-¿Contratado?- murmuró. –Bueno, Si tú lo dices-
Ambos se miraron fijamente, pensando en este momento, el momento que marcaría el comienzo de una larga y duradera amistad.
-Bueno, entonces vamos… ¡la aventura nos espera!- grito Maya animadamente.
Finalmente la pareja emprendió rumbo a lo desconocido, hacia el salvaje y desolado mundo de Azeroth.
Continuara…
NOTAS DEL AUTOR:
Hola, me estreno en esta sección de Warcraft con una historia que me ha picado por contarla. Espero que les guste, pues tendrá muchos capítulos.
Acepto consejos y críticas para mejor mi narración y/o escritura. Esta historia esta ubicada luego del juego, con referencias de este y algunas del nuevo juego World of Warcraft, espero que os guste.
Nos vemos en el sgte cap. BYE!
